Aeropuerto de Lleida-Alguaire, 21 de septiembre de 2019. Son las 14:30 y bajo un sol de justicia buscamos un sitio en el que sentarnos a comer a la sombra, la afluencia de público de nuevo es sobresaliente y todos quieren participar y disfrutar de este evento que se ha convertido por derecho propio en uno de los clásicos del calendario aeronáutico anual en España. La organización de nuevo ha realizado una labor excepcional y uno encuentra detalles que normalmente solo se ven en los encuentros aeronáuticos que se celebran en países con una notable tradición aeronáutica como Reino Unido.
La Festa al Cel es uno de los festivales más interesantes que uno puede encontrar en España por diversas razones. Se realiza en un aeropuerto de reducidas dimensiones y por esa misma razón el público puede disfrutar en primera línea de la evolución de las aeronaves durante las exhibiciones y movimientos en plataforma. Otro de los diferenciales que aporta la Festa es la realización de una doble jornada de exhibiciones, sábado por la tarde y domingo por la mañana, detalle que seguramente hará la delicia de los fotógrafos aeronáuticos que siempre están preocupados por la posición del sol durante el desarrollo de las demostraciones. Además el apoyo decidido del Ministerio de Defensa hace que la participación de aeronaves del Ejército del Aire y del Ejército de Tierra sea siempre uno de los grandes reclamos del festival. Por otra parte la colaboración con entidades como la FPAC (Fundació Parc Aeronàutic de Catalunya) pone el contrapunto con la participación de clásicos del cielo que difícilmente puede ver el público general.
Sobre la plataforma de aparcamiento el público ha podido ver de cerca los Eurofighter y A400 del Ejército del Aire, ha podido descubrir el interior de un C-130 de la USAF y ha sentido de primera mano lo que experimentan los miembros de las FAMET a bordo de un Chinook. La previsión meteorológica ha sido un quebradero de cabeza durante toda la semana pero, finalmente el sol ha brillado con fuerza y el programa de exhibiciones se va a llevar a cabo con total normalidad.
Abren el periodo de exhibiciones los Aerosparx, seguidos del A400 del Ejército del Aire que se ha desplazado desde la vecina Ala 31 de Zaragoza. Los Air Tractor de Pegasus Aviación y el Super Saeta de la FPAC son los siguientes participantes y evolucionan sobre el cielo demostrando la pericia de sus pilotos. Cuando el Super Saeta toma tierra comienza uno de los platos fuertes del festival, la exhibición del F-18 Hornet del Ala 15 del Ejército del Aire que ha despegado desde Zaragoza unos minutos antes. Las cualidades de este clásico de los cielos son llevabas al límite por el piloto exhibidor. Una pasada transónica formando estelas de condensación en el fuselaje del Hornet da paso a los siguientes participantes en el festival, las FAMET y la BRIPAC. El lanzamiento de paracaidistas desde el Chinook del Batallón de Helicópteros de Transporte nº 5 (BHELTRA V) de en Colmenar Viejo pone una nota de color y dinamismo en el que los protagonistas son los paracaidistas. Posteriormente el Chinook realiza un display en solitario que incluye el izado de un vehículo, demostrando las cualidades todo terreno de este helicóptero que va a pasar con nombre propio a la historia de la aviación. A continuación la Dornier 27 de la FPAC pone de nuevo en el cielo los colores de la historia de la aviación española.
Las luces del día se van apagando y la Patrulla Aspa arranca motores y se eleva suavemente sobre la plataforma de Alguaire para tomar posiciones y comenzar su exhibición. Durante más de veinte minutos estos pilotos del Ejército del Aire demuestran por qué Aspa se ha convertido en una de las patrullas de helicópteros de referencia en Europa. Cuando aún no se han parado los motores de los HE-25 Colibrí comienza su exhibición el HA-28 Tigre del Batallón de Helicópteros de Ataque I de Almagro. La tripulación del Tigre realiza una tabla que demuestra las capacidades de este helicóptero en servicio en numerosos ejército europeos.
El cierre a la jornada y con la noche ya encima lo ponen los Aerosparx y su exhibición con dispositivos pirotécnicos. Sin duda una innovación en el mundo de las exhibiciones aeronáuticas.
La Festa al Cel es el fruto del esfuerzo e ilusión de un grupo de entusiastas que consiguen sacar adelante un evento de estas características en un entorno en el que la afición por el mundo aeronáutico es minoritaria e incomparable a otros países de nuestro entorno. Esto hace que su esfuerzo tenga el doble de valor y así deba ser reconocido. Estamos seguros de que ya están trabajando en la edición de 2020, desde aquí nuestra más sincera enhorabuena y ánimos para seguir trabajando.
Agradecimientos: Gaceta Aeronáutica quiere agradecer a los organizadores de la Festa el Cel y a la Oficina de Comunicación del Ejército del Aire la colaboración prestada durante la realización de este artículo.