Nuevamente el Ejército del Aire ha desplegado en la Base Aérea de Zaragoza las unidades de caza y ataque del Mando Aéreo de Combate para que se ejerciten en el cercano campo de tiro de Bardenas Reales. Desde el 7 hasta el 11 de Mayo el cielo aragonés ha sido testigo de una elevada actividad aérea coordinada por el Mando Aéreo de Combate, ubicado en la Base de Torrejón de Ardoz.
Zaragoza ofrece un entorno privilegiado: una base con dos pistas de primera categoría, una plataforma que por dimensiones es de las mayores de Europa, disponibilidad de unidades e instalaciones de apoyo, áreas de vuelo completamente libres de tráfico comercial y finalmente la cercanía del campo de tiro de Bardenas
Mando Aéreo de Combate: Adsumus custodes pacis
El ejercicio Tormenta está coordinado por el Mando Aéreo de Combate y en él participan sus unidades con capacidad aire-superficie. Este año las Alas 11, 12, 14, y 15 han participado el ejercicio. El Escuadrón de Zapadores Paracaidistas (EZAPAC) ha proporcionado el marcado de objetivos desde tierra, desplegando sus controladores Bullfighter en el Polígono de Tiro de Bardenas para realizar las oportunas conducciones. El Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo (EADA) ha participado con sus UAV Raven y el Centro Logístico de Armamento y Experimentación (CLAEX) ha evaluado la interoperabilidad de las unidades participantes.
Tormenta es el colofón anual a los planes de adiestramiento avanzado en misiones aire-superficie que realizan las Alas de Combate. Se evalúan todas las capacidades de las unidades desplegadas, incluyendo pilotos, armeros y mecánicos. Se trabajan las tácticas, técnicas y procedimientos habituales de cada unidad, incluyendo como elemento esencial el transporte, montaje y carga de armamento real.
Durante los cinco días de operaciones aéreas se ha trabajado en dos bloques diferenciados. Por un parte durante los dos primeros días los participantes han utilizado material de prácticas. Los días 9, 10 y 11 se han reservado para la utilización de armamento real, destacando como viene siendo habitual las bombas de guiado láser GBU-48 y GBU-10, las clásicas MK82 lisas de propósito general y finalmente los AGM-65 Maverick en inventario desde la incorporación del EF-18 en España.
Para el Acuartelamiento de Bardenas estos días son jornadas de máxima actividad y concentración, todos los ojos miran a esta pequeña extensión de territorio que durante estos días prueba, nuevamente, su importancia para la aviación de combate española. El Polígono de tiro es el escenario donde el Ejercito del Aire culmina la demostración de sus capacidades de ataque. En esta ocasión el Genera Jefe del Mando Aéreo de Combate, ha sido de nuevo testigo de las evoluciones de las aeronaves bajo su mando.
En lo referente a los aviones participantes, el EF-18 Hornet vuelve a poner de manifiesto sus sobradas aptitudes como plataforma de ataque aire-superficie. Esta aeronave sigue cumpliendo año tras año con las misiones encomendadas. Los diversos procesos de modernización a los que viene siendo sometido anualmente mantienen este sistema de armas en primera línea. Por su parte el sistema Eurofighter está alcanzando su nivel de madurez. Si bien es una plataforma cuyo rol principal es el aire-aire, el pod Litening en combinación con las GBU de guiado láser contribuye de forma notable a incrementar las capacidades del Ejército del Aire.
La parte de reconocimiento aéreo táctico una vez finalizada la misión ha sido realizada por los EF-18 del Ala 12, equipados con el Pod Reccelite, siendo esta la única unidad del Ejército del Aire capacitada para su utilización, heredando el papel que desempeñaron los míticos Titanes del Ala 12 a bordo de sus RF-4C.
Finalmente, y como nota curiosa, en esta ocasión ha sido habitual ver intercambios de tripulaciones entre los dos sistemas de armas, cediendo cabinas traseras a integrantes de otras unidades. Con ello se potencia el trabajo en equipo y se mejora la interoperatividad entre las diversas unidades.
La exigencia como base del éxito
El entrenamiento con armamento real es una necesidad. El Ejército del Aire, como garante de nuestra soberanía, se prepara para proyectarse en todo tipo de situaciones, siendo para ello imprescindible la realización de ejercicios como este.
El éxito de Tormenta se apoya, por un lado, en la experiencia de las unidades participantes, ese know-how que se va transmitiendo y mejorando año tras año.
El otro gran pilar es, como no podía ser de otra manera, el personal integrante de estas unidades. La aviación de combate es un entorno de elevada exigencia y complejidad, requiriendo un enorme esfuerzo que debe ser apreciado y reconocido. La plataforma Sur de la Base de Zaragoza es un hervidero de actividad durante el ejercicio, en un primer golpe de vista se aprecia combinación de trabajo en equipo, coordinación y profesionalidad. Las mermas presupuestarias que sufre el Ministerio de Defensa durante los últimos años son compensadas con el esfuerzo y la entrega de las personas que integran sus unidades, ellas son las verdaderas protagonistas de este artículo.
Nota del Autor:
El autor desea reconocer el apoyo recibido por la Oficina de Comunicación del EA y por el Mando Aéreo de Combate. Mención especial al personal que nos ha ayudado estos días a cubrir el ejercicio desde la Base de Zaragoza y en el Polígono de Bardenas. Sin su colaboración no hubiese sido posible la realización de este artículo.