37 Aniversario del Bautismo de Fuego de la Fuerza Aérea Argentina

El pasado 1° de Mayo, la Fuerza Aérea Argentina (FAA) recordó el 37 Aniversario de su Bautismo de Fuego, en esta ocasión la ceremonia central tuvo lugar en la VI Brigada Aérea, ubicada próxima a la ciudad de Tandil, Provincia de Buenos Aires.

La misma tuvo lugar en la plataforma de esta unidad, donde fueron dispuestos el Mirage IIIEA I-018, el M-5 Finger IIIB C-408 y M-5 Dagger T C-426 asignados al Museo de la unidad.  El Grupo Base 6, por su parte estuvo presente con dos camiones Kenworth, y piezas de artillería antiaérea de 20 mm Rheinmetall RH-202.

Durante las horas de la mañana, se produjo el arribo de las aeronaves asignadas al traslado de autoridades e invitados, estos fueron el C-130H Hercules TC-61, el Learjet 35A T-22, el Learjet 60 T-10 y el último Fokker F28 Mk.1000C Fellowship en servicio. Este último, recibió un ploteo conmemorativo con el característico color bordó y el escudo del Escuadrón II en su deriva. Se espera que este Sistema de Armas sea  definitivamente desprogramado del servicio en la FAA  el próximo 23 de agosto. Por su parte la Dirección de Aviación de Gendarmería Nacional Argentina trasladó a sus autoridades haciendo uso de uno de sus  recientemente adquiridos Leonardo (Agusta Westland) AW119  MK II  Koala matrícula GN-937.

Al acercarse el inicio de la ceremonia, tuvo lugar la puesta en marcha de las aeronaves que formarían parte del desfile aéreo. Primero, lo hicieron aquellas que se encontraban empleando la plataforma cercana a la torre de control frente al Hangar 2, siendo el caso de los  Learjet 35A, DHC-6-200 Twin Otter, IA-58A Pucará, Bell 212, Bell 412EP y el solitario F28,  quienes se dirigieron hacia la cabecera en uso para el despegue y posterior circuito de espera. Posteriormente realizaron lo propio los O/A-4AR Fightinghawk e IA-63 Pampa II-40/ Pampa III Block I, que en esta ocasión operaron desde la terminal del Aeropuerto ubicada en el extremo opuesto.

La ceremonia propiamente dicha, tuvo su inicio con la presentación ante los efectivos de la Agrupación “Bautismo de Fuego” al Jefe de Gabinete de Ministros de la Nación Lic. Marcos Peña y al Sr. Ministro de Defensa Dr. Oscar Aguad, acompañados por el Jefe de Estado Mayor General de la FAA (JEMGFAA), Brigadier VGM Víctor Amrein.  El saludo  a la Agrupación, estuvo a cargo del  Sr. Jefe de Gabinete de Ministros. También fueron participes del mencionado evento, importantes autoridades nacionales, provinciales militares e invitados especiales.

Luego, todos los presentes, entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino, que fue ejecutado por la Banda Militar de Música de la Secretaría General del Estado Mayor General de la FAA.

A continuación, se homenajeó al Brigadier General (R) VGM Ernesto Horacio Crespo, quien durante el conflicto de Malvinas se desempeñara como Comandante de la Fuerza Aérea Sur (FAS) y con posterioridad ocupara el cargo de JEMGFAA entre los años 1985 y 1989. El Brigadier Crespo, falleció el pasado 6 de marzo a los 89 años de edad. Ernesto Luis Emilio Crespo, su hijo, recibió la condecoración post mortem denominada “Distinción al Mérito Aeronáutico en el grado de Honorable Caballero del Aire” otorgada por el JEMGFAA.

Finalizado ello, se reconoció a los familiares de los caídos del Conflicto del Atlántico Sur pertenecientes a la Guarnición Aérea Militar Tandil, quienes recibieron de manos del JEMGFAA y del Jefe de Gabinete de Ministros  la medalla de la Virgen de Loreto. Ellos fueron, la familia del Primer Teniente (PM) Pedro Ignacio Bean, del Mayor (PM) Gustavo Argentino García Cuerva y del Comodoro (PM) Hugo Meisner.

