El pasado 4 de mayo de 2016 tuvo lugar en la Base Aeronaval Punta Indio, Buenos Aires, la ceremonia central por el día de la Aviación Naval y el Centenario de la Aviación Naval de la Armada Argentina (ARA), la misma estuvo presidida por el Ministro de Defensa, Ing. Julio César Martínez, el Jefe de Estado Mayor General de la Armada, Vicealmirante Marcelo Eduardo Hipólito Srur, el Comandante de Adiestramiento y Alistamiento, Vicealmirante VGM Carlos Enrique Aguilera y el Comandante de la Aviación Naval, Contralmirante Gustavo Vignale.
Por tal motivo en la plataforma donde se realizaría la ceremonia se dispusieron estáticamente el Eurocopter AS 555SN Fénnec 0863/3-H-131, el Sikorsky UH-3H Sea King 0884/2-H-243, el Loockheed P-3B Orion 0869/6-P-53 y el Pilatus PC-6/B1A-H2 0686/G-2.
En la misma plataforma, pero un poco más alejados, también se encontraban las aeronaves que fueron empleadas para el traslado de autoridades e invitados especiales, estos eran, el Beechcraft 200 Super King Air 200 60168 “Eagle Five” afectado al traslado del Agregado Naval de la Embajada de los Estados Unidos, el Boeing Stearman N2S-5 y el Robinson 44 LV-BSN. Posteriormente hizo su arribo el Beechcraft 200 Super King Air 0745/1-F-43 que trasladó al Ministro Martínez y al Vicealmirante Srur.
La ceremonia tuvo su inicio con el ingreso de las autoridades, tras ello se efectuó el saludo del Ministro de Defensa a los efectivos formados, dando paso a la incorporación de la Bandera de Guerra del Comando de Aviación Naval (COAN) a la formación. Luego la Banda de Música de la Secretaría General de la Armada ejecutó las estrofas del Himno Nacional Argentino. Seguidamente se dio lectura a las efemérides navales alusivas.
Posteriormente el Comandante de la Aviación Naval pronunció las siguientes palabras alusivas:
“El 11 de febrero de 1916 se crea, mediante un decreto presidencial, el Parque y Escuela de Aeroestación y Aviación Fuerte Barragán. Es este el mojón que dio origen al nacimiento de la Aviación Naval.
Esta crónica la escuchamos muchas veces y la evocamos, rigurosamente, durante cien años.
Este hito, no obstante, trasciende al mero formalismo de un documento. La verdadera significación trasluce la visión y la determinación del país y de la Marina por apostar a una capacidad que en esos momentos era considerada, por muchos, como un deporte para temerarios. Lo que hoy se nos revela como una obviedad se presentaba, en esos albores, como una ficción. Como una utopía sin propósito.
Un avión Farman de tela y madera, que rara vez superaba los cuarenta nudos y que no proveía prestación militar alguna, representaba para unos pocos, el primer paso en una evolución tecnológica que no conocería límites y que proveería a nuestra Flota de Mar de un complemento indispensable. La revista Scientific American, referente aún hoy de los avances tecnológicos mundiales, señalaba entonces: “Afirmar que el aeroplano va a revolucionar el combate naval es ser culpable de una salvaje exageración”. Sesenta y seis años más tarde, un día como hoy, la Marina argentina lanzaba un ataque aéreo misilístico que echaría a pique a la perla de la Flota británica.
La tela y la madera habían dado paso a cazas supersónicos, a imponentes exploradores y a versátiles helicópteros. El barro de Fuerte Barragán se transformó en cubiertas de acero. Los utópicos aventureros se convirtieron en profesionales obsesivos. La romántica pasión devino en doctrina y la Aviación Naval pasó de ser un anhelo a ser un componente vivaz, inquieto y presente.
Pero esta evolución histórica distó de ser lineal. Nuestro Centenario transcurrió plagado de avances y retrocesos. Momentos pujantes sucedieron a ciclos desalentadores. Porque visto en retrospectiva, los medios, la tecnología y los procedimientos no bastan para afirmar y motorizar una evolución. Los hombres y su compromiso son los que dan vida a un sistema, no importa cuán tecnificado.
