El pasado viernes 26 de junio de 2015, tuvo lugar en la histórica I Brigada Aérea «El Palomar» la ceremonia conmemorativa al cumplirse el 40º Aniversario del Sistema de Armas (SDA) Fokker F28 Fellowship, en servicio con el Escuadrón II F28 de la mencionada unidad.
Como es habitual, inicialmente se realizó el arribo de autoridades de la Fuerza. En este caso se empleó a tal fin el Bell 412EP matricula H-102 de la VII Brigada Aérea, que lucía el nuevo esquema de baja visibilidad aplicado recientemente, el mismo operó desde la plataforma de la Terminal de LADE (Líneas Aéreas del Estado). En dicho lugar, también se encontraba operando un SAAB SF-340B que trasladó personal de la IX Brigada Aérea al evento.
La ceremonia tuvo lugar en la plataforma ubicada frente a los hangares 3 y 4 donde fue dispuesto estáticamente el F28 Mk.1000C TC-53. La misma estuvo presidida por el Comandante de Adiestramiento y Alistamiento, Brigadier Mayor VGM Mario Fernando Roca, quien estuvo acompañado por el ex Jefe del Estado Mayor Conjunto de as Fuerzas Armadas, Brigadier General (R) VGM Jorge Chevallier, el ex Jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, Brigadier General (R) VGM, Juan Paulik y el Presidente de la Asociación de Tripulantes de Transporte Aéreo, Brigadier (R) VGM, Marcelo Uriona.
El dispositivo, tuvo su inicio con el saludo del Brigadier Roca a la “Agrupación 40 Aniversario”. Seguidamente, se procedió al desenfunde de la Bandera de Ceremonia y a la entonación del Himno Nacional Argentino, ejecutado por la Banda Militar de Música «Jorge Newbery». A continuación, el Capellán de la Guarnición Aérea «El Palomar», Presbítero César Leonel Tauro realizó una invocación religiosa.
Seguidamente el Jefe del Escuadrón II F-28, Mayor Enrique Martín Zavala pronunció las siguientes palabras alusivas,
“Con motivo de celebrare el cuadragésimo aniversario de la incorporación del Sistema de Armas Fokker 28 hoy la I Brigada Aérea se viste de fiesta. Fue allá por principios de la década del 60 cuando la Fuerza Aérea Argentina inició el estudio para el reemplazo del Sistema de Armas Caravelle, que conformaba el Escuadrón II del Grupo 1 de Transporte Aéreo, fue así como se decidió por la incorporación del Fokker 28, birreactor de origen holandés con capacidad para realizar transporte de hasta 64 pasajeros, 6.500 Kilos de carga y vuelos sanitarios.
El 16 de enero de 1975 llegó el primer avión con matrícula TC-51, continuando el 7 de febrero con el TC-52, el 10 de mayo el TC-53, el 26 de julio el TC-54 y finalizando el 9 de octubre con el TC-55, desde ese momento el F-28 ha cubierto gran parte de los servicios de transporte aéreo de pasajeros volando para LADE, contribuyendo con ello al fomento de nuevas rutas aéreas, la unión de distintos puntos de nuestra Patagonia, transporte de autoridades nacionales e internacionales, delegaciones deportivas de nuestro país, del exterior, vuelos de transporte de carga y servicios sanitarios.
Entre otros vuelos memorables en el año 1978 el Escuadrón II realizó el traslado del Sumo Pontífice Juan Pablo II en su gira por nuestro país y en 1979 efectuó el traslado de la selección campeona del Mundial Juvenil de Fútbol. Una mención especial merece la actuación del Escuadrón Fokker 28 durante el conflicto del Atlántico Sur al contribuir con sus medios a engrosar las filas del Comando Aéreo de Transporte, el F-28 participó hasta el 29 de abril de 1982 en el puente aéreo a las islas Malvinas realizando 228 cruces en los cuales transportó 5.570 soldados y 816 toneladas de carga empleando para ello un total de 1.150 horas de vuelo.
En estos cuarenta años de actividad en la Fuerza Aérea Argentina el F-28 ha acumulado una trayectoria de 105.000 horas de vuelo en tareas de todo tipo, tanto civiles como militares, poniendo de manifiesto el más alto profesionalismo y vocación de servicio, no solo de parte de sus tripulantes sino también del personal de mantenimiento. Hoy los actuales tripulantes del Escuadrón II Fokker 28 continuamos trabajando día a día en el cumplimiento de las tareas ordenadas tratando de ser dignos herederos de esa tradición de profesionalismo, vocación de servicio y amor a la patria.
