Sexto festival aéreo y nueva pista asfaltada para el Club Aéreo de Curacaví

En una costumbre que se viene arraigando desde el año 2012, el fin de semana del 7 y 8 de octubre de 2017 se realizó el Sexto Festival Aéreo de Curacaví en el aeródromo que el club aéreo local opera en el kilómetro 53,5 de la Ruta 68, que une la capital nacional con el puerto de Valparaíso.

La principal novedad del evento, sin lugar a dudas, fue la inauguración oficial de la nueva pista del aeródromo, proyecto encarado íntegramente por el Club Aéreo de Curacaví y que, tras cinco meses de trabajo, fortalece su infraestructura aeronáutica (torre de control AFIS, estación meteorológica, servicio de combustibles aeronáuticos AvGas y Jet A1, hangares y estacionamiento para aeronaves y club house con salas de clases y Wi-Fi, piscinas, etc.) para beneficio de la comunidad local y la aviación general chilena.

La nueva pista asfaltada tiene 860 metros de longitud por 18 metros de ancho y fue diseñada para atender con mayor eficiencia y seguridad las más de 3.500 operaciones aéreas que realizan anualmente tanto el club aéreo como sus vecinos y residentes, los clubes aéreos Adolfo Menadier y Comodoro Arturo Merino Benítez, los centros de mantenimiento aeronáutico de CONAF (Corporación Nacional Forestal) y Aviac, Paracaidismo Chile y Petrínovic.

La inversión en esta pista es una apuesta fuerte del club aéreo por el crecimiento de su aeródromo, al que la institución busca transformar en una alternativa atractiva para clubes aéreos, escuelas de vuelo y entidades dedicadas a la lucha contra incendios forestales gracias a su ubicación e interconexión vial estratégicas y a un terreno propio de 30 hectáreas con alto potencial de desarrollo.

También se proyecta como una plataforma de conexión para la gastronomía típica y la industria vitivinicultora de la región, fomentando el turismo entre Santiago, el litoral chileno central y los valles intermedios.

Acto oficial

La ceremonia fue encabezada por el presidente del club, Héctor Kappes Berríos, y contó con la presencia del Director General de Aeronáutica Civil, general de brigada aérea Víctor Villalobos Collao, el alcalde de Curacaví, Juan Pablo Barros, el Presidente de la Federación Aérea de Chile, Rafael Bravo, el Secretario General de la Junta de Aeronáutica Civil, Jaime Binder, otras autoridades nacionales y representantes de centros comunitarios y sociales de Curacaví.

El acto se realizó el sábado a mediodía y comenzó con un discurso en el cual el presidente del club aéreo reseñó la historia del club, desde sus prolegómenos en 1971, cuando un oficial de la Fuerza Aérea propuso instalar una escuela de vuelo en la cual se formaran pilotos para la empresa aerocomercial nacional, Lan Chile.

Prosiguió con la instalación en Melipilla, el traslado a Curacaví, la adquisición y restauración de la primera aeronave institucional (el Aeronca Champion CC-LFA, rescatada de un gallinero en el Sur del país) y la construcción del primer hangar gracias al reciclaje de la estructura metálica de una bodega vieja recuperada en Santiago.

Continuó repasando la evolución institucional, destacando la incorporación de aeronaves y la instalación de nuevos hangares, taller de mantenimiento y los surtidores de combustible para aeronaves a pistón y turbinas.

Y redondeó su relato describiendo el ingreso al Siglo XXI, donde resaltan la expropiación de terreno para ampliar la Ruta 68 y la re-orientación de la pista de aterrizaje (de 11/29 a 10/28), la construcción de una nueva sede social y la instalación de torre de control, la llegada de nuevas disciplinas (aeromodelismo y paracaidismo) y la exitosa concreción de un sueño largamente anhelado: La pavimentación de la pista de aterrizaje.

A su turno, el Director General Aviación Civil indicó que “hoy inauguramos esta pista, que por cerca de 45 años fue tan sólo de maicillo y tierra; pero que ahora cuenta con la más moderna tecnología de construcción, [lo] que garantiza la duración y continuidad de la carpeta de rodado”.

El alcalde de Curacaví, finalmente, hizo referencia a la larga relación del club con la comuna (42 de sus 45 años de existencia se desarrollaron en este lugar) y destacó que avances tecnológicos como este mejoramiento de la pista darán mayor seguridad a las operaciones aéreas del aeródromo local.

Tras las manifestaciones de las autoridades, se realizó el corte de cinta de la nueva pista (que, en realidad, fue inaugurada el 4 de agosto por el PZL Swidnik W-3A CC-ACJ de CONAF), se rindió homenaje a Luis Enrique «Lelu» Leiva (ex instructor del club fallecido en junio tras 50 años de carrera aeronáutica) y se intercambiaron presentes entre los asistentes.

Al cierre del acto, el aeródromo quedó habilitado para iniciar el festival aéreo propiamente dicho, el cual se vio limitado en su desarrollo por la mala meteorología que cubrió a Curacaví todo el día sábado 7.

A pesar de ello, los organizadores no se amilanaron y lograron concretar una exhibición aérea (la del «futurístico» girocóptero ELA 10 Eclipse CC-AQC) y una cantidad no precisada de vuelos populares realizados por pilotos y aeronaves de los clubes Curacaví, Menadier y Merino.