La Aviación Naval creció en el seno de la Armada y su pasión por el mar. El mar ha sido, en definitiva, el que amalgamó todas nuestras virtudes y permitió definir nuestro perfil, nuestro carácter, nuestra esencia. Es el mar el que nos obliga a volar sin referencias, viendo sólo horizonte; es el mar que nos exige anavizar en cubiertas inquietas; es el mar el que nos desafía a encontrar submarinos en sus profundidades insondables; es el mar el que nos reta a buscar diminutos incursores ocultos en su imponente inmensidad. El mar nos moldeó el carácter; la Flota de Mar, nuestro propósito y nuestra identidad. Porque el mar también exige que nuestra Flota se mueva con naturalidad en un ambiente hostil, desolado e intrigante y que conviva con la principal amenaza para un marino en combate: la incertidumbre.
Los aviadores navales conocemos en carne propia esas limitaciones y esas fortalezas porque nos formamos con la Flota de Mar y la Infantería de Marina, en la misma cuna, bajo los mismos principios, compartiendo las mismas experiencias, las mismas escuelas y las mismas lógicas. Y es esa misma consustanciación la que permitió lograr un equipo entrelazado y armónico que a través de cien años generó procedimientos y doctrinas que sesudamente corrigió, actualizó y volvió a corregir. Hombres, medios, procedimientos y doctrina que le permitieron a la Flota mirar más allá del horizonte, lanzar sus armas más allá del horizonte, le permitió, en definitiva, junto con la Infantería de Marina y la Fuerza de Submarinos, poder proyectar su poder hacia mares y costas más lejanas, minimizar esa incertidumbre y contribuir con esa potencia que le da la integralidad, a la maniobra de nuestras fuerzas hermanas allí donde el accionar conjunto nos precise.
Cien años de historia merecen un rápido racconto. Exigen identificar hechos resonantes y hechos trascendentes.
En 1919, la misión aeronáutica italiana nos da nuestro primer impulso, donando un hangar y cinco aviones. Oytaben, Escola, Pouchan, Fitz Simon y el eterno Marcos Zar fueron algunos de nuestros primeros nombres propios y los que le aportaron la necesaria cuota de visión, coraje y audacia a esos precarios vuelos.
A fines del 19 llegan a Puerto Belgrano desde San Fernando y por ferrocarril, dos hidroaviones que ejecutan la primera ejercitación con la Escuadra de Mar. La joven aviación encontraba rápidamente su horma.
La tela y la madera alternaron luego con los globos. El Plata y el Cautivo se destacaron entre ellos y deambularon, imponentes, por los reacios cielos de la Patria pujante. Eran nuestros primeros exploradores, los primeros que lograron ver más allá del horizonte.
La primera mitad del siglo XX fue la que dio forma a nuestro joven componente distribuyendo sus esfuerzos entre Punta Indio y Puerto Belgrano.
Ya organizada y con medios más modernos, se pudieron ejecutar las primeras tareas de apoyo a la comunidad. Se destacan, entre muchas otras, los aviones Curtiss que en 1944 evacuaron heridos del terremoto de San Juan.
La presencia en la Antártida fue una de las directrices que la Marina priorizó para su brazo aéreo. Es de hecho en 1942, embarcado en el transporte “1 de Mayo”, que un Stearman 76 logra el primer vuelo en la Antártida amerizando con éxito en la Isla Decepción. Cinco años más tarde dos Catalinas unen por primera vez los dos continentes e inauguran la ruta del correo aéreo que duraría por muchos años más. Finalmente, en el ‘62, dos DC-3 navales llevarán por primera vez el pabellón argentino al Polo Sur en una operación tan apasionante como riesgosa.
Pero es en 1958 donde la Aviación Naval se prueba sus pantalones largos. La incorporación del portaaviones “Independencia” y su posterior reemplazo por el “25 de Mayo” le confieren un perfil de avanzada. La Marina juega, a partir de allí, en otros tableros. La proyección del poder se convierte en un hecho concreto y la Flota se rediseña en base a su buque capital.
