Según una gacetilla despachada a los medios, Boeing se hizo presente en la XXXII Feria Internacional del Aire y el Espacio para destacar sus productos y servicios comerciales, de defensa y apoyo y sus sistemas y capacidades profesionales.
Procurando contribuir al desarrollo de un sector aeroespacial sostenible, la empresa aseguraba tener como objetivo en esta feria avanzar con el fortalecimiento de asociaciones y la promoción de la innovación en sustentabilidad y eficiencia.

“Estamos emocionados de ser parte de FIDAE una vez más. Esta feria aeroespacial de primer nivel, que reúne a la industria de la región y más allá, es una oportunidad para mostrar nuestras iniciativas, productos y servicios en los mercados comercial y de defensa y la sostenibilidad”, dijo Landon Loomis, presidente de Boeing para América Latina y el Caribe y vicepresidente de Política Global.
Navegando en medio de la tormenta
Más allá de las declaraciones elegantes y políticamente correctas, la realidad nos dice que, tras casi un siglo construyendo una sólida reputación como una de las empresas más fiables del planeta, Boeing Commercial Airplanes ha caído en desgracia y enfrenta un futuro incierto que ya provocó el inicio de un recambio gerencial de alto nivel en esa división y en el cuadro corporativo.

Pero, apalancándose en sus más de 90 años de historia y la sólida asociación que asegura tener con América Latina, Boeing contrató este año un stand de dimensiones apreciables en el Hall C (C06) y dos chalets frente al rodaje a la cabecera 17 izquierda (B4-B6) para reforzar su posicionamiento regional.
Viviendo en buena medida de «glorias pasadas», su traumatizada división comercial hacía referencia a los casi 700 aviones comerciales de la marca que se mantienen en servicio en la región y aseguraba ofrecer «una amplia gama de productos y servicios que brindan flexibilidad, confiabilidad y eficiencia incomparables», ilustrándo su oferta con 737MAX de la aerolínea dominicana Arajet que se mostró casi toda la semana en la exhibición estática.

Su interés de mantener y mejorar el posicionamiento actual se sustenta en proyecciones propias que indican que, en los próximos 20 años, las aerolíneas de América Latina y el Caribe necesitarán 2.105 nuevos aviones comerciales, y 128.000 nuevos pilotos tripulantes de cabina y técnicos que operen y mantengan ese material de vuelo.
En el segmento de los productos de defensa y seguridad, la firma asegura estar presente en América Latina desde 1932, suministrando aviones de combate, transporte (pax, carga y VIP), sistemas de defensa aérea, satélites y vehículos aéreos no tripulados a las fuerzas armadas de la región.

Este año, la exhibición de Boeing Defense, Space & Security destacaba su avión de patrulla marítima P-8A Poseidon (montado sobre una célula 737 Serie 800), el sistema avanzado de entrenamiento de pilotos T-7A Red Hawk (¿potencial candidato a reemplazar los F-5E/F Tigre III de la Fuerza Aérea de Chile?), el helicóptero pesado CH-47 Chinook y el sistema aéreo no tripulado ScanEagle.
Compromiso con el talento STEM
La firma asegura estar también comprometida con América Latina más allá del mero negocio aeroespacial y dio difusión a las inversiones que realiza en el terreno de la educación para inspirar carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, más conocidas por su sigla en inglés STEM (Science, Technology, Engineering & Mathematics).

Esto incluye apoyar programas como los que impulsa la Pan American Development Foundation (PADF, Fundación Panamericana para el Desarrollo) para abordar las necesidades de las poblaciones vulnerables en América Latina y el Caribe, estimular los medios de vida sostenibles y promover los derechos y la justicia.
Centrándose en el objetivo de descarbonizar la aviación comercial, la empresa también participó de la conferencia Wings of Change que la Internacional Air Transport Association (IATA, Asociación Internacional del Transporte Aéreo) organizó los días miércoles 10 y jueves 11 de abril en el Sheraton Santiago Hotel & Convention Center de Santiago.

Loomis participó del panel “Visión conjunta de industria y gobierno: ¿Cómo puede la aviación en América Latina alcanzar net zero de manera sostenible?” y su colega, Otávio Cavalett, líder regional de Políticas y Asociaciones de Sostenibilidad Global para América Latina, fue parte del foro de “Nuevas tecnologías y esfuerzos emergentes para apoyar la descarbonización de la aviación”.
Fuentes consultadas en Internet: Boeing, Internacional Air Transport Association, Pan American Development Foundation y Wikipedia.