El público asistente a la Biblioteca Nacional de Aeronáutica sigue atentamente el discurso de uno de los oradores (foto: Gabriel Pavlovcic).
El 30 de septiembre de 2015 tuvo lugar en la Biblioteca Nacional de Aeronáutica (BNA), una ceremonia donde se conmemoró el 88 aniversario de su creación, y el 74 aniversario de la fundación de la revista Aeroespacio. La misma fue presidida por el Secretario General de la Fuerza Aérea Argentina (FAA), Brigadier Alfredo Horacio Amaral y el Director de BNA y de la revista Aeroespacio Comodoro Ricardo Agustín Benedetti. La misma se inició con la entonación de las estrofas del Himno Nacional Argentino que fue ejecutado por la Banda de Música de la Guarnición Aérea Buenos Aires. Luego el Capellán Mayor de la Fuerza Aérea Argentina, Presbítero Ricardo Javier González, pronunció una invocación religiosa e impartió la bendición a los distintos presentes que luego fueron entregados.
Seguidamente hizo uso de la palabra el Comodoro Benedetti, quien expresó lo siguiente:
“Es para mi un honor dirigirme a todos ustedes en esta conmemoración por la trascendencia evocativa de la creación de nuestra Biblioteca Nacional de Aeronáutica y revista Aeroespacio. Lo que ha sucedido es sorprendente, historiar la vida de nuestra Biblioteca y nuestra revista Aeroespacio es medir su espíritu en el cauce del tiempo que las ha ido configurando y así valorar juiciosamente el caudal de sus obras maduradas desde su creación.
Grata resulta esta fecha a nuestro recuerdo, es un momento muy especial para nuestra Fuerza Aérea Argentina, porque estamos conmemorando 88 años de vida de la Biblioteca y los 74 años de la revista Aeroespacio, de permanencia literaria, lo que significa obviamente una mayor responsabilidad hacia el futuro para seguir acompañando en un vuelo incansable el rumbo de nuestra prestigiosa institución. Nos sentimos orgullosos y con gratitud dentro de este contexto y en particular también quiero agradecer al Coronel Gustavo Tamaño, un hombre del Ejército Sanmartiniano, quien ha venido a acompañarnos porque la creación de esta Biblioteca Nacional de Aeronáutica tiene un expresivo agradecimiento al señor General de Brigada don Manuel Costa, porque con su impulso extraordinario promovió la fundación de la misma aquel 5 de septiembre de 1927.
Pero también es (…) destacar aquí, el reconocimiento y la consideración al señor General de Brigada don Jorge Manni, porque el 1° de octubre de 1941 concretó con visionaria plenitud el primer ejemplar del Boletín de Informaciones Aeronáuticas y así nació en mimeógrafo nuestra revista Aeroespacio. No tengo intención de relatar al detalle acerca de aquellas circunstancias que forjaron ambos procesos pero en rigor de verdad estos son ejemplos extraordinarios llevados a cabo por hombres que dejaron su impronta con un profundo compromiso, inspirados en el servicio y su actual aceptación se nos presenta hoy en su magistral valía porque tenían la convicción de la (…) profesional, visionaron que solo ella alimentaría los valores de la aviación nacional y que aun hoy proclaman la conciencia aeronáutica.
Pero hay un hito del que también podemos partir, porque las ideas renovadoras en el campo de la aviación de ese entonces deberían esperar algunos años para aflorar nuevamente, no fue sino hasta 1945 con la creación de la Secretaría de Aeronáutica a cargo en ese entonces por el señor Brigadier General don Bartolomé de la Colina donde se verían los nuevos esfuerzos para desarrollar lo que había de ser a través del tiempo una Fuerza independiente altamente calificada.
Este es el caso de nuestra Fuerza Aérea que entronca en su nueva organización la noble raíz heredada de la Biblioteca Nacional de Aeronáutica y otorga seguidamente desde 1948 nuevos criterios mediante el Boletín Aeronáutico Público 348, aun vigente que son las (ilegible) de la Revista Nacional de Aeronáutica conocida hoy como Aeroespacio. Los resultados están a la vista, aquí estamos frente a los cimientos de la inveterada historia de nuestra aviación, donde cada uno de nosotros puede hallar en los maravillosos libros de esta Biblioteca o en la colección de Aeroespacio esos trascendentales hechos junto al eco de las ideas y los sentimientos aeronáuticos. Por cierto fuimos afortunados por las oportunidades que la historia aérea nos ofreció. Podemos comprobar que en esta nidada no se encuentran cenizas sobre el recuerdo ni polvo por la quietud y que se justifica un cierto orgullo por lo que nuestros hombres pudieron hacer, intuyeron que en la modernidad estaba la clave y su pasión por un nuevo rumbo en un fiel ideario de soberanía para la protección de los intereses aeronáuticos nacionales aun vigentes.