La Guerra por Malvinas encuentra a una Aviación Naval consolidada. La apuesta de esas generaciones pioneras paga sus dividendos con capacidades decisivas. La paciente búsqueda de nuestros exploradores, la audacia de nuestro sostén logístico, la persistencia de nuestros aviones y helicópteros antisubmarinos y la efectividad de nuestros aviones y helicópteros de ataque, contribuyeron con acciones concretas al esfuerzo nacional. Neptune, Tracker, Skyhawk, Sea King, Alouette, Fokker, Electra, B200, Macchi, Mentor y Super Etendard, prestaron sus nobles controles a hábiles pilotos y meticulosos mecánicos para poner su parte en esa gran epopeya. Las bases y arsenales hicieron gala del concepto de apoyo logístico sin el cual ninguna de estas misiones habría sido posible. La retaguardia contó con militares y civiles tan compenetrados y comprometidos como sus pares en el frente.
La guerra sumó, también, más placas a nuestros cenotafios. Zubizarreta, Márquez, Benítez, Miguel, Barrios y Lobo son nuestros héroes más jóvenes y los que arriman perspectiva a los pequeños problemas. A ellos se suman camaradas caídos del Ejército y la Fuerza Aérea que con la misma pasión, el mismo patriotismo y la misma entrega, combatieron por nuestras queridas Islas. Nada más conjunto que la sangre derramada en combate. Vaya para ellos y para todos los muertos de nuestra Aviación Naval nuestro más sentido y conmovedor homenaje en este día.
La Aviación Naval ha procurado, a través de estos cien años, consolidar una estructura organizacional y operativa balanceada. Ha comprendido siempre que su misión fundamental es contribuir al poder naval y, con él, al instrumento militar de la Nación, sin individualidades ni elitismos.
La maniobra en el mar no admite prescindir de los ojos vigilantes de sus exploradores, de la defensa compacta y coordinada ante amenazas inciertas, ni de un puño profundo que pegue lejos y primero. Hoy, distintas Marinas del mundo realizan denodados esfuerzos para conformar aviaciones navales que provean a sus flotas, las herramientas imprescindibles para enfrentar escenarios cada vez más dinámicos y complejos. Nosotros sólo debemos preservarla y actualizarla.
Nuestros cien años de historia nos convirtieron en un componente compacto, proporcionado y especializado. Somos una fuerza pequeña pero imprescindible. El “marino que vuela” no es un slogan, es una forma de vida, es la esencia del trabajo en equipo, es la respuesta naval integral y es, finalmente, una necesidad táctica cuya ausencia se pagará en combate.
Debo, en este Centenario, reafirmar nuestro sentido y agradecido homenaje a los que hicieron posible esta Aviación Naval y que hoy nos honran con su presencia vistiendo su traje con el mismo orgullo que en su momento vistieron su uniforme. Gracias por estar siempre con nosotros.
Quiero que el final de estas palabras sean para el personal militar y civil “en línea de vuelo”. Los que hoy conducen los destinos de nuestra Aviación Naval.
Nuestros últimos años se han presentado más difíciles. Distintas inestabilidades contribuyeron a disminuir nuestro nivel de actividad y nuestro impulso transformador. Los jóvenes pilotos y mecánicos nos miran hoy con ojos inquietos, ávidos de formar parte de un futuro tan pujante como nuestro pasado. No lo duden. Ese futuro al que aspiran es posible.
El viento está rotando. Hay ya perspectivas, proyectos y realidades en el horizonte. Ya este año, y mucho más en los que siguen, las cosas van a empezar a ocurrir. Nos abrazaremos a estas propuestas con esa pasión que nos enaltece y denotando siempre que somos una Aviación de profesionales para una Marina de profesionales. Nuestro objetivo es el combate en el mar. Podemos discutir formas y propuestas; doctrinas y tendencias. Lo que nunca deberá ocurrir… es que no estemos listos.
