Aeropuerto de Barcelona – El Prat

El primer campo de aviación de Barcelona se situó en El Remolar (Viladecans) en 1916, en terrenos de una granja avícola llamada “La Volatería”, de la que tomó su nombre. Dos años más tarde, un nuevo campo de aviación fue abierto en El Prat de Llobregat, a unos cuantos cientos de metros del anterior emplazamiento. El primer avión en aterrizar fue un Latecoere Salmson 300 de la línea de Pierre Georges Latecoere, que llegó de Toulouse con destino final Casablanca. El aeropuerto fue utilizado como sede del Aeroclub de Cataluña, y como base para la flota de Zeppelin e hidroaviones de la Armada y del Ejercito de Tierra Español. Los servicios comerciales regulares comenzaron en 1927 con la línea de Iberia que lo unía con el Aeropuerto de Getafe, siendo inaugurado oficialmente por S.M. el Rey Alfonso XIII el 14 de Diciembre en Getafe.En los años 40 se decidió ampliar el aeropuerto, para lo que entre 1941 y 1946, se acometieron una serie de reformas que llevaron a invadir la pista y las instalaciones del cercano Aeroclub de Cataluña, construido entre 1939 y 1941 en terrenos próximos.

En 1948, se construye la pista 07/25, que actualmente es la pista principal, con un trazado cruzado a la existente entonces. Entre 1948 y 1952, se añade una tercera pista, denominada 16/34, perpendicular a la 07/25, y se construyen calles de rodaje y una terminal de pasajeros.

En 1963, alcanza el primer millón de pasajeros, mientras que en 1965, se realizan dos nuevas ampliaciones de la pista 07/25 añadiéndose una calle de rodaje paralela con calles de salida. En este período, se construyen la torre de control y una nueva plataforma, ampliándose la terminal.

Entre 1965 y 1970, las pistas 07/25 y 02/20 adquieren su estado actual, y se termina la ampliación de la plataforma de estacionamiento. En 1968, se inaugura el nuevo edificio terminal, mientras se realizan importantes obras de urbanización, y se instalan diversas radioayudas para la navegación aérea.

El 3 de agosto de 1970, la compañía Pan American inaugura la línea Nueva York – Lisboa – Barcelona, operada con aviones Boeing B747 “Jumbo”, iniciándose el 4 de noviembre el servicio de “puente aéreo” Barcelona-Madrid.

Entre 1970 y 1990, la actuación más importante que se lleva a cabo, fue la construcción de la terminal del mencionado “puente aéreo” y la de carga, construida en 1976, con un servicio anexo de correos y una plataforma para aviones cargueros, superándose en 1977 la cifra de cinco millones de pasajeros.

En 1985 se volvió a ampliar la pista principal y se le añadió una calle de rodaje con salidas rápidas, construyéndose, también, una torre de control y una nueva plataforma de estacionamiento de aeronaves. En 1968 se abrió una nueva terminal que actualmente es el ala más antigua de la “T2B”.

Llegan las Olimpiadas de 1992

A partir de 1990, el aeropuerto de Barcelona – El Prat debe afrontar el reto de absorber todo el tráfico previsto para 1992, año de la celebración de los Juegos Olímpicos en Barcelona, inaugurándose en 1990 el nuevo edificio de servicios, que entró en servicio en 1992, así como la ampliación de la terminal de pasajeros “B” y las nuevas “A” y “C”, que incorporaron las primeras 24 posiciones de acceso directo al avión a través de pasarelas telescópicas (“fingers”). En este año se superan los diez millones de pasajeros.

En 1994, se consigue la plena operatividad de la pista 25 para aproximaciones instrumentales “ILS” (“Instrument Landing System”), adoptando entonces una configuración básica para aterrizajes por la pista 25 y despegues por la 20, lo que permitió incrementar progresivamente la capacidad del aeropuerto desde las 38 operaciones por hora a 50.

En 1995, se inaugura la nueva torre de control, primera actuación que se lleva a cabo en el lado más próximo al mar de la pista 07/25. En 1996, entra en funcionamiento la nueva terminal multifuncional en la zona de carga, primera infraestructura orientada a la conformación en el aeropuerto de una zona, que no sea algo más que un conjunto de terminales, sino un nuevo “centro de carga aérea”.