Luego el Capellán Mayor, Presbítero Cesar Tauro realizó una invocación religiosa tras la que se dio lectura a la nómina de los caídos durante el conflicto de Malvinas, la misma estuvo a cargo del Comodoro Mayor (R) VGM Alejandro Vergara, teniendo lugar a continuación el mandatario toque de silencio que fue coronado por el pasaje de una escuadrilla conformada por un OA-4AR y tres A-4AR efectuando el desprendimiento de la formación y ascenso de uno de sus numerales en honor al personal caído.

Seguidamente el Brigadier (R) VGM Carlos Eduardo Perona pronunció las siguientes palabras alusivas:

“¿A que llamamos Bautismo de Fuego? El bautismo es una figura simbólica de identificación espiritual del creyente,  que al sumergirse en el agua manifiesta que ya no es más como antes y tiene una nueva vida otorgada en esa inmersión. Tomando como referencia el sentido religioso, el Bautismo de Fuego es la primera experiencia de algo sumamente importante y significativo para un soldado, al entrar o sumergirse en el fuego del combate defendiendo a su patria y tiene dos propósitos: Obedecer y mantener el mandato, recordemos los que hemos seguido la carrera de las armas, aquello de “juráis a la Patria seguir constantemente a su Bandera y defenderla hasta perder la vida”. Segundo, dar testimonio como hermano de armas con los demás combatientes y veteranos de un conflicto. Se ha reconocido como miembro de una estirpe muy especial a estos guerreros fundidos en el crisol del buen combate.

Así como nuestro Ejército Argentino fue bautizado un 27 de octubre de 1810 a orillas del río Cotagaita, mientras el General Balcarce enfrentaba a las tropas realistas al mando del General Córdoba,  la Armada Argentina tuvo su bautismo de fuego el 2 de marzo de 1810 en la batalla de San Nicolás, al mando de  Juan Bautista Azopardo, que se enfrentó a la flota realista en Montevideo al mando de Jacinto de Romarate. El 1° de mayo de 1982,  la Fuerza Aérea se viste de fuego al enfrentar sin retaceos ni renuncias a los usurpadores del territorio nacional en las islas del Atlántico Sur, una Fuerza de Tareas británica moderna apoyada logísticamente por los Estados Unidos de Norteamérica y los Estados pertenecientes a la Organización del Tratado del Atlántico Norte. Para ello se creó la Fuerza Aérea Sur con asiento en Comodoro Rivadavia y fue seleccionado para conducirla el Brigadier Ernesto Horacio Crespo, «el Cuco», como se lo conocía dentro del ámbito de nuestra Fuerza. Desde allí se planificaron y condujeron la mayoría de las acciones aéreas contra la flota enemiga, a través de los Escuadrones Aeromóviles, ocasionando serios daños a las fuerzas británicas.

Dicen que si deseas saber como te ha ido en la guerra la mejor opinión es la de tu enemigo, entre ellas el jefe del Segundo Batallón de Paracaidistas Británicos, el Teniente Coronel Herbert Jones quien señaló, “John Nott, que fue Secretario de Defensa Británico, quería que Gran Bretaña tuviera una Armada pequeña y expresó por Dios que la tendrá” aludiendo a las graves pérdidas navales a consecuencia del accionar aéreo.

Al respecto se hace necesario resaltar que las operaciones aeronavales estaban negadas a la Fuerza Aérea Argentina ya que las jurisdicciones operacionales establecían en la Resolución 1 del 79 del Poder Ejecutivo Nacional preveía que solamente las exploraciones de reconocimiento y exploración lejano, pero le imposibilitaba equiparse y adiestrarse para operar sobre el mar. Como consecuencia de lo dicho, la planificación inicial preveía que las unidades aéreas y medios asignados estaban destinados a tareas totalmente ajenas y más a custodiar el oeste, que a su posible utilización en operaciones sobre el mar, por no ser de su competencia jurisdiccional.

Haciendo gala de la flexibilidad y la versatilidad, características esenciales de toda Fuerza Aérea se desarrolló un conjunto de tareas no específicas,  ajenas a las que le correspondía por doctrina. Así, las unidades dependientes a lo largo de la Patagonia y a las desplegadas a las islas, combatieron durante 44 días.