Todas las épocas dejan sus improntas y sus enseñanzas. Hoy nuestros Comandantes se esfuerzan aún más de lo que lo hicimos nosotros, nuestros jóvenes pilotos y mecánicos exprimen cada hora de vuelo, cada manual y cada operativo para ser, con mucho menos, lo que nosotros fuimos con mucho más. No es sólo mi generación y las anteriores las que me transforman en optimista, son las que siguen y son éstas las que hoy nos desvelan y comprometen.
La Aviación Naval ha tenido una historia cautivante, pero que esa historia no les pese, que no los inmovilice. Son principios de la guerra, si nos encontramos inmovilizados cambiaremos de posición y asumiremos los riesgos. Si no tenemos masa, tendremos maniobra. Actitud, valores militares, austeridad y profesionalismo. Esa es la combinación que nos asegura un futuro.
Nuestros cien años no valen por lo que hicieron quienes tuvieron todo, valen por aquellos que pujaron teniendo sólo barro, tela y madera.
No se inquieten por los cien gloriosos años que pasaron. Inquiétense sí, por los cien gloriosos años que tenemos por delante.
Feliz Centenario y que Dios nos ilumine a todos.”
Luego fue el turno del Ministro de Defensa quien durante su alocución destacó las siguientes palabras:
Traigo el saludo del Presidente de la Nación quien nos insta a seguir en el camino recorrido en la vocación elegida para servir a la patria y el reconocimiento de la labor realizada en estos cien años convocándolos a nuevos desafíos en los tiempos que vienen.
La vocación del señor Presidente de la Nación y de todo nuestro gobierno es de unir a los argentinos, razón por la cual deben saber que se acabaron los tiempos del destrato a nuestras Fuerzas Armadas, de la desconsideración y de la falta de respeto a nuestras autoridades militares. El unir a los argentinos es un eje que nos convoca a todos, es una preocupación del Presidente de la Nación, también nos convoca a trabajar en equipo, que nuestras Fuerzas Armadas se deben entender como el conjuntismo, el trabajar en conjunto, poder despegar y poder articular capacidades que nos permitan ser más eficientes en nuestras funciones y en nuestras tareas. En épocas de paz y en épocas en que no hay paz necesitamos también mirarnos en conjunto, comprendernos, saber que tenemos y cubrir cada uno las capacidades que tiene, las capacidades y las funciones, y poder trabajar en equipo, poder trabajar en conjunto.
Tienen ustedes su historia, tienen las glorias, tienen sus veteranos, tienen sus héroes, y la Aviación Naval ha sido, es y será orgullo por lo realizado, por la capacidad y profesionalismo demostrado en la guerra de Malvinas que quedará en el mejor de los recuerdos en nuestras glorias para los tiempos, de eso deben estar orgullosos.
Pero nos convocan nuevos tiempos, tiempos donde debemos estar preparados para las contingencias, pero también en épocas de paz tenemos una función, tenemos funciones que nos convocan en estos tiempos que hemos recibido desde nuestro gobierno, como la necesidad de proteger nuestra frontera norte en apoyo al Ministerio de Seguridad por este gran flagelo que es el narcotráfico que también lo debemos hacer en nuestros cinturones marítimos, en nuestros ríos.
Y tenemos también como eje priorizado, la misión antártica, mantener la soberanía en el territorio blanco. Tenemos también definido en época de paz las misiones en emergencias y catástrofes, ustedes participaron, participan y participarán seguramente, tenemos definido en esos tiempos profundizar y aumentar la presencia en misiones de paz, que nos ayudan mucho, que nos sirven, que nos revaloriza, que les permite a nuestros cuadros tener otras experiencias.
Y también queremos y pretendemos volver a lo que son los ejercicios conjuntos con países de distintas latitudes, de distintas creencias, de distintas posiciones políticas, sin límites desde lo ideológico y lo político sino, más bien en la función de cooperar y de tener capacidades conjuntas de poder avanzar en un mundo globalizado con estos nuevos flagelos y contingencias que vamos a tener con nuevas amenazas en estos tiempos y ahí están convocados la Aviación Naval, toda nuestra marina, todas nuestras Fuerzas Armadas, para esos ejes definidos en tiempos de paz, para lo cual necesitamos recuperar capacidades.
