
Fuentes generalmente bien informadas confirmaron a mediados de abril que dos helicópteros UH-60L Blackhawk del ejército norteamericano (US Army) operaron en Uruguay por espacio de 15 a 20 días.
De acuerdo con distintos testimonios, los aparatos habrían realizado maniobras con los regimientos 3 y 14 de infantería (el último de paracaidistas), entre otras unidades del Ejército Nacional Uruguayo.
Los ejemplares desplegados provenían de Puerto Rico y al menos uno de ellos lucía la leyenda «Banshee» (fantasma en las mitologías irlandesa y escocesa) en uno de sus laterales.
Según nuestras pesquisas, los aparatos podrían pertenecer al C2 Detachment (Destacamento C2) del 1-228th Aviation Regiment «Winged Warriors» (1-228vo. Regimiento de Aviación “Guerreros Alados”), unidad veterana de la Guerra de Viet Nam.
A diferencia del grueso del regimiento, que reside en en la base aérea Soto Cano (Honduras), el destacamento tiene asiento en Puerto Rico ya que cumple funciones de comando y control en la sede del US South Command (Comando Sur de los EE.UU.).
Los aparatos habrían llegado a la República Oriental en la última semana de marzo a bordo de un C-5A Galaxy del 68th Airlift Squadron (68vo. Escuadrón de Transporte Aéreo) «Nullis Secundus», integrante de la 433rd Airlift Wing (433ra. Ala de Transporte Aéreo) de la USAF Reserve (Reserva de la Fuerza Aérea Norteamericana) con asiento en Kelly Air Force Base, cerca de San Antonio (Texas).

El regreso lo emprendieron el 17 de abril a bordo del C-17A Globemaster III 97-0046 «The Spirit of the Military Family» (“El Espíritu de la Familia Militar”) que comparten las 300th y 437th Airlift Wings con asiento en Charlotte Air Force Base (Carolina del Norte).
Nuestras fuentes aseguran que el operativo, al cual las fuerzas armadas participantes dieron escasa difusión, se repetiría en septiembre en fecha a confirmar.
Reconocimientos: Guillermo Acerbi, Gabriel Lladó y Daniel Regueira (SLAT) contribuyeron con este reporte, publicado originalmente en Vuelo Rasante.