Domingo: Un día para que vuelen los «acros»

El domingo 8 amaneció parcialmente nublado pero se fue despejando a lo largo de la jornada, proponiendo un marco límpido y luminoso para el desarrollo de una jornada de integración social en la que dominaron más de 130 vuelos populares que transportaron cerca de 400 pasajeros a lo largo del día.

Según nuestros registros y observaciones, estos vuelos estuvieron a cargo de los Cessna 172s CC-CGV (CA Menadier), LFB (CA Curacaví), LTA (CA Merino) y LVE (CA Curacaví) y los PA-28 Cherokee CC-KVD, KVN y KVO (CA Santiago «80 aniversario») y LTD (CA Merino).

El plato fuerte, sin embargo, lo propusieron Hernán Santibáñez (Rans RV-7 CC-AFN) y Fernando Abasolo (Rans RV-8 CC-PXG), del RV Team Chile, y Cristian Villena (American Champion 8KCAB CC-KSQ), piloto del Club Aéreo de Santiago y campeón nacional acrobático, quienes realizaron demostraciones acrobáticas (individuales o en pareja) en horas de la mañana y/o la tarde.

Además, observamos en exhibición estática al Cessna 172 CC-AKB, el Extra 300 «Halcón 1» (Museo Nacional Aeronáutico y del Espacio), el Great Lakes CC-ABA y el PA-38 Tomahawk CC-LFI (CA Curacaví) y los siguientes residentes estacionados en línea de vuelo:  Air Tractor AT-802A CC-API «Cóndor 2» y CC-ARY «Cóndor 3» (CONAF), Cessna 150 LTH (CA Merino), Cessna 172 CC-PHC, CC-POW y CC-PSB (todos particulares) y Cessna 182 CC-PAK (Petrínovic).

Del otro lado de la pista, en un paño de pasto donde estacionaron los Rans del RV Team Chile, también se podían apreciar el Cessna 175 CC-PDK y el Cessna 206 CC-PNN, ambos fuera de servicio y con pocas probabilidades de volver a volar, según indicaron fuentes locales.

El último aparato se distingue por ser el primer ejemplar de serie de este legendario modelo de Cessna y porque, tras su paso por el Servicio Nacional de Salud y la Fuerza Aérea entre 1964 y 1980, terminó sus días en Curacaví tras operar casi dos décadas con la Federación Chilena de Paracaidismo.

Finalmente, registramos como visitantes al Cessna 150 CC-KJF (CA Quillota), a los ELA (Bossonney) 10 Eclipse CC-AQB y AQB, el PA-22 Colt CC-PGF, el PA-28 Cherokee CC-PDG y el Sonex CC-PJA.

«Un joven de 45 años»: Club Aéreo Curacaví

El Club Aéreo Curacaví es una corporación de derecho privado sin fines de lucro, formado como club deportivo, privado y social que declara como objetivos «fomentar las actividades de la aviación deportiva y privada no comercial, en todas sus formas y aplicaciones, usando para ello de todos los medios que estén a su alcance, proporcionando así al Estado las reservas necesarias de pilotos».

Emblema institucional (foto: Carlos Ay).

Fundado en Santiago de Chile el 2 de febrero de 1972 por 51 socios constituyentes, su designación original fue “Club Aéreo Escuela de Pilotos” y su base de operaciones se encontraba instalada en el el aeródromo de Melipilla.

Con personalidad jurídica concedida por decreto supremo del 17 de enero de 1973, el club operó desde Melipilla por sólo tres años ya que, en el año 1976, modificó su designación a la que detenta actualmente y trasladó su sede institucional 30 km al Norte.

Fiel al espíritu que dio lugar a su fundación y alineada con su misión de formar pilotos, el análisis de su flota histórica demuestra el predominio de mono motores concebidos para instrucción y turismo liviano.

Según datos disponibles en nuestras bases de datos, el club ha poseído al menos seis Cessna 172s (CC-LFC, LFE, LFG, LVC, LVD y LVE), cinco Aeronca Champions (CC-LFA, LFC, LFD, LFF y PKF), tres PA-38 Tomahawks (CC-LFH, LFI y LFK), tres Cessna 175s (CC-LFB, PDK y PGP), dos Cessna 150s (CC-LFB y LVG) y un solitario Cessna 182 que pronto pasó a manos particulares (CC-LFJ).

Claudio Cáceres, Eduardo Cancino-RománCristian Castro y Guillermo Sánchez (Fidaegroup) colaboraron con la cobertura del VI Festival Aéreo de Curacaví o la elaboración de este report. Bibliografía consultada: I. P. Burnett (editor): “Civil Aircraft Registers of Chile” (Air Britain, 1985), DGAC Chile: «Sistema Oscar» (2015) y R. W. Simpson: “Airlife’s General Aviation” (Airlife Publishing, England, 1995).Otras fuentes consultadas en Internet: APTur ChileClub Aéreo Curacaví, CuracavíDGAC ChileGoogleMaps, ModoCharlie y TallyHo.

Deja un comentario sobre esta nota

Descubre más desde Gaceta Aeronautica

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo