Tal como viene sucediendo cada dos años a comienzos del otoño y desde hace casi un cuarto de siglo, Santiago de Chile se vistió de gala para recibir a los más calificados representantes de la industria aeroespacial mundial dado que, del 1 al 7 de abril, se llevó a cabo en el aeropuerto Los Cerrillos, situado al Suroeste de la capital chilena, la XII Feria Internacional del Aire y el Espacio.
El aeropuerto, que usualmente sirve de asiento del Comando Logístico, el Servicio Aerofotogramétrico, el Grupo de Aviación No.9 y la Escuadrilla de Alta Acrobacia “Halcones” de la Fuerza Aérea de Chile (FACH), vio sus instalaciones adaptadas para acomodar ocho pabellones de stands, 27 chalets VIP, un área de exhibición estática y graderías para que el público presenciara las exhibiciones aéreas.
La tradicional exposición tuvo este año tres etapas bien diferenciadas: dos días preliminares (reservados a la prensa y la inauguración oficial), cuatro días comerciales (con acceso restringido a profesionales y público adulto) y dos días de acceso para el público en general en horario de 10 a 18 hs.
Durante los días comerciales, los visitantes adultos que estuvieran dispuestos a afrontar el costo debían abonar $ 10.000 (o US $ 15 a lo cotización del momento) para ingresar al predio ferial.
Durante el fin de semana, la tarifa se redujo a $ 3.000 (US $ 4,50) para los adultos y $ 1.500 (US $ 2,25) los menores.
La inauguración oficial tuvo lugar el lunes 1 a las 17:30 hs. y el corte de cintas estuvo a cargo del Presidente de la República, Ricardo Lagos, la Ministra de Defensa, Michelle Bachelet, y el Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea, general Patricio Ríos.
A la ceremonia concurrieron también el Subsecretario de Aviación, Nelson Hadad, los comandantes en jefe de la Armada y el Ejército, almirante Miguel A. Vergara y general Juan E. Cheyre respectivamente, y representantes oficiales de empresas expositoras y fuerzas armadas extranjeras.
En sus discursos, el presidente de FIDAE, general Ricardo Gutiérrez, Bachelet y Ríos destacaron la trayectoria de la muestra, su función integradora y su capacidad generadora de negocios.
Dijeron “¡presente!”
La feria convocó a lo más granado de la industria aeroespacial mundial ya que, en mayor o menor medida, todas las grandes firmas aeroespaciales estuvieron presentes en la «losa» (plataforma de vuelo) o en los pabellones montados para la ocasión.
La presencia grupal más relevante fue la de las empresas de los Estados Unidos, que coparon el pabellón G, probablemente el mejor conformado de toda la feria dado que garantizaba la visibilidad de sus expositores desde el patio central de la muestra.
Allí se instalaron la mayoría de las 59 firmas norteamericanas presentes, destacando entre ellas Bell, Boeing, Cessna, General Electric, Honeywell, International Aero Engines, Lockheed Martin, Northrop Grumman, Raytheon, Sabreliner, Sikorsky, Smiths Aerospace, Textron Lycoming, United Technologies y el propio Department of Defense.
Gulfstream, MD Helicopters y la Federal Aviation Administration prefirieron otras ubicaciones; mientras que las canadienses Bombardier y Pratt & Whitney Canada aprovecharon a instalarse en el pabellón G dadas sus fuertes conexiones con EE.UU.
Europa tampoco estuvo ausente: Superando el trance de la detención del general Pinochet en el Reino Unido, España y Gran Bretaña hicieron acto de presencia con firmas del calibre de las ibéricas Explosivos Alaveses, Grupo ITP, Indra, Instalaza, INTA e Izar y las británicas BAe Systems, Bristow Helicopters, Empire Test Pilots School, Flight Refueling y la Defence Export Services Organization del Ministry of Defence.
Francia participó con estandartes industriales tales como Dassault Aviation, SAGEM y SNECMA, Italia estuvo representada por Alenia, Alemania por MTU, Rheinmetall, Rohde und Schwarz y Zeiss Optronik, Suecia por Saab y Ericsson, Bélgica por FN Herstal, Finlandia por Vaisala, Noruega por Kongsberg Defence, Portugal por OGMA y Suiza por Oerlikon Contraves.
Los consorcios paneuropeos tampoco faltaron a la cita: AgustaWestland, Airbus, Eurocopter (estrenando filial chilena) y EADS (en sus “sabores” español, francés y holandés), hicieron acto de presencia.
La Federación Rusa contribuyó con una de las delegaciones más nutridas, que incluía a firmas tales como Aviazapchast, las plantas aeronáuticas de Moscú (helicópteros Mil) Irkut y Ulan-Ude, Kazan Helicopters, KNAAPO, MiG, Rosoboronexport, Rostvertol y Sukhoi.
La República Checa aportó con su ministerio de industria y comercio, Aero Vodochody y la planta de mantenimiento de Kbely, Israel convocó a Elbit, Elisra, IAI, IMI, Rafael, Tadiran y su ministerio de defensa, Sudáfrica presentó a Armscor, Avitronics y Denel y, desde el otro lado del mundo, Nueva Zelanda presentó a Air New Zealand Engineering Services.
