El ejercicio Cruz del Sur (CRUZEX) es un ejercicio aéreo multinacional organizado por la Força Aérea Brasileira (FAB), cuya primera edición se remonta a 2002. Excepto por las ediciones de 2002 y 2006, todas las demás se realizaron en la base Aérea de Natal, ya que tiene la infraestructura necesaria para realizar este tipo de ejercicios, además de contar con unas condiciones meteorológicas favorables.
El CRUZEX está pensado para entrenar a las fuerza aéreas participantes en la planificación de operaciones combinadas entre países amigos, así como también entrenar al personal de la FAB para que sea capaz de trabajar dentro de una estructura de comando moderna y con el control unificado del poder aéreo.
Al inicio del ejercicio de 2013, ocho altos oficiales brindaron una conferencia de prensa para la prensa internacional, brindando detalles de lo que serían las próximas jornadas. El Director del Ejercicio, General Mayor de la FAB Mário Jordão, explicó que «debido a la creciente complejidad de los ejercicios de guerra aérea, se decidió prepararse para la etapa de vuelo de CRUZEX 2013, realizando un ejercicio previo de Comando y Control (C2) en CRUZEX 2012, donde todos los países asistentes se reunieron para intercambiar y optimizar los procedimientos y escenarios». Las operaciones aéreas de este año tuvieron, una vez más, como epicentro la Base Aérea de Natal, y se correspondieran con la fase de “vuelo” del ejercicio, según se preparó en 2012.
La edición 2013 se correspondió con el séptimo CRUZEX, contando con una numerosa participación: aproximadamente 90 aviones, de los cuales unos 80 estuvieron basados en Natal. Por su parte en Recife se estacionaron los aviones de transporte, reabastecimiento y guerra electrónica. Los países que participaron incluyeron al propio Brasil, Estados Unidos, Chile, Venezuela, Uruguay, Ecuador, Colombia y Canadá. Argentina, que participó en todos los preparativos, canceló en el último su participación con los A-4AR Fightinghawk. Dado que no hubo oficiales argentinos disponibles, el general Jordão citó «razones internas dentro del contexto argentino» como el motivo de la cancelación. El lugar de los participantes argentinos en la lista fue ocupado por aviones adicionales brasileños, que arribaron a Natal el fin de semana anterior al inicio del ejercicio.
El Comando del Componente Aéreo de la Fuerza Conjunta (Joint Force Air Component Command, JFACC) tuvo su sede en la Base Aérea de Natal, mientras que las unidades adicionales fueron apostadas en Recife. Operando desde Natal estuvieron cinco de los Mirage F-2000 Mirage en su último mes de servicio, ya que estaba programada su baja en diciembre de 2013. Tambien participaron 18 F-5EM Tiger II, 12 AMX A-1A, A-1B, A-1M y A-1A de reconocimiento, cuatro A-29 Super Tucano, dos C-130 Hercules y dos C-105 Amazonas (CASA C-295). Operando desde la plataforma militar de Recife estuvo la flota de reabastecimiento en vuelo, compuesta por el KC-767 colombiano, los KC-135 Stratotankers de Chile y Estados Unidos, junto con el brasileño KC-130 Hercules. También operó desde Recife el Embraer E-99 AEWC de la FAB.
El ejercicio también incluyó misiones de transporte, control y CSAR. La fuerza de helicópteros brasileña consistió en un H-34 Super Puma, un H-1H Iroquois y cuatro Blackhawks UH-60L. Nuevos en los ejercicios CRUZEX fueron tres helicópteros AH-2 Sabre (mejor conocido como Mi-35), recientemente adquiridos por Brasil, que actuaron con equipos de operaciones especiales en apoyo de las misiones CSAR.
Las misiones de transporte sumaron la inserción de las fuerzas especiales y Canadá, en su primera participación en CRUZEX, desplegó CC-130J de transporte. El jefe del destacamento canadiense, teniente coronel Mark Goulden, comandante del 436 Squadron basado en Trenton – Ontario, comentó sobre la participación de Canadá: «es una excelente oportunidad de operar en un entorno muy diferente y operar conjuntamente aviones de transporte en un escenario táctico». También hizo alusión a los esfuerzos conjuntos de los países americanos en la misión de apoyo humanitario al pueblo haitiano para paliar las secuelas del terremoto de 2010, donde Brasil y Canadá trabajaron mano a mano.
El vecino Chile desplazó cinco F-16AM y Colombia desplegó seis A-37 Dragonfly desde Barranquilla. Para llegar a Natal volaron más de 4,700 kilómetros, volando durante dos días y con una noche de escala en Manaus. En las dos mangas de vuelo, el KC-767 Júpiter repostó a los Dragongly cinco veces. El Coronel David Barrero de la Fuerza Aérea Colombiana comentó que: «…hemos estado operando nuestro cisterna KC-767 desde hace tres años, pero esta es la primera vez que traemos el Júpiter al CRUZEX, principalmente para practicar nuestra formación sobre inter-operatividad, por lo que también podemos mejorar los procedimientos internos de nuestro KC-767». Durante el transcurso del ejercicio, las tripulaciones de aviones de reabastecimiento brasileños también realizaron misiones junto a sus homólogos de otras nacionalidades para intercambiar experiencias. Brasil retiró sus cisternas KC-137 en octubre de 2013, antes de seleccionar un avión de reemplazo, previa selección de un avión de reemplazo[1].
