Desde el 22 de febrero de 1904, la República Argentina está presente en el continente blanco al crearse la Base Antártica “Orcadas”, que se encuentra bajo la orbita de la Armada Argentina (ARA), dependiendo actualmente del Comando Naval Antártico. Desde esa fecha permaneció con una presencia ininterrumpida cumpliendo con la misión de brindar apoyo logístico y efectuar el mantenimiento para el desarrollo de la ciencia.
La misma se encuentra situada en la isla Laurie de las islas Orcadas del Sur en el Sector Antártico Argentino.
Su dotación actual es la Nº 113, y se encuentra cumpliendo el período de invernada 2017/18. Su Jefe es el Capitán de Corbeta Marcelo Palacios, quien está acompañado por el Subjefe, Teniente de Navío Diego Santos López.
La dotación se compone por 17 personas, de los cuales 12 pertenecen a la ARA, tres a la Fuerza Aérea Argentina (FAA), desempeñando funciones para el Servicio Meteorológico Nacional, y dos agentes civiles guardaparques de la Dirección Nacional del Antártico (DNA), uno de ellos mujer.
El domingo 23, mientras desempeñaba sus funciones el Suboficial Segundo Electricista, de la ARA, Héctor Ariel Bulacio, como parte de dicha dotación, sufrió una fractura expuesta de fémur en pierna derecha y otra fractura en pierna izquierda, heridas que debieron ser tratadas de urgencia por el médico de la Base, Teniente de Fragata Médico Pablo Florenciañez, junto al enfermero Suboficial Segundo Mario Andrés Schwizer, procedieron a estabilizarlo y medicarlo. Debido a la gravedad de las heridas se realizó una interconsulta por video conferencia con médicos especializados del Hospital Naval Buenos Aires “Cirujano Mayor Dr. Pedro Mallo”, quienes aconsejaron la evacuación al continente para una posterior intervención quirúrgica.
Esta situación dio pie una serie de acciones a fin de cubrir las distintas eventualidades que pudiera llegar a suceder. Entre estas se pueden mencionar, el despliegue del aviso ARA “Islas Malvinas” que posee capacidades polares pero no es rompehielos, a bordo del mismo se encontraba un con médico especializado e instrumental necesario para tratar estas heridas, su arribo se produjo el viernes 28 por la noche, esto tuvo lugar en el norte de la isla Laurie, donde está instalada la Base, allí se encuentra situado un campo de hielo que se extiende a 110 kilómetros de la costa impidiendo la evacuación por vía marítima.
Las coordinaciones también incluyeron al Buque Polar de investigación norteamericano “Laurence M. Gould”, con asiento en la Base Antártica Permanente de Estados Unidos “Palmer” quedando apresto ante cualquier necesidad de apoyo.
La Fase Aérea
Debido a las limitaciones mencionadas más arriba las alternativas para la operación de evacuación recayeron en el medio aéreo. A pesar de que esta alternativa, no estaba exenta de riesgos, ya que una operación de este tipo en dicha zona, inédita hasta el momento, implica un vuelo de 720 Kilómetros (distancia que separa las Bases Marambio de Orcadas), mayormente sobre las gélidas aguas, con una compleja meteorología que caracteriza a la zona y limitados medios de búsqueda y salvamento ante una emergencia.
Conscientes de que el paso del tiempo jugaría en contra del estado de salud del Suboficial Bulacio, la Dirección de Asuntos Antárticos, la FAA y la ARA coordinaron esta operación, cuya ejecución recayó en primer lugar en el DHC-6 Twin Otter T-85 “Águila”, perteneciente al Escuadrón VII de la IX Brigada Aérea, que actualmente se encuentra desplegado en la Base Marambio apoyando sus en funciones.
Mientras que la segunda fase de esta operación sería responsabilidad de un C-130H Hercules perteneciente al Escuadrón 1, de la I Brigada Aérea, que desplegó a la Base Aérea Militar (BAM) Río Gallegos, Santa Cruz.
Las rigurosas condiciones meteorológicas imperantes en el Continente Blanco dieron lugar a varios intentos.
El día lunes 24 el C-130 TC-66 afectado al traslado de combustible hacia la Antártida, partió desde la BAM Río Gallegos hacia Marambio trasladando a Marambio al médico evacuador, 1° Teniente César M. Zapata, Jefe de la Sección Medicina en la BAM Río Gallegos, e integrante del Escuadrón Evacuación Aeromédica, a la Suboficial Ayudante Enfermera Barbara Scarano, también miembro del grupo de Evacuación Aeromédica de la BAM Río Gallegos quienes estarían a cargo de la parte médica de la aeroevacuación, en el mismo vuelo también se trasladó al Capitán Gastón Valussi, piloto de DHC-6 con vasta experiencia en vuelos antárticos.
