
El Ejército del Aire es una compleja organización que, de manera muy simplificada, tiene como misión esencial poner en el aire aeronaves con diferentes misiones. Todos los que estén familiarizados con la aeronáutica son conscientes de la cantidad de personas y recursos que hay detrás trabajando para que los aviones y helicópteros con la cruz de San Andrés surquen nuestros cielos. En esta ocasión Gaceta Aeronáutica quiere acercar a nuestros lectores las funciones que desarrolla la Escuadrilla de Control de Tránsito Aéreo de Zaragoza (ECTA Zaragoza), una unidad esencial para el desarrollo de las operaciones aéreas en Zaragoza y su TMA. Si bien la unidad ha ido cambiando de nombre y estructura, desde finales de los años 50 y coincidiendo con la llegada de la USAF a Zaragoza, un grupo de hombres y mujeres del Ejército del Aire han desempeñado una labor discreta, eficaz e imprescindible. A lo largo del artículo contaremos con las aportaciones de diversos miembros de la escuadrilla que nos describirán sus cometidos y pondrán en valor el trabajo que muchos integrantes del Ejército del Aire realizan entre bambalinas, sin luz ni taquígrafos pero con un espíritu de servicio y profesionalidad sobresalientes.

Estructura y funciones de la Escuadrilla
La Agrupación de la Base Aérea de Zaragoza depende del Mando Aéreo General (MAGEN). Dentro del Grupo de Apoyo se encuentra el Escuadrón de Apoyo y Comunicaciones, unidad en la que se encuadra la ECTA. Al igual que muchas unidades, la ECTA está estructurada con una Jefatura con el apoyo de una Secretaría y un Negociado de Operaciones. Por debajo se despliegan las tres áreas de responsabilidad de la unidad: la Sección de Control de Tránsito Aéreo, la Sección de Pistas y Recuperación y la Sección de Preparación de Vuelos.

La Sección de Control de Tránsito Aéreo centralizaría la función más conocida de las que desarrolla la unidad, el control de tráfico aéreo. La Sección integraría tres tipos de control, por un lado la Torre de la Base de Zaragoza, por otro lado el Control de Aproximación de la TMA de Zaragoza y por último el control GCA de la Base de Zaragoza. En este punto es preciso recordar que la TMA de Zaragoza, junto con todas las instalaciones que están bajo su control, es una de las zonas con mayor intensidad de vuelos militares de la geografía española. Esto hace que la ECTA de Zaragoza sea una de las unidades que demanda controladores plenamente capacitados para trabajar en este entorno aeronáutico.
La diversidad de aeronaves, desde cargueros hasta avionetas deportivas, pasando por todo tipo de aeronaves militares (transportes, helicópteros, cazas) hacen de Zaragoza un desafío para todo aquel que quiere desarrollar su profesión como controlador aéreo. Cuando un piloto de una compañía de carga entra con su Boeing 777 en la TMA de Zaragoza y contacta con Aproximación y con la Torre, no notará ninguna diferencia con otros aeropuertos internacionales de primer nivel, eso habla por sí sólo de la profesionalidad de los integrantes de la ECTA
La Sección de Preparación de Vuelos gestiona las peticiones de todas las aeronaves que salen o llegan, o tienen como alternativo la base de Zaragoza. Por ejemplo, cuando un avión sale a volar es preciso que lleve un Plan de Vuelo así como un conjunto de informaciones aeronáuticas y de meteorología, este paquete de información lo prepara la Sección. Asimismo la Sección se responsabiliza de meter los datos en el sistema para que esté registrado todo en Eurocontrol, nombre abreviado de la Organización Europea para la Seguridad de la Navegación Aérea. Además la sección informará al resto de secciones, torre, aproximación y pistas de que dicho vuelo se va a realizar.

La Sección de Pistas y Recuperación es responsable de la asistencia y apoyo en caso de emergencia, de aquellas aeronaves militares que operen en las inmediaciones de la base, ya sea pertenecientes a las unidades ubicadas o destacadas en la misma, o que con motivo de la realización de algún ejercicio o misión encomendada, transiten en ella.
Asimismo se encarga también de la comprobación del estado de las pistas, calles de rodaje y plataforma militar sur, así como la recuperación de las barreras de frenado tras enganche de aeronaves reactores.
Otro cometido es el de asistir a la aeronaves reactores ubicadas en la Base Aérea de Zaragoza hasta la finalización de su programación diaria de ejercicios y en coordinación con el servicio de transeúntes, asistir a las aeronaves que transiten o destaquen en la Base Aérea de Zaragoza.
