El pasado 1° de Mayo tuvo lugar en la I Brigada Aérea «El Palomar», Provincia de Buenos Aires, la ceremonia central que conmemoró el 35 Aniversario del Bautismo de Fuego de la Fuerza Aérea Argentina (FAA).
La misma estuvo presidida por el Jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea (JEMGFAA), Brigadier General VGM Enrique Víctor Amrein, el Jefe del Estado Mayor Conjunto, Teniente General VGM Bari del Valle Sosa y el Secretario de Estrategia y Asuntos Militares del Ministerio de Defensa, Doctor Ángel Tello, en compañía de los Jefes de las restantes Fuerzas Armadas, de las Fuerzas de Seguridad, Agregados Militares e invitados especiales.
El inicio tuvo lugar cuando el JEMGFAA junto al Jefe de la I Brigada Aérea, y Jefe de la Agrupación “Bautismo de Fuego”, Brigadier Oscar Palumbo y el Secretario de Estrategia y Asuntos Militares del Ministerio de Defensa, procedieron a revistar a los efectivos de la agrupación a bordo de un vehículo HMMWV del Grupo 1 de Comunicaciones Escuela (G1CE). Luego el JEMGFAA procedió a saludar a los efectivos.
Seguidamente, se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino, tras ello el ayudante del JEMGFAA procedió dar lectura de la Resolución por la cual se resuelve otorgar la condecoración «Honor al Valor y Disciplina» a la Bandera de Guerra de la Dirección General de Inteligencia por su desempeño durante el Conflicto. Este hecho se hizo efectivo en manos del propio JEMGFAA y finalizado ello, la misma se desplazó a su lugar en la agrupación.
Esto dio paso a una invocación religiosa a cargo del Capellán Mayor de la FAA, Presbítero Ricardo González, y seguidamente, el Brigadier VGM Eduardo Daghero, Oficial de la FAA más moderno que participó en el Conflicto de Malvinas, leyó la nómina del personal caído en combate, dando paso a un toque de silencio coronado por el pasaje de una escuadrilla compuesta por tres A-4AR Fightinghawk con el desprendimiento de uno de ellos en ascenso, simbolizando al numeral caído.
Posteriormente, el Brigadier (R) VGM Norberto Dimeglio, piloto de Mirage MV Dagger, que encabezara la primera escuadrilla que tomó contacto con la flota inglesa, el 1° de Mayo de 1982, pronunció las siguientes palabras alusivas: “Agradezco al señor Jefe de Estado Mayor General de la Fuerza Aérea por darme la oportunidad de transmitir las experiencias vividas hace 35 años atrás cuando tuvimos la responsabilidad de cumplir con un objetivo irrenunciable, la recuperación de nuestras islas Malvinas, sentimiento permanente de los veteranos de guerra. Quien les habla, frente a tantos veteranos aquí presentes, participó activamente aquel 1° de Mayo en los acontecimientos que sucedieron. Hoy creo que es importante rescatar las capacidades y virtudes de los argentinos que actuaron en defensa de nuestro territorio ampliamente reclamado en todos los foros internacionales. En lo que respecta al conflicto por las Malvinas, las acciones de los hombres aplicadas exclusivamente al combate, permiten rescatar aspectos positivos y negativos, recordarlo es necesario para crecer, para reflexionarse y ser mejores cada día. Este análisis hecho por profesionales capacitados arrojó conceptos fundamentados y trascendentes reconocidos por el adversario del momento y por los analistas especializados del mundo que se pueden encontrar en la abundante documentación existente. Surge una pregunta acerca del comportamiento y desempeño de la Fuerza Aérea durante las acciones bélicas ¿Cómo se generó ese espíritu de defensa de nuestros compatriotas? La explicación es simple, en una época desde chicos, en casa, en la escuela nos enseñaron cuales son los conceptos que integran el vocablo patria, nuestros derechos soberanos sobre territorio y cual es el respeto a nuestras tradiciones. En nuestros institutos de formación y perfeccionamiento se nos recalcaron estos valores profundizando el amor por la tierra de nuestros progenitores y se fue absorbiendo la responsabilidad de su defensa, aun a costo de nuestras propias vidas.
