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Preservados: Fundación Infante de Orleans
El arte de construir el legado aeronáutico

 

Dos clásicos de la aviación republicana española cara a cara: los Policarpov I-16 Mosca y U-2.

 

Textos y fotos de Fernando Puppio / [email protected]

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La historia de la Fundación Infante de Orleans (FIO) es mas o menos conocida, allá por 1984, un grupo de pilotos formó dentro del Aeroclub José Luis Aresti, una Sección de Aviones Históricos. Quizás sea menos conocido que ese núcleo de entusiastas sea el fruto de una larga amistad, y que hoy en día lleven mas de cuarenta años juntos disfrutando y haciendo disfrutar de la pasión aeronáutica.

Aquella Sección de Aviones Históricos, tras los cinco primeros años de trabajo, se trasformó en 1989 en lo que hoy conocemos como la FIO, y que es el mejor marco para desarrollar las actividades propias de la entidad. La  fundación madrileña tomo como nombre el de un prócer de la aviación española: Don Alfonso de Orleans y Borbón, quien dedicó su vida a la aeronáutica. Miembro de la familia real española, el Infante de Orleans fue el primer piloto militar español que obtuvo sus alas tras realizar el correspondiente curso en Francia allá por 1910. Don Alfonso continuó volando hasta los 88 años de edad, acumuló mas de 6000 horas de vuelo y se convirtió en el piloto en activo mas antiguo del mundo.

Desde el primer día, los objetivos de la FIO estuvieron claros, y en ellos han perseverado todos los miembros de la fundación durante los últimos 22 años, el trabajo primordial  es la recuperación, restauración y preservación en condición de vuelo de aeronaves históricas, especialmente aquellas que han sido destacadas dentro de la historia aeronáutica española. A su vez, la FIO mantiene un trabajo de divulgación permanente desde 1990 con la creación del museo de la fundación. Alli permanecen expuestos un gran numero de aparatos para el estudio y disfrute permanente de quines visitan el museo.

Portada del boletín En Vuelo Nro. 16

Esta claro que las actividades de la FIO no se circunscriben a volar una serie de aviones antiguos una vez al mes. El trabajo de la fundación va mucho mas allá y es infinitamente mas complejo. Lograr que aeronaves que formaron parte de la historia aeronáutica española se mantengan en vuelo no es una tarea fácil, e implica infinitas horas de trabajo, estudio, búsqueda de información, materiales, repuestos, etc. Mantener y volar aeronaves antiguas dentro del marco legal español requiere un esfuerzo adicional que aporta complejidad a la tarea. Pero los miembros protectores parecen crecerse en la adversidad y han logrado mantener la colección en franco crecimiento desde la creación de la FIO.

El persistente interés de ilustrar de forma viva la historia aeronáutica española, ha llevado a los miembros de la fundación a realizar trabajos difíciles y complicados. La vuelta a la condición de vuelo Saeta implicó un largo  proceso técnico y legal que permitiese la readaptación de una maquina de uso militar, en una de uso civil. Esto allanó el camino para que posteriormente otros Saeta y Super Saeta volvieran al vuelo de la mano de la Fundación Aérea de la Comunidad Valenciana (FACV) o de la Fundació Parc Aeronautic de Catalunya.

Por otro lado el trabajo conjunto con algunos patrocinadores posibilita restauraciones que acerca aun mas el patrimonio de la fundación a la historia española. Valga como ejemplo la reciente transformación del De Havilland DH-89 Dragon Rapide, que pasó de lucir un esquema de color verde a llevar los colores de Iberia en la época en que la compañía de bandera española operó al modelo. La propia Iberia, en su actual hangar de pintura de aeronaves, fue la responsable del cambio de librea de la histórica maquina.

En trabajo de la FIO también incluye una intensa labor cultural, dedicada tanto a la difusión de las propias actividades de la fundación, como así también de la historia aeronáutica española. Ente las actividades citadas, es importante destacar la edición regular del boletín En Vuelo", una excelente y cuidada publicación que no tiene nada que envidar a las mejores revistas de historia aeronáutica a nivel mundial. Tambien en el ámbito editorial es destacable el libro "Aviones españoles del siglo XX", un importante volumen de consulta y estudio, dedicado a todas las aeronaves que han volado y vuelan en los cielos españoles (ver comentario editorial). Por su parte, también es destacable el ya clásico calendario Repsol-FIO, ilustrado año a año en base a un concurso fotográfico organizado por la fundación.

La labor divulgativa de la FIO también alcanza a los audiovisuales, y el DVD "Alas para la historia", es una prueba fehaciente de la calidad de los trabajos que encara la fundación madrileña. El documental describe principalmente la historia del Policarpov I-16 Mosca durante la Guerra Civil  Española, y la incorporacion de un ejemplar a la FIO. Un excelente guión y mejores imágenes, introducen al espectador a las actividades de la FIO y a su colección de aviones (ver comentario editorial).