Para visualizar el funcionamiento de la unidad se puede realizar un ejercicio muy sencillo. Cuando un avión va a salir a volar es Preparación de Vuelos la que arranca el proceso, generando información y distribuyéndola a los actores implicados. Cuando el piloto se sube al avión son los controladores de la Torre los que le autorizan a salir del parking y es un coche de Pistas el que le guía hasta la cabecera de la pista de despegue. Previamente Pistas habrá revisado la pista en búsqueda de FOD. Una vez los controladores de la torre le autoriza a despegar, el avión se va al aire y cuando se aleja unos pocos kilómetros de la base es transferido a control de Aproximación. A partir de ahí los controladores de aproximación se encargarán de guiar al avión hasta que sea transferido a las otras agencias de control colaterales, como una TMA adyacente o Defensa Aérea (Polar-Pegaso). Este proceso pero realizado a la inversa sería el que realizaría un avión que llega a Zaragoza.
Bien es cierto que no todo está planificado, existen determinados tipos de vuelos como emergencias sanitarias, salidas del avión el barracón de alarma, apagafuegos, etc que lógicamente se gestionan de forma diferente.
Además de esta operativa tan lineal, en paralelo Operaciones se encarga de gestionar una serie de factores externos tales como reservas de espacio aéreo para ejercicios, trabajos aéreos de fotografía en una zona determinada, zonas con limitaciones, etc, de forma que esas externalidades no supongan una alteración en las funciones desempeñadas por la Escuadrilla.

Operaciones gestiona todo aquello que se sale de la rutina y notifica a todas las secciones las incidencias o limitaciones que puedan presentarse en el desarrollo las funciones de la unidad. Asimismo Operaciones se encarga de instruir a terceros que tengan relación con situaciones como la realización de obras en las pistas de aterrizaje, también supervisa la instalación de determinadas infraestructuras en el entorno de la base o de las instalaciones del Ejército del Aire en la TMA, tales como grúas, parques eólicos, etc. Asimismo colabora con Seguridad en Vuelo y CECAF para estudiar el impacto a las operaciones aéreas de estas estructuras. Es en este punto donde podemos y debemos valorar el trabajo que los profesionales del Ejército del Aire desarrollan en su puesto día tras día. Para que las cosas salgan bien es preciso que se encadene el trabajo bien hecho de muchas personas, esta descripción de la operativa de la ECTA es un pequeño ejemplo de ello y por supuesto es extrapolable a muchas y variados cometidos dentro del Ejército del Aire.
Una peculiaridad de la ECTA es el Negociado de Instrucción y Documentación (NIDOC), este negociado tiene como misión preparar y capacitar a todos los controladores destinados a la ECTA para poder adaptarse a las particularidades que tiene Zaragoza. Es decir, la ECTA realiza una especialización sobre la formación básica que realizan los controladores en el GRUEMA (Grupo de Escuelas de Matacán). Asimismo el NIDOC centraliza aspectos como reglamentación, licencias, controles médicos, inglés operacional, etc.
Históricamente la Escuadrilla ha pasado por diversas etapas, siendo inicialmente una unidad muy enfocada al control aéreo. Desde hace unos diez años el dinamismo ha caracterizado el funcionamiento de la ECTA y el personal que la integra ha hecho evolucionar la estructura de la unidad hasta el momento actual. En este sentido es importante recalcar que fue una de las jefas de la Escuadrilla, la Capitán Castellanos Lerín, la responsable de impulsar este proceso de mejora. Ella, que entró como Alférez y salió con el grado de Capitán, marcó una etapa que supuso un punto de inflexión en la Escuadrilla. Asimismo ha habido otros hitos que han sido catalizadores de cambio, tales como el Nato Air Meet de 1998, la celebración de los ETAP, los ejercicios Sirio y Tormenta y en general grandes maniobras o ejercicios militares que día a día demandan más y mejor capacidad de gestión. De hecho ejercicios recientes como el Trident Juncture o el Tiger Meet conviven con absoluta normalidad con el tráfico del segundo aeropuerto en aviones de carga de España.
Control de Aproximación: los ojos tras el radar
La sala del Control de Aproximación de Zaragoza se encuentra en el aeropuerto civil y, si bien es propiedad de AENA, está operada por personal de la ECTA. El traspaso de este control de aproximación al Ejército del Aire se produjo a comienzos de los noventa. Si bien no estuvo exento de polémica el tiempo ha demostrado con creces que la decisión fue plenamente acertada. Cuando uno entra en la sala llama la atención la concentración de las personas que están trabajando en ese momento.