Un reloj no da la hora por arte de magia de sus agujas, ellas marcan y se mueven pues todo el sistema funciona por la interacción de sus componentes en una perfecta y depurada armonía. El medio a través del cual se ejecutan las misiones es el piloto con su avión, pero existe otro componente que es fundamental e indisoluble a la composición operativa del vuelo, con ello me refiero al personal técnico de los Escuadrones Aeromóviles, verdaderos magos en el mantenimiento y puesta en servicio de los corceles alados. No existe pasión y desvelo tan puro como los que tiene el mecánico con su avión o los especialistas con sus sistemas.

A corta distancia de donde nos encontramos ahora,  la Fuerza Aérea Argentina a través de esta gloriosa Brigada rinde sus honores a los héroes muertos en combate, representados en un bosque de 55 árboles que nos recuerdan particularmente a cada uno de ellos.

La inquebrantable voluntad de lucha y el honrar nuestro juramento a la Patria, permitió e hizo que nuestra Fuerza fuera realmente admirada por el adversario y ganado su respeto como guerreros. A las jóvenes generaciones que emprenden el camino de servir a esta hermosa Patria a través de la gloriosa Fuerza Aérea Argentina,  heredan el coraje, el honor y la gloria de los caídos en combate como única luz a seguir en nuestros cielos argentinos.

Para finalizar pido a Dios y a nuestra señora Virgen de Loreto que velen por sus almas de los que entregaron sus vidas en cumplimiento por el juramento sagrado, muy especialmente a nuestros 649 hermanos Malvineros y la paz a sus familias.”

Tras ello el Brigadier Amrein hizo uso de la palabra expresando lo siguiente:

“En la madrugada de un 1° de Mayo hace ya 37 años, la Fuerza Aérea alcanzaba su mayoría de edad como institución armada, lo hizo de la única manera en que puede probarse una Fuerza integrada por soldados preparados para la defensa de su Patria, haciendo frente a un enemigo.

Ese amanecer de Mayo iniciados los combates, sería la primera de largas jornadas que sometería a los integrantes de todas las especialidades de la institución a irrepetibles esfuerzos, sacrificios, incertidumbre, privaciones, tristezas y alegrías que solo conocen los que han participado del conflicto bélico, y estuvo a la altura de los desafíos. El reto no solo fue vencer la dificultades y falencias presentes en esta guerra, tener que enfrentar a un enemigo bien armado, abastecido y motivado. Sino también la necesidad de operar en un teatro de operaciones cuyo ambiente aeronaval estaba restringido y donde no hubo la necesaria acción militar conjunta.

Desde las primeras bajas de la Fuerza Aérea, ocurridas el mismo 1° de Mayo, hasta las últimas pocas horas antes del cese de las hostilidades, la Fuerza Aérea estuvo donde debía estar y donde deben estar los soldados, peleando en el frente, principalmente porque la Fuerza Aérea Argentina decidió honrar un juramento y porque estábamos preparados para la eventualidad del llamado de la Patria.

Finalmente, cuando esa difícil hora llegó, la Fuerza Aérea simplemente cumplió con su deber, aquellos días pusieron a prueba a nuestra joven institución dirigida con decisión y firmeza. Presentó por primera vez en su historia un orden de batalla completo en una confrontación bélica.

El personal de la Fuerza Aérea desplegado en el continente y en las islas, hizo lo que se le había enseñado y habían aprendido, cada hombre y cada mujer en su momento se destacó por su iniciativa y convencimiento, todos siendo parte de un equipo de un único Sistema de Armas que se llamó Fuerza Aérea Sur. La cabeza de esa Fuerza que se probaría por segunda vez en combate, tuvo un Jefe que también hizo lo que le imponía el deber, como comandante, como militar y como argentino.El Brigadier Horacio Ernesto Crespo asumió con brevísimo preaviso la responsabilidad de organizar y preparar, primero y de ordenar y supervisar después cada una de las operaciones aéreas que hoy nos llenan de orgullo. El recuerdo y el convencimiento del honor defendido por el Brigadier Crespo quien hace pocas semanas inició su vuelo final también debe servirnos de incentivo y estimulo para la defensa de la integridad de la Nación y el cumplimiento sagrado de las obligaciones asumidas por los hombres y mujeres de armas.

