
El primer prototipo del que hoy conocemos como IA-58 Pucará nació una vez que su fórmula de diseño fue congelada por el equipo liderado por el entonces vicecomodoro Ricardo Olmedo para alinearlo con el requerimiento operativo de la Fuerza Aérea Argentina e incorporar los aprendizajes adquiridos con un prototipo planeador escala 1:1 que había volado por primera vez el 26/12/1967. Cronistas locales e internacionales aseguran que el prototipo fue construido en un plazo récord de 11 meses y la Fuerza Aérea Argentina (FAA) aseguraba en aquel entonces que esto se logró cuatro meses antes de lo previsto.
Identificado con la matrícula A-X2, indicativo con el cual se reconocía el proyecto en aquel entonces, y desprovisto de tapas de tren de aterrizaje, asiento eyectable posterior ni pilones de armamento, el aparato inició sus pruebas de rodaje el 19/08/1969. Comandado por el mayor Roberto Starc, el prototipo surcó por quince minutos los cielos cordobeses el miércoles 20/10/1969 y se exhibió por primera vez ante el comandante en jefe de la FAA, brigadier general Jorge R. Martínez Zuviría, el jueves 21.

Equipado de manera más completa y tras siete ensayos en vuelo realizados a partir del 06/10, el prototipo se presentó en público por primera vez en ocasión del primer Día de la Industria Aeronáutica Nacional, celebrado el 10/10 en la planta de su constructor, en aquel entonces conocido por la designación Área de Material Córdoba (AMC), en presencia del ministro de defensa, Jorge R. Cáceres Monié, y el brigadier Martínez Zuviría. Cerrando el evento y por espacio de quince minutos, el A-X2 realizó la que sería la primera de una larga serie de demostraciones en vuelo en las que demostraría sus bondades aerodinámicas, capacidades operativas y maniobrabilidad.
Retomando su actividad de vuelo a partir del 20/10, el ejemplar fue empleado para desarrollar los ensayos «Categoría I (Generales)», proceso en el cual se terminaron de identificar las falencias que caracterizaban a su planta de poder original, el turbo-hélice Garret TPE-331-03H-U303 de 840 shp de potencia nominal, lo que consolidaría la adopción del Turbomeca Astazou XVI-G como la planta que predominaría en casi todos los ejemplares construidos a continuación.

En línea con la definición anterior, en 1971 se decidió re-equipar al entonces AX-01 con los motores de origen francés, lo que el 21/06 dio fin a la primera instalación del TPE-331 en un Pucará tras 190 vuelos de prueba totalizando 204:30 hs. en el aire. Los nuevos motores del prototipo se instalaron a partir del 08/02/1972 y concluyeron exitosamente con el primer vuelo que se realizó el viernes 21/04/1972 bajo los mandos del vicecomodoro Roberto F. Camblor.
Los siete años restantes verían al prototipo involucrado en el programa de ensayos en vuelo que habilitaría la producción de aeronaves en serie a partir de 1975. También lo verían protagonizar exhibiciones y presentaciones de alta exposición, tales como su aparición en diversas semanas aeronáuticas y espaciales organizadas por la Fuerza o la histórica demostración que Camblor realizó frente al entonces Presidente de la Nación, Juan D. Perón en abril de 1974.

Puesto en tierra definitivamente a inicios de 1978, el prototipo continuó prestando servicios como material de exhibición estática, tanto individual como en ferias en las que participaba su constructor, misión promocional en la que se presentaba con un vistoso esquema mimetizado en dos tonos de verde y uno de gris. Repintado en un esquema «todo gris» que pretendía imitar la terminación de aluminio anodizado que lucía originalmente, el AX-01 terminó su carrera como material de marketing y fue preservado a la entrada del Área de Material Córdoba a inicios de la década de 1990.
Pero su presencia a la vera de la Avenida Fuerza Aérea no sería muy prolongada porque el Museo Nacional de Aeronáutica solicitaría su traslado hasta Buenos Aires para exhibirlo en la sede que la institución ocupada en aquel entonces en el extremo Sudeste del Aeroparque «Jorge Newbery». Desde allí emprendería el que sería su último traslado en el año, cuando el museo completó su migración al histórico aeródromo de Morón.

Desde entonces, se lo puede encontrar en el hangar 3 de la actual base aérea militar de la localidad, aunque varia veces ha vuelto al exterior para participar en festivales y shows aéreos o ceremonias y aniversarios institucionales. Según los registros que hemos podido recabar en nuestros archivos, bibliografía publicada o Internet, este sería el historial detallado del prototipo decano de «fortalezas volantes argentinas»:
Bibliografía: Pista 18, Avialatina.