Dos controladores están frente a sus consolas y un experimentado supervisor por detrás de ellos observa con atención, por los altavoces se suceden con rapidez los mensajes “Toro 11 switch to tactical”, “Qatarí 8667 contact tower, one, two, two, decimal one”, “Dumbo 40, dos minutos para punto Sierra”. Un profano no es capaz de apreciar el orden y la procedimentación que hay detrás de todos esos mensajes, la aeronáutica es una ciencia casi casi exacta y el equipo de controladores de la ECTA está formado y entrenado para ello.
Pistas y recuperación: siempre preparados
Un pick up de color amarillo rueda veloz por la plataforma sur de la base de Zaragoza, por la radio se escucha “coche pistas autorizada entrada en tango bravo”, el vehículo cruza la línea roja que marca el final del a plataforma y se introduce en la pista de rodadura, territorio habitualmente reservado para aeronaves. “Torre de Pistas, solicitando entrada por Bravo 3” se escucha por la radio de nuevo, la torre de control da la autorización y el equipo de Pistas entra por la salida B3 para hacer una revisión de rutina en busca de posibles FOD ya que hace pocos minutos acaba de despegar un “heavy”, carguero en el argot de la Escuadrilla.
La Sección de Pistas y Recuperación se caracteriza por estar continuamente en movimiento, son responsables de muchos kilómetros de asfalto y eso exige un esfuerzo notable. Da igual que el cierzo en invierno haga que la sensación térmica sea de -15°C o que en Julio la plataforma se ponga a más de 50°C al sol, ellos tiene un objetivo y una misión que no entiende de climatología ni otros condicionantes.
La torre de control: epicentro de las operaciones aéreas
La torre de control de Zaragoza es una construcción inconfundible, construida hace más de 50 años cuando la USAF comenzó a operar desde la base zaragozana ha sido testigo de todos los acontecimientos que han tenido lugar en esta base. El acceso a la sala superior donde están los controladores se realiza por una angosta escalera, el recorrido equivale al de un edificio de seis plantas aproximadamente. Cuando uno llega al final de la escalera le espera una ingrata sorpresa, aún queda un último tramo de ascenso por una estrecha escalerilla metálica. Al acceder a la sala por primera vez llama la atención la visibilidad que se tiene de toda la base aérea, el acristalamiento integral de la sala llena todo de luz natural y permite una visibilidad de 360°.
El Brigada Durán, la sargento Casanova y la Sargento Hormigo se encuentran realizando el turno de mañana en la torre, aprovechando un pequeño intervalo sin tráficos en la base les preguntamos por su trabajo diario.
Gaceta Aeronautica (GA): ¿Cuál es la misión esencial de la torre?
[Bgda Durán] Nuestra misión básica es despegar y aterrizar todas las aeronaves que entren en la ATZ de Zaragoza desde nuestro espacio colateral, el control de Aproximación de Zaragoza. La ATZ que es nuestra zona de responsabilidad tiene unas 4.3 millas de radio y todo lo que entra y sale de esta zona es lo que nosotros vamos a controlar, básicamente tomas y despegues de aeronaves, tanto civiles como militares.
(GA): ¿Qué misiones desempeña cada uno de los miembros del equipo?
[Bgda Durán] En la torre tenemos tres puestos de controlador. Desde uno de los puestos controlamos toda la circulación por tierra, tanto el rodaje de aeronaves como el movimiento de vehículos. El segundo puesto está ocupado por la controladora que se ocupa de las aeronaves que están en pista o en el aire. El tercer puesto normalmente solo se utiliza en situaciones de elevada carga de trabajo, grandes ejercicios, etc. y estaría ocupado por un controlador que estaría coordinando con Preparación de Vuelos y con Aproximación. En cuarto lugar tenemos al supervisor, en este caso yo, desempeñando tareas de coordinación, sustituyendo a cualquiera de los controladores cuando sea necesario, etc.
(GA): ¿Qué requisitos hay para ocupar el puesto de supervisor en la torre?
[Bgda Durán] Hay un requisito esencial, que sea una persona con al menos dos años de experiencia (suelto) en la torre.
(GA): ¿Hay algo que haga que Zaragoza sea una torre diferente a las del resto del Ejército del Aire?
[Bgda Durán] Bueno, para ser exactos lo que realmente es diferencial es el campo, Zaragoza es la única base de España que tiene dos pistas. Esto aporta complejidad y además una afluencia mayor de tráfico. Por ejemplo, puedo estar trabajando con un F-18 haciendo tomas y despegues en una pista mientras en la otra está operando un carguero civil. La única salvedad es que no podemos hacer tráficos instrumentales simultáneos ya que las dos pistas están muy pegadas. Además de esto el otro factor diferencial es la cantidad y variabilidad de aeronaves que operan aquí.