No hace falta que nos digan como están, porque sabemos como están, no de ahora, sino de antes es que venimos preocupándonos por la situación de nuestras Fuerzas Armadas y sabemos también, y no concebimos una Armada que no navegue, una Aviación Naval que no vuele, una Fuerza Aérea que no vuele y un Ejército que no tenga capacidades y aptitudes para defender el territorio. Quiero que sepan que sus problemas, al igual que los problemas salariales y de retiro que tienen, que también los conocemos, y les molesta a ustedes y nos molesta a nosotros, quiero que sepan que todos nuestros problemas están en la agenda de nuestro gobierno y quiero que sepan también que esos problemas vamos a irlos resolviendo en la medida del tiempo, no podemos recuperar y revertir un camino de muchos años y de varios gobiernos que han venido en una línea descendente en cuanto a capacidades y en cuanto a estos problemas, y quizás en estos cuatro años no podamos resolver, seguramente no podamos resolver todos esos problemas, pero queremos decirles que nosotros pasaremos, ustedes quedarán, y queremos que nos recuerden como los que juntos hemos llegado al punto de inflexión y hemos comenzado juntos el camino de la recuperación de nuestras capacidades y de nuestras Fuerzas Armadas. Feliz centenario para todos. Buenos días.”
Seguidamente el Capellán Naval de la Base Aeronaval Punta Indio realizó una invocación religiosa en conmemoración de los precursores de la Aviación Naval y a aquellos miembros de esta Fuerza caídos en actos de servicio, tras ello Martínez, el Vicealmirantes Srur y Aguilera y el Contralmirante Vignale procedieron a colocar una ofrenda floral en conmemoración de los caídos en actos de servicio de la Aviación Naval, momento que fue coronado por un toque de diana, posteriormente se entonó la marcha de la Armada y se adoptó el dispositivo de desfile, que se inició con el paso de los Beechcraft T-34C-1 Tubomentor, 0720/1-A-402, 0723/1-A-405, 0724/1-A-406, 0727/1-A-409 y 0728/1-A-410 y el Boeing PT-17 Stearman LV-IYS perteneciente al Aeroclub Verónica, si bien estaba previsto que formara parte del dispositivo el T-28 Fennec N14103 caracterizado como el 0628/3-A-208 no pudo hacerlo debido a que se retrasó por quedarse atascado en el barro en la plataforma del Aeroclub Verónica, sin embargo se hizo presente tras culminar la ceremonia y fue el centro de atención.
Finalizada la ceremonia los presentes fueron invitados al tradicional vino de honor que se desarrolló dentro de uno de los hangares de la unidad, y entrada la tarde, las aeronaves que retornaban a sus destinos hicieron algunos pasajes de despedida sobre la unidad para deleite de todos aquellos que permanecimos hasta último momento.
La Aviación Naval argentina y el futuro: Incertidumbres, desafíos y… rumores de incorporaciones
El Centenario de la Aviación Naval Argentina, nos presenta un Comando de Aviación Naval acuciado por la baja sin reemplazo de sus principales aeronaves de transporte y sostén logístico (Fokker F28 Mk3000/Mk3000C Fellowship). Si bien durante la etapa en Argentina del «Latin American Tour 2015» del Airbus C295W, este tuvo la oportunidad de ser evaluado por el COAN al ser presentado en la Base Aeronaval Comandante Espora, aún se esperan definiciones. Cabe aclarar que desde hace varios años, este tipo de aeronave ha sido considerado por la Aviación Naval en sus planes de reequipamiento, tanto para el cometido de transporte táctico como de medio ASW/ASuV/MPA.