¿Que hicimos antes del conflicto? Pues tan solo, prepararnos para ello cumpliendo nuestras responsabilidades, sabiendo que la guerra no es la mejor solución política para un conflicto de intereses, pero convencidos de nuestros compromisos, como hombres de armas.
Había que sobrevolar el mar argentino en aviones monomotores para enfrentar a la tercera flota naval del mundo, integrante de la OTAN. Una vez avanzados los acontecimientos, después del 2 de Abril, muchos argentinos que estaban en las islas para defenderlas, estoy seguro que aclamaron nuestra presencia y por eso es que combatíamos con lo que teníamos, técnicamente en desventaja, tácticamente en inferioridad de condiciones, pero convencidos de nuestro deber, juntos como siempre aviadores, radaristas, mecánicos, artilleros, médicos, oficiales y suboficiales, civiles de planta permanente, simplemente hombres y mujeres con el incondicional apoyo de nuestra familia, amigos y el pueblo argentino, emprendimos la epopeya austral. Esa sangre del 1° de Mayo, luego del sorpresivo bombardeo de los aviones Vulcan sobre la pista de Puerto Argentino, la Fuerza Aérea no vaciló en reaccionar en defensa a este nuevo ataque a nuestra soberanía, la institución participó con sus distintos componentes, activó el radar de defensa aérea de la isla que fueron los ojos del Comando de la Fuerza Aérea Sur, y desde Comodoro Rivadavia se planificó y ordenó las misiones de exploraciones y reconocimiento, y otras misiones de comunicaciones en vuelo, reabastecimiento, transporte, helicópteros y las esperadas de interceptación aérea y de ataques a objetivos navales, los buques. La artillería antiaérea logró los primeros derribos de aviones británicos Sea Harrier y el equipo médico y enfermeros atendió a los heridos y caídos en la zona del aeropuerto. La caza interceptora, operando desde Río Gallegos y Río Grande, con Mirage IIIE y Mirage 5 Dagger ejecutaron los primeros combates aéreos sobre las islas. Por otra parte la Red de Observadores Adelantados con aficionados militares y civiles voluntarios, cubriendo los puntos ciegos del radar, informaron del acercamiento de las costas de Puerto Argentino, de tres buques británicos que con total impunidad, someterían a nuestras fuerzas al intenso cañoneo naval con el fin de forzar una rápida y subestimada rendición. Operativamente fue una ardua jornada de planificación inmediata al enfrentamiento, ejecutada con tantos aviones, que desde el continente saturó el control de defensa aérea de los buques, lo que permitió el ataque de mi escuadrilla, los Torno, con tres Mirage MV Dagger. Los barcos agresores emprendieron la retirada hacia el este de las islas. Por primera vez atacamos las temidas fragatas misilísticas equipadas con tecnología de última generación. Desde la costa de la isla Soledad, personal de nuestras Fuerzas Armadas destinada en la zona del aeropuerto y en otros sectores, fueron privilegiados testigos oculares del ataque rasante y a gran velocidad de nuestros aviones. La sorpresa fue total porque los ingleses no preveían que esos aviones pudieran volar hasta ese sector de las islas y eludir los controles de sus radares aéreos y navales. Si del ataque realizado, las consecuencias reales fueron las expresadas por los británicos sin daños materiales significativos, cabe preguntar ¿Cuál fue el motivo político o estratégico o emocional para ordenar el urgente hundimiento del crucero ARA “General Belgrano”? Inmediatamente después donde estuviera, mientras se negociaba un acuerdo de paz con la invalorable y rescatable intervención del presidente del Perú, el arquitecto Fernando Belaúnde Terry. Además ¿Por qué a partir de esa tarde se acercarían a cañonear sus buques solamente de noche o con condiciones meteorológicas muy malas para el vuelo de nuestros aviones? Y ¿Por qué se tomaron veinte días para desembarcar sus tropas en el estrecho de San Carlos, para luego avanzar hacia Puerto Argentino? Tantas preguntas aun hoy sin respuestas generaron que su gobierno impusiera 90 años de secreto. A todo esto, ya aterrizados en nuestra Base Aérea Militar de San Julián, toda la adrenalina (ilegible) recibida en abrazos y festejos de nuestros mecánicos, como reconocimiento mutuo del éxito en la labor realizada, se había probado y demostrado en el primer encuentro en el mundo entero que las temidas fragatas eran vulnerables y por ello debieron cambiar sus tácticas, para su defensa y supervivencia. Todo esto, fue posible por esa comunión de espíritu característica del personal de la Fuerza Aérea Argentina, de sus pilotos, técnicos y mecánicos.
