
El Pacific Skies 2024 nace con la idea de demostrar la capacidad de despliegue conjunto de tres fuerzas aéreas europeas y de operar una potente fuerza en cualquier zona del mundo. Un evento que recorrió principalmente la zona del Indo-Pacífico y, en el caso del despliegue de personal y medios alemanes y españoles, tuvo como punto de salida la base aérea alemana de Norvenich en Colonia, finalizando todos en la India en la base de Sulur.
Durante el despliegue (ver Pacific Skies 2024), la agrupación Plus Ultra del Ejército del Aire participó en los ejercicios Artic Defender (Alaska), Pitch Black (Australia) y Tarang Shakt (India), además de haber realizado paradas logísticas en algunos de los países de la zona como Japón, Filipinas, o Malasia, entre otros.
Para ello, los tres países europeos implicados en el programa Future Combat Air System (FCAS) desplegaron 28 Aviones de combate, además de 16 grandes aviones de transporte y reabastecimiento en vuelo.

Es destacable que el despliegue se realizó únicamente con medios desarrollados por la industria de defensa europea, lo que se demuestra la capacidad de esta para desarrollar y fabricar productos aeroespaciales de primer nivel como el Eurofighter, el Rafale, el A330 MRTT o el A400M.
Este ejercicio, más que un viaje alrededor del mundo, es el resultado de una cooperación prolongada en el tiempo, a múltiples niveles y en múltiples ámbitos. Una colaboración que culmina en este proyecto, tras la firma de los tres jefes de Estado Mayor, el pasado 4 de septiembre de 2023, de una declaración de intenciones para este despliegue conjunto en la zona del Indo-Pacifico, con el fin de impulsar las relaciones de las tres naciones en el ámbito aéreo.
Despliegue de medios
Los medios del Ejército del Aire español que han estado involucrados en el despliegue son:
- Cuatro Eurofighter (dos del Ala 14 Base Aérea de Albacete, y dos del Ala 11 Base Aérea de Morón de la Frontera, Sevilla).
- Dos A400M del Ala 31 (Base Aérea de Zaragoza).
- Un A330 del Grupo 45 (Base Aérea de Torrejón).
Además de personal del Escuadrón y del Segundo Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo (EADA Y SEADA), UMAAD Madrid y Zaragoza, CLAEX y MAESAL.
Los medios aéreos que han desplegado las otras dos fuerzas aeroespaciales participantes en el Pacific Skies 2024 son:
- Luftwaffe, 8 Eurofighter, 12 Tornado, 4 A400M y 4 A330 MRTT.
- l’Armée de l’Air 4 Rafale, 3 A400M y 2 A330 MRTT.
Además, durante la estancia en la base aérea de Eielson, en Alaska, se desplazó lo que se conoce como Forward Advance Manufacturing Unit, un contenedor desplegable con el equipamiento preciso para completar el proceso de fabricación de un componente aeronáutico: escaneo de una pieza dañada, su impresión 3D, aplicación de tratamiento térmico y mecanizado. Las piezas fabricadas cuentan con el certificado de aeronavegabilidad, algo en lo que el Ejército del Aire es pionero.

Arctic Defender
El Arctic Defender es un ejercicio del tipo Red Flag en el que se simula un combate entre dos fuerzas aéreas con con el mayor realismo posible y el empleo de armamento real.
El Ejército de Aire participó del Ejercicio en Alaska dese el 9 hasta el 17 de julio, junto a las otras fuerzas europeas de la expedición, la Luftwaffe y l’Armèe de l’Air, el USMC y la USAF. En este despliegue, en la base aérea de Eielson, los Eurofighter españoles ejecutaron combates simulados con armamento real, en un entorno de 300.000 km2.
El ejercicio también permitió el adiestramiento en situaciones de combate altamente realista, fortaleciendo la capacidad para enfrentar amenaza potenciales en los escenarios más desafiantes y remotos, llegando a enfrentar más de setenta aeronaves al mismo tiempo. Amenazas que implican confrontar y cooperar con aviones de combate de quinta generación corno los F-22 y F-35. Todo en un contexto de interoperabilidad junto a nuestros aliados, destacando el mantenimiento compartido con la fuerza aérea alemana.
La misiones de aire-tierra para los Eurofighter españoles implicaron el lanzamiento de hasta 24 bombas GBU-16 de 500 kg.

