Centro de Cultura Espacial Barrera del Infierno

Vista exterior del Centro de Cultura Espacial e Informações Turísticas (CCEIT). (Foto: Marcelo Mustone).

En la región nordeste de Brasil, más precisamente en el Municipio de Parnamirim se encuentra el Centro de Cultura Espacial e Informações Turísticas (CCEIT), un espacio dedicado a la historia y actualidad del programa espacial del país sudamericano y de las actividades realizadas por el CLBI, Centro de Lançamento da Barreira do Inferno (Centro de Lanzamiento Barrera del Infierno) a lo largo de su existencia.

El CLBI, es utilizado por la Agência Espacial Brasileira (AEB) para el lanzamiento de cohetes, su posterior recolección y procesamiento de información de la carga útil de los mismos. Allí también se realizan pruebas, investigaciones y desarrollos aplicados a la actividad aeroespacial brasilera.

La AEB está dirigida por civiles, bajo el mando directo del presidente de la república y administra además el Centro de Lançamento de Alcântara (CLA), aunque la infraestructura de las bases y el lanzamiento de los vectores están a cargo de la Força Aérea Brasileira (FAB).

De la primera ignición hasta nuestros días

En 1946 se constituye una comisión para la organización de lo que en 1950 sería el Centro Técnico Aeronáutico (CTA), en São José dos Campos, San Pablo. Actualmente el mismo se denomina Departamento de Ciencia y Tecnología Aeroespacial (DCTA) subordinado a la FAB, que coordina todas las actividades técnicas y científicas relacionadas con el sector aeroespacial que sean de interés para el Ministerio de Defensa.

En 1951 se funda para promover la investigación, el Consejo Nacional de Pesquisa (CNPq), actual Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico dependiente del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación.

El Grupo de Organización de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (GOCNAE), es creado en 1961 y dos años después su denominación es cambiada a Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CNAE). Dependiente del CNPq y establecida en São José dos Campos, fue el punto de partida para que la República Federativa de Brasil invirtiera en actividades espaciales.

En 1964 se establece el Grupo de Trabajo de Estudios y Proyectos Espaciales (GTEPE), dependiente del Ministerio de Aeronáutica. Sus objetivos fueron establecer programas de cooperación con organizaciones extranjeras, incentivar a la industria privada del país en tecnología espacial, preparar equipos de lanzamiento y construir un campo para tal fin.

Inauguración del CLBI

Para la elección del lugar donde fue construido el campo de lanzamiento se tuvieron en cuenta varios criterios, como que se encuentre dentro de una banda de no más de 5 grados del ecuador magnético y tenga la posibilidad de alcanzar la anomalía del Atlántico Sur. Además que fuese de fácil acceso, esté próximo a una pista de aterrizaje y centro logístico, que el área posea bajo índice demográfico y una topografía de fácil ocupación, cercana a mar abierto para utilizarlo de zona de impacto.

Con éstos requisitos, tres sitios habían sido puestos a consideración en la estratégica zona del nordeste del país, Aracati (Estado de Ceará), el archipiélago de Fernando de Noronha (Estado de Pernambuco) y Natal (Estado de Río Grande del Norte). Después de una criteriosa evaluación, fue elegido este último, por poseer el mayor números de pautas establecidas. Más precisamente en la parte sur de la playa de Punta Negra, en un lugar llamado Barrera del Infierno.

Como se verá el nombre de la base no hace referencia a algo lúgubre, sino al lugar donde fue emplazado. Adoptó este nombre a partir de una leyenda de los pescadores natalenses, los cuales estando mar adentro veían como al amanecer sus acantilados eran iluminados por el sol, tornándose muy rojizos y asemejándose a un muro de fuego.

Las obras comenzaron el 5 de octubre de 1964 y las instalaciones que eran absolutamente necesarias para iniciar las operaciones estaban concluidas el 19 de mayo de 1965.

Inaugurado oficialmente el 12 de octubre de ese año como Centro de Lançamento de Foguetes da Barreira do Inferno (CLFBI), la ejecución del primer lanzamiento se realizó el 15 de diciembre, iniciándose así las actividades espaciales en Brasil.

Fotografía aérea del Centro de Lançamento de Foguetes da Barreira do Inferno (CLFBI). (Foto: Vía Marcelo Mustone)

Industria nacional

Al mismo tiempo que era construido Barrera del Infierno, el personal del GTEPE, trato de buscar capacitación operacional en el más corto plazo, por medio de instrucción y entrenamiento realizados en São José dos Campos, en la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (CNIE) de la República Argentina y en la National Aeronautics and Space Administration (NASA) de Estados Unidos.

