
El impacto de las más de 70 toneladas que desplaza el A400 sobre la pista de tierra levanta una enorme cantidad de polvo y piedras. El equipo de CCTs del Escuadrón de Apoyo al Despliegue aéreo (EADA) se protege del polvo mientras el avión mete frenos y reversa para acortar la carrera de aterrizaje.
Podríamos estar en una pista sin preparar en África o Afganistán, sin embargo en esta ocasión Mamut 01 acaba de tomar tierra en el aeródromo de Ablitas, escenario habitual de los PLIC (Plan de Lanzamientos de Instrucción y Cargas) del Ejército del Aire. Durante la semana del 12 al 16 de Abril el Ejército del Aire ha desplazado efectivos y aeronaves de las Ala 35 y 37 a la Base de Zaragoza para, en coordinación con el Ala 31 y el Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo, llevar a cabo este ejercicio en el que periódicamente el Ejército del Aire entrena las operaciones tácticas en campos de aterrizaje sin preparar.
Durante toda la semana se han sucedido misiones en el Aeródromo de Ablitas y en el Campo de Tiro de Bardenas, incluyendo entrenamiento de tomas de máximo esfuerzo, descargas de combate, saltos paracaidistas y lanzamiento de cargas.

Mamut 01 es el primero de los A400 que hoy tiene asignado un periodo de operaciones en el aeródromo. A las 1015 hora local ha contactado con el equipo de CCTs que le han informado sobre la pista en servicio y la meteo, hoy es un día con fuerte Cierzo y la pericia de los pilotos se pone a pruebas en las tomas con rachas de viento cruzado. La primera toma se ha realizado dentro de la caja señalizada por los CCTs y el avión ha recorrido con normalidad la pista de tierra hasta que ha frenado. Haciendo un backtrack ha retornado de nuevo a la cabecera de la pista en servicio y allí, levantando una enorme polvareda, ha puesto las hélices en bandera para que el supervisor de carga del avión pueda bajar a tierra y hacer una inspección visual de la aeronave.
El suboficial recorre concienzudamente el aparato, tren de aterrizaje, tomas de aire de los motores, sondas y sensores, todo es revisado a fondo para detectar daños producidos por las piedras que, como proyectiles, salen disparadas cuando los aviones operan en pistas no preparadas. Una vez revisada la aeronave el supervisor sube a la cabina y se cierra la puerta, comienza el check list para despegar de nuevo. Las revoluciones del motor aumentan y una nube de polvo y piedras se levanta detrás del avión, los 40.000 HP de potencia de los cuatro motores se desatan cuando el comandante de la aeronave suelta los frenos y el avión sale catapultado, apenas 600 metros de carrera y el avión se va al aire con furia. Para el personal no familiarizado con el A400 sorprende la agilidad con la que se mueve este gigante. El equipo de CCTs del EADA habituado a aeronaves más pequeñas como el T.12 (CASA C-212) o el T.21 (CASA C-295) se acostumbra paulatinamente a tener a pocos metros de distancia este coloso de la aviación táctica.
Tras el despegue y autorizado por los CCTs, el avión vira por su izquierda y se aleja en dirección al Moncayo para alinearse de nuevo a la pista y realizar otra toma. El A400 va asumiendo sin pausa su papel como espina dorsal del transporte aéreo táctico del Ejército del Aire. El Plan de Adiestramiento diseñado por el Ala 31 va superando hitos y cumpliendo la planificación que permitirá acometer y superar las misiones que hasta ahora había desempeñado el recientemente retirado C-130 Hércules.
Durante la jornada de hoy la planificación incluía la realización de tomas de máximo esfuerzo y el lanzamiento de paracaidistas en apertura manual, sin embargo el viento racheado ha obligado a cancelar los saltos paracaidistas de personal del EADA. El avión se alinea de nuevo con rumbo de pista, baja tren y realiza una nueva toma, repitiendo la misma secuencia descrita anteriormente, entrenamiento y procedimentación son esenciales en este tipo de operaciones.
Después de varias rotaciones Mamut 01 abandona el aeródromo y los CCTs proceden a revisar las balizas que marcan la caja de toma y el final de la pista, el A400 tiene tanta potencia que el equipo de controladores ha juzgado necesario revisar de nuevo estos dispositivos. A los pocos minutos Mamut 02 anuncia su llegada por radio, las intenciones son las mismas que Mamut 01, se realizan varias tomas de máximo esfuerzo para entrenar a las tripulaciones en entornos de operaciones tácticas.

El Ala 31 acaba de retirar a sus últimos C-130 Hércules, la unidad está totalmente volcada en el A400 y día a día la silueta de este imponente avión de transporte se hace más y más familiar en los cielos españoles. Poco a poco la participación del A400 en los planes de instrucción de los PLIC tendrá un peso específico mayor conforme el avión sea certificado en salto paracaidista en configuración automática, de hecho cuando llegue ese momento quizás el aeródromo de Ablitas se quede pequeño pero, eso será objeto de una discusión para los próximos meses.
Gaceta Aeronáutica quiere agradecer a la Oficina de Comunicación del Ejército del Aire, al Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo y al Aeródromo de Ablitas la colaboración prestada durante la realización de este artículo.