Heridas que lentamente comienzan a cicatrizar en padres, hermanos, esposas, novias, amigos y camaradas deben alentar a nuestros propios juicios sobre aquella gesta, en cada soldado argentino identificado junto a una cruz en el cementerio de Darwin debe recordarnos el significado del deber.

Mi misión como Jefe de Estado Mayor General es que aquella gesta en la que la Fuerza Aérea demostró su coraje y su inquebrantable determinación hace 37 años guarda un valor que todavía no hemos dimensionado en su justa dimensión.

El prestigio que hoy tiene la institución en gran parte ha sido alcanzado gracias al sacrificio de todos y cada uno de nuestros veteranos, que se suma al esfuerzo realizado a lo largo de los años de existencia y que fuera iniciada por pioneros y precursores.

Han pasado más de tres décadas del acontecimiento que hoy evocamos, pero estamos seguros que el mismo espíritu sigue estando presente en cada hombre y mujer que viste el uniforme de las alas de la patria. Ese espíritu de aquellos que combatieron y nos dieron el ejemplo en el cumplimiento del deber que hoy están representados en los Veteranos de Guerra, civiles y militares, a todos ustedes vaya nuestro agradecimiento, pero fundamentalmente reciban nuestro recuerdo quienes ya no están entre nosotros y permanecen en las islas y en el mar que las rodea, testigos fieles, ejemplo de sacrificio y de entrega.

Mis respetos y agradecimiento a los familiares de aquellos héroes, eternos guardianes de Malvinas, acompañamos a aquellos cuya pérdida es irreparable y acompañamos en el dolor que aún nos ocasiona su ausencia.

Llegue también nuestro reconocimiento a los camaradas del Ejército Argentino, de la Armada Nacional y de las Fuerzas de Seguridad que también supieron dar testimonio del cumplimiento de su juramento por la Patria.

Cuando hablamos del valor que demostraron nuestros héroes hablamos de un precio que pagaron con sangre derramada, con angustia y con sufrimiento de familiares y camaradas, con largas jornadas de incertidumbre y con la desilusión y el desánimo que acompañaron el resultado del enfrentamiento.

De la guerra se obtienen dos resultados posibles, la victoria o la derrota. En ambos resultados no solo se obtiene lo justo de las causas o el coraje de los soldados, la estrategia, las decisiones del más alto nivel, el trabajo del instrumento militar como un todo, la disponibilidad de información e inteligencia, la aptitud de los medios, e incluso el azar por mencionar algunos factores hacen inclinar la balanza hacia uno u otro lado. Pero no debemos olvidar que el resultado no define el valor de las cosas, tampoco de sus causas, cada uno de los 55 hombres que honramos en nuestras unidades marcharon al frente convencidos y seguros de lo que hacían, ellos son quienes nos reclaman hacernos merecedores de su supremo sacrificio, somos nosotros quienes decidiremos por nuestro recuerdo y con la imitación de su ejemplo si su entrega valió la pena.

Al respecto me gustaría recordar parte de un viejo poema que se podía ver en las unidades inmediatamente después de la Guerra, “no permitas Señor que en el olvido caiga nunca lo que hicieron en la Guerra, mas no dejes señor que con sus nombres se dispersen tales actos de grandeza, que si bien cada uno ha dado todo, todos juntos constituyen una Fuerza”. La Fuerza Aérea es una como una sola, es la Patria que nos cobija y como uno solo es el cielo que debemos custodiar y proteger.

Siguiendo el ejemplo del conductor, el Brigadier General Crespo, todos aquellos que dieron todo en el conflicto del Atlántico Sur no debemos cesar en el empeño de trabajar para construir la Fuerza Aérea que ambicionamos y sabemos necesaria para la defensa de nuestros cielos.

La batalla que nos toca enfrentar hoy, es sobreponernos a las dificultades y trabajar como un gran equipo para construir nuestro futuro Instrumento Militar de la Nación, siempre sostenido en los vivos ideales y valores que acompañaron a la Fuerza Aérea cuando un 1° de mayo era probada en combate.