El GTEPE en 1965, llega a un acuerdo con la empresa Avibras para la construcción de un cohete de sondeo. Con la designación de DM-6501, al año siguiente es lanzado exitosamente, convirtiéndose así en el primero de industria brasilera. Luego le seguirían el Sonda II, lanzado por primera vez en 1969, el Sonda III en 1976 y el Sonda IV en 1984.

En 1971 desaparece la CNAE, al establecerse el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), que pasa a depender del Ministerio de Ciencia y Tecnología con su creación en 1985.

Desarrollado y construido por el INPE, es puesto en órbita en 1993, el primer satélite brasilero denominado SCD-1, mientras que en 1998 sería el turno del SCD-2.

Es lanzado con éxito en el ‘93, el cohete VS-40, considerado como parte del proyecto VLS, para la fabricación de un vehículo de transporte de carga útil al espacio completamente brasilero. El VLS fue lanzado en tres oportunidades sin resultados positivos y es desechado definitivamente en 2016.

En 1994 se crea la Agência Espacial Brasileira (AEB) y tres años más tarde acuerda con la NASA suministrarle componentes para la International Space Station, sin embargo, diferentes reveses económicos condujeron a que no se completaran, ni entregaran.

El primer cohete sonda VS-30 es lanzado exitosamente en 1997, tres años después el VS-30 Orion, que es el mismo artefacto pero con el agregado de una etapa de origen estadounidense y el VSB-30 en 2004, basado en el primero y desarrollado en conjunto con el DLR (Deutsches Zentrum für Luft- und Raumfahrt).

Es puesto en órbita en 1999, el primer CBERS, un satélite fabricado junto a China, del cual ya se han lanzado cinco y el más reciente en 2019.

En 2008, se comenzó a proyectar una lanzadera para microsatélites, el VLM, que era una versión simplificada del VLS. En este sentido comienzan los trabajos con el cohete VS-43, que fue dejado de lado por falta de recursos en favor del VS-50. Este cohete es desarrollado en conjunto con Alemania, que a partir del 2011 se sumó al proyecto del VLM, mientras que en 2018 se inició a delinear una evolución del mismo, denominado VLX.

Actualmente, el primer satélite de observación terrestre realizado íntegramente por Brasil, el Amazonia 1 se encuentra en su fase final de desarrollo y a la espera de ser enviado al espacio.

Cultura espacial

El CCEIT fue inaugurado el 4 de octubre de 2011, con motivo del cuadragésimo sexto aniversario de Barrera del Infierno.

Financiado por la AEB, el CNPq y la FAB, fue gestado a partir del potencial turístico y cultural de la zona entre el Municipio de Parnamirim y el CLBI.

Sector con carteles informativos dentro del Centro de Cultura Espacial e Informações Turísticas (CCEIT). (Foto: Marcelo Mustone).

Tiene como objeto preservar la historia y los bienes patrimoniales de la base e ilustrar al público visitante acerca de ellos, de la actualidad de la misma y de los adelantos espaciales conseguidos en Brasil.

Edificado en terrenos del Centro de Lanzamiento, se encuentra frente a la entrada principal del mismo, exactamente en el kilómetro 11 de la RN-063 o Ruta del Sol y consta de un estacionamiento vehicular, más un salón cubierto rodeado de jardines, ambos destinados a la exposición del material.

Paralelamente a la construcción del museo, un equipo de investigación comenzó a seleccionar, clasificar, recuperar y restaurar, documentos y elementos del CLBI, algunos de los cuales están en exhibición. La misma está armada en torno a imágenes históricas y actuales de Barrera del Infierno, paneles fotográficos del presente espacial brasilero, reproducción de un traje espacial, réplicas de cohetes, rampas de lanzamiento, antenas, equipos de seguimiento y un avión producido en el país. Lamentablemente ya no se encuentran expuestas en el interior del museo, unas maquetas de cohetes a escala y en los jardines ha desaparecido parte de la cartelería informativa y la réplica de un par de vectores.

En el centro cultural, además, se puede apreciar una muestra de la actividad ecologista que se desarrolla en Barrera del Infierno. A raíz de ser una zona militar y estar vedada a la población, se ha convertido en una reserva biológica. Un ejemplo de ello es su costa, lugar de reproducción elegido por tortugas marinas, protegidas por el Proyecto TaMar.

La entrada al museo es gratuita y al mismo, también se puede llegar por transporte público.