A esto le sigue la incertidumbre sobre sus medios destinados a la caza y ataque, con la eterna e incumplida promesa de reemplazo de los Aermacchi MB-326GB/-326GC Xavante (MC-32), dados de baja finalmente en 2007 y desactivación de la EA41. Inicialmente se rumoreaba de adquirir Atlas Impala Mk.1 de segunda mano provenientes de la SAAF, cuestión que nunca se materializaría. Aunque el FMA-IA-63 Pampa siempre flotaba en el aire, el COAN años atrás llegó a mirar con gran interés en incorporar otro producto de Aermacchi (que ya había tenido en sus filas en su variante MB-339AA), tratándose de los MB-339CB ex Royal New Zeland Air Force (RNZAF), que se encontraban desactivados y almacenados a la venta, junto a un importante stock de motores, repuestos y simulador de vuelo. La negativa del Mindef, dio por tierra este plan, manifestando que el camino elegido sería de la mano de un lote de IA-63 Pampa II fabricado por la ya denominada Fabrica Argentina de Aviones (FAdeA), que hasta ahora jamás se ha materializado y que hasta el día de hoy, dichas aeronaves no han recuperado su cadena logística para reiniciar su producción en serie, ni cuentan con un sistema de simulador de vuelo, a pesar de que llevan más de 25 años de servicio con la FAA. De los MB-339CB, su destino quedaría sellado, con la compra de nueve de estos ejemplares, mas el importante stock de partes y equipos asociados de mano de la empresa Draken International, en Agosto de 2012.
Siguiendo esta línea, aún no se manifiestan precisiones oficiales de cara a los Dassault Super Etendard (SUE) de la 2da Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque (EA32), que llevan ya un importante tiempo fuera de servicio. Las intenciones de modernizar estas aeronaves a un standard no precisado del upgrade SEM (Super Etendard Modernisé) como el realizado a las máquinas de Aeronavale francesa, no se han materializado en nada concreto. La opción de llevar a la punta de lanza del COAN al Siglo XXI, es una atractiva opción teniendo en cuenta la poca cantidad de horas que tienen sobre sus cuadernas los SUE argentinos. Pero esto, choca con el hecho, de que el 12 de Julio la Aeronavale produjo el retiro de los últimos cinco SEM Standard 5 que operaban en el seno de la 17 Flotille, dejando a la Aviación Naval Argentina, como ultima operadora del modelo, por lo que esta debería asegurarse de toda la logística necesaria para operar ininterrumpidamente y sin carencias dichas aeronaves hasta su retiro, con todo lo que ello implica.
Para los ejemplares sobrevivientes de los Grumman S-2T Turbo Tracker de la Escuadrilla Aeronaval Antisubmarina (EA2S) todo indicaría que han pasado a formar para siempre parte de la historia del COAN, ya que desde el accidente ocurrido en 2011 del 0701/2-AS-22 en la Base Aeronaval Comandante Espora (BACE), ninguno de los remanentes ha vuelto a volar.
En materia de alas rotativas, la cuestión tampoco es muy alentadora, teniendo en cuenta el bajo nivel de disponibilidad de los AS555SN Fennec de la 1º Escuadrilla Aeronaval de Helicopteros (EAH1), que han cumplido 20 años de servicio, con la incorporación en julio de 1996 de cuatro ejemplares. La adquisición de aeronaves adicionales, nunca se materializaría.
Otra situación que queda pendiente, es la incorporación de máquinas que reemplacen a los Aerospatiale SA316B Alouette III, que prestaban servicio en la misma unidad, y dados de baja en 2010.
Con respecto a los Sea King de la 2da Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros (EAH2), la transferencia de cuatro ejemplares de la versión UH-3H via FMS (más 5 ejemplares como fuente de repuestos) a partir de 2008 (entregándose el último recién en 2013), permitió palear la pérdida de los dos S-61D.4 en el incendio que sufriera el ARA Q-5 «Almirante Irizar» en 2007 (además de los dos flamantes Agusta AS-61D.4 siniestrados durante el hundimiento del ARA B-1 «Bahía Paraíso» en 1989). Pero dichas aeronaves incorporadas, como su sigla lo indica, se encuentran desprovistos de todo sistema de guerra antisubmarina, siendo de la versión utilitaria. A esto, se le agrega el hecho de que tienen un limitado remanente de vida útil que se estimaba al momento de su incorporación en unas aproximadamente 1000 horas, y cuyo proceso de inspección antes de su traslado, no estuvo exento de complicaciones y dificultades técnicas por el estado de las mismas. La vuelta al servicio del Irizar en un futuro próximo, hará aún mas imperiosa la necesidad en servicio de este tipo de aeronaves o del reemplazo.