Finalizando ruego a Dios nuestro señor y a su madre, nuestra patrona, la Virgen de Loreto para que guarde bajo su manto a nuestros héroes, acompañe a sus familias, siga guiando nuestros pasos para el desarrollo y construcción de la Fuerza Aérea del futuro. Muchas gracias.”

Luego de estas alocuciones, sería el turno del Jefe de Gabinete de Ministros.  El Lic. Marcos Peña pronunció ante los presentes, las siguientes palabras:

“Quisiera empezar por poner en valor este emotivo reconocimiento al Brigadier General Crespo, y en su nombre a todos los héroes de Malvinas, de la Fuerza Aérea y también de nuestras Fuerzas Armadas.

Muchas veces cuando se piensa en los héroes se piensa en gente fuera de lo común, nos criamos reconociendo super héroes, personas extraordinarias que muchas veces sentimos que no tienen mucho que ver con nosotros por más que nos inspiran, pero creemos de corazón que esos héroes son personas ordinarias que hacen cosas extraordinarias, que encuentran en su alma, en su corazón, la preparación, una fuerza que los pone por encima de lo esperado, por encima de lo normal y logran acciones, logran hechos que nos inspiran después para siempre. Y los aviadores de Malvinas están en esa categoría, héroes y leyendas por sus proezas, por su valentía, por su capacidad.

Cuando de chico tenía en casa un cuadro, que tenía una imagen de un combate de uno de los aviones de Malvinas bombardeando un barco siempre nos contaban la historia de esos héroes que volaban muy bajo, que lograban cosas que parecen increíbles, que fueron reconocidos después por todo el mundo.Y pensar que recién ahora se los esta reconociendo como corresponde, nos tiene que enseñar también como sociedad, como País, como Patria la importancia de entender que el valor del heroísmo hay que reconocerlo en el momento.Muchas veces sobre todo también el heroísmo más anónimo, creo que en ese sentido no solo revindicar en este momento, en este aniversario del Bautismo de Fuego nuestros reclamos por la soberanía de las islas Malvinas, reclamo que permanentemente tendremos hasta que se logre recuperar esas islas. Sino también poner en valor y destacar el heroísmo de los hombres y las mujeres de las Fuerzas Armadas que sirven a la Patria todos los días, también en los tiempos de paz.

Los desafíos son hoy distintos que en aquel entonces, pero defender nuestros cielos centralmente hoy de la amenaza que implica el narcotráfico, amenaza que se vive en el corazón de cada familia argentina atravesada por ese flagelo de la droga, es también una tarea heroica.

El despliegue de la Fuerza Aérea desde nuestra Antártida hasta la frontera norte, hoy en estos tiempos que estamos,también es una tarea que nos llena de orgullo y que queremos reconocer como corresponde por mas que muchas veces esa tarea parecería que pase en silencio, y ese reconocimiento también lo queremos dar a partir de acciones concretas. Creo que en particular,  el enorme trabajo que está haciendo hoy FAdeA, el símbolo en el que se está convirtiendo el avión Pampa, ya no solo en nuestro país sino como de exportación. De ese conocimiento, de esos equipos técnicos que tenemos,  tan maravillosos como decía antes.

El trabajo que estamos haciendo también de despliegue de radares trabajando junto a INVAP, otra organización que nos llena de orgullo, y que también esta yendo hacia el mundo para exportar, para generar también más trabajo, más oportunidades y mostrar que los argentinos somos capaces de hacer cosas que están en el primer nivel mundial.

Entendemos también que hacer esta tarea en tiempos de manta corta es difícil, es duro, no solo para los uniformados sino también para sus familias a quienes siempre queremos agradecer y reconocer por su acompañamiento, estamos trabajando todos juntos para salir adelante y las restricciones en este contexto sabemos que hacen la tarea más difícil. Sabemos que hacen la vida más difícil, pero valoramos enormemente el acompañamiento, la garra, el sacrificio para seguir trabajando juntos, no para un momento articular, sino para construir un futuro mejor para nuestros hijos y para nuestros nietos, y que al final del día el amor a la Patria, el amor a esta maravillosa tierra, a nuestra bandera, también se da con cada uno de esos pequeños actos que hacemos cuando hacemos nuestra tarea bien. Cuando cumplimos lo que se nos pide, cuando logramos hacer algo incluso un poco más, tratando de hacer las cosas mejor, innovando, poniendo esfuerzo, desde ese lugar.