Quiero agradecer especialmente la presencia de los señores ex tripulantes del Sistema de Armas que con su asistencia engalanan esta celebración, todos nosotros, actuales y ex tripulantes estaremos siempre unidos por un mismo sentimiento, esa alegría y orgullo que tenemos cada vez que un F-28 inicia un vuelo con esas palabras grabadas para siempre en nuestra memoria, “abre, corta, cae, mantiene”, para finalizar ruego a nuestro Señor y a nuestra madre, la santísima Virgen María y de nuestra vocación, nuestra Señora de Loreto que siga protegiendo nuestros vuelos.”
A continuación el primer Jefe del Escuadrón II, Comodoro (R) Oscar González hizo uso de la palabra expresando lo siguiente:
“Debo agradecer ante todo la invitación del señor Jefe de la I Brigada para poder dirigir estas palabras en esta reunión, en este encuentro de tripulantes del F-28. Lamentablemente aquellos que hemos estado volando no contamos con los que se han ido entre los cuales tenemos aquellos rostros que complacientemente deben estar mirando en esta oportunidad.
El F-28 ha sido un arma de la Fuerza Aérea que ha sido incorporada con el objeto de facilitar el apoyo a las unidades de combate. Especialmente me tocó el honor hace cuarenta años cruzar el Atlántico trayéndolo desde Schiphol, Holanda, a la I Brigada Aérea El Palomar para incorporarlo a la Fuerza Aérea Argentina.
Casi de inmediato los F-28 desplegaron sus alas y comenzaron a cumplir, a surcar los cielos de la patria y de de todo el planeta con la Fuerza Aérea. Con la unidad de combate transportamos de todo, turbinas J48, munición, herramientas, material de guerra, pero también hay otra misión, otras misiones que ha cumplido el F-28, con personal, trasladando personal de la Fuerza Aérea, de las unidades de la Fuerza Aérea que eran vinculadas por este avión en forma rápida y eficiente mediante los servicios STAM, Servicio de Transporte Aéreo Militar, también con el Correo Aéreo Militar cubrimos los distintos países de Sudamérica llegando hasta Panamá, LADE nos vio surcar los cielos también con F-28.
A este avión lo hemos llevado a Bolivia, a La Paz, para homologarlo en vuelos de 4.000 Metros, que no estaba aun homologado, homologación que fue aprobada posteriormente por la fábrica Fokker.
También fue el primer avión reactor de la Fuerza Aérea Argentina que aterrizó en Malvinas en el año 1977, aterrizando en la pista de aluminio.
Esta maravilla técnica que va a seguir con nosotros nos ha acompañado en esta amalgama entre hombre y máquina, entre hombres y máquina, y ha permitido que con el vuelo de ella poder apreciarlo y reconocerle sus méritos y por lo tanto llegamos al día de hoy, a 40 años de aquel traslado todavía volando.
En mi carácter de primer Jefe de Escuadrón no he podido encontrar una palabra acabada de lo que uno siente en este momento al ver estos aviones todavía en vuelo. Y por último y volviendo a agradecerle al señor Jefe de Brigada esta participación solamente me queda desearles que sigan disfrutando de este avión que todavía tiene para unos años más, gracias a todos.”
Finalmente se ordenó el enfundado de la Bandera de Ceremonia y el Jefe de la Agrupación procedió a informarle al Comandante de Adiestramiento y Alistamiento la culminación de la ceremonia.
Tras ello el TC-54, apareció raudamente por detrás de los hangares, en un pasaje rasante sobre la plataforma, que volvió a repetir pero esta vez en forma perpendicular a la pista, sobrevolando nuevamente los hangares del Escuadrón II. Tras ello, ingresó al circuito de aterrizaje y rodó hacia la plataforma ubicándose al lado del TC-53 donde fue recibido con aplausos por todo el personal del Escuadrón.
Posteriormente, los presentes fueron invitados al hangar donde tuvo lugar el vino de honor y tradicional intercambio de presentes entre unidades y organismos, allí mismo, estaba dispuesto el Fokker F28 Mk.1000 T-50 ya dado de baja del servicio.