A partir de 1995, el aeropuerto de Barcelona-El Prat empieza a beneficiarse de una manera clara del proceso de liberalización de los servicios aéreos regulares, con lo que entra en una senda de crecimiento espectacular, que le lleva a consolidarse como uno de los quince primeros aeropuertos de Europa y uno de los cincuenta del mundo.

En 1999, el Ministerio de Fomento aprueba el “Plan Director del aeropuerto de Barcelona-El Prat”, con lo que arranca formalmente el ”Plan Barcelona”, tercera gran operación de transformación del aeropuerto, después de las de 1968 y 1992 antes mencionadas, del cual hablaremos con detalle más adelante. Más allá de dicho “Plan Barcelona”, AENA Aeropuertos, continúa invirtiendo en la ampliación del aeropuerto, para hacer de él uno de los referentes del sur de Europa. Así, está prevista la construcción de un nuevo edificio satélite, con cuatro diques de embarque y desembarque, un área intermodal, un SATE (Sistema Automático de Tratamiento de Equipajes) y galerías de servicio y evacuación, incluyendo la reforma de la terminal “T2”. Estas actuaciones consolidarán al aeropuerto de Barcelona-El Prat como un importante “hub” europeo, incrementando sus conexiones, tanto nacionales como internacionales.

En julio del 2001 entró en servicio el nuevo “Módulo 0” para la aviación regional, reformándose en 2003, la terminal “B” (nueva zona comercial y mejora de la zona de recogida de equipajes) y la ampliación del terminal “A”, que aportó un nuevo módulo de embarque, el “M-5”, dotado con seis pasarelas telescópicas de acceso a los aviones (“fingers”)

En septiembre de 2004 era inaugurada y puesta en servicio la tercera pista, paralela a la principal. Esta nueva infraestructura está equipada con instalaciones de balizamiento de máxima categoría, y el sistema “ILS” categoría II / III en cada cabecera, lo que permite su uso en ambas direcciones con condiciones de baja visibilidad, alargando así mismo la pista 07L/25R hasta los 3.743 metros y ensanchándola hasta los 60 metros.

En 2007 se inauguró el edificio intermodal y de conexión entre las terminales “A” y “B”, con el que han quedado alineadas las fachadas frontales de las distintas terminales del aeropuerto, dando continuidad a los mostradores de facturación, situados entre la terminal olímpica y la futura configuración de la terminal “A·”. En 2008, era la terminal “C” la que inauguraba un nuevo módulo de 2.200 metros cuadrados, con 14 nuevos mostradores de facturación, 2 cintas de recogida de equipajes, oficinas de venta de billetes, etc.

En 2011 el tráfico total ascendió a 34.399.180 pasajeros, lo que supuso un crecimiento del 17.8% respecto al año anterior, al que se contabilizaron 29.209.536 pasajeros y 96.572 toneladas de carga.

Como carácterísticas generales, el Aeropuerto de Barcelona El Prat (código IATA BCN, y código OACI LEBL), situado a una altura de cuatro metros sobre el nivel promedio del mar, fue el octavo aeropuerto de Europa por pasajeros y el 32 del mundo en 2007, siendo conocido hasta el 6 de junio de 2011 de manera oficial como “Aeropuerto de Barcelona”, pero tras la solicitud del Ayuntamiento de El Prat de Llobregat en 2008 para cambiar el nombre de la infraestructura, se estudió dicho cambio que se hizo efectivo el día 18 de junio de 2011 con su aparición en el Boletín Oficial del Estado. El aeropuerto también es conocido por los nombres que tuvo anteriormente, como “Aeropuerto de El Prat” o “La Volatería”, aunque no son oficiales en la actualidad.

El aeropuerto se encuentra situado al suroeste de la Ciudad Condal, entre los términos municipales de El Prat de Llobregat, Viladecans y Sant Boi, a solamente tres kilómetros del Puerto de Barcelona, uno de los puertos más importantes del Mediterráneo en tráfico de contenedores, siendo, también, líder del mercado de cruceros. Así mismo, está cercano al Consorcio de la Zona Franca, uno de los parques industriales y logísticos más importantes de España, siendo una pieza fundamental para la economía catalana y en concreto para los negocios y para la industria turística

Desde el punto de vista aeronáutico, el aeropuerto tiene tres pistas, dos en paralelo denominadas 07L /25R y 07R/25L, y una cruzada denominada 02/20. Dispone de dos terminales, la “T1” (inaugurada el 16 de junio de 2009), y la “T2”, que agrupa las anteriores “A”, “B” y “C”. Las dos terminales suman un total de 268 mostradores de facturación y 64 pasarelas de embarque telescópicas (“fingers”). Las operaciones en el aeropuerto están restringidas exclusivamente a vuelos instrumentales, estando prohibidos los vuelos VFR (Visual Flight Rules), excepto los vuelos sanitarios, de emergencias y gubernamentales.