Rotonda de acceso al Centro de Lanzamiento

La Ruta del Sol divide longitudinalmente el terreno del CLBI y para ingresar en él se construyo una rotonda, en la que se encuentran varias placas. En una se describe la misión de Barrera del Infierno, dos honran a los precursores de la construcción del mismo, una indica que durante el tiempo de operación estarán izadas las banderas de Brasil y del país con que se esté trabajando y otras dos hacen referencia a la actividad conjunta que realiza el Centro de Lanzamiento con la European Space Agency (ESA) en el programa Ariane.

También, a manera de monumento nos encontramos con una antena helicoidal de origen estadounidense, en este caso triple y orientable mecánicamente, utilizada por diez años a partir de 1967, para rastrear artefactos lanzados desde la base y un VSB-30. Este es un cohete desarrollado a partir del 2000 entre el DCTA y la agencia espacial alemana, DLR, tomando como base el VS-30, con el agregado de una etapa. Tiene un peso de despegue de un poco más de 2,5 toneladas, mide casi 13 metros de altura y fue lanzado con éxito por primera vez desde el CLA, en octubre de 2004. Un año después comienza a ser utilizado por la ESA en el Programa Texus, desde el Esrange Space Center, Kiruna, Suecia, como sucesor del vector británico Skylark.

Rotonda de acceso al Centro de Lanzamiento. (Foto: Marcelo Mustone).

Portal de la base

En la puerta de acceso al Centro de Lançamento da Barreira do Inferno, se encuentra instalada una reproducción a escala del Veículo Lançador de Satélites (VLS), que era una lanzadera espacial de cuatro etapas y tenía aproximadamente una altura de 19,5 metros y 50 toneladas de peso de despegue. Su desarrollo comenzó en 1984 con miras a poseer un medio propio para poner satélites en órbita. Las pruebas desde el Centro de Lançamento de Alcântara comenzaron en diciembre del ‘85 con el VLS-R1, sin resultados satisfactorios. En mayo de 1989 con el VLS-R2, se obtienen mejores resultados y finalmente en noviembre de 1997, se realiza el lanzamiento inaugural del VLS-1 V01, transportando al satélite SCD-2A del INPE, pero debido a un fallo, el cohete tuvo que ser destruido durante el vuelo. Ocurriría lo mismo con el VLS-1 V02, transportando al SACI 2 del INPE, en diciembre del ’99. En agosto del 2003, el VLS-1 V03 que estaba preparado para transportar a los satélites SATEC del INPE y UNOSAT de la Universidad del Norte de Paraná, explotó en la plataforma de despegue, causando la muerte de veintiún técnicos. Finalmente en 2016 el programa fue cancelado.

Acceso al Centro de Lançamento da Barreira do Inferno. (Foto: Marcelo Mustone).

Xavante

Exhibido en los jardines CCEIT se encuentra un avión Xavante. Este fue utilizado por el CTA para realizar pruebas en el CLBI, ejecutando entre otras tareas, el lanzamiento de misiles MAA-1 durante su campaña de homologación.

En 1978, recibió al FAB 4558 y al FAB 4569 para su Divisão de Ensaios em Vôo (DEV), que los empleó en programas de ensayos en vuelo y en el entrenamiento de los nuevos pilotos para realizar este tipo de trabajo.

Estas dos aeronaves fueron redesignadas en un principio XT-26 y luego XAT-26, ya que poseían algunas modificaciones con respecto al modelo estándar AT-26, como sensores y antenas especiales, con sus respectivos instrumentos de lectura instalados en la cabina.

Sobre el lado izquierdo del morro llevaron pintado el escudo de la DEV y en la parte superior de la deriva, una franja naranja delineada en negro, con las letras DEV y una X superpuesta a ellas.

Diseñado como un reactor de entrenamiento avanzado por la firma italiana Aermacchi Spa, que lo denominó MB-326, el primer prototipo alzo vuelo en diciembre de 1957. Un año después la Aeronautica Militare Italiana, realizó un pedido por un lote de pre serie y finalmente terminó adquiriendo 135 aparatos, que estuvieron en servicio por veinte años a partir de 1962. Fue exportado a varios usuarios y se otorgó licencia para su fabricación en otros países, que permitieron la producción de la aeronave en Australia, Sudáfrica y Brasil.

