
Los países latinoamericanos brindaron ayuda estatal limitada[1] o nula a las aerolíneas para compensar las pérdidas de la pandemia de COVID-19, por lo que fue alentador ver la rápida recuperación en la región, con los asientos/kilómetros disponibles en cabotaje superando los niveles de 2019 ya a finales de 2022.
Afortunadamente la tendencia continuó en 2023 para las aerolíneas latinoamericanas, que registraron un aumento de tráfico del 28,6% en 2023 con respecto a 2022 según IATA. Por otra parte, la capacidad anual aumentó un 25,4% y el factor de ocupación aumentó 2,1 puntos porcentuales hasta el 84,7%, el más alto entre todas las regiones del mundo.
Por su parte los datos de ALTA de enero a noviembre de 2023 muestran que el número total de pasajeros que viajaron hacia/desde la región alcanzó los 410,5 millones, un aumento del 13,9% respecto al mismo período de 2022 y un aumento del 3,8% con respecto a 2019, o sea antes de la pandemia. En noviembre de 2023, Argentina superó por primera vez sus niveles de tráfico internacional de 2019, mientras que Brasil y Panamá también mantuvieron una fuerte actividad.

Con esta actividad ¿son rentables las compañías?
Antes de la crisis, las aerolíneas latinoamericanas luchaban por generar ganancias. El panorama ha cambiado algo desde entonces, pero el problema de la rentabilidad persiste. Pero a pesar del crecimiento del tráfico y los fuertes ingresos, a las aerolíneas de la región todavía les resulta difícil generar rentabilidad. Las limitaciones de infraestructura, la carga impositiva y la interferencia gubernamental continúan impactando la actividad aerocomercial.
Si bien algunos mercados son fuertes (México), otros enfrentan turbulencias económicas y sociales (Argentina) que están afectando negativamente el desempeño de las aerolíneas.
Dado que se espera que el crecimiento de la capacidad supere el crecimiento de la demanda en 2024, se estima que las condiciones del mercado sigan siendo complicadas, y se espera que la región permanezca en números rojos este año 2024, aunque reduciendo pérdidas respecto al año anterior.
Reestructuraciones y política
Una mayor consolidación y las reestructuraciones en marcha remodelarán aún más los cielos latinoamericanos.
Aparte de cierta incertidumbre sobre el futuro de Aerolíneas Argentinas, la reestructuración de GOL debería ser la última entre las aerolíneas más grandes de América Latina, y la aerolínea entiende que necesita mantener su posición en un mercado donde la demanda sigue siendo fuerte.
Argentina
Casi cada vez que se celebran elecciones presidenciales en Argentina, surge incertidumbre para el sector de la aviación del país. Podría decirse que la administración del presidente Mauricio Macri (2015-2019), fue positiva para la industria después de que emprendió cambios que llevaron a cierta liberalización y de allí al establecimiento de compañías de bajo costo en el país.
Existía cierta preocupación de que la administración anterior de Fernández de Kirchner borrara el progreso que las aerolíneas de bajo costo habían logrado en el país, pero después de una pequeña sacudida en el sector lowcost de Argentina, Flybondi y JetSMART Argentina han seguido aumentando su presencia en el mercado a pesar de una legislación y regulaciones extremadamente obsoletas.

Ahora, después de la toma de posesión del presidente Javier Milei en diciembre, se han hecho declaraciones sobre la privatización de algunas empresas estatales en Argentina, incluidas Aerolíneas Argentinas, y la adopción de una política de Cielos Abiertos. Sin embargo, no es nada seguro que sus planes se materialicen, especialmente por la oposición de un sindicalismo aburguesado y pertinazmente obstruccionista.
Argentina también enfrenta una evaluación de la calificación de supervisión de seguridad de la FAA norteamericana, que de no subsanar las observaciones en un muy corto plazo podría llevar al país a perder la Categoría 1.
Brasil
No fue una sorpresa que la aerolínea brasileña GOL entrara en el Capítulo 11 de protección por bancarrota, lo que refleja las complicaciones persistentes que enfrentan las aerolíneas de la región. Azul, rival de GOL, completó el año pasado una reestructuración extrajudicial después de cerrar acuerdos con arrendadores de aviones, mientras que la matriz de LATAM Airlines Brasil, LATAM Airlines Group, ingresó al Capítulo 11 en mayo de 2020.

Colombia
En Colombia, dos aerolíneas abandonaron el mercado en 2023, pero las aerolíneas establecidas rápidamente llenaron los vacíos creados por la desaparición de Viva Air y Ultra Air. Las aerolíneas colombianas también enfrentan limitaciones de infraestructura en el aeropuerto más grande del país, el Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá.
México
Fue un 2023 lleno de acontecimientos en México, 2024 probablemente no será diferente. La FAA finalmente ha restablecido la calificación de supervisión de seguridad de México a la Categoría 1, lo que permite a las aerolíneas mexicanas reanudar el crecimiento hacia los EE.UU., pero no sin problemas.
El Departamento de Transporte norteamericano requirió a Delta Airlines poner fin a su joint venture con Aeroméxico, una asociación existente desde 2016. Medida que fue calificada por los ejecutivos Delta como una extralimitación regulatoria nunca vista.
Sin embargo, en general, las aerolíneas mexicanas están delineando planes para un rápido crecimiento en el mercado transfronterizo, aunque con enfoques diferentes.

Además, el gobierno de México ha ampliado su papel en el sector de la aviación a lo largo de 2023, culminando con planes para revivir la marca Mexicana. Los límites de movimiento en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México empujarán a las aerolíneas a reforzar su presencia en el cercano Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, algunas sin que realmente les interese comercialmente.
La participación del gobierno mexicano en el sector de la aviación del país se ha ampliado constantemente desde que López Obrador asumió el cargo en 2018 y es probable que esto continúe si su partido gana las elecciones de este año.
El corto plazo
El marco regulatorio, la presión impositiva que soportan empresas y pasajeros, y la continua intromisión de los estados en las políticas comerciales de las compañías seguirán marcando el devenir de los acontecimientos en lo que queda de 2024 y el comienzo de 2025.
Está claro que el sector de la aviación en América Latina enfrenta oportunidades y desafíos en lo que podría resultar ser otro año importante en la evolución de la región.
NOTA:
[1] Exceptuando el caso de Aerolíneas Argentinas que es una compañía estatal subvencionada sistematicamente por el Estado argentino.