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Top Gun Mendoza 1962… ¡que despeguen los jets!

Para fines del mes de julio estaba todo listo; habían confirmado su participación los EE.UU. y Perú con F-86F Sabre y Uruguay con F-80C Shooting Star, sin embargo, al no ser autorizados por el consejo de gobierno uruguayo, debieron asistir sólo como observadores. También, hasta último momento, se esperó la participación de Colombia con F-80-C-LO-50 Shooting Star o con Canadair CL-13 Sabre Mk.IV, lo que hubiera aportado diversidad de aeronaves, sin embargo, al momento de la hora de declaración, no fue confirmada su presencia.

Los Estados Unidos de Norteamérica estaban, nuevamente, presentes en el país desde hacía ya unos años, presencia que había ido in crescendo desde la primera visita del equipo acrobático Thunderbirds de la USAF en 1957 y que se reforzaría notablemente con la “Misión Aérea de los EE.UU.” liderada por el coronel William A. Lanford de la USAF, quien se encontraba en el país desde julio de 1960.


Thunderbirds
Los Thunderbirds con el coronel Philpot de la USAF. El oficial argentino es el comandante Edgar Darío Arribau, jefe de la Regional Centro de la Dirección General de Aviación Civil. El primero en cuclillas es el capitán William Scott, narrador del equipo y piloto que voló con el Presidente Pedro Eugenio Aramburu y el Ministro de Aviación, comodoro Jorge Horacio Landaburu. Aeropuerto Internacional de Ezeiza, 1957. (foto: USAF Mission to Argentina).

En el mes de mayo y en medio de los preparativos, habían arribado a la Argentina el jefe del Comando Conjunto del Caribe y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas de los EE.UU. para América Latina, teniente general Andrew P. O´Meara, y el mayor general Leland S. Stranathan, Comandante Aéreo del Caribe, quienes, junto al embajador Robert Mills McClintock viajaron a Mendoza invitados a realizar un tour de inspección a las instalaciones de la IV Br Aé.


CAirC
El comandante aéreo del Caribe, mayor general Lelan S. Stranathan, tras su arribo al Aeropuerto Internacional de Ezeiza (foto: USAF Mission to Argentina).

Toda la actividad se desarrollaría entre los días 28/07 y 04/08, siendo las condiciones principales, de acuerdo con el reglamento, las que enunciamos a continuación.

El rol de la Fuerza Aérea Argentina era proporcionar:

  1. Combustibles, lubricantes, munición, bombas y cohetes para todos los aviones participantes.
  2. Espacio para el estacionamiento de los aparatos.
  3. Espacio para llevar a cabo las actividades de mantenimiento y operaciones de los distintos equipos, distribuidos en forma equitativa.
  4. Personal para la dirección de las actividades de la competencia, incluyendo jueces, personal encargado de las anotaciones, planes, protocolo, apoyo, blancos, etc.
  5. Transporte para el personal participante.
  6. Reserva de alojamiento y pensión necesarios para el personal participante.
  7. Ayuda a los equipos por medio de un oficial de enlace y cualquier otra ayuda que se solicite y se halle disponible.

Izquierda: Capitán W. L. Welchel; capitán W. B. Neumann y mayor A. J. Liechti delante del F-86F-30 del capitán Neumann, FU-483. Derecha: Mayor A. J. Liechti en el habitáculo de su F-86F-30, FU-437 (fotos: USAF Inter American Fighter Gunnery Competition).


Los equipos estarían compuestos por dos pilotos titulares y un piloto suplente y el personal de apoyo no excedería de 12 miembros, los que sumados a los pilotos totalizarán 15 hombres.

El total de aviones por país sería de tres F-86 ó F-80 y los países estaban autorizados a traer la cantidad de repuestos que consideraran necesarios.


Izquierda: Teniente H. Céspedes Silva en su F-86F-30, FAP-169. Derecha: Alférez D. Figueroa en su F-86F-30, FAP-172 (fotos: USAF Inter American Fighter Gunnery Competition).


Se establecía como hora de declaración al instante fijado con anticipación para que cada delegación designara su equipo, nómina de personal, matrícula de aviones, inventario de repuestos.

A partir de ese momento, que para este concurso se definió a las 16:00 hs. del día 31/07/1962, no se admitirían cambios.


Izquierda: Vicecomodoro J. Mones Ruiz de pie ante su F-86F-30, C-113 “Gamma”. Derecha: Primer teniente E. M. Carbó Bernard y su F-86F-30, C-125 (fotos: USAF Inter American Fighter Gunnery Competition).


También se establecían normas sobre faltas y descalificaciones:

  • Se consideraba falta la violación de la altura estipulada o de la línea límite durante cualquier pasaje: Una falta en una salida constituiría “advertencia” y dos faltas determinarían la descalificación o anulación de la salida.
  • La descalificación del concurso se daría por la anulación de todas las salidas de aquel piloto que incurriera en las infracciones en el reglamento del concurso.
  • Si le quedaban salidas por cumplir puede ser reemplazado por el piloto de reserva.

