Esperando al Atlantis

El C-130H 89-9102 estacionado en la plataforma militar sur y próximo al hangar que la NASA posee en la Base Aérea de Zaragoza, fotografiado minutos antes del comienzo de la misión STS-129 del trasbordador espacial (foto José Luis Franco Laguna).

El lanzamiento de un trasbordador espacial norteamericano implica a mucha gente, la gran mayoría anónima, pero sin la cual los seis o siete tripulantes habituales de un space shuttle no podrían llegar al espacio.
Entre esa multitud de personas hay un importante grupo de españoles que desde las bases aéreas de Zaragoza (Aragón) y Morón (Andalucía), sigue desde varios días previos al lanzamiento, todas las alternativas que este implica. Trabajo y esfuerzo español en unas tareas que siempre se espera no haya que poner en práctica al 100%. La ejecución al completo de todo el operativo preparado en territorio español solo significa una cosa: Ha habido un fallo grave durante la primera fase del vuelo, el trasbordador no puede entrar en orbita y tiene que aterrizar en emergencia.

TAL Site Zaragoza

Cancelación del vuelo después del despegue:   El panel para abortar el lanzamiento en el cockpit del trasbordador. Ante una situación de emergencia que obligue a abortar el vuelo una ves que el despegue se ha producido, la tripulación deberá girar el dial a la posición que se corresponda con el tipo de aterrizaje o maniobra a efectuar. De esta manera se inicia el software de control de vuelo que guiará a la nave hacia un aterrizaje en tierra o continuará hacia una orbita baja pero estable. En caso de fallo de uno o mas motores del trasbordador, de los sistemas principales o de los Solid Rocket Boosters, se contemplan cuatro posibilidades para esta emergencia: Return To Launch Site (RTLS): La aeronave no tiene suficiente energía para continuar el vuelo y aterrizara en algún punto de la costa Este norteamericana, en lo posible el propio Centro Espacial Kennedy. Transoceanic Abort Landing (TAL): La maquina deberá aterrizar antes de entrar en orbita, pero podrá continuar volando para cruzar el Atlántico para realizar un aterrizaje mejor controlado y mas seguro. Un TAL podrá ser declarado entre los los 2:30 min y los 8:30 min después del despegue. Abort Once Around (AOA): Este tipo de resolución de la emergencia esta disponible durante muy pocos segundos entre un TAL y un ATO. Solo puede realizarse cuando la nave tiene suficiente energía para dar una vuelta a la tierra y aterrizar en EE.UU. Abort to Orbit (ATO): Esta opción esta disponible cuando la nave no puede alcanzar su orbita preestablecida, pero si puede llegar a una orbita inferior y estable. (Foto NASA).

España es un antiguo colaborador de los Estados Unidos en cuestiones espaciales, brindando desde hace mas de cuatro décadas, apoyo en diversas áreas, es especial la de radio comunicaciones. En virtud de los convenios de cooperación hispano norteamericana, la National Aeronautics and Space Administration (Administración Nacional para la Aeronáutica y el Espacio, NASA), oportunamente acordó con el Ministerio de Defensa y el Ejercito del Aire (EdA), emplear instalaciones en territorio español para dar apoyo a las misiones del trasbordador espacial.
De esta manera, si una emergencia fuera declarada durante las fases iniciales del vuelo, y el vehiculo orbitador se viera obliga a tener que aterrizar fuera del territorio continental norteamericano, podría hacerlo en España, de forma segura y con la asistencia del personal del EdA.

Actualmente y dadas las condiciones de carga y orbita de destino de la nave, existen solo tres lugares para realizar el Transoceanic Abort Landing (TAL). Uno de ellos es en la base francesa de Istres (cerca de Marsella), el otro la Base Aérea de Morón, y el principal y mas importante, la Base Aérea de Zaragoza.

Zaragoza es de capital importancia en una emergencia, ya que ofrece la mejor infraestructura disponible para el aterrizaje de un vehiculo tan particular como es el Space Shuttle.

La existencia de un amplio campo de vuelo, con dos extensas pistas paralelas (una a continuación de la otra), muy poco trafico aéreo, la discreción que brinda una base militar y el apoyo que puede brindar su personal, son elementos fundamentales para que la NASA valore muy positivamente esta base.