En mayo de 1970, Embraer (Empresa Brasileira de Aeronáutica), con sede en São José dos Campos, obtuvo los derechos de fabricación bajo licencia de la variante MB-326GC, que tomó el nombre de Embraer Aermacchi MB-326GB Xavante, mientras que la FAB lo denominó AT-26. Se produjeron 182 aviones durante diez años a partir de 1971, de los cuales, 10 se exportaron a Paraguay, 6 a Togo y el resto fue adquirido por la Fuerza Aérea que tiempo después cedería 11 a Argentina.

En Brasil, además del CAT, estuvieron asignados al 1° GAvCa (Primeiro Grupo de Aviação de Caça) en la Base Aérea de Santa Cruz, Río de Janeiro, desde ‘72 al ’74, al 1°/4° GAv Pacau (Primeiro Esquadrão do Quarto Grupo de Aviação) inicialmente en la Base Aérea de Fortaleza, Ceará y luego en la Base Aérea de Natal, Rio Grande do Norte, desde el ’73 al 2010, al 1° EIA Joker (Primeiro Esquadrão de Instrução Aérea) en la Base Aérea de Natal, desde el ’74 al ’80, al 2° EIA Seta en la Base Aérea de Natal, desde el ’74 al ’78, al 2°/5° GAv Joker en la Base Aérea de Natal, desde el ’80 al 2004, a la Esquadrilha Alouette en la Base Aérea de Natal, desde el ’81 al ’83, al 3° EMRA (Terceiro Esquadrão Misto de Reconhecimento e Ataque) en la Base Aérea de Santa Cruz, desde el ’75 al ’80, al 4° EMRA en la Base Aérea de San Pablo, San Pablo, desde el ’75 al ’79, al 5° EMRA en la Base Aérea de Santa María, Rio Grande do Sul, en 1976, al 1°/10° GAv Poker inicialmente en la Base Aérea de San Pablo y luego en la Base Aérea de Santa María, desde el ’76 al ’98 y al 3°/10° GAv Centauro en la Base Aérea de Santa María, desde el ’79 al ’98.

El ejemplar expuesto con los colores del 1°/4° Gav, es el número de construcción 72019262, construido en el año ’72 y matriculado como FAB 4480. En su nariz luce el escudo del escuadrón, con su característico perro bulldog y el lema Tô Lhe Manjando, además de la insignia del comandante, que se repite en el borde de la deriva.

Piranha

Junto al Xavante se encuentra un misil diseñado y producido en Brasil, el MAA-1 Piranha. Con la idea de reemplazar al AIM-9B Sidewinder utilizado por la FAB, el CTA inició su desarrollo a partir de 1976. El programa comenzó a atravesar dificultades, haciendo que el proyecto se demorara y se volviera obsoleto, por consiguiente sus requerimientos se fueron modificando. Se contrató en 1983, a la empresa DF Vasconcellos para continuar su desarrollo, pero en el ‘86 pasaría a manos extranjeras y se le retiraría el proyecto a favor de Embraer y Engesa. Estas dos formarían Engemissil, rebautizada luego Órbita Sistemas Aeroespaciais, pero al no cumplir con los objetivos previstos fue disuelta en 1989 y volvió a manos del CTA. Recién en el ’94 fue retomado por la recién creada Mectron, quien realizó su primera homologación en 1998 desde un Embraer AT-26 Xavante y dio inicio a las pruebas para su utilización en los afustes de punta de ala de los Northrop F-5E Tiger II. Después de resolver algunos problemas, en 2003 fue homologado definitivamente, convirtiéndose junto al Sidewinder, en los únicos misiles con capacidad de ser empleados desde la punta de los semiplanos del F-5E. El resultante, es un misil aire-aire supersónico de corto alcance con guía infrarroja pasiva y de tercera generación, equivalente al estadounidense AIM-9L o al israelita Python 3 y sería aprobado también para la utilización en los Embraer EMB-314 Super Tucano y AMX A-1 Falcão. En 2005 fueron entregados los primeros MAA-1A operacionales al 1°/14° GAv Esquadrão Pampa integrado con aviones F-5 y comenzó el desarrollo de un misil de cuarta generación el MAA-1B. Actualmente Mectron es subsidiaria de Odebrecht Defensa y Tecnología (ODT) y el Piranha fue exportado a Colombia, Indonesia y Pakistán.

Misil aire-aire MAA-1 Piranha. (Foto: Marcelo Mustone).