Edición aniversario de Aeroespacio.
En esto también fue precursora la visión de los integrantes de aquella incipiente organización aérea, el deber de reconocerlos atraviesa los tiempos y contribuye al sentimiento por nuestro aeroespacio nacional, el que se relaciona con la conciencia de los valores espirituales, bienes morales y la cultura propia de los hombres del aire que agregan vida a nuestra Nación. La identidad cultural de la Biblioteca Nacional de Aeronáutica no puede dispersarse en verdades absolutas o valores anárquicos, solo en el silencio proverbial a través de la lectura de un buen libro y el permanente ejercicio de reflexión esta parte del camino importante de las jóvenes generaciones de nuestra institución deberán concretar por esto debemos una vez más reencontrarnos así con nuestras fuentes para prestigiar la manifestación de la expresión literaria del quehacer aeronáutico, porque la Biblioteca Nacional de Aeronáutica abre caminos, da luz y también incita a volar, no es de extrañar que desde 1927 es única en su sello como centro cultural y técnico aeronáutico consultada por investigadores nacionales y extranjeros.
Organizada de acuerdo a modernos conceptos bibliotecarios, que facilitan información relevante a los organismos estatales y privados sobre temas de índole aeronáutica y espacial. Estoy convencido personalmente que no existe futuro sin integración, por lo que para salvaguardar los intereses más elevados de esta Biblioteca Nacional de Aeronáutica y poder mantenerla en el sitial elevado que ella requiere es indispensable incorporar nuevos miembros honorarios desde la institución como hoy haremos con el Cuartel General y la revista Aeroespacio, tan necesarios para enriquecer la conciencia aeronáutica ya instalada. Por otro lado, creo que todos vamos a coincidir, siento que la revista Aeroespacio es un espíritu que tiene que estar presente en nuestras guarniciones, todas, en todos aquellos ámbitos de la sociedad civil de fecunda actividad aeronáutica y con identidad propia que testifique construir sobre sus caminos hacia una heredad prospera en orden al bien institucional y evocando a la aviación nacional.
Lo fundamental es seguir sosteniendo a aquello que dio fundamento, pero hay algo importante en esto. Así como la luz atraviesa el prisma para poder continuar una actividad fecunda de luminosidad asumimos que es condición necesaria esta enfática resignificación por la conciencia aeronáutica, volver a la fuerza inspiradora y constructora de los pioneros de este proyecto, a los que tuvieron la perspectiva formidable de poner valor al saber aeronáutico con la creación de esta Biblioteca Nacional y la revista Nacional de Aeronáutica, conocida como Aeroespacio, que insuflaron así el espíritu de (ilegible) a nuestro espacio aéreo nacional.
No se nos escapan estas circunstancias por su trascendencia, la causa nacional por Malvinas, no seremos indiferentes, no nos acogeremos nunca al olvido, debemos insistir y sin eufemismos siempre debemos honrar a nuestros héroes, a todos los que combatieron porque defendieron con dignidad y grandeza la soberanía de nuestra patria como reza así el mandato de los padres de la patria, por esta razón, desde la última edición número 616 de Aeroespacio ratificamos y exaltamos el sagrado deber que por la batalla aérea del Atlántico Sur forjaron con entrega heroica los hombres de nuestra Fuerza Aérea en especial y recordamos con gratitud a todos los demás que ofrendaron generosamente sus vidas. Se sabe que hay un punto innegable del que podemos partir y que nos llena de contenido, la ejemplaridad del ejemplo es única en los hombres de armas y la historia se escribe desde los hechos con mayúsculas, todos ellos volaron cubiertos por la misma bandera al calor del mismo sol y ya tienen el sitial en la patria y más aun en este recinto que coincide con el sentido de nuestra singularidad nacional. En este aspecto que también nos importa hoy día por el lazo indisoluble con el alma nacional tiene que seguir simbólicamente constituyendo una formidable experiencia, buscando el sentido mismo de los episodios heroicos sin los cuales el proceso de construcción, de riqueza institucional se empobrece y se atrofia.