Además, la agencia espacial norteamericana cuenta con un pequeño hangar propio dentro de la base, donde se guardan los equipos de emergencia que han de alistarse durante cada lanzamiento. También sirve como centro de operaciones de todo el personal que se despliega especialmente para cada despegue.

La preparación del TAL site Zaragoza comienza aproximadamente una semana antes del lanzamiento, con la llegada progresiva del personal de la NASA, fuerzas armadas y contratistas privados. El grueso del equipo americano se encuentra presente unas 48 horas antes de la fecha prevista para el despegue. El despliegue incluye normalmente el empleo de dos aviones Lockheed C-130 Hercules de la USAF y un Beech C-12 del US Army. En el caso de la mision STS-129 (Space Transportation System 129) se desplegaron a Zaragoza los C-130H 89-9102 y 89-9104 ambos de la 910th Airlift Wing de con base en la Youngstown Air Reserve Station, de Ohio. También participó el Beechcraft C-12U-3 84-00165 perteneciente al 6-52nd Aviation Regiment, aeronave que esta habitualmente basada en Wiesbaden, Alemania.

El personal estadounidense involucrado normalmente suma unas 35 personas. Entre ellos se encuentran ocho técnicos de la oficina de apoyo a los vuelos tripulados de la NASA, nueve rescatistas especializados, dos médicos especialistas en medicina aeronáutica, una enfermera y un paramédico. El resto de ellos pertenecen a la fuerzas armadas de aquel pais. También se traslada a Zaragoza un astronauta (que volará en la siguiente misión de la lanzadera), y que a los mandos del C-12 despega antes del lanzamiento y permanece en vuelo haciendo circuitos sobre la pista 30L hasta que el trasbordador entre en orbita. En caso de emergencia, ese avión brindará apoyo y actuará como controlador aéreo si aeronave tuviera que aterrizar en tierras aragonesas.

Por su parte, el personal del EdA. Que estará involucrado en el operativo, también comienza a repasar sus tareas asignadas, y a verificar los equipos necesarios a emplear en caso de una situación de emergencia. El punto cúlmine de tales preparativos son los briefings que se llevan a cabo unas dos horas antes del lanzamiento, y durante el despegue, la espera con todos los equipos preparados en los lugares preestablecidos de la base. El equipo de bomberos permanece junto al resto del personal de rescate en la plataforma militar sur, el personal de Policía Aérea en sus puestos de control y los responsables del trafico aéreo en la torre de control.

Vehículos de emergencia

Uno de los tres vehículos que la Escuadrilla Contra Incendios del EdA dispuso para el operativo, aguarda al personal para partir directamente al punto de espera (foto Fernando Puppio). Durante el despegue del trasbordador espacial, las ambulancias norteamericanas permanecen estacionadas delante del hangar de la NASA con el motor en marcha (foto José Luís Franco Laguna).

Apoyo español a los lanzamientos del Space Shuttle

Cada vez que se lanza un trasbordador al espacio, la Base Aérea de Zaragoza se prepara especialmente para la ocasión y proporciona diversos medios de apoyo al lanzamiento. Cada uno de ellos, desempeña una función específica, que implicará una preparación previa especial para este caso particular. Los equipos contra incendios y de seguridad, se reúnen por separado ente dos y tres horas antes del despegue, para repasar la misión asignada, así como los puestos de responsabilidad.

Otros, como la Escuadrilla de Control Aeronáutico, comienzan a trabajar con mayor antelación. Este grupo es el encargado de la recepción, análisis y distribución selectiva de la información relativa al lanzamiento, a través de la sección de Operaciones. La Escuadrilla se encarga de preparar los formatos de NOTAMs relativos al lanzamiento (cierre de pista 30L, retirada e instalación de barreras de frenado, lanzamiento de globos meteorológicos etc.).

Entre sus responsabilidades, se encuentran actividades tales como el control de actividades preparatorias en plataforma, calles de rodaje y pista. Esto incluye la circulación personal y vehículos de la NASA, el montaje y desmontaje de barreras de frenado, montaje y desmontaje de equipos y vehículos con luces de Xenon, y el desarrollo de un simulacro en pista o calles de rodaje.