Originarios de la región, Brasil despachó un nutrido contingente de Embraer y Perú contó con un stand del SEMAN, empresa de mantenimiento constituida por su fuerza aérea.
Los dueños de casa aportaron una buena cantidad de exposiciones de neto corte institucional lideradas por Enaer, diversos institutos, servicios y agencias de la Fuerza Aérea, el Ejército, los Carabineros y la Policía de Investigaciones de Chile.
En representación de Chile, también estuvieron presentes firmas del mercado civil tales como LanChile, Eagle Copters, Eurocopter Chile y Heliworks.
Novedades de la industria
Indiscutiblemente, el evento más relevante de la feria fue la reciente elección del F-16 Fighting Falcon como futuro caza de la FACH.
La carta de aceptación correspondiente, firmada el 1º de febrero, contempla la adquisición de seis F-16C y cuatro F-16D Block 50+ que serán entregados entre 2005 y 2006 (aparentemente con matrículas 601 a 610) a un costo total de US $ 636M y FIDAE fue ocasión propicia para conocer múltiples detalles de esa codiciada operación.
El stand de Lockheed Martin fue una de las citas obligadas para todos los visitantes de la muestra, comenzando por Bachelet y Ríos, quienes pasaron un buen rato en el stand el día de la inauguración.
Además, varias empresas expusieron en sus stands distintos componentes que equiparán a los Vipers chilenos: Radares APG-68(V)9 de Northrop-Grumman, motores F-110-129 de 11.600 Kg. de empuje de General Electric, misiles Python 4 y Derby de Rafael, marcadores de blancos de largo alcance PANTERA (cuya designación no hace referencia al felino sino al acrónimo de Precision Attack Navigation and Targeting with Extended Range Acquisition) de Lockheed Martin y miras para el casco del piloto de Vision System International.
También se realizaron ceremonias, conferencias y otras celebraciones relacionadas con el proyecto: El lunes 1, Lockheed Martin Aeronautics obsequió a la FACH una gigantesca maqueta de un F-16 con colores chilenos y matrícula 608.
El martes 2, Enrique L. “Henry” Gómez, vicepresidente internacional para las Americas de la constructora norteamericana, expuso sobre el programa F-16, revelando que la FACH habría descartado la adquisición de cisternas KC-135 Stratotanker y estaría evaluando otras alternativas para el re-aprovisionamiento en vuelo de sus Vipers.
El miércoles 3, Gómez y el presidente de Enaer, general Alfredo Guzmán, firmaron un acuerdo de compensación de 8 años de duración que permitiría a Chile recuperar el costo de las células y motores adquiridos (pero no el del armamento).
El acuerdo implica la transferencia de una “amplia gama” de capacidades tecnológicas y la certificación de la firma chilena como centro de servicio oficial del C-130 Hercules en ese país, acuerdo que debería ser complementado por un memorando adicional centrado en el programa F-16 que se firmará a fines de abril.
Otro anuncio altamente relevante para la aviación militar del subcontinente fue la conformación del Mirage 2000BR Consortium, asociación que integrarán Embraer, Dassault, SNECMA y Thales para la fabricación y comercialización internacional del Mirage 2000BR, un derivado del Mirage 2000-5 Mk.2 que será montado en y para la fuerza aérea de ese país.
También con la mira puesta en Brasil, las representaciones italiana y rusa promocionaron sus candidatos a los programa “FX” y “TX” de la Força Aérea Brasileira (FAB): Alenia tuvo como caballito de batalla al C-27J, aunque a último momento decidió no exhibirlo físicamente en Chile porque lo necesitaba para realizar demostraciones ante un potencial cliente.
Los rusos, por su parte, estuvieron presentes promocionando varios modelo de los establos Sukhoi y MiG (Su-35 y MiG-29) que podrían convertirse en el futuro caza brasileño y permitirles embolsar US $ 700M en el proceso.
BAe Systems y Kazan Helicopters anunciaron un acuerdo para la comercialización de variantes modernizadas de los helicópteros Mi-8, Mi-17, Mi-172 y Mi-24 construidos por la empresa rusa.
Enaer e IAI hicieron lo propio con una alianza para la modernización de helicópteros de la familia Bell; y Aero Vodochody y Boeing promovían una variante dotada de sistemas occidentales del popular entrenador y caza liviano checo L-159B.
El flamante consorcio europeo AgustaWestland centró su presencia en la promoción del A-109 Power ante la Prefectura Aeropolicial de Carabineros de Chile, a quien propuso la venta de 10 ejemplares, y en la firma de un acuerdo de cooperación con Enaer.
También buscando negocios en el país anfitrión, la canadiense Wescam instaló una de sus torretas de observación (TV + FLIR) en el techo del pabellón norteamericano y luego bajo la trompa de un Bell 412 del Grupo de Aviación No.9, alimentando múltiples versiones sobre futuros empleos del sistema en la FACH.