Haciendo su segunda aparición en CRUZEX estuvo Ecuador con cuatro A-29 Super Tucano. El Brigadier General Esteban Benítez fue alabado por sus esfuerzos por viajar una gran distancia, de Ecuador a Natal, pero comentó que «este es un esfuerzo que gustosamente realizamos, ya que esta es la única posibilidad de trabajar junto a otro usuario del A-29 en un gran ejercicio». Por su parte, Uruguay envió a tres Cessna A-37B Dragonfly y tres IA-58 Pucará, el tipo de avión más exótico que participó, ya que Uruguay es el único país además de Argentina que opera este avión.
Por su parte, Venezuela y Estados Unidos llevaron un tipo más común, el F- 16, aunque lo interesante en este caso es la historia detrás de la participación de ambos países en un ejercicio militar conjunto. Muchas de las preguntas formuladas a los comandantes de los destacamentos, el Colonel Colmenarejo 12AF ANG de la USAF y el Brigadier General Mundaray de la Fuerza Aérea de Venezuela, tuvieron como foco la fricción existente entre los dos países, pero como dijo Col. Colmenarejo: “somos militares y estamos trabajando juntos aquí profesionalmente como pilotos, haciendo nuestro trabajo». El Brig.Gen . Mundaray asintió y eso fue todo lo comentado. Quizás ejercicios como este confirman que la tensión entro ambos países no es tal. Por otra parte, también se le consultó al jefe venezolano sobre la no actualización de los F- 16A venezolanos después de 30 años de servicio, si podrían esperarse alguna actualización de los aviones o si Venezuela desplegaría sus Sukhoi al próximo CRUZEX. Refiriéndose a esta pregunta el Brig. Gen . Mundaray respondió : «no hay ninguna razón especial para no traer nuestro Sukhoi, pero bien podría ser esta es la última vez que traemos nuestros F-16 , por lo que probablemente volveremos al CRUZEX con otras aeronaves». Será interesante ver qué sucede en próximas ediciones.
Durante los días que duró el ejercicio, las fuerzas participantes entrenaron de manera conjunta en escenarios ficticios para prepararse para potenciales eventos conflictivos en cualquier parte del mundo. Este tipo de acciones acordadas y aprobadas en foros internacionales podrían incluir el apoyo a las operaciones de mantenimiento de la paz y la estabilidad, el apoyo a las autoridades civiles durante las operaciones de respuesta humanitaria, y la asistencia a los vecinos de la coalición en caso de un desastre natural.
Con el paso de los años y las ediciones, las misiones llegaron a ser más variadas, y ahora incluyen la búsqueda y rescate en combate, reabastecimiento en vuelo y la oportunidad de capacitación en un centro de operaciones aéreas combinadas. Durante el ejercicio no se usa armamento “vivo”, solo se realizan ataques simulados.
Durante el ejercicio, el aeródromo de Caicó sirvió de base para posibles misiones de búsqueda y rescate con los helicópteros H-34 Super Puma. Situado a 250 kilómetros de Natal, el aeródromo de Caicó es un punto estratégico. Alli se instaló un radar tridimensional (TPS-B34) junto con el equipo de mando y control, para controlar el ejercicio . La gestión del tráfico aéreo fue realizada por el Tercer Centro Integrado de Defensa Aérea y Control de Tráfico Aéreo (CINDACTA III) en Recife. Con el uso de nuevas técnicas y equipos, fue posible crear imágenes tridimensionales del ejercicio, lo que mejoró en gran medida la capacidad del debriefing de las misiones.
El Director del Ejercicio, el General Jordão comentó sobre los cambios aplicados a las dos últimas ediciones de CRUZEX , sobre todo la división entre el uso real de las aeronaves y el entorno virtual del ejercicio: «CRUZEX evoluciona cada edición y nuestra experiencia nos ha llevado a la conclusión en que debemos centrarnos. La intención es extraer el máximo provecho de cada operación, y ahora puedo decir que, con estos cambios, nuestros objetivos se han logrado”. La cantidad y nivel de los participantes, el intercambio de información y experiencia, permite clasificar al CRUZEX como uno de los ejercicios multinacionales más importantes del mundo y el más importante en el contexto de América Latina.
Sin embargo esta vez no hubo participantes de Europa, donde las ediciones anteriores atrajeron aviones franceses y a los observadores de Suecia y del Reino Unido. Industria de la aviación francesa quizás no apoyó un nuevo viaje del Rafale en el extranjero, una medida justificada por la selección de Brasil en 2013 de la sueca Saab Gripen como el sucesor del Mirage 2000 francés. Por lo tanto, no debería ser ninguna sorpresa encontrar Gripens suecos que participaran en la próxima edición de CRUZEX en 2015.