Tenemos un Aeroclub con avionetas ligeras, el Ala 31 con aviones de transporte, el Ala 15 con aviones de caza, el aeropuerto civil con aviones de pasajeros y de carga, y finalmente las unidades que se despliegan en Zaragoza para hacer ejercicios en Bardenas, Ablitas, San Gregorio, etc, pudiendo ser desde helicópteros del Ejército de Tierra, aviones de la Armada, aviones de transporte de países europeos, etc. Y a eso le tenemos que sumar los habituales helicópteros del 112, la Policía Nacional, la DGT, etc, etc.
Hay que reconocer que a los que nos gusta nuestra profesión trabajar en este entorno y con todos estos elementos constituye una motivación especial, un incentivo. En este punto es preciso recordar el Tiger Meet de 2016, con casi cien aeronaves operando desde nuestra plataforma Sur. Fue impresionante, cuando empezaba la secuencia de despegue empezábamos a sacar al aire a los aviones y cuando iban a despegar los últimos ya teníamos de vuelta los que habían despegado en primer lugar.

(GA): Un entorno tan dinámico como este tiene que ser fuente de anécdotas, ¿no es así?
[Bgda Durán] Por supuesto, OACI plantea que todos tengamos un nivel de inglés mínimo y una fraseología estandarizada para que no haya problemas. Es normal que cada uno por deformación profesional hable o pronuncie a su manera pero eso no supone más que pequeñas anécdotas, nunca ha habido ningún problema. Recuerdo que en grandes ejercicios sí que ha habido alguna vez confusiones en la rodadura cuando los aviones salen por plataforma, desde la torre les indicamos, por ejemplo, “siga al tercer F-16 que va por su derecha” y realmente él desde su posición se confunde porque ve muchos F-16 y todo pintados de color gris.
[Sgto Casanova] Bueno, a veces algunos aviones de carga generan una dificultad mínima porque usan un indicativo radio muy muy similar, por ejemplo 8177 y 8167. Esto junto con la distorsión de la radio ha generado situaciones curiosas como que te contesten los dos a la vez, cuando en realidad te has dirigido a uno de ellos. Además ellos siempre tienen “prisa” por despegar cuanto antes y se producen situaciones curiosas.
[Sgto Hormigos] Últimamente el tema drones comienza a ser motivo de preocupación. Desde hace unos años han proliferado este tipo de dispositivos y eso nos hace estar especialmente alerta. Hace unos años nos ocurrió una anécdota muy curiosa, en la lejanía veíamos un pequeño objeto redondo que se iba metiendo desde la ciudad en nuestra ATZ en un momento en el que teníamos bastantes tráficos. Con los prismáticos no acertábamos a ver con claridad de qué se trataba, supusimos que era un dron y activamos el procedimiento de emergencia, incluso se contactó con una urbanización cercana para ver si era un niño jugando con un dron. En un momento dado el supervisor de la torre mientras mira por los prismáticos dice “yo diría que es un Spiderman”. Y efectivamente, así fue, un globo de helio con forma de Spiderman se había soltado y el viento del este lo estaba metiendo dentro de nuestra área de control. El final es divertido pero la media hora que pasamos hasta que conseguimos identificar el problema fue bastante tensa. Como he dicho antes el tema drones es hoy en día un foco de especial atención.

[Bgda Durán] En alguna época del año también solemos tener incidencias con aves, esta es zona de buitre leonado y también es zona de paso de grullas y otras aves en movimiento migratorio. En periodo invernal tenemos problemas últimamente con los estorninos, tenemos unas bandadas enormes que se acercan a pasar la noche a la plataforma sur. Desde la torre los vemos cuando están posados y literalmente es una mancha enorme en la plataforma, como si se hubiera derramado petróleo y cubriera todo. Este lunes pasado, sin ir más lejos, tuvimos que retrasar un despegue de aeronave civil precisamente porque la bandada de estorninos estaba muy cercana a la pista.
[Sgto Casanova] Si, es verdad, cuando la bandada se levanta y pasa por la torre prácticamente nos dejan “a oscuras”, estamos rodeados de estorninos.
(GA): La jornada de trabajo en la torre estará muy estandarizada y reglada, ¿cómo está organizada?