Continuando el viaje hacia Japón, el continente europeo voló durante varias horas muy cerca del espacio aéreo ruso sin tener las molestias de ningún tipo de interceptor.
Pitch Black
Este ejercicio contó con la participación de de aeronaves de Australia, Francia, Alemania, India, Indonesia, Italia, Japón, Malasia, Nueva Guinea Tailandia, Reino Unido, Filipinas, Corea de Sur, Singapur, y por supuesto España. Los Eurofighter españoles se incorporaron en la segunda semana, tras su llegada desde Japón, el pasado 20 de Julio.
Además llegaron observadores de once países: Bangladesh, Jordania, Laos, Arabia Saudita, Sri Lanka, Suecia, Turquía, Emiratos Árabes Unidos y Vietnam.
El Pitch Black es el principal ejercicio táctico de la Real Fuerza Aérea Australiana. Se desarrolla cada dos años y destaca por su marcado carácter multinacional. Esta es la primera vez que España participa y en él se ha entrenado a nuestras tripulaciones, junto con las del resto de naciones participantes, en misiones de ataque aire-suelo, con empleo simulado de armamento, además de misiones de control del aire, empleando armamento simulado aire-aire.
Por otro lado, aprovechando el ejercicio, se realizó un conjunto de actividades en Nueva Zelanda que permitieron, además, posicionar un A400M del Ala 31 en las antípodas de España.
El ejercicio táctico Pitch Black no solo representa una oportunidad excepcional para el perfeccionamiento de las habilidades operativas y tácticas de las fuerzas aéreas de más de 20 países, sino que también destaca como un emblema de la colaboración multinacional y la cohesión internacional.

Tarang Shakti
Tras un breve paso por Kuala Lumpur (Malasia). El la fuerza de Pacific Skies 24 aterrizó en Sulur (sur de la India). Allí participó en el último de los ejercicios tácticos de esta vuelta al mundo.
El Tarang Shakti es el ejercicio internacional aéreo de mayores dimensiones organizado en la India hasta el momento. La primera fase se desarrolló del 6 al 12 de agosto, y tuvo como objetivo impulsar la colaboración militar y mejorar la interoperabilidad con los países aliados. En este ocasión participaron Alemania, Francia Reino Unido e India. También fue la primera vez que el Ejército del Aire despliega en la India.
Este ejercicio permitió conocer a los aviadores españoles en tácticas y procedimientos de sistemas de armas diferentes a los que se adiestran a diario.
Además, se han entrenado misiones de ataque aire-superficie, de control del aire y de combate cercano con empleo simulado de armamento aire-aire.
Junto a las habituales operaciones de combate disimilar a las que están acostumbrados los pilotos españoles, los Eurofighter españoles se enfrentaron a los Sukhoi Su-30 indios de fabricación rusa. Todo ello en combates uno contra uno y uno contra dos.

El jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire, general del Aire Francisco Braco Carbó, se desplazó hasta Sulur en su primer oficial para felicitar al contingente del periplo global. Allí también tuvo la oportunidad de realizar un vuelo de familiarización en un Sukhoi Su-30 Mk I junto a un piloto de la Fuerza Aérea India.
El Tarang Shakti demostró una vez más el carácter expedicionario de Ejército del Aire y brindó la oportunidad a su personal de trabajar en escenarios de gran complejidad con una fuerza como la indú, bastante distinta en medios y procedimientos a las fuerzas europeas.
Conclusión del ejercicio
En los dos meses y medio de despliegue los aviones españoles completaron un total de 600 horas de vuelo (378 Eurofighter ; 223 en navegación y 151 en ejercicio; 192 A400M ; y 97 A330). La suma de la distancia recorrida por las siete aeronaves españolas alcanzó los 400.000 kilómetros en navegación (150.000 Eurofighter, 126.000 A400M y 130.000 A330).
En cuanto al personal, en la misión participaron 240 militares (pilotos, armeros, sanitarios, tripulaciones de cabina, personal logístico, etc.). Lo hicieron en dos rotaciones, con Australia como punto medio del despliegue. La cifra total de españoles involucrados en la operación es mayor si se tiene en cuenta el personal del Estado Mayor del Aire o del MACOM que trabajó en el planeamiento durante los meses previos al ejercicio, a lo que hay que sumar el apoyo de las embajadas españolas en los países por donde pasó la fuerza española.
La complejidad de las misiones realizadas durante el despliegue fueron una excelente oportunidad para que los aviadores españoles se entrenen de forma realista en diversos escenarios actuales y futuros, integrando capacidades tecnológicamente avanzadas e interoperables de varios países aliados.