La historia del CRUZEX
La historia del CRUZEX comienza en el año 2000, cuando observadores brasileños participaron del ejercicio ODEX en Francia. Los organizadores del CRUZEX se inspiraron en el escenario planificado en el país galo, allí el ejercicio simulaba un conflicto armado entre países fronterizos donde el mandato internacional establecía la intervención para forzar el cese del fuego y establecer la paz.
Como se vió en el conflicto del golfo Pérsico y las guerras de los Balcanes en los 90s, estos escenarios son más comunes que los típicos de la guerra fría. Por esa razón, la FAB quería estar preparada para intervenir en ese tipo de eventos si llegaba el caso. Desde el comienzo de los preparativos en 2000 hasta la actualidad 13 países han participado del ejercicio, además de otros países que se han unido como observadores.
La primera edición de CRUZEX tuvo lugar en la Base Aérea de Canoas en 2002. Junto a Brasil, Argentina, Chile y Francia participaron en un ejercicio basado en la de Kuwait por parte de Irak en 1990. Eso puso a prueba la estructura de mando y control y la planificación conjunta de las misiones de combate. Fue la primera vez en la historia que se usaron los procedimientos de la OTAN en un ejercicio combinado sudamericano y que se proclamó un éxito. La FAB concluyó que los resultados del ejercicio fueron muy satisfactorios y allanaron el camino para el actual CRUZEX.
En 2004 se llevó a cabo la segunda edición en la Base Aérea de Natal. En esta ocasión participaron, además de la nación anfitriona, las fuerzas aéreas de Argentina, Francia y Venezuela, en tanto Perú, Sudáfrica y Uruguay enviaron observadores. El ejercicio fue diseñado en base a un escenario simulando una campaña aérea de baja intensidad. Básicamente dos importantes bases aéreas brasileñas, Natal y Fortaleza, correspondientes a los países ficticios “Verde” y “Amarillo” se enfrentaron peleando por una zona rica en recursos minerales.
El tercer ejercicio se realizó en Annapolis en 2006, teniendo como base un escenario similar a las ediciones anteriores: un conflicto con tres contendientes donde interviene Naciones Unidas. En esta ocasión el país Rojo invadió al país Amarillo, que es apoyado por el país Azul. Para expulsar a las fuerzas Rojas del país Amarillo, el país Azul conformado por Argentina, Chile, y Uruguay, se sumaron a Venezuela y Francia. La Fuerza Aérea Peruana era otro participante enrolado en el ejercicio, pero desafortunadamente uno de sus A-37B se accidentó durante el vuelo a Annapolis, falleciendo los tripulantes.
Las cuarta edición de CRUZEX se volvió a llevar a cabo en Natal el año 2008, y participaron además de la nación anfitriona, Chile, France, Uruguay y Venezuela. Argentina, aunque estaba inscrito como participante, finalmente no concurrió debido a razones de desorganización del Poder Legislativo, que no autorizo a tiempo la salida de personal militar del país. Se volvió a repetir un escenario de conflicto similar a los años anteriores, ya que se simuló un conflicto de baja intensidad, todo ello dentro de las limitaciones que imponen las regulaciones de seguridad operativa en tiempos de paz.
En 2010 se llevó a cabo la quinta edición del ejercicio, otra vez en la base de Natal. En esta ocasión, Brasil contó con la experiencia ganada en el ejercicio Red Flag 08-03. Ese año participaron Brasil, Chile, Estados Unidos, Francia y Uruguay, creciendo el número de países que participan en calidad de observadores. Argentina no participó por cuestiones administrativas internas. Para la USAF fue la primera participación con aeronaves después de haber sido un observador en años anteriores. Francia, que es miembro desde el primer CRUZEX, llevó a Brasil sus Rafale y Mirage 2000 , ya que el Rafale era visto como un candidato para reemplazar a los Mirage 2000.
El sexto CRUZEX también se realizó en 2012, también en la Base Aérea de Natal. Fue un ejercicio de mando y control, en otras palabras, no hubo ningún vuelo real durante el ejercicio. Con personal de Brasil, Argentina, Canadá, Chile, Ecuador, Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Perú, Suecia, Uruguay y Venezuela. La edición de ese año fue la que tuvo el mayor número de participantes, siendo preparatoria del evento de 2013.
Nota:
[1] Brasil ordenó a finales de diciembre de 2013 dos KC-767 modificados por IAI.
Foto de portada: Un F-16C de la USAF rueda delante de una línea de F-5EM brasileños (foto: Rob Nispeling)
Los autores quieren agradecer a la Força Aerea Brasileira, al staff de CECOMSAER, al personal de la Base Aérea de Natal y a todos aquellos que durante el ejercicio colaboraron para satisfacer los requerimientos surgidos durante la cobertura informativa del ejercicio.
Una versión preliminar de este artículo se publicó en ingles en KARO Aviation. Traducción de la versión definitiva: Fernando Puppio.