Delegación uruguaya
Capitán Robert Groszer, Misión de la USAF en Uruguay, junto a cinco miembros de la Fuerza Aérea Uruguaya que participaron en calidad de observadores (foto: USAF Inter American Fighter Gunnery Competition).

La seguridad de vuelo sería tenida en cuenta en todo el concurso, considerándose:

  1. Maniobras excesivamente arriesgadas (descalificación de salida o del concurso)
  2. Disparos o lanzamientos con el campo de tiro cerrado (descalificación del concurso)
  3. Cualquier acto arriesgado que se realice fuera del campo de tiro también puede traer aparejada la descalificación del concurso.

Intercambio
Vicecomodoro Asdrúbal Cimadevilla de la FAA, teniente coronel Joseph J. O´Connor, consejero de operaciones de la Misión Aérea de los EE.UU., mayor John G. Maxwell, consejero de operaciones de Defensa Aérea de la Misión Aérea de los EE.UU. y coronel William A. Lanford, jefe de la Misión Aérea de los Estados Unidos, en distendida charla durante la primera fase del Torneo en el campo de tiro Las Lajas (foto: USAF Inter American Fighter Gunnery Competition).

Las comunicaciones tenían un capítulo propio y riguroso:

  • Los disparos o lanzamiento de carga sin haber establecido contacto radial con las torres de tiro del campo serían causa de una descalificación de salida
  • Se debía avisar toda iniciación y finalización de pasaje
  • Toda falla de equipo de radio imponía dejar inmediatamente el campo de tiro y volver a la base para aterrizar y se podía intentar el contacto por una frecuencia alternativa.
  • Si el piloto salía del circuito cumpliendo estas directivas, el puntaje total y/o parcial de las operaciones ya cumplidas sería considerado válido.

Comunicaciones
Las comunicaciones fueron fundamentales para el desarrollo del encuentro. Ninguna pasada se daría por válida si fallaba el contacto por las frecuencias de radio establecidas (foto: USAF Mission to Argentina).

En lo más sustancial, el reglamento establecía que cada participante tendría un total de cuatro salidas con las siguientes operaciones:

  • Salida 1: una operación de bombardeo en picada y una de lanzamiento de cohetes.
  • Salida 2: una operación de bombardeo de rebote y una de tiro desde el aire con ametralladora.
  • Salida 3: una operación de bombardeo en picada y una de lanzamiento de cohetes.
  • Salida 4: una operación de bombardeo de rebote y una de tiro desde el aire con ametralladora.

Circuito
Esquema de cómo debían realizarse los circuitos con aproximaciones a baja altura para tiro con ametralladoras y bombardeo de rebote, según el Fighter Weapons (foto: USAF Fighter Weapons Manual).

La operación de bombardeo en picada contemplaba:

  1. Cuatro bombas de ejercicio por avión.
  2. No más de cinco pasajes por operación, 1 bomba por pasaje.
  3. Los pasajes entre los límites de las torres del campo de tiro y bombardeo.
  4. Altura de recuperación 1.000 pies.
  5. Error: Distancia medida en pies desde el centro del blanco hasta el lugar del impacto.
  6. Margen de error de menos de 200 pies: Por toda bomba cuyo impacto se produzca por fuera del radio de 200 pies o por toda bomba sin lanzar corresponderá un resultado de 200 pies.
  7. Se completarán dos operaciones de bombardeo en picada.

Armeros
Armeros del equipo argentino cargando las ametralladoras del avión de reserva C-106. Su piloto el capitán C. A. De Blasis oficiaba de suplente (foto: Archivo Dirección de Estudios Históricos de la Fuerza Aérea Argentina).

La de lanzamiento de cohetes, por su parte, consistía en:

  1. Carga de 4 cohetes por avión competidor.
  2. Altura de recuperación 500 pies.
  3. Margen de error de 100 pies.

Para la de bombardeo de rebote, se requerían:

  1. Cuatro bombas de ejercicio por avión.
  2. No se autorizan más de cuatro pasajes.
  3. Altura de recuperación mínima de 35 pies.
  4. La bomba deberá dar en el blanco ya sea rebote o en forma directa para registrar un impacto directo.
  5. Por cada impacto en el blanco 25 puntos.
  6. Se completarán dos operaciones de bombardeo.

Polígono
El campo de tiro Las Lajas estaba delimitado por los laterales con elevaciones del terreno que, debidamente acondicionadas, oficiaron como tribunas naturales para presenciar el Concurso. Contó con espacio para personalidades y público en general (foto: USAF Inter American Fighter Gunnery Competition).