Hoy aun estamos en deuda con el reconocimiento pleno de los combatientes desplegados en las bases de la Fuerza Aérea Sur y hacia aquellos que actuaron desde el continente. Ellos fueron los que hicieron posible que el avión vuele y entonces los pilotos cumplamos con nuestra tarea.
Quiero aclarar también, a los héroes caídos en ese primer día de combate en la figura de mi compañero de promoción, el Capitán Mario Hipólito González, navegador del Mk.62 Canberra caído en aguas del Atlántico Sur y rendir mi más sentido homenaje a los 55 hombres de nuestra institución y a todos los argentinos caídos en el conflicto que ofrendaron sus vidas y quedaron como custodios de nuestras islas, sus almas nunca se irán de ahí.
En estas palabras, también quiero hacer referencia a sus familiares y amigos que tienen aun la huella del dolor, que sus muertes causaron, tengan la plena seguridad que el sentimiento de admiración de todos los hombres y mujeres de bien, los ubican junto a los héroes de nuestra Nación. Hoy es nuestra responsabilidad esforzarnos y ser mejores para trabajar y hacer nuestra Patria grande, como ellos lo han querido, el gran valor que tiene lo realizado por vosotros, los veteranos, es confirmar el perfil espiritual y humano que estuvo a la altura de las exigencias de una guerra, los responsables de fijar las Fuerzas Armadas deben recuperar la capacidad de ser el brazo armado de la política exterior argentina.
El juicio de la historia es el que perdura y trasciende a los mortales, al decir de Sun Tzu, “Si quieres saber como te fue en la guerra, pregúntale a tu enemigo.”
Respecto al personal británico que combatió en la lucha por nuestras islas Malvinas, no tengo ningún tipo de resentimiento, odio o cualquier otro adjetivo negativo que se quiera usar contra quien tan solo, cumplió con su deber simplemente que desde el lado opuesto, somos profesionales sin resentimientos sociales.
Tras estos 35 años que nos separan del conflicto del Atlántico Sur, sigo estando orgulloso de pertenecer a la Fuerza Aérea Argentina, la calidad de su gente, el espíritu que los anima y la historia heredada, sientan el precedente y la base para continuar hacia el objetivo que tiene la institución con el bien común, defender la patria, ayer hoy y siempre. Muchas gracias.”