Para terminar, es el sentido de estas palabras mi acompañamiento como no mío personal, sino de nuestro Presidente y de todo nuestro Gobierno, saber que siempre vamos a estar trabajando juntos, siempre vamos a trabajar a partir de la confianza, siempre vamos a trabajar a partir del orgullo que nos da poder trabajar junto a nuestras Fuerzas Armadas, en este caso en particular de nuestra Fuerza Aérea.

Invoquemos la fuerza de nuestros héroes, de nuestras leyendas, de los que se fueron al cielo, para retomar fuerzas todos los días, para superar todas las adversidades y de esa manera construir un futuro mejor. Muchas gracias y muy feliz día.”

Posteriormente, luego del cierre de las alocuciones, se adopto el dispositivo de desfile terrestre, abierto con el paso del Jefe de la Agrupación y seguido por los estandartes de las unidades que participaron en el Conflicto de Malvinas. Luego, hicieron lo propio, los institutos de formación de la FAA, con cadetes de la Escuela de Aviación Militar, aspirantes de la Escuela de Suboficiales y liceístas del Liceo Aeronáutico Militar. Estos, fueron seguidos por los estandartes y personal de la unidad anfitriona. El desfile terrestre, estuvo cerrado por los Veteranos de Guerra de Malvinas.

Simultáneamente se desarrolló el pasaje del componente aéreo, este estuvo liderado por el Learjet 35A, seguido por el Fokker F-28 Mk.1000C Fellowship, los cuatro Fightinghawk, dos IA-58A Pucará, dos DHC-6-200 Twin Otter, un Bell 212 y tres Bell 412EP.

Finalmente hizo su pasaje enfrentando al palco de autoridades, una escuadrilla conformada por tres IA-63 Pampa III Block I y siete IA-63 Pampa II-40.

Por la tarde nuevamente se registraron algunos movimientos de aeronaves, alrededor de las 15:00 Hs. tuvo lugar el repliegue de los IA-63 Pampa II-40 a su base de asiento en la IV Brigada Aérea en Mendoza. A las 16 Hs. los OA/A-4AR efectuaron su repliegue a Villa Reynolds previo pasaje rasante sobre la unidad a modo de despedida. Por su parte, el legendario Fokker F28 sería protagonista de varios vuelos replegando personal a distintos puntos del país, mientras que el C-130H TC-61 retornaría a Palomar con invitados y autoridades.

El Bautismo de Fuego en otras unidades de la FAA

En el helipuerto del Edificio Cóndor,  tuvo lugar una ceremonia que estuvo presidida por el Subdirector General de Educación, Brigadier José María Actis, el Director General de Salud, Brigadier Carlos Alberto Grizona y el Director General de Intendencia, Brigadier Rubén de Lourdes Fedinich.

En el Área Material Quilmes (AMQ) el acto tuvo lugar en la plataforma frente a la Jefatura de la Unidad y estuvo presidido por el Comodoro Oscar Rubén García Olalla.

Su homónima de Río Cuarto, realizó la ceremonia en proximidades de la guardia donde se encuentran emplazados los dos «gate guardian» (un A-4P Skyhawk y un Mirage IIICJ), esta estuvo presidida por el Jefe del ARMACUAR, Comodoro Gustavo Olivato.

En la Escuela de Aviación Militar, Córdoba, la ceremonia tuvo lugar en la plaza de armas “General San Martin”, la misma fue presidida por el Director de esta institución, Brigadier Walter Humberto Brun, para esta ocasión fue dispuesto en esta locación el B-45 Mentor E-044, mientras que la formación de hombre caído fue ejecutada por una escuadrilla de tres T-6C Texan II del Grupo Aéreo Escuela (E-808, E-809 y uno no identificado).

