En horas del mediodía del miércoles 4 de noviembre de 2015 arribó a la Plataforma de la Estación Militar del Aeroparque Jorge Newbery el XLVI Contingente Antártico que prestara servicios durante la Campaña Antártica en la Base Vicecomodoro Marambio de la Fuerza Aérea Argentina.
La Dotación saliente estuvo al mando del Vicecomodoro José Luis Cabanilla y compuesta por un total de treinta y siete efectivos de hombres y mujeres, civiles y militares de la FAA. El contingente fue recibido por el JEMGFA Brigadier General VGM Mario M. Callejo y otras autoridades militares y civiles.
El Brigadier General (VGM) Callejo aseguró:
“Los integrantes de la Dotación cumplieron, a través de su esfuerzo, profesionalismo y por sobre todo vocación de servicio, con la responsabilidad de mantener en servicio operativo la Base Marambio, asegurando de esa forma la capacidad de vuelo del material aéreo que allí tenemos destacado, como así también la integridad de sus integrantes”.
Más adelante, y en otro tramo de su alocución, expresó:
“Contribuyeron a que la Base se encontrase en todo momento en condiciones operativas óptimas, para realizar con éxito las distintas tareas que le fueran requeridas y de ese modo, a que la República Argentina continúe siendo un país con profunda vocación antártica y reconocido como tal por la comunidad internacional”.
Finalizando su discursó pronunció:
“En nombre de la Fuerza Aérea Argentina deseo dirigirme a los familiares de quienes integran esta Dotación para transmitirles nuestro reconocimiento, porque sabemos el sacrificio que implica la separación de sus seres queridos por tanto tiempo”.
A continuación el JEMGFA procedió a saludar personalmente a cada uno de los treinta y siete efectivos recién arribados y a la tripulación del Hércules C-130H TC-64 del Grupo 1 de Transporte de la I Brigada Aérea del Palomar, unidad que transportara de vuelta a la dotación y de fundamental accionar para la concreción de misiones de este tipo ya que sin su apoyo serían imposible de concretar; ya que gracias a los C-130 se mantiene un lazo de comunicación durante los trescientos sesenta y cinco días del año[1].
Vale la pena recordad que el vuelo de regreso desde la Antártida se hace en dos tramos:
- Marambio – Río Gallegos: Vuelo realizado por el TC-66, que una vez arribado al continente debe ser sometido a una inspección obligatoria dados los esfuerzos a los que es sometido un C-130 operando desde territorio Antàrtico.
- Río Gallegos – Aeroparque: El segundo tramo se hizo en el citado C-130H TC-64.
Finalmente los miembros de la Dotación pudieron reencontrarse con sus familiares, los que aguardaban exultantes, exhibiendo carteles de bienvenida, los abrazos dieron paso a las lágrimas de alegría por el reencuentro. La misión del Fuerza Aérea Argentina fue cumplida una vez mas y a esta le seguirán muchas mas, hasta el final de los días.
Nota:
[1] A pesar de los innumerables problemas a causa del constante recorte en el presupuesto de las FF.AA., lo que trae aparejado que los aviones, ocasionalmente, queden fuera de servicio aislando momentáneamente a la base Marambio, algo que en ningún momento debería de ocurrir.