Los Sonda

También en el parque, se encuentra exhibida la familia de vectores Sonda, representando el inicio del diseño y construcción de cohetes de sondeo totalmente brasileros. Por ser uno de los objetivos previstos, se firma un contrato en 1965, entre el GTEPE y la empresa Avibras para la fabricación de estos artefactos. Desarrollado por la compañía privada y el CTA, a partir del ingenio estadounidense ARCAS, el resultado sería el DM-6501. El mismo fue probado en diciembre de ese año con resultados negativos, mientras que en febrero de 1966, tuvo lugar el primer lanzamiento exitoso. A raíz de este hecho, sumado al conocimiento obtenido con los vectores canadienses Black Brant IV, suministrados por la NASA a la CNAE durante el programa South Atlantic Anomaly Probe, se decide desarrollar uno mucho más grande y el CTA diseña el Sonda II, que es lanzado por primera vez en julio de 1969. Fue la inspiración para evolucionar con la serie de este tipo de cohetes, lo que llevó ese año, a rebautizar al DM-6501 como Sonda I y comenzar con el diseño del Sonda III. Inspirado en el Black Brand IV con influencia de vectores franceses, su primer lanzamiento ocurrió en febrero de 1976 y existieron tres versiones, el IIIS20, el IIIS23 y el IIIA. En noviembre del ’84 es lanzado por primera vez el Sonda IV, un diseño aún más avanzado que los anteriores y con sistema de guía, con miras a la futura construcción de un medio para poner satélites en órbita, el VLS.

En la imagen se puede apreciar al Sonda II con su rampa de lanzamiento, un cohete de una sola etapa, de un poco más de 4 metros de altura y de casi 400 kilogramos de peso de despegue, al Sonda III de dos etapas, de 8 metros y de 1500 kilogramos y al Sonda IV de dos etapas, de 11 metros y un poco más de 7 toneladas. Lamentablemente ya no se halla expuesto el Sonda I con su rampa de lanzamiento, el cual era uno de dos etapas de casi 4 metros de altura y 60 kilos de peso de despegue.

Familia de vectores Sonda. (Foto: Marcelo Mustone).

Otros vectores

En el mismo espacio donde se encuentran los Sonda, están expuestos cohetes SBAT 70, con su respectivo lanzador, un lanzador de cohetes HASP Loki y uno de cohetes ARCAS. El SBAT (Sistema Brasileiro Ar-Terra) fabricado por Avibras, se diseñó originalmente para operaciones militares aire tierra, sin embargo fue ampliamente utilizado para probar equipos y entrenar personal en las dos bases de lanzamiento brasileras. El estadounidense HASP (High Altitude Sounding Projectile) de la versión Loki, fue empleado en varios países como cohete sonda meteorológico, aunque había sido creado como antiaéreo. Había expuestos un par de estos artefactos, que lamentablemente ya no se encuentran. El ARCAS (All-Purpose Rocket for Collecting Atmospheric Soundings), también de origen estadounidense, fue diseñado en principio para el estudio de la lluvia radioactiva, aunque utilizado para la medición de viento y ozono atmosférico. Su lanzador, como el que se observa en la imagen, era un tubo cerrado e impulsaba al vector con un generador de gas que utilizaba un cartucho explosivo.

Los HASP Loki y ARCAS fueron utilizados en el proyecto ExAMetNet (Experimental Inter American Meteorological Rocket Network) y el desarrollo del mismo condujo a la implementación de una red interamericana de bases de cohetes sonda meteorológicos, totalizando 207 lanzamientos desde 1967 a 1978.

Distintos tipos de cohetes empleados a lo largo del tiempo en distintas experiencias en Brasil. (Foto: Marcelo Mustone).

Nike Apache

En una terraza se encuentra la reproducción de un Nike Apache sobre su rampa de lanzamiento original, que fue el cohete con que Brasil inició sus actividades espaciales.

En el ‘64 se logra un acuerdo entre el GTEPE y la CNAE con la NASA, posibilitando que bajo la supervisión de ésta, el 24 de agosto de 1965, los técnicos brasileros realicen el primer lanzamiento de un artefacto de este tipo encuadrado dentro del proyecto SAFO, de sondeo aeronómico con cohetes. El objetivo fue calificar al personal que preveía lanzamientos de Nike Apache desde el CLBI. Una vez inaugurada ésta base, el personal del GTEPE procedente de Estados Unidos, fue el encargado de la instalación de los equipos y de la ejecución del primer lanzamiento el 15 de diciembre. Tres días más tarde se procedió al segundo y ambos sirvieron a la investigación SAFO IONO, de sondeo aeronómico con cohetes en la ionósfera.

Reproducción de un cohete Nike Apache. (Foto: Marcelo Mustone).

Cámara Baker-Nunn

Sobre otra terraza se halla expuesta una cámara Baker-Nunn, que es un dispositivo de seguimiento de satélites artificiales combinado con una cámara fotográfica.

