
Desde el pasado 1 de diciembre de 2022 el Ala 15 (ubicada en Zaragoza) desplegó en la Base Aérea Borcea-Fetesi en Rumanía ocho cazabombarderos EF-18M, haciendo escala para repostaje en la base aérea italiana de Gioia del Colle.
Unos días antes y a modo de avanzadilla para ir preparándolo todo, viajaron experimentados componentes del despliegue en un avión A400M del Ala 31. Y el grueso del destacamento en un A330 del Grupo 45 de Fuerzas aéreas.

El despliegue ha estado compuesto por ciento treinta militares del Ejército del Aire (EA), integrando el destacamento “Viespe”. El destacamento lo han formado pilotos, armeros, mecánicos y personal del Escuadrón de apoyo al Despliegue Aéreo que han garantizado la seguridad de las operaciones, amén de un equipo médico.
Este destacamento bajo control operativo español del Mando de Operaciones ha participado activamente en el escudo aéreo de la OTAN frente a Rusia, vigilando en todo momento el espacio aéreo aliado en el área del Mar Negro.

El Ala 15 forma parte de la élite de las fuerzas aéreas aliadas. Debido a las capacidades que demuestra en ejercicios y despliegues operacionales, así como por las evaluaciones tácticas de la OTAN que siempre ha pasado con nota. Como unidad ha llegado a unos niveles a los que otras unidades aliadas con más presupuesto les cuesta llegar.
El EA ha contribuido con este destacamento respondiendo a la solicitud de la OTAN de mantener e incrementar la contribución de los aliados en la seguridad y estabilidad de la región, mostrando el fuerte compromiso y unidad frente a la agresión rusa en Ucrania y con la Alianza Atlántica. Compartiendo experiencias y procedimientos con otras fuerzas aéreas aliadas transmitiendo la pretendida imagen de consolidada unidad en una defensa común.

La fuerza aérea de Rumanía tiene grandes limitaciones, cuenta con muy pocos aviones relativamente modernos y gran parte de sus aparatos provienen de la época soviética. Para remediar esa situacion el gobierno rumano ha adquirido a Noruega 32 F-16 Fighting Falcon que llegarán este año. Cabe destacar el gran apoyo recibido en todo momento por la fuerza española de parte del personal rumano.
La misión del destacamento Viespe ha sido de policía aérea reforzada, realizando patrullas aéreas y manteniendo aviones en QRA (Quick Reaction Alert) de 24h para la interceptación e identificación de aeronaves que ingresaran en el espacio aéreo de Rumanía sin autorización.

Una misión como esta supone para todos los miembros del destacamento una gran responsabilidad que asumen con agrado. En sus manos están unas capacidades muy costosas y complejas de manejar y mantener en vuelo. Todo esto en un teatro de operaciones muy exigente bajo el paraguas OTAN y representando a España.
En ocasiones parece que los que brillan más son los pilotos pero nunca hay que olvidar el encomiable trabajo y esfuerzo del personal de tierra como son los mecánicos y armeros. Su esfuerzo día y noche para mantener a los aviones disponibles para el vuelo bajo las duras condiciones del invierno en Rumanía es digno de mención.

La principal exigencia para los pilotos ha sido el tiempo de reacción, lo que exige estar en todo momento preparados para la misión y la capacidad de concentración ha de ser máxima. Los pilotos son los ojos del mando en el aire para poder identificar y llegado el caso derribar cualquier aeronave no autorizada.
Los pilotos realizan un briefing previo a la entrada de servicio en el que dan un repaso a todos los aspectos de la misión, y en el momento en el que entran de servicio han de estar preparados para estar en el aire en el menor tiempo posible.

El trabajo diario que han llevado a cabo nuestros bravos pilotos les ha resultado muy conocido, siendo que España participa en la misión BAP (Baltic Air Policing) desde 2006 cuando el Ala 14 destacó cuatro de sus Mirage F1M a la Base Aérea de Siauliai en Lituania. Los pilotos del Ala 15 han aprovechado para realizar ejercicios y maniobras con otras fuerzas aéreas aliadas.
Pero su principal misión ha siso vigilar el espacio aéreo de la OTAN ante la constante presencia de aviones rusos sin identificar, sin plan de vuelo y con los transpondedores apagados. En este “juego” los aviones rusos pueden comprobar la respuesta radar y la firmeza y resolución con la que se envían los cazas a interceptar cualquier avión que quiera entrar en el espacio aéreo OTAN.
Así como demostrar la determinación colectiva de disuasión hacia cualquier adversario que suponga una potencial amenaza contra un estado miembro de la Alianza.

Al menos dos F-18M han estado en todo momento en alerta y en cuanto algún radar OTAN detectaba una traza sospechosa los aviones despegaban para interceptarla, identificarla y evitar que entrara en el espacio aéreo rumano. Los aviones estaban en el aire antes de 15 minutos tras recibir la alerta, es lo que se denomina alerta “Alpha Scamble”.
La configuración de los EF-18M españoles ha sido la típica de una misión aire-aire de Policía Aérea. Han montado misiles todo tiempo AIM-120 de guía radar con capacidad BVR (más allá del alcance visual), misiles Iris-T de guiado infrarrojo y el cañón Vulcan de 20mm municionado con 570 cartuchos. El elemento más destacable que han portado los aviones para esta misión de defensa aérea ha sido el pod Litening que permite hacer identificaciones muy lejanas de cualquier traza que entrara en el espacio aéreo a controlar.

El control de los radares está ubicado en Torrejón de Ardoz (Madrid) donde se encuentra el CAOC-TJ encargado de vigilar todo el flaco sur de la Alianza Atlántica. Son alrededor de once millones de kilómetros cuadrados que van desde las Islas Azores hasta Rumanía y desde las Islas Canarias hasta Turquía. La OTAN cuenta con otro CAOC en Uedem (Alemania) desde el que se vigila el flanco norte.
Los EF-18M del Ala 15 han tenido que operar en las circunstancias climatológicas adversas que suponen los inviernos rumanos. Cabe destacar que el Hornet es uno de los aviones más robustos que hay actualmente en servicio, fue diseñado con criterios y exigencias navales de escaso mantenimiento en despliegues oceánicos con la Us Navy de hasta seis meses. De cualquier manera ya va siendo una plataforma veterana que cada vez requiere más horas de mantenimiento por hora de vuelo.
Terminada su misión y relevados por sus compañeros del Ala 12 de Torrejón con siete aparatos, han vuelto los ocho EF-18M a su base de Zaragoza. Inicialmente cuatro aviones el miércoles 29 de marzo y los cuatro restantes el sábado 1 de abril con una fuerte tormenta en el momento de la toma de tierra. De nuevo como en el despliegue se ha hecho escala en la base aérea italiana de Gioia del Colle para reabastecimiento. El personal de tierra retornó en un A330 del Grupo 45 de Fuerzas Aéreas y en un 737 de Air Europa rentado a tal efecto.
Lo mejor como siempre es que han regresado todos y sin novedad, con la misión cumplida satisfactoriamente y dejando bien alto el pabellón de la Fuerza Aérea Española y de España dentro de las fuerzas aéreas de la Alianza Atlántica.
Soy el padre de un integrante del contingente que ha estado en Rumanía,ya lo tenemos en casa,y orgullosos de la misión cumplida.