En la ciudad de Paraná, además de la ceremonia de rigor en la II Brigada Aérea, tuvo lugar la inauguración de un mural que recuerda a los BAC Canberra B-108, B-110 y al Learjet 35A T-24 derribados durante la contienda. El mismo, se encuentra emplazado en la esquina de la Avenida Laurencena y Gregoria Matorras de San Martin. La misma contó con la presencia del Jefe de la II Brigada Aérea, Comodoro Alejandro José Bisso, el Intendente Sergio Varisco y el Presidente del Centro de Veteranos de Guerra Horacio Montenegro.

La III Brigada Aérea realizó la ceremonia en la plaza de armas, la misma estuvo presidida por el Jefe de la unidad, el Comodoro Darío Luís Quiroga.

La Plaza “Héroes de Malvinas” de la IV Brigada Aérea, Mendoza, fue el escenario donde tuvo lugar la ceremonia por el Bautismo de Fuego, la misma estuvo presidida por el Jefe de la Guarnición Aérea Mendoza, Comodoro Néstor Guajardo, el Secretario de Gobierno de la Municipalidad de Las Heras, Fabián Busto y el Jefe de la VIII Brigada de Montaña de Ejército, Coronel Mayor Alberto Quiñones.

En la IX Brigada Aérea la ceremonia se desarrolló dentro del hangar de la unidad, en el mismo se pudo observar al menos un Saab 340B. Este acto estuvo presidido por el Jefe de la dicha unidad, el Comodoro Sergio Bruno y el Gobernador Mariano Arcioni.

En la localidad de Comandante Luís Piedra Buena, Santa Cruz, la FAA también estuvo presente en un acto donde se inauguró un monumento con un Mirage 5A Mara que luce un esquema que pretende imitar -pobremente- al esquema SEA empleado por los IAI M-5 Dagger, tratándose del C-610 (C/n 106). Esta ceremonia estuvo presidida por el Jefe de la BAM Río Gallegos, Comodoro Juan Carlos Aramayo, el Vicegobernador de Santa Cruz, Pablo González y el Intendente Federico Bodlovic.

El Bautismo de Fuego también fue conmemorado en Chipre por la Unidad Aérea Argentina UNFICYP, allí desplegada bajo el mandato de la ONU, esta ceremonia fue presidida por su Jefe, el Vicecomodoro Bernardo Odoriz.

Aeronaves presentes

A continuación el listado de aeronaves afectadas u observadas durante los distintos actos conmemorativos realizados a lo largo y ancho del país.