La NASA en 1967, acuerda con el GTEPE y la CNAE la instalación de una estación para realizar rastreo nocturno con una de éstas cámaras. La misma fue construida y operada en el CLBI por el Smithsonian Institution de Estados Unidos y el edificio que la albergó tenía las características de un observatorio, con un techo corredizo para exponer al artefacto a cielo abierto.

Secundado por un reloj atómico, operó durante más de diez años para definir la posición exacta de satélites, al comparar la fotografía de los mismos a su paso por la estación con una cuadrícula, confeccionada con todas las estrellas de esa parte del cielo.

Cámara Baker-Nunn, para seguimiento de satélites artificiales. (Foto: Marcelo Mustone).

Antena VSAT

En otra parte de la exposición al aire libre se halla una antena parabólica Alcatel VSAT (Very Small Aperture Terminal) utilizada en el CLBI entre 1994 y 2007 durante las operaciones de ensayos y rastreos relacionadas con el Proyecto Ariane de la ESA, como parte del sistema de comunicación vía satélite de datos y telefonía con el Centro Espacial Guayanés, empleando la red Intelsat.

Antena parabólica Alcatel VSAT (Very Small Aperture Terminal). (Foto: Marcelo Mustone)

Antena meteorológica y sistema de seguimiento

En el parque, también se encuentran una antena de seguimiento Bendix AN/GMD-1A, de la estación meteorológica instalada en 1967 en el CLBI y un sistema óptico de seguimiento.

La antena funcionaba en conjunto con la unidad registradora AN/TMQ-5 para rastrear radiosondas en forma automática y obtener datos de presión atmosférica, temperatura, humedad relativa, como así también dirección y velocidad de los vientos en superficie hasta unos 30 kilómetros de altura y 200 de distancia. Los equipos meteorológicos son utilizados en la base para garantizar la seguridad de las operaciones de lanzamiento, además de verificar el impacto de las condiciones climáticas en la dispersión de gases de los cohetes y del estado del mar para poder rescatar la carga útil.

El sistema de seguimiento es del tipo acarreable, de accionamiento mecánico y utilizado para acompañar en su trayectoria y obtener datos continuos de la posición angular del cohete lanzado.

En primer plano, una antena de seguimiento Bendix AN/GMD-1A. (Foto: Marcelo Mustone).

Centro de seguimiento del CLBI

El Centro de Rastreio ubicado en Barrera del Infierno está conformado por una estación de telemetría que opera con dos radares (Adour y Bearn). Su tarea es el monitoreo de los vectores enviados al espacio por Brasil y desde el Centro Espacial Guayanés, en Kourou, Guayana Francesa, que es utilizado por la ESA para el lanzamiento de sus vehículos Ariane. Esto se originó a raíz de un acuerdo rubricado en 1977 entre el DCTA y la agencia europea para que el CLBI realice el rastreo remoto de estos cohetes, transformándose en la única estación operada por técnicos que no pertenecen a la ESA. La primera detección tuvo lugar el 24 de diciembre de 1979, con el Ariane L-01.

Centro de seguimiento CLBI. (Foto: Vía Marcelo Mustone).

Centro de Lanzamiento de Alcântara

Centro de Lançamento de Alcântara. (Foto: Vía Marcelo Mustone).

El Centro de Lançamento de Alcântara es la otra base espacial que posee Brasil. Se originó a raíz de la necesidad de construir una nueva en una región remota, que sea capaz de satisfacer las necesidades de lanzar cohetes más grandes, ya que el crecimiento de la ciudad de Natal hacia el CLBI impedía su ampliación y que se convirtiera en un centro con capacidad de lanzamiento orbital.

Las condiciones necesarias se hallaron en Alcântara, estado de Maranhão y en 1982, se estableció el GICLA (Grupo para la Implementación del Campo de Lanzamiento de Alcântara). El 1 de marzo de 1983, fecha considerada como la inauguración del CLA, se activó el Núcleo del Centro de Lanzamiento de Alcântara (NUCLA), con el propósito de proporcionar el apoyo logístico y de infraestructura, así como también, de garantizar la seguridad del trabajo que se llevaría a cabo en el área de la futura base espacial.

El CLA comenzó a funcionar efectivamente en noviembre de 1989 con el lanzamiento de los cohetes de la familia SBAT.