Seguidamente, el Brigadier General Amrein hizo uso de la palabra, destacando lo siguiente: “Hoy como cada 1 de Mayo, desde 1982, la Fuerza Aérea Argentina recuerda el hecho más importante de su historia contemporánea y, en especial, rinde el merecido homenaje a todo el personal que lucho para defender la soberanía nacional en las aguas e islas australes. Agradezco profundamente que nos haya acompañado con sus sentidas palabras, el Brigadier Veterano de Guerra de Malvinas, Norberto Dimeglio, estoy seguro que su sentir es el de nuestros veteranos y el de cada uno de nosotros. La posibilidad de escuchar sus experiencias vividas, a 35 Años del Bautismo de Fuego me ayuda a esbozar algunas ideas para completar y dar sentido al lema elegido en esta ocasión, defender la patria ayer, hoy y siempre. Este ha sido, es y será el objetivo indeclinable de la Fuerza Aérea Argentina. Refrendando lo relatado sobre la actuación de la institución, quiero resaltar no solo las consideraciones de nuestro oponente y de la opinión internacional, sino también los informes producidos por nuestras propias Fuerzas Armadas, de los cuales podemos extraer valiosas conclusiones acerca de los errores cometidos y de la importancia que reviste la acción militar conjunta. Sin embargo, los informes también destacan la excelente participación de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, y en particular de la Fuerza Aérea Argentina. La formación de su personal respondió claramente a las exigencias de la guerra, pese a que no contábamos con los medios adecuados y las tripulaciones no estaban adiestradas para sostener un conflicto bélico en un escenario aeronaval, no obstante una vez iniciadas las acciones en ese ambiente operacional, la conducción de la Fuerza Aérea Argentina decidió honrar el juramento asumido con la Nación y aceptó las desventajas y los riesgos inherentes a la guerra, es así, que en las difíciles condiciones mencionadas nuestros hombres supieron hacer gala de su creatividad, coraje y voluntad de vencer, actitud que tuvo como resultado infligir daños de proporción a la fuerza de tareas enemiga. Las demoras y cuidados tomados a partir del 1° de mayo por los británicos, se deben a la sorpresa originada desde las primeras horas en que iniciaron el combate.
En nombre de la institución, rindo el merecido homenaje a los combatientes, militares y civiles, que fueron y lucharon, a los que apoyaron desde el continente y desde las bases de despliegue y por sobre todo, a los 55 héroes que quedaron en las islas y a sus familiares.
El presente de la Fuerza Aérea, cosecha el prestigio que ellos sin dudar nos legaron con sus acciones, demostrando en plenitud sus valores, su vocación y el espíritu de equipo que nos distinguió en combate, a todos ellos mi respeto por no claudicar pese a las dificultades, por ser leales a la Nación que los convocó a defenderla y por haber representado con creces el sentir del pueblo argentino.
Sepan que la institución continúa trabajando para completar los merecidos reconocimientos, pero que más allá de títulos o pensiones, debe estar la satisfacción del deber cumplido, ese sentir único y exclusivo de quienes se pusieron a prueba, cuando la patria se los exigió.
Ahora quiero dirigirme a los más jóvenes, a nuestros cadetes y aspirantes que son el futuro de nuestra institución, no olviden que tienen el deber moral de recordar y reconocer la gesta de Malvinas, asegurando con sus acciones el legado de nuestros 55 héroes, un modo de vivir y también de morir, ellos derramaron su sangre con honor, fieles a su juramento de luchar por la patria hasta dar la vida por ella. Además, es una manera de comprender que hoy, la batalla por nuestra soberanía debe darse en otros ámbitos, en los foros internacionales, combatiendo con la palabra y diplomacia, pero sepan que si mañana la patria los convoca, los debe encontrar dispuestos y preparados como lo hicieron esos hombres, que elevaron sus alas en defensa de nuestra soberanía y dignidad nacional, alcanzando la grandeza de esos héroes y manteniendo presentes los momentos más importantes de nuestra historia.
Por los que cayeron, por los que cumplieron con su deber, la Fuerza Aérea Argentina, debe seguir siendo ejemplo de integridad, de dignidad, de entrega y de compromiso para “defender a la patria ayer, hoy y siempre”. Muchas gracias.”
Finalizado el momento de las alocuciones, la Banda Especial de Música «Bautismo de Fuego» se trasladó frente a las autoridades para dar inicio al dispositivo, tras ello un C-130H Hercules realizó un pasaje junto a tres A-4AR Fightinghawk.
El dispositivo de desfile terrestre, fue encabezado por el Jefe de la Agrupación «Bautismo de Fuego», tras él, hizo su paso la “Agrupación Banderas”, compuesta por las banderas de las unidades y organismos de la FAA que formaron parte del Conflicto, seguidas por aquellas de las otras Fuerzas que formaron parte del acto. Seguidamente hizo su paso el Ejército Argentino, con efectivos pertenecientes al Grupo de Artillería 1 “Brigadier General Tomás de Iriarte”, y a continuación de la Armada Argentina, cadetes de la Escuela de Gendarmería Nacional “General Don Martín Miguel de Güemes”, Prefectura Naval Argentina, Policía Federal Argentina y Policía de Seguridad Aeroportuaria.