La terminal “T2” fue diseñada, por Ricardo Bofil Levi con el objetivo de ampliar el aeropuerto ante la llegada de los Juegos Olímpicos de “Barcelona 92′ y está dividida en 3 edificios anexados: La “T2A”, “T2B” y “T2C”, (anteriormente llamadas “A”, “B” y “C”).

Actualmente el aeropuerto se encuentra en un proceso de ampliación (“Plan Barcelona”), estando previsto pasar de los 30 millones de pasajeros en 2006 a ser capaz de gestionar hasta 55 millones una vez finalice la ampliación.

Se conoce con el nombre de “Plan Barcelona”, (mencionado anteriormente), a la reforma llevada a cabo en el Aeropuerto de El Prat, promovida por AENA (operador del aeropuerto), que se aprobó en 1999, y cuyas obras se iniciaron en 2003, estando conformado por más de 100 subproyectos distintos, cuyas principales actuaciones fueron la construcción de una tercera pista (operativa desde 2004), la construcción de una nueva terminal ”T1” (operativa desde 2009), la reforma de los accesos por carretera, el aumento del número de plazas de aparcamiento. la mejora en el transporte público con la llegada del “metro” (líneas “L9” y “L2”), ”cercanías” (“R2”) y del ferrocarril de alta velocidad (AVE). Urbanizar más de 150 hectáreas como zona de servicios para el desarrollo comercial e industrial del aeropuerto, con la construcción de hoteles, centros de convenciones, parques empresariales .etc.

Uno de los objetivos básicos de toda la actuación es tratar de conseguir que durante el proceso de construcción se produzcan las mínimas interferencias en las normales operaciones del aeropuerto. Dentro del programa de modernización de las instalaciones antiguas, en el primer trimestre de 2003 entró en servicio el módulo internacional “M5”. Antes habían entrado en servicio el módulo para la aviación regional “M0”, más de 5.000 plazas de aparcamiento y más de 1.500 metros cuadrados de nueva oferta comercial en la “T2”, siendo el coste total del proyecto de más de 3.200 millones de euros. Prácticamente se está construyendo un nuevo aeropuerto con un exquisito respeto al entorno. Más allá de la operación estrictamente aeroportuaria, se van construyendo el Parque Industrial, el Centro de Carga y la City, desarrollando una auténtica ciudad de servicios a los pasajeros y los agentes relacionados con la industria aeroportuaria, aeronáutica y logística.

Para garantizar el crecimiento del aeropuerto, AENA ya ha planificado la futura ampliación, que pasa por la construcción de un nuevo edificio satélite conectado bajo tierra con la T1 y que permitirá alcanzar los 70 millones de pasajeros anuales.

La terminal “T1”, anteriormente conocida como “Terminal Sur”, es la más grande del aeropuerto, con 545.000 metros cuadrados. Fue inaugurada el 16 de Junio de 2009 por el presidente del gobierno Jose Luis Rodríguez Zapatero, por el presidente de la Generalitat de Catalunya José Montilla y por el ministro de Fomento José Blanco. El objetivo de esta nueva terminal, fue paliar el déficit de espacio del que adolecía el aeropuerto, debido al continuo aumento de pasajeros en los últimos años, y a la problemática derivada de la sobreocupación por establecimientos comerciales de la mayoría del espacio interior de la terminal. La nueva terminal fue diseñada también por Ricardo Bofil Levi, el mismo arquitecto que ya trabajara en reformas anteriores.

Con esta infraestructura, se aumentó la capacidad del aeropuerto hasta los 55 millones de pasajeros anuales, pudiéndose operar 90 vuelos por hora, en lugar de los 62 anteriores, pasando por esta terminal hasta 100.000 pasajeros diarios, con 101 puertas de embarque repartidas entre “A”, “B”, “C”, “D” y “E”. Las “A” y “D” están en el “dique Norte”, las “B” en el central, y las “C” y “D” en el Sur. Todas las puertas “A”, ”B” y ”C”, se corresponden a vuelos de la “Zona Shengen”, y las “D” y “E” a vuelos que no operen con la susodicha “Zona Shengen”. Las “C” están dedicadas a vuelos regionales, y las “A” están previstas para la ruta Barcelona – Madrid, de cualquier aerolínea (“Puente Aéreo”). Cuenta con 6 salas VIP, un centro balneario, un centro de negocios, una capilla, un oratorio, duchas y habitaciones para dormir (Air Rooms).