Las funciones de la Escuadrilla de Control Aeronáutico también contemplan analizar y aprobar el Prior Permission Required (PPR) de cada uno de los aviones norteamericanos de apoyo al lanzamiento, informar a las unidades asentadas en la base pero ajenas al operativo (Ala 15, Ala 31, unidades destacadas, Aeropuerto Civil, etc.), en lo que pudiera afectar las actividades de la NASA en cada lanzamiento.

Finalmente el día del despegue, y una hora antes del mismo, el jefe de la citada Escuadrilla se apersona en Torre durante la “ventana” de lanzamiento, para gestionar y coordinar las actuaciones del control aéreo en caso de aterrizaje de la lanzadera en Zaragoza.

El personal de torre se encargará del control ATC de la lanzadera, dentro del TMA de Zaragoza, en el caso de que aterrizara en la Base. También es responsable de coordinar con los centros de control adyacentes (Madrid y Barcelona) para desviar a las aeronaves civiles y militares en caso de necesidad, y redirigir el restante tráfico aéreo para posibilitar la toma del trasbordador espacial con seguridad.

Por su parte la sección de pistas es la responsable de asistir a las aeronaves de la NASA, USAF y US Army que destacan temporalmente en la Base Aérea en apoyo a la misión en cada lanzamiento. También tiene asignada la tarea de revisar la pista 30L para comprobar estado y operatividad antes del lanzamiento en caso de ser utilizado por la lanzadera.

Policía Aérea

El personal de la Policía Aérea durante el briefing previo al lanzamiento del trasbordador (foto José Luís Franco Laguna).

Por su parte la Policía Aérea del EdA es la responsable de un completo, a la ves que complejo operativo de seguridad. Es la encargada del diseño de varios equipos policiales con asignaciones en diversas áreas de la base.

Su trabajo comienza antes del lanzamiento con la planificación del operativo, la verificación y puesta a punto del material y equipos a emplear. Aproximadamente dos horas antes del despegue se realiza el ultimo briefing, tras lo cual el personal se dirige a sus puestos asignados de espera y vigilancia. El trabajo de la Policía Aérea es complejo, y evolucionarte según las circunstancias, en el caso de una situación de emergencia como el aterrizaje de un trasbordador en Zaragoza.

Si el aterrizaje se produjera con normalidad las tareas del equipo policial incluyen a las siguientes actividades: vigilar el perímetro de la base y mantener despejados los alrededores de la zona donde pueda aterrizar la aeronave, brindar seguridad a las instalaciones de la NASA, con el fin de blindar estas e impedir el acceso de personal no autorizado, proteger el trasbordador para que nadie no autorizado se acerque, y el personal de la NASA pueda trabajar libremente. Tambien deberá dar seguridad para los astronautas.

En caso de un aterrizaje que exceda los limites del aeródromo, la Policía Aérea es el primer cuerpo de seguridad responsable de salir de la Base Aérea en busca del punto de detención de la nave, de asegurar un perímetro a su alrededor alli donde estuviera, y de guiar al equipo de bomberos y rescatistas hasta el lugar del siniestro.

La Escuadrilla Contra Incendios (Bomberos) comienza tu trabajo con antelación al lanzamiento estudiando algunas particularidades del orbitador, ya que su intervención puede incluir el contacto cercano con el transbordador, y eso implica ciertos riesgos. Para ello, el personal de bomberos deberá estar particularmente entrenado para la atención de esta nave, y si llegara el caso de actuar, deberá estar atento a la dirección del viento para acercarse al trasbordador por un lado u otro, tener precaución con las emanaciones de gases tóxicos de la nave, siempre teniendo en cuenta que existen salidas de emergencia de accionamiento pirotécnico, o motores cohete que pueden encenderse inadvertidamente.
La Escuadrilla Contra Incendios aporta al operativo tres vehículos, cada uno con su correspondiente dotación de bomberos. Su misión principal es la extinción de incendios si se produjera alguno. Si el eventual aterrizaje en Zaragoza fuera sin novedad, apoyará al equipo de rescate americano, quienes son los que mayor preparación y entrenamiento tienen para acceder al interior del trasbordador y ayudar a los astronautas en su egreso de la nave.

Escuadrilla Contra Incendios

El jefe del operativo de bomberos durante el briebing repasa las zonas peligrosas al rededor del transbordador (foto José Luís Franco Laguna). El personal de bomberos revisa y alista sus equipos individuales tras la sesión de briefing. Luego partirán al punto de espera junto al hangar de la NASA (foto José Luís Franco Laguna).