En el primer intento de evacuación tuvo lugar el martes 25, el T-85, al mando del apitán Gastón Valussi, que fue configurado con un tanque de combustible suplementario interno de 1.000 Libras y una camilla, despegó desde Marambio con el equipo que llevaría adelante la operación, pero durante el transcurso del vuelo, se detectó una fractura en el hielo de la pista de emergencia donde debían anevizar, dejando solo 400 Metros operables, imposibilitando la operación debido a la configuración adoptada, esta situación que obligó a abortar la operación. Mientras efectuaba el regreso un temporal se desató sobre la Base Marambio, tras cuatro intentos frustrados para el aterrizaje se debió proceder como alternativa al aeródromo Teniente Marsh de la Base chilena Presidente Frei Montalva, permaneciendo allí a la espera de una mejora de la meteorología, que en ese momento presentaba temperaturas de -33 °C y vientos de 100 kilómetros por hora.
Esta postergación requirió que para asegurar la correcta atención del paciente, el viernes 28 por la mañana, el TC-61 partiera desde Río Gallegos hacia la Base Orcadas donde ejecutó tres aerolanzamientos de pallets con paracaídas con botellones de oxígeno, antibióticos, sueros, medicamentos e insumos médicos provistos por la Dirección de Sanidad a través del Hospital Naval Ushuaia. Tarea que se realizó en condiciones meteorológicas marginales. Adicionalmente a su tripulación habitual se sumaron un oficial antártico, del Comando Naval Antártico y una glacióloga del Servicio de Hidrografía Naval quienes inspeccionaron visualmente las inmediaciones de la Base “Orcadas” para determinar la mejor superficie a emplearse como pista de aterrizaje de emergencia.
A fin de disminuir los tiempos necesarios para llevar a cabo la extracción, el T-85 partió desde la Base Frei hacia Marambio, en un vuelo nocturno que demandó el trabajo y atención de toda la dotación, debido los riesgos que esto conlleva.
Habiendo retornado a Marambio, se procedió a planificar la evacuación, que se inició a las 6:45 Hs. del sábado 29. En esta misión la tripulación del T-85 estuvo compuesta por el Capitán Gastón Valusi (Comandante), el Primer Teniente Pablo Biolatto (copiloto), el Suboficial Ayudante Lucas Guzmán y el Cabo Principal Pablo Arrayan como mecánicos de vuelo, a ellos se les sumó el 1° Teniente César M. Zapata médico aeroevacuador. Tras tres horas de vuelo se anevizó en la pista de emergencia señalizada por el personal de dicha Base en un glaciar ubicado en las inmediaciones de la misma. Esta acción constituye un hecho de gran importancia, ya que es la primera vez que tiene lugar un anevizaje en esta Base. Tras ello se procedió a reabastecer combustible y se trasladó con un trineo y motos de nieve al Suboficial Bulacio quien fue preparado para su traslado. Luego se realizó un despegue y se puso rumbo a la Base Marambio, donde se arribó a las 15:10 Hs.
Mientras esto sucedía el TC-66 desplegó a Marambio y se mantuvo apresto con un quipo medico conformado por la Capitán Aldana Amengual, del Centro de Asistencia Palomar y la cabo Primero Silvia Ortiz de la Unidad Coronaria del Hospital Aeronáutico Central de Buenos Aires.
Tras la llegada del Twin Otter se traspaso del paciente y a las 15:30 Hs. despegó para cruzar los 1.230 kilómetros que lo separaban del continente. La operación aérea concluyó con el arribo al Aeropuerto Internacional de Malvinas Argentinas, de Ushuaia, Tierra del Fuego a las 18:15 Hs.
Tras ello el Suboficial Bulacio fue trasladado por tierra hacia el Hospital Regional, donde deberá ser intervenido quirúrgicamente. Para ello previamente se realizaron las coordinaciones del caso que incluyeron ambulancia de alta complejidad, médicos especialistas, dadores de sangre, etc. Asimismo también se realizó una coordinación similar con el Hospital de Río Gallegos como alternativa en caso de presentarse malas condiciones meteorológicas en Ushuaia.
Según lo informado por la ARA el Suboficial Bulacio fue estabilizado, se encuentra consciente y pudo estar en contacto permanente con sus familiares a través de videollamadas por Skype.
La ARA gestionó el traslado a Ushuaia por vía aérea de los familiares directos así también alojamiento en la Base Naval Ushuaia, para su acompañamiento durante la intervención quirúrgica y postoperatorio.
Fuentes consultadas
Gacetilla de prensa Nº 33 del Departamento Comunicación Institucional, División Prensa, Armada Argentina
Boletín Informativo Nº 37 de la División Prensa de la Fuerza Aérea Argentina