Regresar al fragor de ese pasado Malvinero constituye un ejercicio interesante dotado de lecciones aprendidas, decisiones frente a la incertidumbre, temple, valor, lealtad, sentido del deber más allá de las propias capacidades, pero Malvinas, desde sus inicios el Bautismo de Fuego, un ámbito donde la realidad superó a la imaginación y nos advierte en el terreno profesional y filosófico que los principios profesionales inmutables de los hombres a la Fuerza Aérea contribuyeron a construir el relato histórico con su ofrenda de vida, los logros obtenidos en las inhóspitas regiones del Atlántico Sur tienen que arraigarse en nuestro terruño institucional y nutrirse con la misma savia en consideración con la buena educación militar que destaca el carácter de compromiso de un sentimiento mezclado de ardor por la patria y orgullo de hombres de la Fuerza Aérea. Que no sea una escena desvanecida, es decir, que su presencia nos facilite una valoración lúcida como motor de la historia aeronáutica nacional, lo cierto, finalizadas las hazañas guerreras, únicas de la Fuerza Aérea por la batalla aérea del Atlántico Sur hoy vemos con renovada fuerza sobre las cenizas del campo de batalla los resultados que están a la vista para las futuras generaciones porque las heridas inflingidas al enemigo británico por nuestra aviación de combate y sus sistemas de apoyo no solo fueron materiales sino que también hubo de las otras, mucho más profundas, son las que conmovieron su cuerpo doctrinario triunfalista y aun perduran en esos memorables días de 1982 no faltaron el sacrificio y heroísmo característicos de los hombres de la Fuerza Aérea, se fusionaron en un alado sentimiento de entrega, tomaron la posta de la acción escribiendo así una de las páginas más gloriosas de nuestra historia, la que impactó al mundo.
Este fue siempre el ideal precioso y el anhelo más ardiente de los hombres de la institución, cabe ahora y es un acto de reconocimiento a ustedes los presentes que con su asistencia entroncan la feliz circunstancia, el reconocimiento al legado a nuestros precursores de la aviación por su encomiable labor, a todos nuestros héroes de Malvinas y a nuestra preciada Nación que nos cobija, todos bajo la misma bandera, todos bajo el mismo sol. No quiero finalizar esta alocución sin expresar públicamente mi agradecimiento a todos los integrantes civiles y militares que me acompañan con esmero y compromiso a diario por el engrandecimiento de nuestra Biblioteca Nacional de Aeronáutica y la revista Aeroespacio. En especial esperamos tener también a nuestro apreciado Personal Civil Roberto Barría que esta convaleciente de salud.
Emblema de la Biblioteca Nacional de Aeronáutica.
También es oportuno y es justo hacer mención a la colaboración permanente de parte de los Amigos de la Biblioteca Nacional de Aeronáutica, una entidad sin fines de lucro y que en los difíciles momentos que ha ido pasando esta Biblioteca ellos han estado acompañándonos, proveyéndole de sus propios recursos, tratando de hacer acción pública desde el lado de la Biblioteca lo cual es un ejemplo para las futuras generaciones. Hace pocos días el Presidente de la Asociación Amigos de la Biblioteca, el Brigadier Armanini falleció y es de conocimiento público y ha honrado a la Asociación Amigos de la Biblioteca su accionar desinteresado también y comprometido en el servicio desde el punto de vista de la cultura aeronáutica.
También quiero llegar con un fraterno abrazo y saludo a todos aquellos compatriotas lectores aeronáuticos que a través de la misma contribuyen a la permanente expansión de esta herramienta insustituible del progreso, la integración y nos enaltece humana y profesionalmente, y nos otorga identidad. Y por último que se me haya conferido el honor de ser quien tenga a responsabilidad de pronunciar estas palabras y en ese mismo espíritu también retribuyo a quienes confiaron en mí la designación del cargo e indudablemente representar el conjunto de intereses de la institución, en definitiva servir a la patria. Biblioteca Nacional de Aeronáutica y Revista Nacional de Aeronáutica en sus días muchas gracias y feliz aniversario.”