Hasta el momento, las opciones que extraoficialmente más resuenan para el reequipamiento del COAN en lo inmediato, hablan de la transferencia vía FMS (Foreign Military Sales) de aeronaves del tipo Beechcraft T-34C Turbo Mentor ex US Navy dados de baja (reemplazados por los Beechcraft T-6A/B Texan II), al igual que de Lockheed P-3C Orion (en proceso de reemplazo por los Boeing P-8A Poseidon). De esta manera, de llegar a buen puerto dichas incorporaciones, se intentaría en lo inmediato, dar un impulso y aumentar las filas del material en servicio tanto en la Escuela de Aviación Naval (ESAN) como de la Escuadrilla Aeronaval de Exploración (EA6E).
| Centenario de la Aviación Naval Argentina y Día de la Aviación Naval |
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| Unidad | Modelo | Matrícula | Observaciones |
| Escuela de Aviación Naval (ESAN) | Beechcraft T-34C-1 Turbo Mentor | 0720/1-A-402 | C/n GM42. Escuela de Aviación Naval (ESAN) BAPI. En Vuelo. |
| Beechcraft T-34C-1 Turbo Mentor | 0723/1-A-405 | C/n GM49. Escuela de Aviación Naval (ESAN) BAPI. En Vuelo. | |
| Beechcraft T-34C-1 Turbo Mentor | 0724/1-A-406 | C/n GM50.Escuela de Aviación Naval (ESAN) BAPI. En Vuelo. | |
| Beechcraft T-34C-1 Turbo Mentor | 0728/1-A-410 | C/n GM66.Escuela de Aviación Naval (ESAN) BAPI. En Vuelo. | |
| Agrupación Aeronaval Aerofotográfica (APFT) | Beechcraft King Air 200 | 0745/1-F-43 | C/n BB-460. Agrupación Aeronaval Aerofotogáfica (APFT) BAPI. Traslado Autoridades. En Vuelo. |
| Fairchild-Hiller (Pilatus) PC-6/B2-H2 Heli-Porter (Turbo Porter) | 0686/G-2 | C/n 2047. Ex Fairchild N21441. Incorporado al COAN en 1972. Ex 4-G-4. Ex 6-G-4. Ex 4-G-2. 0686/G-2. APFT. BAPI. Estático. |
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| 2da Escuadrilla Aeronaval de Helicópertos (EAH2) | Sikorsky UH-3H Sea King | 0884/2-H-243 | C/n 61-0374. Ex SH-3D Bu Nº152709. Convertido a SH-3H en 1974. Convertido a UH-3H en 1994. Ex Us Navy dado de baja en 2004. Incorporado al COAN en 2013 a la EAH2. BACE. Estático. |
| 1era Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros (EAH1) | Eurocopter AS555SN Fennec | 0863/3-H-131 | C/n 5556. AMA-001. Ex 3-H-301. EAH1 BACE. Estático. |
| Escuadrilla Aeronaval de Exploración (EA6E) | Lockheed P-3B-70-LO Orion | 0869/6-P-53 | C/n 185-5186. Ex US Navy Bu Nº 152746. Incorporado al COAN en 1997. EA6E. BAAZ. Estático. |
| United States Air Force (USAF) | Beechcraft C-12C Huron (Super King Air 200) | USAF 76-0168 | C/n BD-25. Traslado Autoridades. En Vuelo. |