En 2006, queda instituida Alcântara Cyclone Space (ACS), una empresa de capitales brasileros y ucranianos, que tenía el propósito de lanzar satélites con el cohete ucraniano Cyclone-4, desde el CLA. Cuatro años más tarde comenzaron las obras de construcción del sitio de lanzamiento en Alcântara, pero en 2015 la cooperación entre los dos países fue cancelada por el gobierno brasilero.

Satélite CBERS

El INPE en 1988 acuerda la realización de un programa, para el desarrollo de artefactos de observación remota terrestre, con la China Academy of Space Technology (CAST). Denominado CBERS (China–Brazil Earth Resources Satellite), Brasil se comprometía a aportar el treinta por ciento de la inversión y los satélites de teledetección servirían para generar imágenes de la Tierra, que se utilizarían para aplicaciones en la ecología, agricultura, hidrología, geología, urbanismo, etc.

Años más tarde, en octubre del ‘99, es puesto en órbita el satélite CBERS-1 y cuatro años después es lanzado el CBERS-2. Mientras que el primer aparato fue totalmente montado y probado en el país asiático, para el segundo se utilizó el Laboratorio de Integración y Pruebas del INPE en São José dos Campos, con equipos chinos recibidos por Brasil a partir del 2000. Idénticos en su constitución técnica, misión en el espacio y en sus cargas útiles, ambos habían sido diseñados para satisfacer las necesidades de los dos países y a su vez ingresar al mercado de imágenes, que hasta ese momento estaba en manos de las naciones más desarrolladas.

Entretanto en 2002, se resuelve la continuación del programa con una inversión igualitaria entre ambas partes y la construcción de más satélites con nuevas cargas útiles.

En septiembre de 2003, fue dado de baja el CBERS-1 y en 2007 ocurriría lo mismo con el CBERS-2, tras ser puesto en órbita en septiembre de ese año el CBERS-2B, pero a raíz de un desperfecto en mayo de 2010, éste aparato no pudo seguir operando.

El CBERS-3 se lanza en diciembre de 2013, pero debido a una falla con el vehículo de lanzamiento, el satélite no se colocó en la órbita prevista, lo que provocó su reentrada a la Tierra. Después del fracaso del lanzamiento, Brasil y China decidieron anticipar el lanzamiento del CBERS-4, originalmente programado para 2015 y en diciembre de 2014 es lanzado con éxito.

Los CBERS-3 y 4 representaron una evolución en relación con los anteriores construidos y en 2015 ambos países acuerdan fabricar el CBERS-4A con varios equipos de reserva hechos para esos dos satélites, con el agregado de nuevos sistemas, que finalmente es puesto en órbita en diciembre de 2019.

Todos éstos satélites fueron enviados al espacio por el vehículo Changzheng 4B (CZ-4B), desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Taiyuan, de la China National Space Administration (CNSA), ubicado a unos 750 kilómetros de Beijing.

Satélite SCD

Satélite CBERS (China–Brazil Earth Resources Satellite). (Foto: Vía Marcelo Mustone)

El programa SCD (Satélite de Coleta de Dados) fue ideado con el fin de recopilar datos ambientales de Brasil, utilizando satélites y plataformas terrestres distribuidas en todo su territorio. Del mismo surgió el primer satélite brasilero, desarrollado y construido por el INPE, el SCD-1, que fue lanzado en febrero del ’93 con un cohete Pegasus, desde un Boeing NB-52B de la NASA, el cual había alzado vuelo desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, Estados Unidos.

En octubre de 1998, es puesto en órbita de la misma manera, el SCD-2, que es estructuralmente muy parecido al primero, pero con la incorporación de mejoras y grandes aportes de la industria brasilera.

Un año antes, con el lanzamiento desde el CLA del VLS, un vehículo lanzador desarrollado totalmente en Brasil, surge la posibilidad de llevar un satélite. En consecuencia se construye el SCD-2A con piezas de reserva fabricadas para el SCD-2, pero al producirse un fallo en el cohete de transporte, éste tuvo que ser autodestruido en pleno vuelo, con la consiguiente pérdida del satélite.

La información recabada por estos satélites de las plataformas en suelo brasilero, es posteriormente retrasmitida a las estaciones terrenas de rastreo y control que se encuentran en Cuiabá y Alcântara. Las mismas reciben la información sobre el estado del equipo a bordo y la posición en que se encuentran en el espacio, transmitiéndola luego al Centro de Control de Satélites (CCS), que monitorea, controla y puede reconfigurar los instrumentos de los aparatos. Tanto Cuiabá, Alcântara y el CCS, dependen del Centro de Rastreo y Control de Satélites (COCRC) del INPE.

