
Una nueva edición de la revista Lima Víctor sale a la calle, pero en este caso en particular no es una más, ya que se trata, nada más y nada menos, que su número 50, todo un logro para una publicación de este tipo dentro de nuestra complicada realidad.
Desde su primer número se ha destacado por su excelente material, desarrollado por los más destacados historiadores aeronáuticos de nuestro país (algunos de ellos también colaboran en Gaceta Aeronáutica). Los contenidos de Lima Victor han abarcado a lo largo del tiempo numerosos temas de gran interés, que de otra manera nunca hubieran visto la luz.
Estos 50 números constituyen un importante legado para las generaciones actuales y futuras, y una fuente de consulta obligada para los estudiosos de temas aeronáuticos argentinos.
Contenidos del número 50
El presente número se inicia con “El Stampe, Historia de un flamenco solitario en Argentina” donde Francisco Halbritter, uno de los editores de LV recorre los avatares de este ejemplar en nuestro país. Esta continúa con “Una acción policial de la Aeroposta Argentina en abril de 1929”, allí Marcelo W. Miranda (el otro editor de LV) narra el apoyo de esta línea aérea a fuerzas federales para encontrar a los responsables de un importante robo bancario. Continuando con Aeroposta, Pablo Luciano Potenze sigue desarrollando “Aeroposta Argentina, Parte 2 de 3: Una empresa privada argentina”.
Otro interesante artículo llega a su última parte en, “Un avión hecho al derecho y otro avión hecho al revés, Yellow Bird, el Pillán que no fue, Parte 3 de 3: Últimas imágenes del naufragio” donde Gustavo Marón y Guido Ghiretti nos traen la interesante historia de este intento de Chincul por proveer un reemplazo para los T-34 Mentor de la Fuerza Aérea Argentina y un entrenador acrobático para al ámbito civil.
Finalmente Francisco Halbritter reconstruye la intrincada historia de los Curtiss JN-4D en nuestros cielos en, “La petisa, Historia de los Curtiss JN-4D en Argentina.” Como es habitual esto se complementa con Aviación Comercial Noticias por Marcelo W. Miranda y Correo Aéreo.
Esperamos que esta revista, que a opinión personal es lejos la mejor de las publicadas en nuestro país, continúe por muchos años más acompañándonos con su importante legado aeronáutico.