
En un marco de extrema austeridad, la Fuerza Aérea Argentina recordó el “Centenario de la Aviación en Argentina”. El evento, que estaba originalmente previsto para el sábado 13 de febrero, fue pospuesto en varias oportunidades por cuestiones meteorológicas, llevándose finalmente a cabo el domingo 21 a partir de las 12 horas, en el sector militar del Aeroparque Jorge Newbery. Mediante una sencilla ceremonia, la Institución Castrense recordó el primer vuelo realizado en el país por “una máquina más pesada que el aire”, ocurrido el 6 febrero de 1910, cuando el francés Henry Bregui voló desde el hipódromo de la ciudad de Longchamps una distancia de aproximadamente siete kilómetros.
Con la presencia de los Agregados Militares de las Embajadas de Francia, España y Uruguay y unas trescientas personas de público en general, el acto contó con algunos números artísticos, pintorescos personajes de época, y el desfile de una colección de autos antiguos.
Desde el punto de vista estrictamente aeronáutico, los asistentes pudieron observar la presentación en la plataforma del tradicional Bleriot XI (dotación del Museo Nacional Aeronáutico), un A-4B Skyhawk (veterano de la guerra de Malvinas, matrícula C-240) y un IA-63 Pampa serie II (E-821).
Si bien las informaciones previas al evento mencionaban el despliegue de un Mig-15 y el desfile aéreo de aviones A-4AR Fightinhawk, C-130 Hercules y algunos acrobáticos civiles, nada de ello se llevó a cabo, probablemente debido a las malas condiciones meteorológicas reinantes ese día. En orden de señalar ausencias significativas, deben mencionarse también las del Jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea, y las de los funcionarios civiles del Gobierno Argentino. Tampoco asistieron al acto las principales compañías aerocomerciales, que fueron invitadas a participar con la exposición de alguna aeronave en la zona de la plataforma militar.
Para los spotters, sin embargo, no fue una jornada del todo decepcionante. La posibilidad de acceder a la plataforma del sector militar del Aeroparque Jorge Newbery brindó una inmejorable oportunidad para fotografiar las operaciones de los aviones comerciales, desde una posición poco habitual y privilegiada. A falta de vuelos militares, las constantes operaciones de los aviones civiles dieron un marco ruidoso y febril al encuentro.
Finalmente la celebración oficial culminó con una suelta de globos con los colores patrios, y un ágape del que pudieron disfrutar los asistentes a la conmemoración.




