El pasado 29 de mayo de 2018, tuvo lugar en el Campo Espejo del Colegio Militar de la Nación (CMN), El Palomar, la ceremonia central por el 208 Aniversario de la creación del Ejército Argentino (EA).
La misma estuvo presidida por el Presidente de la Nación, Ing. Mauricio Macri, el Ministro de Defensa, Oscar Aguad, el Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Teniente General VGM Bari del Valle Sosa y el Jefe del Estado Mayor General del Ejército, General de Brigada Claudio Ernesto Pasqualini.
Como es habitual, durante la misma las autoridades revistaron a los efectivos de las distintas unidades allí formados, que luego fueron saludados por el Presidente. Tras ello, se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino y a posteriori, se realizó una invocación religiosa.
Luego de realizar Silencio Militar en recordatorio a todo el personal de la fuerza caída en cumplimiento del deber, el General Pasqualini hizo uso de la palabra. Posteriormente se condecoró al personal que prestó servicio durante la misión de Naciones Unidas, que monitoreó el cese de fuego bilateral y definitivo entre el Gobierno de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP).
Esto dio paso, a la entrega de la Orden de Servicios Distinguidos, a dos efectivos de la institución que auxiliaron a una mujer, que cayera al arroyo Aguazú del Río Corrientes durante las inundaciones del año pasado, en la localidad de Esquina.
Seguidamente, el Presidente de la Nación pronunció su alocución.
Tras esto tuvo lugar un desfile terrestre, una demostración de capacidades y la tradicional carga de caballería, que fue ejecutada por el Regimiento de Granaderos a Caballo.
Demostración de Capacidades
A pesar de la compleja situación presupuestaria por la cual atraviesa la Fuerza, la Dirección de Aviación del EA, realizó un gran esfuerzo para estar presente con una completa demostración de capacidades, que fue desarrollada en forma conjunta con efectivos del Regimiento de Asalto Aéreo 601 y de la Compañía de Comandos 601.
Durante la jornada previa a la ceremonia, se realizaron intensas prácticas para pulir todos los detalles, las máquinas afectadas operaron desde un claro del CMN, situado en las inmediaciones de la estación Pablo Podestá, de la línea de ferrocarriles Urquiza. Parte de esas prácticas consistieron en el embarque y desembarque de tropas de asalto, vuelo en formación y carga externa con helicópteros.
La demostración simuló un puesto de comando (PC) enemigo, operando en la profundidad del dispositivo, el mismo es detectado, generando que las Fuerzas de Despliegue Rápido, alisten sus medios para entrar en acción, con el objetivo de ejecutar la captura de una autoridad militar y efectuar la posterior destrucción del objetivo.
La operación de asalto aéreo, se inició con la infiltración de efectivos en el terreno enemigo, tarea que se realizó, con el Aerospatiale AS332B Super Puma AE-526, realizando el traslado mediante carga externa con una mula mecánica Lohr Fardier. Con esta maniobra, se simulaba el transporte y despliegue tras líneas enemigas de un vehículo Polaris MRZR-4, que se pudo observar operando a toda marcha sobre en el terreno, a los fines de que el personal de exploración lograra actualizar información del enemigo.
Paralelamente, a muy baja cota y enmascarado entra los árboles, se produce la aproximación de un Bell 206B3 Jet Ranger III (AE-366)perteneciente a la Escuela de Aviación de Ejército “Cnel. Arenales Uriburu” (Esc Av Eje), cumpliendo el rol de helicóptero observación y reconocimiento armado.
Posteriormente hicieron su ingreso, dos helicópteros pertenecientes al Escuadrón de Aviación de Exploración y Ataque 602 (Esc Av Expl Atq 602), compuesto por sendos Bell UH-1H-BF Iroquois (AE-446) y Bell UH-1H-II Huey II (AE-473). Ambos artillados con dos pods SF-260W para ametralladoras FN MAG de 7,62 mm. y dos coheteras Yaguareté de seis bocas, para cohetes Pampero de 105 mm. Los mismos estuvieron encargados de brindar cobertura, atacando y batiendo cualquier objetivo que pudiera amenazar al personal en tierra y a las demás aeronaves.
La acción continuó con el raudo ingreso de cuatro helicópteros pertenecientes al Batallón de Helicópteros de Asalto 601 (B Helic Asal 601): un Bell UH-1H-BF Iroquois (AE-442) y tres Bell UH-1H-II Huey II( AE-463, AE-467 y AE-474), los mismos se encontraban artillados para autodefensa con una ametralladora FN MAG Cal. 7,62 mm instaladas en los soportes de puerta desarrollados localmente por CITEFA (actual CITEDEF). Estas aeronaves infiltraron a los infantes del Regimiento de Asalto Aéreo, quienes descendieron e iniciaron el ataque al puesto de comando. En breves instantes y picando raudamente a fin de ganar velocidad, los cuatro helicópteros estaban nuevamente en el aire, lejos de la zona de combate.
Con el objetivo asegurado, hizo su segundo ingreso el Super Puma, que esta vez transportaba a los efectivos de la Compañía de Comandos, quienes se acercaron al puesto de comando, lo registraron, abatieron cualquier intento de oposición restante y tomaron al prisionero de alto valor, que fue subido al helicóptero para abandonar la zona. Minutos después, una carga explosiva que se detonó en forma retardada, destruía las instalaciones.
Finalmente los Huey, retornaron para realizar el repliegue del personal de Asalto Aéreo, dándose por concluido el combate.
Durante ambas jornadas, el Huey II AE-471 y varias unidades terrestres de Sanidad del EA permanecieron ininterrumpidamente en el CMN cumpliendo con el rol de MEDEVAC, aprestos ante cualquier contingencia.