Luego rindieron honores, efectivos pertenecientes al Comando de Adiestramiento y Alistamiento, del Grupo de Operaciones Especiales (GOE), del Grupo de Artillería Antiaérea de la BAM Mar del Plata, de la Dirección de Vigilancia y Control Aeroespacial, de la Compañía Histórica del Cuartel General de la Subjefatura del Estado Mayor General, de la Dirección General de Material, de la Dirección General de Inteligencia, del Cuerpo de Cadetes de la Escuela de Aviación Militar, de la Escuela de Suboficiales de la Fuerza Aérea, del Instituto de Formación Ezeiza, del Liceo Aeronáutico Militar, de la Escuela Superior de Guerra Aérea, y finalmente los Veteranos de Guerra de Malvinas encabezado por el titular de la Dirección Malvinas e Islas del Atlántico Sur.
Mientras ello sucedía, dos miembros del equipo de demostración de paracaidismo “Águilas Azules” descendieron con una bandera de la FAA y el Pabellón Nacional. Posteriormente se retiró la Banda de Música Especial Bautismo de Fuego, y el C-130H Hercules realizó un nuevo pasaje rasante frente al palco de autoridades. Finalmente, el Jefe de la Agrupación informó que la ceremonia había finalizado, procediendo al denominado Vino de Honor realizado en el hangar del SDA Fokker F28.
Aeronaves Presentes en el 35 Aniversario del Bautismo de Fuego de la FAA
| Unidad | Matrícula | Aeronave | Observaciones |
| I Br. Aér. Esc. I | TC-64 | Lockheed C-130H Hercules. | Pasaje Aéreo y Lanzamiento de Paracaidistas. |
| I Br. Aér. Esc. I | TC-100 | Lockheed L-100-30 Hercules. | Estático. |
| I Br. Aér. Esc. II | TC-52 | Fokker F28 Mk. 1000C Fellowship. | Estático. |
| I Br. Aér. Esc. V | TC-91 | Boeing 707-387B. | Estático. |
| V Br. Aér. G5C | C-919 | McDonnell Douglas A-4AR Fightinghawk. | Pasaje Aéreo. |
| V Br. Aér. G5C | C-924 | McDonnell Douglas A-4AR Fightinghawk. | Pasaje Aéreo. |
| V Br. Aér. G5C | C-927 | McDonnell Douglas A-4AR Fightinghawk. | Pasaje Aéreo. |
| VII Br. Aér. Esc. I | H-89 | Bell 212IFR. | SAR. |
| Aeronaves Observadas Fuera de la Ceremonia | |||
| I Br. Aér. Esc. I | TC-56 | Lockheed C-130B Hercules. | Sección de Cabina. |
| I Br. Aér. Esc. I | TC-65 | Lockheed C-130H Hercules. | Almacenado en Plataforma. |
| I Br. Aér. Esc. I | TC-66 | Lockheed C-130H Hercules. | En Plataforma. |
| I Br. Aér. Esc. I | TC-68 | Lockheed C-130H Hercules. | Dentro de Hangar. |
| I Br. Aér. Esc. II | T-50 | Fokker F28 Mk. 1000 Fellowship. | Almacenado en Plataforma. |
| I Br. Aér. Esc. II | T-54 | Fokker F28 Mk. 1000C Fellowship. | En Plataforma. |
| Agrupación Aérea de la Casa Militar De la Presidencia de la Nación Argentina. |
T-01 | Boeing 757-23A. | En Plataforma. |
| Agrupación Aérea de la Casa Militar de la Presidencia de la Nación Argentina. |
T-04 | Boeing 737-5H6. | En Plataforma. |
Agradecimientos: Al Jefe de la I Brigada Aérea, Brigadier Oscar Palumbo, al Jefe de División Prensa de la FAA, Comodoro César Grando, al Jefe del Grupo 1 de Transporte Aéreo, Comodoro Marcelo Monetto y al Sr. Martín Kubo.