| Privado | North American T-28A Trojan -Fennec- | N14103 | C/n 174-108. Serial 51-3570. Fabricado en 1951 como T-28A para la USAF operando en el 3306th Pilot Training Group, Bainbridge AFB, GA. Enviado el MASDC el 17 de Julio de 1958. Asignado al Military Assistance Program (MAP). Vendido al Gobierno de Francia, enviado por barco a la planta de Sud Aviation en Saint Nazaire. Convertido a T-28S-1 «Fennec» Nº98. Entregado al Armée de l’Air en Mayo de 1961 como 51-3570 y callsign F-ZJUE, operó en la EALA 3/04 con el callsign F-SFVX, luego asignado a la ERALA 1/36. Baja el 12 de Octubre de 1967. Adquirido en USA por Waco-Pacific Inc. de Van Nuys California y enviado por barco a New Orleans en Enero de 1968. Matriculado como N14103 el 12 de Marzo de 68. Luego operado por Winter Wolff & Co. de New Yorkentre 1969 y 1970. En 1971 opera en manos de Quality Components Inc., de Los Angeles, California. En mayo de 1973 nuevamente cambia de propietario, siendo Hamilton Aircraft Co., Tucson, Arizona. Matricula cancelada el 17 de Octubre de 1973. Exportado al Corps d’Aviation Forces Armées d’Haiti en Julio de 1973 con el registro 1241, operando hasta 1978 en la Escadre de Combat en Puerto Principe. Regresa a USA adquirido por Lan-Dale Co. de Reno, Nevada y es registrado nuevamente como N14103 el 8 de Abril de 1978. Entre 1984 y 1987 perteneció a Warbirds Inc, de Queens, New York. Al año siguiente es adquirido por Robert W. Urbine de High Point, North Carolina. En 1993 pasa a LTA Insurance Brokers de Greensboro, North Carolina. Desde noviembre de 1993 hasta 2001 perteneció a Cannon Aircraft Sales de Greensboro, North Carolina. Un nuevo cambio de manos se da el 7 de junio de 2002 cuando pasa a Land Air & Sea Restorations Inc. de Crescent City, Florida. El 29 de febrero de 2012 pasa a su actual propietario, South Aviation Inc. de Fort Lauderdale, Florida. Su anterior esquema de pintura era desértico del Armée del Air. Finalmente recibió el esquema de pintura del T-28P Fennec (C/n 174-385) 0628/3-A-208 para representar al ejemplar que prestara servicio en la 2ª Escuadrilla Aeronaval de Ataque de la Armada Argentina. En Vuelo. |
| Privado | Boeing Stearman E75 (N2S-5) | LV-GIZ | C/n 75-5301. Modelo E75, US Navy Designation N2S-5. Serial US Navy 61179. Incorporado a la Aviacion Naval de la Armada Argentina el 1 de Enero de 1953 0309/1-E-58, luego como 3-EN-8. Baja en 1958. En 1959 matriculado como LV-GIZ a nombre de la Secretaria de Marina. asignado a instituciones de vuelo, siendo donado al Aeroclub Tandil operando como LV-IJW desde el 2 de Julio de 1959. Vuelto a registrar como LV-GIZ. Ultimo usuario conocido Patricio Seidel. En Vuelo. |
| Aeroclub Veronica | Boeing Stearman B75N1 (N2S-3) | LV-IYS | C/n 75-7552. Modelo B75N1. US Navy Designation N2S-3. Serial US Navy 07948.Incorporado a la Aviación Naval de la Armada Argentina el 28 de Diciembre de 1946 como 0132. Baja de servicio el 28 de Octubre de 1958. Vendido a Ernesto Garavaglia e inscripto como LV-IYS en julio de 1967. Ultimo Usuario Aeroclub Veronica. En Vuelo. |
| Hangar Servicios S.A. | Robinson R44 Raven I | LV-BSN | C/n 1936. Hangar Servicios S.A. Gonnet, La Plata, Provincia de Buenos Aires. En Vuelo. |
Agradecimientos: Al personal de Prensa de la Armada Argentina, al personal de la Base Aeronaval Punta Indio.