Satélite SCD (Satélite de Coleta de Dados). (Foto: Vía Marcelo Mustone)

Estaciones terrena

En Brasil existen dos estaciones de rastreo, control, recepción y grabación de datos de satélites, la Estação Terrena de Cuiabá (ETC) ubicada cerca de esa ciudad, en el estado de Mato Grosso, que comenzó a funcionar en 1973 y otra instalada en 1993 en el CLA, la Estação Terrena de Alcântara (ETA). Mientras que Cuiabá desempeña el papel de estación primaria, la de Alcântara trabaja como apoyo y redundancia, en caso de que la primera tenga un desperfecto. Ambas están conectadas y envían información en tiempo real a la central de operaciones, el CCS, ubicado en São José dos Campos, estado de São Paulo.

La de Cuiabá fue la tercera construida en el mundo, con el objetivo de rastrear al satélite estadounidense Landsat 1 y actualmente monitorea a los CBERS, SCD, Resourcesat 2, UK-DMC 2, Metop B, Soumi NPP y Landsat 8. Además de los NOAA, Terra y Aqua, aunque éstos no están bajo la órbita del COCRC.

El ETC opera también con la Divisão de Geração de Imagens (DGI) del INPE, enviándole los datos espaciales. Situada en Cachoeira Paulista, estado de São Paulo, almacena, procesa y difunde a la comunidad esa información.

Sector donde se encuentran dispuestos varios banners indicando as características de la estación terrena. (Foto: Marcelo Mustone)

Astronauta brasilero

A un lado del salón principal de exposición se halla un espacio dedicado al primer astronauta brasilero Marcos Pontes, donde se encuentran tres reproducciones del traje espacial que utilizó en su misión, de diferentes tamaños y dispuestos de tal manera que el público visitante se pueda colocar por detrás y así retratarse con una fotografía. En los trajes se pueden observar los parches de la misión Soyuz TMA-8, de la Centenario y de la compañía rusa NPP Zvezda, quien confecciona este tipo de indumentaria.

En 1997 se termina de definir un acuerdo de cooperación espacial iniciado un año antes entre Brasil y Estados Unidos, donde la NASA invita a participar a la AEB en el programa de la International Space Station (ISS). En el tratado Brasil se comprometía a suministrar componentes para la estación espacial, mientras que los estadounidenses, a cambio ofrecían el acceso a los recursos de la misma, el transporte de experimentos y un lugar en la tripulación.

Un año después es seleccionado el capitán de la FAB, Marcos César Pontes como el primer candidato brasilero para convertirse en astronauta y es enviado al Centro Espacial Johnson de la NASA, instalado en Texas, para realizar su entrenamiento obligatorio, que concluiría en diciembre del 2000, siendo declarado oficialmente como astronauta de la agencia espacial estadounidense.

Los incumplimientos por parte de Brasil, los recortes presupuestarios de Estados Unidos en el programa de la estación y la suspensión de las misiones del transbordador espacial después del accidente del Columbia en 2003, hicieron que el vuelo de Pontes sea cada vez más incierto.

En consecuencia la AEB inició conversaciones en 2004 con la Agencia Espacial Federal Rusa (Roscosmos) y al año siguiente llegaría a un acuerdo para que el astronauta sea llevado a la ISS en 2006. La operación fue bautizada Missão Centenário, en homenaje a los 100 años del vuelo de Santos Dumont en el 14 Bis, ocurrido el día 23 de octubre de 1906 y Pontes fue enviado al Centro de Entrenamiento de Cosmonautas Gagarin, en las afueras de Moscú.

Finalmente siendo parte de la misión tripulada Soyuz TMA-8, lanzada el 30 de marzo de 2006, desde el Cosmódromo de Baikonur, Kazajistán, con un cohete Soyuz FG, se convierte en el primer astronauta brasilero. Con él fueron el ruso Pavel Vinogradov y el estadounidense Jeffrey Williams y llevó 15 kilos de carga con los que realizó en la estación espacial, ocho experimentos de origen brasilero en ambiente de ingravidez.

Sector dedicado al Capitán de la FAB, Marcos César Pontes, promer astronáuta brasilero. (Foto: Marcelo Mustone).

Después de casi 10 días, regresó a la Tierra el 8 de abril en el Soyuz TMA-7, junto a William McArthur y Valery Tokarev, integrantes de la expedición anterior.

Brasil sería excluido del programa de la ISS en 2007 y Pontes se convertiría en político.


El autor desea agradecer la colaboración de Joseilton Oliveira y Carolina Arias.


 

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