El A400M del Ejército del Aire Español en FIDAE 2018

El T.23 camino del Cono Sur

El sol se pone lentamente sobre la plataforma del Ala 31 en la Base Aérea de Zaragoza. El personal de tierra trabaja laboriosamente alrededor de un T.23, denominación española del Airbus A400M. Un camión cisterna llena los tanques de combustible y a lo lejos un pequeño grupo de personas observa las operaciones prevuelo. Algo indica que no es una misión de entrenamiento habitual.

Justo después del ocaso el avión despega rumbo hacia su gira por el Cono Sur. Gracias a un acuerdo de colaboración entre el Ejercito de Aire (EA) y Airbus, este aeronave estará presente durante los próximos días en la Feria Internacional del Aire y del Espacio, FIDAE 2018, así como en otros puntos de la geografía sudamericana a posteriori de la feria.

Unas 9 horas de vuelo tuvo por delante la tripulación de este avión, hasta hacer escala en la ciudad brasileña de Recife. Allí fueron relevados por otra tripulación del Ala 31 que inmediatamente despegó poniendo rumbo a Santiago de Chile.

Este salto Atlántico pone de nuevo de manifiesto el enorme aumento de capacidades que el Ejercito del Aire está experimentando con la incorporación del T.23 a su inventario. Además de los aspectos más obvios como tamaño, altura, bodega de carga y performance general de la aeronave, lo primero que llama la atención al ver las operaciones del T.23 es lo rápidamente que se lanza al aire desde la llegada de la tripulación al avión. Entre la puesta en marcha de los motores y el inicio de la rodadura a la cabecera de la pista apenas transcurren unos minutos, nada comparable al venerado C-130 Hércules, cuyo proceso de puesta en marcha era menos ágil.

El T.23 es una plataforma de transporte aéreo estratégico formidable y el Ejército del Aire lo está poniendo de manifiesto día a día. Poner 30 toneladas de material en Dakar, cruzar el Atlántico en un único vuelo sin escalas, apoyar al Ejército de Tierra desplegado en Letonia y así un largo etcétera de misiones que ayer eran impensables y que hoy en día están pasando a ser rutina. 40 años de salto tecnológico separan al T.10 (denominación española del C-130H) y al T.23. Lo que antes se sacaba adelante con mezcla de experiencia, tablas, olfato e intuición, hoy en día es supervisado por un conjunto de computadores que libera a las tripulaciones de tareas inherentes a la mecánica de vuelo de forma que estas puedan concentrarse plenamente en la misión.

Estos días el T.23 está comenzando a escribir un nuevo capítulo en la historia del Ejército del Aire.

La llegada a Santiago de Chile

Finalmente y tras la escala técnica de Recife, el A400M-180 T.23-02 (31-22) arribó al aeropuerto internacional Arturo Merino Benítez a las 14:47 (hora local) hs. del martes 3 de Abril. Inmediatamente la máquina española quedo expuesta en la plataforma de FIDAE 2018 donde será visitado por numerosas delegaciones, y desde donde partirá para realizar diversos vuelos de demostración durante la feria.

Airbus está en plena promoción de esta aeronave en diversos mercados y en esta ocasión cuenta con la inestimable colaboración del Ejercito del Aire, que proporciona la aeronave y varias tripulaciones. De esta manera el Ejercito del Aire muestra su decidido apoyo a la industria aeronáutica española.


Colaboraron en la preparacion este informe: José Luis Lezg, y destacados en FIDAE 2018: Cristian Castro Marín, Eduardo Cancino Román y Luis Quintana Aranguíz.


 

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