La principal industria local supo explotar el evento para revelar los clientes más recientes de la línea T-35 Pillán y el lunes 1 por la tarde, Enaer hizo entrega de sendos ejemplares a la Armada Ecuatoriana y al Servicio Aéreo Nacional de Panamá.
La firma chilena también presentó la mock-up de un panel de instrumentos digital para el Pillán que incorpora un EFIS (Electronic Flight Instruments System) y un MFD (Multi Function Display) que harán que el T-35 ingrese en la era del glass cockpit.
En lo referido a la variante turbo-hélice T-35DT, Enaer la promocionó como plataforma de patrullaje, reconocimiento y vigilancia y reveló que, equipado con un sistema de visión infrarroja FLIR, participó en vuelos de ensayo en los que demostró capacidad para detectar blancos navales a 50 millas de la costa.
Redondeando la oferta de productos y servicios de la empresa, Enaer detalló su participación como aeropartista de los programas Embraer ERJ y EADS CASA CN-235 y promocionó sus servicios de mantenimiento de distintos modelos de células y motores.
Otras firmas aprovecharon la muestra para exponer sus productos o revelar contratos firmados recientemente en la región.
EADS CASA, por ejemplo, anunció la venta de seis instalaciones FITS (Fully Integrated Tactical System) adicionales para los C-212-200 Aviocar de la Armada Mexicana y exhibió el C-295, que compite en el programa para dotar a la FAB de 8 a 12 nuevos transportes turbo-hélices.
La francesa SAGEM anunció que se encuentra modernizando cazas Mirage 50 venezolanos mediante la instalación de un sistema integrado de navegación y tiro que incluye unidad de navegación inercial con giróscopos láser y GPS híbridos, computadora de misión, head-up display y compatibilidad con los buses de datos Digibus (francés) y MIL-STD-1553 (norteamericano).
Venezuela también fue sindicada como el cliente en la compra de varios radares AMS y Colombia hizo lo propio con un sistema de consolas de comunicaciones provisto por una filial de Thales y Siemens.
Además del F-16, Lockheed Martín aprovechó a promocionar el C-130J Hercules, el T-50 Golden Eagle y el AT-63 Pampa (véase «La presencia argentina en FIDAE 2002»).
La feria también contó con la presencia de dos escuadrillas acrobáticas: la Escuadrilla de Alta Acrobacia “Halcones” de la FACH y el Esquadrão de Demostracão Aérea “Esquadrilha da Fumaça” de la Força Aérea Brasileira.
Los locales operaron con sus veteranos Extra 300 ya que los Extra 350L no llegaron a ser puestos en servicio y los brasileños sacaron a pasear el nuevo esquema de pintura “verde-amarelo” que hoy lucen sus T-27 Tucano.
La argentina “Cruz del Sur” no pudo ser de la partida porque la crisis económica que atraviesa el país le impidió disponer de la cantidad mínima de aeronaves necesarias para una presentación de jerarquía internacional como FIDAE.
Las demostraciones de ambas escuadrillas fueron impecables y no estuvieron exentas de desafíos competitivos: luego de que la Fumaça dibujara en el cielo un corazón, los Halcones repitieron la maniobra dibujando el mismo corazón… ¡pero atravesado por una flecha de Cupido!
¿Futuro incierto?
Según información provista por los organizadores, participaron de la muestra 238 expositores: El grueso de ellos eran originarios de EE.UU. (25%), Chile (18%), España y Rusia (16% cada una), Israel, Francia, Reino Unido y Sudáfrica (5% c/u), Alemania y República Checa (4% c/u), Brasil y Canadá (3% c/u), Italia y Argentina (2% c/u) y Bélgica y Suecia (1% c/u).
Pero los buenos resultados comerciales anunciados por los organizadores de la feria no alcanzan para ahuyentar la preocupación que existe sobre el futuro de FIDAE.
El decreciente número de oportunidades de negocios que se vislumbra en el horizonte y una probable profundización de la crisis económica regional podrían conjugarse con la intención de transformar a Los Cerrillos en un complejo residencial y conspirar contra la realización de FIDAE 200<4 en la región metropolitana chilena.
Como si esto fuese poco, el muy influyente Servicio de Salud Metropolitano del Ambiente (reconocido en medios locales por sus trabajos sobre la contaminación ambiental santiaguina, la calidad de los servicio de transporte, el control bromatológico de comidas durante fiestas patrias y la clausura de locales McDonald’s) anunció públicamente el domingo 7 que los cazas que sobrevolaron Los Cerrillos generaron “ruidos por sobre lo que puede tolerar el ser humano”… todo esto a pesar del esfuerzo ambientalista realizado por FIDAE, que este año redujo a la mitad y acotó el horario de los vuelos de demostración…
Más notas de FIDAE 2002 en Gaceta Aeronáutica
Reconocimientos: G. Acerbi y M. López colaboraron con esta nota, que apareció por primera vez en mayo de 2002 en nuestro predecesor, Vuelo Rasante, y se re-publicó en 2018 con mayor cantidad de imágenes pero manteniendo el relato original intacto.