Finalmente, la operación de tiro desde el aire en ángulo bajo con ametralladora proyectaba:

  1. Los aviones cargarían dos ametralladoras con 50 cartuchos cada una.
  2. No más de cinco pasajes por avión.
  3. No se efectuarán disparos dentro de la línea límite de 1.200 pies del blanco, con una altura mínima de 50 pies.
  4. No se computarían rebotes.
  5. Dos operaciones de tiro con ametralladoras.

Izquierda: Torre de observación (spotting tower), era el punto desde donde el personal instructor, técnico y oficiales seguían y filmaban las evoluciones de los F-86. El campo contaba con dos torres metálicas, una de observación y la otra de control que, gracias a la iniciativa y gestión del 1er. teniente Nelsis Rodoni, fueron donadas por los directivos de la oficina de Agua y Energía de Mendoza. Derecha: El mayor Manuel “Pete” Fernández y otros oficiales de la USAF siguiendo atentamente las alternativas del Concurso desde la torre de observación (fotos: USAF Inter American Fighter Gunnery Competition).


Llegada la hora de declaración, los equipos competidores quedaron conformados del siguiente modo:

  • EE.UU.: Mayor Arnold J. Liechti, capitán Werner B. Neumann y capitán William. L. Welchel (suplente). Equipo Verde.
  • Perú: Capitán Alfonso Santa María (suplente), teniente Horacio Céspedes Silva y alférez David Figueroa. Equipo Amarillo.
  • Argentina: Vicecomodoro Jorge A. Mones Ruiz, capitán Carlos Alberto José De Blasis (suplente) y 1er. teniente Enrique Martiniano Carbó Bernard. Equipo Marrón.

Izquierda de arriba hacia abajo: Equipo de la USAF de la 4510th Combat Crew Training Wing, Luke AFB, Arizona. En cuclillas: mayor A. J. Liechti, capitán W. L. Welchel (suplente) y capitán W. B. Neumann. Equipo de la FAP, del Grupo Aéreo No.11 “Tigres”, Base Aérea El Pato, Talara, departamento de Piura. Alférez David Figueroa, capitán Alfonso Santa María (suplente) y teniente Horacio Céspedes Silva. Equipo del CB1 de la FAA, IV Brigada Aérea, El Plumerillo, Mendoza. En cuclillas: teniente E. M. Carbó Bernard, vicecomodoro J. A. Mones Ruiz y capitán C. A. J. De Blasis (suplente). De pie al centro el oficial de enlace capitán Augusto Jorge Hughes. Derecha: Capitán De Blasis de pie al lado del F-86F-30 de reserva, C-106. (fotos:  USAF Inter American Fighter Gunnery Competition).


El equipo de la USAF estaba compuesto por expertos tiradores miembros de una élite de experimentados instructores de Williams AFB quienes habían tenido estrecha relación con los argentinos que habían ido a hacer la adaptación y la instrucción de tiro con los nuevos Sabres.


Puesta en marcha de los F-86 peruanos, armados con dos bombas de ejercicio para efectuar las primeras salidas de bombardeo. En el acercamiento de la izquierda se aprecia detrás del Sabre 172, un Sikorsky S-51 de la DGAC; en el de la derecha, ya sin el helicóptero, se ve estacionado un RB-66C-DT Destroyer de la USAF 9th. TRS. (foto: USAF Inter American Fighter Gunnery Competition).

Desafortunadamente, en la IV Br Aé no se habían podido hacer prácticas de tiro aire-aire por falta de, por ejemplo, cine cámaras que en este tipo de avión eran cruciales para una correcta instrucción… ¡sin embargo pronto quedaría en evidencia cuan buenos alumnos resultaron ser los argentinos!

El Torneo de las Américas, tal como también se lo conoció, comenzó a las 09:00 hs. del 01/08 y en esa primera jornada se efectuaron lanzamientos de cohetes y bombardeos de rebote, logrando los representantes de la FAA el mayor puntaje (463,25), seguidos por los de la USAF (408,25) y la FAP (225,00), tras cinco horas de incesantes vuelos.


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El mayor Manuel «Pete» Fernández se aleja de la escena mientras el mayor A. J. Liechti se apresta a efectuar una de sus salidas de tiro (foto: Archivo Dirección de Estudios Históricos de la Fuerza Aérea Argentina).

Todos los movimientos fueron observados directamente por personal militar desde la torre de observación, desde los techos de vehículos desde donde también se filmaban las evoluciones y desde las elevaciones del terreno que fueron acondicionadas para oficiar como tribunas naturales, utilizadas para acomodar a los invitados especiales.

La actividad se completó al día siguiente con bombardeos en picada y tiro con ametralladoras, obteniendo el equipo argentino nuevamente el mayor score (510,25 puntos), seguido por los estadounidenses (444,50) y los representantes del Perú (195,00).


Equipos de apoyo
Varios vehículos de apoyo, unidades de radio, ambulancias y autobombas, sirvieron como plataformas para observadores de todos los países y para efectuar filmaciones de los pasajes de los aviones (foto: USAF Inter American Fighter Gunnery Competition).

Continúa en… And the winner is!

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