En una mañana hace medio siglo atrás, oficiales de la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU) partieron a la zona del Canal de Panamá con la misión de realizar un curso de vuelo en las aeronaves UH-1H que próximamente arribarían al país oriental. Acompañaban a estos, personal técnico que también compartirían las cabinas de vuelo, en esa sinergia que se da desde ese momento e incluso antes, de pilotos y mecánicos de vuelo en las plataformas de vuelo. Esta vez, se utilizaron helicópteros del mismo modelo, pertenecientes a la 101 División Aerotransportada de Caballería del Ejército de Estados Unidos, en la Base Aérea Howard (Panamá).
Más tarde y luego de finalizado la capacitación, la USAF en 2 aeronaves C-130 transportaron las 2 primeras unidades de las rotativas, aterrizando en los que hoy se conoce como el aeropuerto internacional “Gral. Cesáreo L. Berisso”, en la localidad de Carrasco, departamento de Canelones, Uruguay. Estas aeronaves, fueron matriculadas posteriormente como el FAU 050 y 051, siendo recibidos oficialmente en actas el 23 de diciembre ya en su unidad de vuelo, el Grupo de Aviación n.° 5 (Búsqueda y Rescate).
En 1973, se adquirió el FAU 052 y así sucesivamente hasta completar en años más cercanos las matrículas al FAU 059, algunos de ellos provenientes del Reino de España.
Sin dudas, una aeronave versátil, que aún no ha podido ser suplantada en un 100% en todas sus tareas en el mundo entero, y mucho menos en Uruguay. En la Fuerza Aérea Uruguaya, realiza misiones que van desde las puramente militares (transporte de tropas, infiltraciones, vuelo NVG, tiro aéreo, rapel y soga rápida) hasta las más complejas de Búsqueda y Rescate, apoyo a la Policía o extinción de incendios. Asimismo, desde hace décadas atrás, es el entrenador básico de alas rotativas de la FAU, plataforma que no solo enseña a los nuevos pilotos que pasan de las alas fijas a las alas rotatorias, sino que los prepara y forma su experiencia, antes de pasar a los sistemas biturbinas del hoy Escuadrón Aéreo n.° 5 (Helicópteros), como lo son el Bell 212 y el AS-365.
En estos 50 años, mucha agua ha corrido debajo de sus skíes. Con orgullo, muchos seres vivos han sido salvados gracias a esta hermosa aeronave. ¿Usted se preguntará por qué seres vivos? En algún rescate que otro en este medio siglo, no solo han subido personas y mascotas.
Años atrás, al menos 30 falsas orcas (aproximadamente de 3 metros y 1000 k cada una) llegaron vivas y encallaron en las costas uruguayas, más precisamente en el balneario de Jaureguiberry. Cuando todo parecía perdido para estos mamíferos, el golpeteo de las aspas del UH-1H se hizo presente, y junto a fuerzas vivas del departamento, se izaron con redes y fueron trasladadas como carga externa mar adentro. Única en el mundo esta misión, fue reconocida esta Unidad y obtuvo menciones especiales a nivel internacional.
Por lo tanto, las bodas de oro para esta aeronave que lleva la bandera de Artigas en su empenaje, es símbolo de orgullo no solo para la Fuerza Aérea, sino para la sociedad toda.
Excelente nota. El mejor helicóptero y más versátil y legendario.