Seguidamente se dio lectura a la Resolución del Jefe del Estado Mayor General de la FAA nombrando como Miembro Honorario de la BNA al Cuartel General de la Subjefatura del Estado Mayor General de la FAA y a la Revista Nacional de Aeronáutica, Aeroespacio, la misma establece lo siguiente:
“Buenos Aires, 4 de septiembre de 2015, Resolución 1.037/2015, Fuerza Aérea Argentina, Estado Mayor General, Visto lo asesorado por el Director de la Biblioteca Aeronáutica y lo propuesto por el Secretario General y considerando que por Decreto del Poder Ejecutivo Nacional de fecha 5 de septiembre de 1927 se creo la Biblioteca Nacional de Aeronáutica con la finalidad de fundar un centro de investigaciones que diera mayor difusión de las noticias y adelantos los cuales a diario se alcanzaban en esa materia. Que dicho organismo fue incorporado a la Fuerza Aérea Argentina y a lo largo de su dilatada historia ha contado para el cumplimiento de su misión con el concurso de personal y medios de esta institución en el marco de las normas y resoluciones que para sus fines se dictaron y que en la actualidad se dictan bajo la dependencia de la Secretaría General del Estado Mayor General. Que los principios bajo los cuales se fundó la Biblioteca Nacional de Aeronáutica mantienen plena vigencia constituyendo otro de los medios que dispone la Fuerza Aérea para propender a la creación y mantenimiento de la conciencia aeronáutica nacional a través del fomento del espíritu aeronáutico y en la preservación de los conocimientos relativos a la actividad aérea que en la citada Biblioteca se centralizan. Que existen otros organismos estrechamente vinculados al quehacer de la Biblioteca Nacional que también desarrollan una fecunda actividad en el ámbito de los conocimientos aeronáuticos por lo que resulta precedente convocarlo para mancomunar esfuerzos en pos de alcanzar los objetivos señalados en calidad de miembros honorarios de la citada biblioteca. Que tal designación debe ir acompañada de una distinción que acredite tal calidad. Que el suscripto es competente para el dictado de la presente medida en virtud a lo establecido en el Artículo 24 de la Ley 23.554 de Defensa Nacional. Por ello el Jefe del Estado Mayor General resuelve:
Artículo 1°: Desígnese miembro honorario de la Biblioteca Nacional de Aeronáutica al Cuartel General dependiente de la Subjefatura del Estado Mayor de la Fuerza Aérea Argentina y a la revista Aeroespacio dependiente de la Secretaría General del Estado Mayor General de la institución.
Artículo 2°: Hágase entrega al titular del Cuartel general la plaqueta testimonial que acredita tal distinción con copia de la presente resolución.
Artículo 3° y 4° de forma. Firmado Señor Brigadier General VGM Don Mario Miguel Callejo, Jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina.”
La BNA festejó su 88 aniversario con una estupenda torta que compartieron los invidados (foto: Pablo Luciano Potenze).
Posteriormente el Brigadier Amaral hizo efectiva la entrega de esta distinción al Jefe del Cuartel General de la Subjefatura del Estado Mayor general de la FAA, Brigadier Ricardo Antonio De Biase, mientras que el Comodoro Benedetti lo hizo la entrega de la segunda mención a Laura Acebal, Subdirectora de la revista Aeroespacio.
El Director de la BNA también se entregó un presente y se realizó un reconocimiento al Personal Civil Superior Nilda Ester Lucero quien por varios años prestó servicios en la BNA y se encuentra próxima a percibir el beneficio jubilatorio.
Seguidamente se produjo la recepción por parte del Director de la BNA de un cuadro donados por el Estado Mayor general de la FAA, otro entregado por el Secretario General, Dirección de Sensores Radar. Ambos relatan sucesos que tuvieron lugar durante el Bautismo de Fuego de la FAA. Un tercer cuadro fue entregado por el Capitán (R) Jorge Páez Allende en representación del Escuadrón Fénix.
Posteriormente la Subdirectora de Aeroespacio hizo entrega al Comodoro Benedetti de una réplica del Premio Pampero donado por dicha revista a la BNA.
Tras ello se realizó un minuto de silencio en memoria a todos los hombres de la FAA que entregaron su vida en actos de servicio.
Esto fue seguido por la invitación a las autoridades superiores presentes a rubricar el libro de oro de la BNA.
Tras la culminación de esta ceremonia los presentes fueron invitados a un vino de honor que tuvo lugar en el Círculo de Oficiales de la FAA.
Agradecimientos: Pablo Luciano Potenze y Gabriel Pavlovcic colaboraron con la ilustración de esta nota.
Un comentario sobre “Aniversario de la BNA y la revista Aeroespacio”
Cada vez que podía, en mi hora de almuerzo del trabajo iba a leer revistas inconseguibles, a fines de los 80 y principio de los 90. Y recuerdo con gran afecto a María Julia, que atendía cordialmente a los lectores. Lindos tiempos.
Cada vez que podía, en mi hora de almuerzo del trabajo iba a leer revistas inconseguibles, a fines de los 80 y principio de los 90. Y recuerdo con gran afecto a María Julia, que atendía cordialmente a los lectores. Lindos tiempos.