
El pasado mes de agosto hablamos en este mismo medio del renacer del Eurofighter. Con pedidos de refuerzo de tres de los cuatro países socios, y una serie de perspectivas de exportación que impulsarán la producción hasta la década de 2030, las empresas asociadas del Eurofighter están sopesando la necesidad de acelerar la producción del avión
Los contratos de exportación a Kuwait y Qatar ayudaron a impulsar el programa multinacional, mientras que la necesidad de retirar los aviones estándar Tranche 1, más antiguos y difíciles de actualizar, llevó a Alemania a comprar 38 cazas Tranche 4 de nueva construcción. España pronto siguió su ejemplo y ordenó 20 Eurofighters para reemplazar a los viejos EF-18 Hornet para su programa Halcón. A ellos se sumó Italia, que planea adquirir 24 Eurofighters para reemplazar la flota del Tranche 1.

Dassault saca músculo
La velada competencia que mantienen los aviones de combate europeos Rafale (desarrollado por la francesa Dassault Aviation) y Eurofighter (del consorcio multinacional formado por Airbus, BAE Systems y Leonardo) la va ganando uno u otro según que números se analicen.
El mayor exportador ha resultado ser, por el momento, Dassalt Aviation que ya suma 323 Rafales vendidos al mercado internacional, frente a 151 Eurofighters.

Sin embargo, en el cálculo general de pedidos, es este último el que se lleva los honores, con 749 unidades comprometidas, frente a las 548 del avión de Dassault.
En la comparativa hay que tener en cuenta que el Eurofighter cuenta con cuatro socios de lanzamiento (Alemania, Gran Bretaña, España e Italia), frente al Francia, único desarrollador del Rafale.

Como ya analizamos en detales en El renacer del Eurofighter, las expectativas de ventas fuera de Europa del Eurofighter no son malas, atendiendo al interés de Arabia Saudí en adquirir otras 48 unidades adicionales de un modelo que ya opera RSAF, y al de Turquía, igualmente dispuesta a comprar 40 máquinas.
En ambos casos, el “tiro en el pie” del veto alemán, alegando violaciones de derechos humanos en esos países, ha venido impidiendo hasta hace poco dichas operaciones. Trabas de este tipo explican parte del éxito internacional de Dassault y sus buenas expectativas de cara a futuro.

Offset
Actualmente las mayores expectativas de ventas del Rafale vienen mayormente desde Asia. Allí se está negociando con Indonesia la venta de otros 58 aviones más (ya lleva pedidos 42), para alcanzar una orden total de cien unidades.
Esa es la cifra que Dassault Aviation le exige al gobierno indonesio para permitir que la empresa local PT Dirgantara Indonesia (PTDI) fabrique al menos parte de los aparatos en el país, e incluso algunas unidades completas.

Tras los dimes y diretes de hace unos años, India es otro de los clientes del Rafale que prepara la compra de nuevos aviones, en este caso de la versión aeronaval Rafale-M para operación embarcada. Los 36 aparatos de esta versión que quiere armada indú serán los primeros de esta variante que comercializa Francia fuera de sus fronteras.
Irak planea adquirir por su parte 12 aparatos; mientras que Bangladesh también está negociando con París la adquisición de entre 8 y 12 Rafale, para lo que el presidente francés, Emmanuel Macron, ha tratado de contribuir en una reciente visita al país. Su competidor allí es de nuevo el Eurofighter Typhoon.

Dejando Asia y viniendo más cerca al Brasil de Lula, Macron ofertaría en una próxima visita a Brasilia hasta 30 cazas Rafale usados (lo que plantearía, de aceptarse, un probable problema logístico para la Fuerza Aérea de Brasileña).
Resumiendo, vale decir que actualmente el caza de Dassault se encuentra participando en doce concursos y consultas a nivel mundial.
La fortaleza de las carteras de pedidos de Rafale y Eurofighter
Próximo a concluir 2024, sumando todos los pedidos en cartera, Dassault Aviation tiene pendiente la entrega de 260 Rafales.
En cuanto al Eurofighter, del que ya se han entregado algo más de 600 unidades, quedan por fabricar por encima de 140 aviones adicionales con los que cubrir sus actuales compromisos. Esto elevará a 749 las unidades suministradas a nueve países.

La suma incluye 25 aviones del programa español Halcón II, otros 20 anunciados el pasado junio por Alemania, y 24 que poco después trascendió que también va a adquirir Italia.
Más allá de los cuatro socios originales, hay que contar a Arabia Saudí, con 72 unidades (sin contar la posible venta de los 48 adicionales citados más arriba); Austria, con 15; Qatar, 24; Kuwait, 28, y Omán, 12.
Ambos adversarios enfrentan el futuro con confianza, en el marco del aumento de la inversión en defensa, impulsada por los conflictos de Ucrania y Medio Oriente, y las tensiones con China en la región de Asia-Pacífico.