El lanzamiento del trasbordador

Normalmente, el despegue del trasbordador espacial se programa para una hora de referencia «T». En el caso de la misión STS-129 del 16 de noviembre de 2009, T fue establecida para las 14:28 hs. de la costa este de los EE.UU. Según la diferencia horaria con España, ese instante se correspondió con las 20:28 hs. en la península Ibérica.

Por tanto todas las operaciones relacionadas con la lanzadera, usan como referencia T sumándole o restándole tiempo. Por ejemplo los últimos briefings de Policía Aérea o de la Escuadrilla Contra Incendios suceden aproximadamente entre T-2:30 hs y T-2:00 hs. Todos los equipos del EdA ocupan posiciones asignadas en T-90 min, y los jefes de equipo se dirigen a las instalaciones de la NASA para asistir al último briefing con el equipo americano, en donde les informaran de cambios y novedades si las hubiera.

Algo mas tarde, en T-45 min aproximadamente, despega el Beech C-12 del US Army con un astronauta a los mandos de la aeronave.

A medida que se acerca el momento del despegue del vehículo orbitador desde Cabo Cañaveral, el personal norteamericano especialmente involucrado aumenta el numero de comunicaciones con el control en el Kennedy Space Center, a fin de confirmar que todo esta listo, actualizar el parte meteorológico y dar el «Zaragoza ready».

Aproximadamente  en T-10 min, la mayoría del personal de la NASA y algunos militares norteamericanos están frente a las pantallas que muestran en tiempo real lo que sucede en el estado de Florida. También les acompañan algunos miembros del EdA que deben estar atentos a todas las alternativas del despegue.

Aunque los lanzamientos del orbitador son rutinarios, cada despegue es único, y la tensión comienza a notarse en el ambiente. Cuando quedan solo un par de minutos para el lanzamiento las voces del personal se van acallando, en pantalla ya esta fija la imagen del Atlantis en el launch pad 39A. Solo se oye alguna orden verbal y las comunicaciones radiales entre el el trasbordador y el control en Kennedy.

Lift off!

El lanzamiento de la mision STS-129 llevada a cabo por el trasbordador OV-104 Atlantis tal como se vio en directo en las instalaciones de la NASA en Zaragoza (Imágenes: NASAtelevision – YouTube.com)

Puntualmente a las 20:28 hora española se produce el despegue. La tensión en la sala de monitores del hangar de la NASA en Zaragoza, aun no es máxima. Pero se aproxima rápidamente T+2.30 min. Superado ese tiempo de vuelo no es posible hacer un aterrizaje RTLS, si surge algún fallo desde ese instante hasta T+8:30 min, todo el operativo previsto en Zaragoza se deberá poner en marcha para un TAL. El trasbordador solo tarda unos 25 minutos en cruzar el océano Atlántico y aterrizar planeando en Zaragoza. Si se declara un TAL, los equipos de emergencia y seguridad deberán moverse rápido.

Finalmente llega T+8:30 min sin novedad. Los mas optimistas de los equipos norteamericano y español se relajan. Otros siguen atentos a las pantallas. Hasta T+10 min, existe un intervalo indefinido donde, si surge alguna complicación grave, no esta claro si hacer un TAL o un AOA, y dependerá de la situación exacta de ese momento.

Afortunadamente para todos, T+10 min se supera sin novedad. Zaragoza ya no es una opción para el Atlantis. Prácticamente esta en orbita, ya se ha desprendido del tanque auxiliar de combustible liquido, y la aparición de cualquier dificultad solo lo obligaría a realizar un ATO.

La lanzadera ya esta en orbita. Todo ha finalizado para la gente en la BAZ. El personal de Bomberos y Policía Aérea se repliegan, aterriza el C-12U, y los diversos equipos americanos comienzan a preparar todo para marcharse en los Hercules tan pronto como puedan. Hasta la próxima misión.

El 4 de febrero de 2010 todo el operativo volverá a repetirse. La misión STS-130 del OV-105 Endeavour esta  prevista para ese día.


José Luís Franco Laguna y Javier Barbé Martínez participaron en la elaboración de esta nota. También consultamos EdA y NASA.


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