De Havilland DH-60X Moth EC-KCY Fleet 2 EC-EYD Comper CLA-7 Swift EC-HAM
FMA Fw-44J Stieglitz LV-YZP CASA 1-131E Jungmann EC-ERO Bücker Bü-133 Jungmeister EC-ALP

Actualmente la FIO trabaja en nuevos e importantes proyectos. Uno de los mas necesarios es el traslado de la colección de la fundación desde el aeródromo de Cuatro Vientos, hasta el cercano Getafe. La creciente cantidad de aviones a preservar, como así también el numeroso publico que se acerca a disfrutar de las exhibiciones mensuales, hacen necesario disponer de instalaciones de mayor amplitud. Inicialmente se encargo un proyecto de museo al reputado arquitecto Norman Foster, pero desafortunadamente la crisis económica mundial influyó negativamente en la concreción del mismo.

Pero los miembros de la FIO han seguido trabajando en favor del traslado a Getafe. Finalmente y con el patrocinio de EADS-CASA y del Ayuntamiento de Getafe, avanzan las gestiones para lograr que las nuevas instalaciones sean una realidad. De esta menera, la FIO podrá disfrutar de unas amplias y modernas instalaciones cedidas por la sede española del fabricante aeroespacial europeo, especialmente diseñadas para el uso aeronáutico y también sociocultural. Esto le permitirá a la fundación aumentar considerablemente la superficie de 1000 m2 de exposición estática bajo techo y los 500 m2 de talleres que ahora dispone en Cuatro Vientos.

Cuatro Vientos: Primer domingo de mes

Como es costumbre ya, el primer domingo de cada mes (excepto agosto y enero), la FIO realiza su habitual exhibición estática y en vuelo con su amplio parque de aeronaves históricas. Cualquiera de estos domingos es una oportunidad única y especial de ver un sinfín de aviones de otra época. Sin duda existen condicionantes que hacen que cada exhibición sea muy particular, la entrada o salida de aviones de la línea de vuelo por cuestiones del mantenimiento programado de cada una de ellas, la vuelta al servicio de aeronaves restauradas, la incorporación de nuevas maquinas al patrimonio de la fundación, o incluso la mala pasada de una mala meteorología que complique la operación de las aeronaves mas ligeras.

En todo caso, nada impide que un numeroso público se acerque al primer aeródromo español, para disfrutar del singular espectáculo aeronáutico. Cabe destacar el carácter respetuoso del publico presente, que en todo momento atiende las indicaciones dadas por megafonía y que respeta al material exhibido como si fuesen delicadas obras de arte del madrileño museo del Prado (en vez de duras máquinas diseñadas para rudos trabajos bajo cualquier condición atmosférica).

Boeing PT-17 Kaydet EC-FNM. Piper L-14 Army Cruiser EC-AAP De Havilland DHC-1 Chipmunk 22A G-TRIC
 Aisa I-115 EC-DDN Aisa I-11B Vespa EC-BKH Dornier Do-27-B1 EC-CFN

Un destacado grupo de voluntarios de la FIO presta su ayuda en la venta de entradas, controla el acceso del publico, organiza y vende los artículos de la tienda especializada. El equipo de voluntarios también colabora en la vigilancia y seguridad de los aviones expuestos, ya que aunque el publico sea muy respetuoso, se deben  tomar las precauciones de seguridad necesarias, ya que los aviones expuestos están cargados con combustibles y listos para volar.

Normalmente reciben al público las aeronaves dispuestas para su exhibición sobre un espacio de césped, lo cual contribuye en cierta medida a la ambientación histórica, aunque el más moderno Saeta y algún que otro avión permanecen sobre la plataforma de concreto lindera, todo esto a pocos metros del hangar museo de la FIO. En dicho hangar es donde son guardadas las aeronaves normalmente para la exhibición continua de las mismas, funcionando como museo abierto al público.

Básicamente, y como es habitual, la jornada se divide en tres partes: exhibición estática, puesta en marcha de las aeronaves y posterior vuelo. Durante la exposición en tierra, el público no solo puede disfrutar del material y del excelente trabajo del equipo de la FIO, si no que también tiene oportunidad de conversar con los propios integrantes de la fundación, ya sean pilotos o personal técnico de mantenimiento. También se realiza el sorteo entre los socios de la FIO de una plaza para volar en la Dornier Do-27 en el momento de la exhibición aérea.

Los entusiastas también disponen de la citada tienda de recuerdos donde adquirir diverso tipo de material relacionado con la aviación, resultando de particular interés la bibliografía ofertada. La atención al visitante se completa con diversos juegos infantiles y un servicio de cafetería ubicado fuera del recinto de exhibición, pero con vistas a este.