Aeronaves Presentes En El 37º Aniversario del Bautismo de Fuego de la
Fuerza Aérea Argentina
Unidad Matrícula Aeronave Observaciones
I Br. Aer. Escuadrón I C-130 TC-61 Lockheed C-130H Hercules En vuelo. Traslado de Material e Invitados.
I Br. Aer. Escuadrón II F28 TC-53 Fokker F28 Mk.1000C En vuelo. Traslado de Invitados y Autoridades. Cola Ploteada en Esquema
en Colores y Escudo del Escuadrón II.
II Br. Aer.  Escuadrón II T-22 Learjet 35A En vuelo.
III Br. Aer. Escuadrón Pucará A-585 Dinfia IA-58A Pucará En vuelo.
III Br. Aer. Escuadrón Pucará A-582 Dinfia IA-58A Pucará En vuelo.
IV Br. Aer. CB-2 E-807 FMA IA-63 Pampa II-40 En vuelo. Operando desde Plataforma Aeropuerto. Makings VI Brigada en
timón.
IV Br. Aer. CB-2 E-815 FMA IA-63 Pampa II-40 En vuelo. Operando desde Plataforma Aeropuerto.
IV Br. Aer. CB-2 E-816 FMA IA-63 Pampa II-40 En vuelo. Operando desde Plataforma Aeropuerto.
IV Br. Aer. CB-2 E-820 FMA IA-63 Pampa II-40 En vuelo. Operando desde Plataforma Aeropuerto.
IV Br. Aer. CB-2 E-821 FMA IA-63 Pampa II-40 En vuelo. Operando desde Plataforma Aeropuerto.
IV Br. Aer. CB-2 E-822 FMA IA-63 Pampa II-40 En vuelo. Operando desde Plataforma Aeropuerto.
V Br. Aer. Grupo 5 de Caza C-901 McDonnell Douglas OA-4AR Fightinghawk En vuelo. Operando desde Plataforma Aeropuerto.
V Br. Aer. Grupo 5 de Caza C-918 McDonnell Douglas A-4AR Fightinghawk En vuelo. Operando desde Plataforma Aeropuerto.
V Br. Aer. Grupo 5 de Caza C-926 McDonnell Douglas A-4AR Fightinghawk En vuelo. Operando desde Plataforma Aeropuerto.
V Br. Aer. Grupo 5 de Caza C-927 McDonnell Douglas A-4AR Fightinghawk En vuelo. Operando desde Plataforma Aeropuerto.
VI Br. Aer., Grupo 6 de Caza, Escuadrón I A-700 FAdeA IA-63 Pampa III Block I C/n Av 1029. En vuelo. Operando desde Plataforma Aeropuerto.
VI Br. Aer., Grupo 6 de Caza, Escuadrón I A-701 FAdeA IA-63 Pampa III Block I C/n Av 1030. En vuelo. Operando desde Plataforma Aeropuerto.
VI Br. Aer., Grupo 6 de Caza, Escuadrón I A-702 FAdeA IA-63 Pampa III Block I C/n Av 1028. En vuelo. Operando desde Plataforma Aeropuerto.
VI Br. Aer., Grupo 6 de Caza, Escuadrón I E-806 FMA IA-63 Pampa II-40 En vuelo. Operando desde Plataforma Aeropuerto.
VI Br. Aer., Grupo 6 de Caza, Escuadrón I E-8xx FMA IA-63 Pampa II-40 Visto en Plataforma Aeropuerto, luego en Hangares.
VI Br. Aer.  Grupo 6 de Caza (Museo VI Brigada Aérea) I-018 Dassault Mirage IIIEA Estático. Artillado con dos Matra R550 Magic I inertes, 2 tanques
subalares supersonicos RP18R de 500 L y un RP825 ventral de 850 Litros.
VI Br. Aer. Grupo 6 de Caza (Museo VI Brigada Aérea) C-408 IAI Finger IIIB Estático. Artillado con dos Rafael Shafrir II  Mk IV, dos tanques
subalares RP30 de 1700 Litros y Bombas PG de 125 KG Inertes.
VI Br. Aer. Grupo 6 de Caza (Museo VI Brigada Aérea) C-426 IAI Dagger T Estático. Artillado con Bombas PG de 125 KG. Inertes y dos tanques
subalares RP30 de 1700 Litros.
VII Br. Aer. Escuadrón I H-89 Bell 212IFR En vuelo.
VII Br. Aer. Escuadrón I H-101 Bell 412EP En vuelo.
VII Br. Aer. Escuadrón I H-105 Bell 412EP En vuelo.
VII Br. Aer. Escuadrón I H-106 Bell 412EP En vuelo.
IX Br. Aer.  Escuadrón VII de Transporte Aéreo T-87 De Havilland Canada DHC-6-200 Twin Otter En vuelo.
IX Br. Aer. Escuadrón VII de Transporte Aéreo T-89 De Havilland Canada DHC-6-200 Twin Otter En vuelo.
Fuerza Aérea Argentina, Asignado a la  Agrupación Aérea de la Secretaría
General de la Presidencia de la Nación Argentina
T-10 Learjet 60 En vuelo. Traslado Autoridades.
Dirección de Aviación Gendarmería Nacional Argentina GN-937 Agusta Westland (Leonardo) AW119 Mk II (AW119Kx) Koala C/n 14734. En Vuelo. Traslado de Autoridades.

 


Agradecimientos: Al personal de la VI Brigada Aérea y al personal de los Grupos Técnicos de las Brigadas Aéreas desplegadas durante el evento.


Fuentes Consultadas

Fuerza Aérea Argentina (Instagram)El Once, Escuela de Aviación Militar, IV Brigada Aérea (Facebook)Diario CrónicaEl Patagónico y Zona Militar.


 

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