[Bgda Durán] La torre está operativa 24 horas, 7 días a la semana. Lógicamente los controladores no podemos estar 24 horas seguidas trabajando, nuestro máximo son 16 horas. La jornada arranca con el turno de mañana a las 08:00, normalmente este turno es el que concentra la mayor parte de la actividad de vuelos militares. En este turno tenemos un supervisor y dos controladores, uno que está hasta las 15:00 y otro que alarga el turno hasta las 20:00. A las 15:00 tenemos cambio de turno de supervisor. Por la tarde suele haber mayor cantidad de tráficos civiles, tanto de carga como de pasajeros. A las 20:00 se retira el otro controlador que había empezado a las 08:00 y entra el controlador que hará el turno de noche hasta las 08:00 del día siguiente. El supervisor de tarde se queda en la torre hasta el último vuelo programado. De unos tres años a esta parte las noches han aumentado notablemente su actividad, sobre todo con los cargueros, de hecho casi casi el 50% de los tráficos que controlamos son civiles. Justo antes de la pandemia estábamos en más de 45.000 movimientos anuales, para que la gente se haga una idea del tráfico que puede tener que gestionar Zaragoza. Por supuesto toda esta rutina se tiene que ajustar cuando tenemos ejercicios o maniobras en función de los periodos de vuelo programados, por ejemplo los ejercicios Tormenta o Sirio tienen mucha más carga de trabajo en los turnos de tarde y noche.

(GA): ¿Qué le dirías a alguien que va a venir a la torre de Zaragoza como controlador?
[Bgda Durán] Soy de Madrid y llevo más de diez años trabajando aquí como controlador y le diría que en ninguna otra base del Ejército del Aire va a controlar como se hace aquí en Zaragoza, no va desarrollar la capacidad que tenemos aquí para trabajar en un entorno con dos pistas y con tantos tráficos y tan diferentes. Hay otro factor adicional y es que al estar cerca de Bardenas y Ablitas estamos acostumbrados a vivir situaciones de emergencia, por supuesto no emergencias necesariamente peligrosas pero si emergencias que suponen salirse de la normalidad y de la rutina y que ayudan a mantener la aptitud como controlador ya que continuamente te enfrentas a escenarios diferentes. Sin duda Zaragoza es el lugar donde los controladores nos desarrollamos profesionalmente con mayor amplitud y profundidad. En 2013 tuve que ir a Afganistán y previamente nos fuimos a Salamanca a hacer un cursillo de preparación. Allí volvimos a encontrarnos con compañeros y profesores que nos preguntaban “¿cómo hacéis esto o lo otro en Zaragoza?” porque es la base más “desafiante” para los controladores aéreos del Ejército del Aire. Las comparaciones son odiosas pero es cierto que muchas bases son pequeñas y con tráfico exclusivamente militar y no viven la profesión como se vive aquí.
[Sgto Hormigos] En mi caso yo soy de Badajoz y tenía ciertas reticencias a venir a Zaragoza, por un lado estaba muy lejos de mi casa y por otro me daba “respeto” controlar. Era una contradicción, quería ser controladora pero me daba mucho respeto trabajar controlando aviones. Desde el principio supe que Zaragoza iba a ser la mejor escuela, el sitio donde iba a transformar ese “respeto” por “admiración” a este trabajo. De hecho creo que Zaragoza es la escuela perfecta para evolucionar en nuestra profesión

[Sgto Casanova] Mi caso fue un poco diferente, yo soy de aquí y cuando salí de la Academia tuve la gran suerte de poder elegir y me vine a Zaragoza. Recuerdo cuando estaba en Salamanca sacando el curso que me decían “ya verás cuando vayas a Zaragoza, vas a ver qué cantidad de tráfico, nos vas a parar ni un minuto”. En mi caso he estado dos periodos en Salamanca, entre ambos es cuando me solté como controladora en la torre de Zaragoza. Reconozco que cuando volví en el segundo periodo el trato era sutilmente diferente, la pregunta más habitual era “bueno oye, cuéntanos, ¿cómo es trabajar allí?”
[Tte Rodrigo] El desarrollo profesional depende mucho de tu puesto de trabajo. Es como una planta, cuyo crecimiento depende de la maceta en la que la plantamos. Si quieres desarrollar plenamente tu profesión de controlador aéreo tienes que venir a Zaragoza, el sitio donde vas a tener un verdadero reto profesional.
Agradecimientos:
Gaceta Aeronáutica quiere agradecer a la Oficina de Comunicación del Ejército del Aire y a todos los integrantes de la Escuadrilla de Control de Tránsito Aéreo de Zaragoza, la colaboración prestada durante la realización de este artículo.