
Tras algunas demoras y complicaciones, a fines del último verano se publicó la edición más reciente de la revista argentina Defensa y Seguridad.
Si bien el contenido de esta edición atiende intereses lectores fuera de nuestra área de interés, vale la pena repasarla por cuanto el medio que conduce Ricardo Burzaco celebra 18 años de trayectoria y se mete de lleno con la penosa realidad de la defensa militar argentina.
Tal como se puede apreciar desde la propia portada de la revista, 78% de la superficie de esta edición se dedica a realizar una minuciosa revisión de la trágica desaparición del submarino ARA «San Juan», ilustrando los medios involucrados en su fallida búsqueda, evaluando cuál debería haber sido la reacción más indicada ante la emergencia que dio inicio a la tragedia, historiando el programa de submarinos argentinos clase 209 y hasta explorando el flanco más oscuro del caso: Potenciales negligencias, incompetencias y sabotajes de submarinos argentinos.
Crónica y crítica al retroceso militar argentino
Por si lo indicado no bastara para marcar un punto de inflexión histórico en su línea editorial, sus editores y redactores maduran su posición crítica frente a la gestión de la defensa nacional argentina de los últimos 35 años.
En un artículo titulado «Desatinos en la Política de Defensa Nacional» desgranan una larga lista de decisiones e inacciones que ilustran como las fuerzas armadas han quedado reducidas a un presupuesto mínimo (0,8% del PIB, 91% del cual se aplica al pago de remuneraciones), faltas de capital humano (que muchas veces ingresa a sus filas mientras encuentra salidas laborales mejor pagadas), sin inversiones estructurales, abastecidas por compras de poca lógica, fracasando estrepitosamente en las pocas iniciativas conjuntas desarrolladas en la última década y, lo que probablemente sea más relevante, huérfanas de una visión estratégica que dicte para qué mantiene Argentina tres fuerzas armadas y cuatro de seguridad interior…
En un tramo más convencional, esta edición provee también un resumen de noticias en el cual rescatan novedades recientes tales como la adquisición o recepción de material de vuelo para distintas fuerzas armadas y de seguridad argentinas: Cazas Super Etendard Modernisés para la Armada, helicópteros AW119 Koala y AW169 para la Gendarmería, Agusta-Bell 206 para el Ejército y Bell 412EP para la Fuerza Aérea, entrenadores T-6C+ Texan II para la Fuerza Aérea y un transporte Learjet 35A para la Policía Federal.

Si bien todas esas adquisiciones fueron conocidas por nuestros lectores, DEYSEG nos sorprendió con la revelación de que la Dirección de Aviación del Ejército Argentino decidió la baja de los últimos Cessna T207 disponibles en su flota a fines del año pasado, marcando el final de una carrera de poco más de cuatro décadas de servicio en esa institución militar.
Ampliando lo indicado por la propia DEYSEG, el Ejército Argentino incorporó cinco ejemplares modelo 207 y cuatro modelo 207A entre 1976 y 1977 y supo operarlos tanto desde su aeródromo militar de Campo de Mayo (Buenos Aires) como a través de secciones de aviación asociadas a grandes divisiones de la fuerza terrestre en Rosario (Santa Fe), Córdoba y Bahía Blanca (Buenos Aires); perdiendo cuatro máquinas en accidentes mayores acaecidos entre octubre de 1977 y noviembre de 1993.
Reconocimientos: Pedro Obregón colaboró en la elaboración de este comentario. También consultamos Wikipedia.