La “Terminal Satélite”, también conocida como “T1S”, es un proyecto que permitirá contar con una capacidad adicional de 15 millones de pasajeros anuales, llevando a 70 millones de pasajeros el conjunto del aeropuerto. La futura terminal estará construida en los alrededores de la nueva torre de control, estando el edificio conectado con la T1 a través de un tren subterráneo.

La terminal corporativa

Desde el año 2000, la aviación corporativa experimentó un incremento del 60 por ciento, por lo que la potenciación de una terminal de Aviación Corporativa se ha considerado clave, tanto en términos de generación de actividad económica, como en los de provisión de un producto aeroportuario, competitivo y de calidad. Gestionada conjuntamente por Executive Airlines y la UTE Gestair-Assistair, que cuentan con una  amplia flota de aviones, y una previsión de expansión futura importante, esta terminal, ofrece un excelente servicio al cliente, aplicando soluciones flexibles en las que se tienen en cuenta las necesidades tanto individuales, como las de las compañías Se fomenta así la competencia entre las empresas operadoras, con el objetivo de ofrecer unos óptimos niveles de calidad en una operación aeroportuaria especializada. La aviación corporativa tiene un alto componente de viajeros de negocio y de empresa, lo que proporciona un valor añadido.

La superficie total de la terminal es de 2.118 metros cuadrados. En la planta baja están situadas las salas de espera, las salas VIP y las zonas comunes, encontrándose en la planta superior las salas de reuniones y las oficinas de las Compañías, estando abierta las 24 horas los 365 días del año, y situada frente a la plataforma de aviación corporativa, que tiene una capacidad de 42 posiciones, destacando entre otras instalaciones y comodidades, el estar situada a 12 kilómetros del centro de la ciudad, así como que del aparcamiento de la terminal al avión, se tarden aproximadamente 7 minutos, con control de pasaportes y seguridad en la misma terminal, teniendo, también, las salas VIP. Las instalaciones en la plataforma aseguran una operación rápida y segura. En el momento actual, cuenta, entre otras, con las compañías CNAir, Bcn JETs, Gestair, Universal Jet, Bks, Punto Fa, Corporate Jets, y Executive Airlines.

Medio ambiente

El SGA (Sistema de Gestión Ambiental) del aeropuerto es auditado anualmente por una empresa de certificación externa, para comprobar que está correctamente implementado y es conforme a la norma internacional.

El Departamento de Medio Ambiente del aeropuerto, dispone de terminales de medición de ruidos (TMR), ubicados en lugares estratégicos de la periferia del aeropuerto, con el fin de detectar, medir y asociar el ruido producido por las aeronaves al sobrevolar los micrófonos instalados en zonas estratégicas de su entorno. Las localizaciones de los TMR, se han seleccionado para medir convenientemente los niveles de ruido ambiental en el área de influencia del aeropuerto, siguiendo los criterios acordados en la CSAAB (Comisión de Seguimiento de la Ampliación del Aeropuerto de Barcelona-El Prat). Se dispone de 13 terminales fijos y 3 móviles mediante los cuales se lleva a cabo el control ambiental diario de la contaminación acústica con origen aeronáutico.

Actividad cultural

Desde el punto se vista cultural, el aeropuerto de Barcelona El Prat organiza visitas concertadas de carácter divulgativo, dirigidas tanto a instituciones educativas, cuyas visitas se estructuran a partir de tres niveles básicos, de 8 a 12 años, de 13 a 16 y alumnos de Bachillerato y FP, así como a otros colectivos.

Las visitas se organizan para grupos de 10 a 30 personas acompañadas por un monitor o responsable. Tienen lugar de lunes a viernes por la mañana con una duración aproximada de 2 horas, en las que se recorren las instalaciones del aeropuerto (tanto las zonas públicas de “lado tierra” como las del “lado aire”) y con las que se pretende descubrir la operativa de trabajo de los distintos departamentos que garantizan el óptimo servicio a pasajeros, visitantes y concesionarios.


Fuentes consultadas: Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (sitio oficial AENA).


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