El negocio de los viajes de negocios (3/3): Tendencias 2024 en los viajes aéreos

Dreamliner de KLM operando en el aeropuerto de Huston (foto: Javier Vera).

La capacidad de las aerolíneas a nivel mundial no ha seguido el ritmo de la recuperación de la demanda, en parte debido a la escasez de mano de obra que afecta a muchas partes de la cadena de valor de la aviación, así como a problemas de la cadena de suministro que afectan a los sectores de fabricación y mantenimiento de aeronaves.

Los precios se ven afectados por la baja capacidad

Muchas aeronaves fueron retiradas durante la pandemia y luego no ha sido tan barato recuperarlas debido a los altos costos operativos y de combustible. Los aviones más antiguos también son menos viables debido a sus mayores emisiones.

Por otra parte, las compañías aéreas no pueden incorporar aviones nuevos, y más eficientes, tan rápido como les gustaría, ya que Airbus y Boeing mantienen su ritmo de producción y retrasan las entregas. También continúa la muy pregonada escasez global de pilotos disponibles, y se espera que el déficit continúe aumentando hasta 34.000 pilotos para 2025.

La fuerte apreciación del dólar estadounidense desde 2022 también ha afectado los precios. Muchos gastos, incluidos el arrendamiento de aviones y el combustible, se pagan en dólares, lo que limita las inversiones. A esto se suma el aumento de las tasas de interés.

El hecho de que el espacio aéreo ruso, ucraniano, y de algunos países de Medio Oriente permanezca cerrado también aumenta los costos de combustible en los vuelos a muchos destinos asiáticos desde Europa.

En 2024 seguiremos viendo muchos aeropuertos operar al límite de su capacidad (foto: Pexels)

En otro sentido, el costo del combustible para aviones ha caído después de registrar unos máximos históricos en el segundo trimestre de 2022, lo que podría ayudar a aliviar las presiones sobre los precios. Aun así, la IATA espera que los costos del combustible representen el 28% de la estructura de costos promedio de las aerolíneas en 2023, lo que aún está por encima del promedio de 2019 del 24%.

Cambio de mentalidad

Toda la cadena de suministro de viajes, que alimenta reuniones y eventos, ha aumentado los precios significativamente. La disponibilidad también es restringida, lo que afecta los precios.

Muchas empresas no han ajustado completamente su mentalidad en términos de presupuesto, ya que muchos compradores todavía anticipan un regreso a los precios de 2019.

En este momento, las empresas no pueden tener ideas preconcebidas sobre hasta dónde llegará su presupuesto destinado a viajes corporativos. Una tormenta perfecta de disponibilidad restringida y precios más altos hacen que una estrategia centralizada sea la forma más eficaz de planificar y gestionar la actividad de reuniones de trabajo presenciales.

Después de la pandemia los plazos de organización de eventos siguen siendo cortos. Sin embargo, los organizadores deberían mirar ahora a 2024, y los años venideros, como ciclos de planificación, por tanto de anticipación de 12 meses, si quieren mantener el gasto en tarifas aéreas en un nivel razonable.

A medida que las empresas con empleados que viajan con frecuencia reducen esos viajes, tienen menor poder de negociación ante los proveedores. Organizar con tiempo reuniones y eventos ayudará a la consolidación del gasto en viajes y brindara a los compradores más influencia cuando se trata de negociaciones de precios con las agencias de viaje corporativas (y a su vez con aerolíneas y hoteles).

La planificación anticipada de los viajes será la clave del ahorro en los años venideros (foto: Pexels – Denner Trindade).

El turno de las reuniones internas

Durante la pandemia la demanda de viajes internos cayó con fuerza. No solo por las restricciones, sino también por la explosión del home working y las reuniones virtuales. Como reacción evidente a dos años de fuertes restricciones, resurgió una demanda de reuniones presenciales que se centren en fomentar y retener el talento y la productividad de los empleados.

Los procesos de incorporar y capacitar al personal se siguen realizando mayoritariamente de manera presencial, en especial por las empresas valoran a sus empleados y a la inversión que han hecho en ellos a lo largo de los años.

Esto es especialmente relevante a la hora de reclutar y retener empleados, y es una forma de demostrar que las empresas valoran a su gente.

La reuniones internas de las empresas multinacionales siguen siendo un factor importante a la hora de organizar viajes de trabajo (foto: Pexels-Christina Morillo).

Los eventos sociales están creciendo

Cada vez es más complicado para una fuerza laboral dispersa en varias locaciones alrededor del mundo interactuar con los clientes y usuarios, colaborar entre si, sumergirse en la cultura de la empresa y estar motivada a menos que existan reuniones cara a cara. Al menos de tanto en tanto.

De hecho, el 90% de las empresas está totalmente de acuerdo en que las reuniones presenciales crean vínculos entre las partes interesadas de forma más rápida y sólida que las virtuales.

Los eventos que reúnen a las personas son ahora más comunes entre las empresas que invierten en actividades de team building. Dichas actividades construyen relaciones e impulsan el networking en las multinacionales. Las compañías de primera línea están protegiendo los presupuestos para estos tipos reuniones.

Hora de reevaluar lo importante

Los contratos con las agencias de viajes se están renegociando ampliamente, a menudo por primera vez desde la pandemia. Sin embargo, muchos compradores no tienen el mismo volumen de viajes que antes de la pandemia, lo que da lugar a tarifas más altas y descuentos menos generosos.

Las empresas deben centrarse en viajes de negocios que creen experiencias que atraigan y retengan el talento y permitan a los empleados ser más productivos cuando viajan.

Estrategias para 2024: Un cambio hacia la planificación a largo plazo

Las empresas deben esperar un mercado turístico con más reservas anticipadas si los viajes de ocio y placer continúan elevando los precios. Por tanto, planificar con anticipación permite a los compradores explorar más opciones a mejores precios.

Las empresas deben sumar el gasto en viajes para maximizar el valor para negociar con las agencias de viajes corporativos. El objetivo obvio es negociar mejores condiciones. El análisis de datos puede hacer el trabajo pesado y resaltar oportunidades para reducir costos. Las empresas también pueden hacer concesiones sobre cuándo viaja su personal (concentrar los viajes en temporada baja).

Las empresas con empleado que viajan deberan tener en cuenta como se modifica su poder de negociación con las agencias de viajes corporativas (foto: Pexels- Yan Krukau).

Las herramientas de optimización de precios

El seguimiento de precios puede ayudar a las empresas a evitar pagar de más. Los proveedores de viajes y alojamientos están recurriendo a algoritmos sofisticados e inteligencia artificial para ayudar en los modelos de tarifación, incluida la fijación de precios continua. Los clientes deben estar atentos y utilizar herramientas que les ayuden en este entorno altamente complejo.

Probar nuevas tecnologías, políticas y estrategias de viajes ayudará a las empresas invertir de una manera más eficiente sus recursos. Además, las empresas deben pensar de manera innovadora en términos de a dónde viajan, dónde se hospedan sus empleados y que tipos de eventos realizan.


Fuentes consultadas:

Accenture , Fondo Monetario Internacional, Skift Research , Ey , The Economist, CAPA, Global, Business Travel Association, STR , IATA, Airline Weekly y Oliver Wyman.


 

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