Cabe destacar que durante el período de exhibición estática, es el momento aprovechado para realizar las presentaciones de nuevos aparatos o la reconocer la vuelta al servicio activo de aquellos que estuvieron alejados del  vuelo por algún tiempo. También se aprovecha este tiempo para realizar algún tipo de acto institucional si fuera el caso.

Versión artística del North American T-6G Texan de la FIO del ilustrador gráfico argentino Javier Ruberto.

Puesta en marcha y exhibición en vuelo

Concluida la exhibición estática de las aeronaves, las ceremonias conmemorativas, homenajes (si los hubiere), se le pide al público que se retire a la zona de seguridad para proceder al arranque de los motores. Todo un espectáculo en si mismo, donde todos los aviones expuestos y que han de volar se alistan y ruedan lentamente a la pista en uso. Si alguna aeronave expuesta no va a volar, el equipo técnico la conducirá al museo hangar para su preservación bajo techo. En el caso de las aeronaves con patín de cola, este se monta sobre un pequeño utillaje con ruedas y son remolcadas con la asistencia del equipo de mecánicos hasta la pista 10-28 de terreno natural, lindera con la pista principal 10-28. Este tipo de aviones despegará y aterrizará en la pista de tierra.

Una vez que las máquinas abandonan la zona de exposición, el público regresa a la misma para poder seguir a menor distancia la exhibición y no perder detalle. Entre tanto el espacio aéreo de Cuatro Vientos se cierra al resto de operaciones (excepto emergencias) para que las performances que realizan los pilotos la FIO transcurran con total tranquilidad y seguridad.

Las máquinas van despegando una a una, realizando una pasada adicional sobre la pista para que el público se vaya entuciasmando. A posteriori las máquinas vuelan a una zona de espera, donde permanecen esperando su turno de lucimiento frente al expectante publico.

Con todas las aeronaves en el aire, comienza el show con la suelta del planeador Swallow, le seguiran vuelos en formacion Consolidated Fleet y el Boeing Stearman, o de las Bücker Jungmann. Con ellos el público disfruta no solo de dos antiguas glorias de la avivación, sino también de una envidiable pericia por parte de los pilotos quienes saben mantener en formación a aviones de distintas performances en el caso de formaciones mixtas. En numerosas ocasiones Eolo pone a prueba la profesionalidad de los pilotos y la resistencia de las máquinas, soplando con pertinaz insistencia. Pero como ante todo está la seguridad de pilotos y maquinas, si las condiciones meteorológicas excedieran las posibilidades de las aeronaves estas se mantendrían en tierra.

Algunos aviones destacan sobremanera por lo impecable de su conservación, el Policarpov I-16 Mosca o el De Havilland Dh-60 Moth son dos piezas que maravillan a cualquira. Los magníficos Twin Beech con los colores de Spantax o el Dragon Rapide, recientemente repintado con los colores de Iberia, son también joyas que relucen dentro de tan encumbrada colección.

Beech 18 (C-45H) EC-ASJ & NA T-6G Texan Beechcraft B-45 mentor EC-GMD Hispano Aviación HA-200D Saeta EC-DXR

La acrobacia aérea suele estar a cargo  Pitts, y los Texan suelen brindar espectáculos muy interesantes de vuelo en formación, sea con el Saeta o con el Twin Beech. Llaman la atención los vistosos Texan, que continúan demostrando su confiabilidad para hacer diversas acrobacias en formación y que esas células y motores aun están en forma para volar por muchos años. El Saeta, hace paras pasadas sobre el eje de la pista, e impresiona al publico con sus ruidosas turbinas Marboré.

La exhibición suele cerrarla algún piloto acrobático español invitado, que con su aeronave pone una nota de color y de espectacularidad al show. Esta ultima aparición redondea una presentación fantástica que merece ser vista y vivida. Afortunadamente, no es tan raro o difícil disfrutar de tamaño espectáculo, bastará acercarse a Cuatro Vientos el primer domingo del mes.

Zaragoza, 5 de Enero de 2011

Fundación Infante de Orleans



 

Ubicación

Edificio de Servicios, 2.27 - Aeropuerto de Cuatro Vientos - Madrid. España

Horarios de atención

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Como llegar

Autobuses Interurbanos 483, 486 ó 487 del Consorcio de Transportes de Madrid. Parada "Aeroclub"

Teléfono

+34 913 21 18 57

Web del museo

 Correo electrónico del museo


 

Imagen de portada

El North American T-6G Texan EC-DUN (matricula ficticia E.16-201 / 793-19), en una impresionante pasada a baja altura frente al público reunido en el histórico aeródromo madrileño. Cada primer domingo de mes (excepto agosto y enero) es posible disfrutar de un show único, colofón de la exposición al aire libre de la colección de la Fundación Infante de Orleans.


A. Camarasa, A. Osés, S. Shalchian, J. Permayer y C. Valle colaboraron en la elaboración de esta nota. También consultamos Aviation Corner, FIO y My Aviation.



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