Ya fuesen construidos en Francia o Israel, los cazas delta representan la cumbre de las capacidades de combate aéreo de la Fuerza Aérea Argentina (FAA).
Si bien los últimos miembros de esa flota fueron retirados definitivamente del servicio hace casi una década y aún no han sido reemplazados por un “sistema de armas” más moderno, la llamada “Dinastía Delta” sigue siendo motivo de orgullo tanto entre sus ex pilotos y mecánicos como entre muchos entusiastas de la aviación locales y extranjeros.

Mientras altos mandos de la FAA y funcionarios del Ministerio de Defensa continúan explorando formas de seleccionar, financiar y comprar un caza polivalente de cuarta generación que pueda restaurar parte de la capacidad y esplendor supersónicos que ostentaran los «Deltas argentinos», exploremos las ubicaciones donde podemos ver restos y reliquias de Mirages y Daggers en el país y el extranjero.
Censo de veteranos supersónicos
Después de consultar una amplia gama de fuentes y testimonios, nuestra investigación concluyó que más de 60 fuselajes, grandes componentes de fuselajes o restos de los 93 aviones adquiridos por la FAA desde principios de la década de 1970 siguen (o podrían seguir) existiendo hasta el presente.

Naturalmente, la mayoría de ellos se concentran en las regiones de la Pampa Húmeda, Cuyo y Patagonia en territorio continental argentino, se cree que varios restos permanecen en el lugar luego de ser derribados en combate durante la guerra de Malvinas de 1982 y uno se exhibe con marcas duales en el Museo de la Fuerza Aérea de Israel en Hatzerim (Be’er Sheva).
Las ubicaciones en Argentina Central incluyen antiguas bases aéreas donde operaban o se mantenían los “Deltas Argentinos”, tales como como Las Higueras (Córdoba), El Plumerillo (Mendoza) y su último asiento activo en Tandil (Buenos Aires), instalaciones de entrenamiento y museos, y ciudades nativas de veteranos de guerra y ex pilotos.

El Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (TOAS), donde se libró la guerra de 1982, es otra fuente de restos de Deltas y monumentos que mantienen vivos los recuerdos del conflicto.
Si bien la mayoría de los ejemplares sobrevivientes están georreferenciados en el enlace de la imagen satelital que mostramos a continuación y se enumeran en otra parte, permítannos sintetizar más de cuatro décadas de historia del combate aéreo supersónico argentino, las cuatro «generaciones» que trajeron a estos elegantes cazas franceses e israelíes a la flota de la FAA y su paradero actual.

Franceses originales
Irónicamente, la primera generación fue la única que se compró nueva al fabricante y consistía de cuatro entrenadores biplazas Mirage IIIDA (incluidos dos convertidos de Mirage IIIBE excedentes franceses) y 17 monoplazas Mirage IIIEA entregados entre 1972 y 1982.
Asignados a misiones de superioridad aérea durante la Guerra de Malvinas, dos de ellos fueron derribados por por misiles aire-aire británicos y otros siete se destruyeron en accidentes acaecidos en tiempos de paz; habiendo operado con las VIII (Mariano Moreno) y VI (Tandil) brigadas aéreas sin mejoras importantes en sus configuraciones de aviónica y armas (más allá de utilizar receptores de navegación GPS portátiles de primera generación).

Se cree que dos tercios de esta generación sobreviven hasta el día de hoy en diversas condiciones, ya que siete se conservan como gate guardians, monumentos o piezas de museo en todo el país.
Varios fuselajes adicionales permanecen almacenados o tirados en diversas condiciones de conservación en las bases aéreas donde llegaron al final de sus carreras de vuelo: Tandil y Las Higueras.

¿Imitadores israelíes?
La segunda generación se incorporó entre 1978 y 1981 y consistía en 35 Dagger monopostos y cuatro Dagger T biplazas, designación argentiniza del caza multiusos Nesher de Israeli Aircraft Industries, que en ese momento se definía como una copia ilegítima de la variante Mirage 5 desarrollada a partir de un requerimiento israelí.
Si bien los primeros seis Daggers se acondicionaron para ir a la guerra con Chile en el punto más álgido de la Crisis del Canal Beagle en diciembre de 1978, su bautismo de fuego tuvo lugar cuatro años después durante la Guerra de Malvinas, donde participaron en misiones aire-aire, aire-tierra y antibuque.

Junto con el contrato de adquisición inicial, se requirió que empresas israelíes, francesas y británicas actualizaran los Dagger argentinos con un avanzado sistema integrado de navegación y ataque que aumentaría sus capacidades polivalentes con aviónica de combate de última generación.
Entre 1985 y 1989, después que la Guerra Aérea de Malvinas forzara la depuración de proveedores británicos, firmas israelíes y francesas completaron el proyecto y 21 de los aviones monoplazas sobrevivientes se convirtieron a la nueva variante operativa, Finger III.

Once aviones fueron derribados en combate durante la guerra de 1982 y otros diez se perdieron en accidentes en tiempo de paz hasta que sus casi tres décadas de servicio operativo del tipo llegaron a su fin en 2015.
Estimamos que casi 20 ejemplares (o partes de ellos) sobreviven en una diversidad de lugares en Argentina continental, mientras que los restos de seis aviones derribados durante la guerra de 1982 permanecen en el lugar donde cayeron en suelo malvinense.

Incorporaciones de posguerra
La tercera generación llegó a la Argentina en 1982 cuando la Fuerza Aérea del Perú vendió diez de sus monoplazas Mirage 5P para ayudar a la FAA a cubrir la mayoría de los Daggers perdidos en la Guerra de Malvinas.
Creyendo que eran equivalentes a sus “primos israelíes, los cazas peruanos fueron asignados inicialmente a la brigada aérea de Tandil y reutilizaron diez de las matrículas de Daggers derribados en Malvinas.

Una vez que las diferencias entre ambos modelos se hicieron evidentes, toda la flota se reubicó en la X Brigada Aérea de Río Gallegos para conformar el primer grupo de cazabombarderos con base permanente en la Patagonia en la historia de la FAA, sus miembros fueron actualizados al estándar Mara con distintivos receptores de alerta radar y otras mejoras y sus matrículas migraron del rango C-400 al C-600.
Luego de tres accidentes fatales y su retiro del servicio activo a fines de 2015, al menos cinco células de esta variante (y partes de al menos otro) siguen vivos como monumentos o fuselajes de instrucción, ya sea con sus marcas originales o representando a distintos veteranos de guerra de Malvinas.

La cuarta generación estuvo irónicamente integrada por la variante Mirage más antigua y maltratada en manos argentinas: Compuesta por cuatro Mirage IIIBJ de dos asientos y 18 Mirage IIICJ monoplazas provenientes de la Fuerza Aérea Israelí, se incorporó en 1983 a través de un negocio que intentaba disfrazarlo como un trato con la Fuerza Aérea Peruana.
Asignadas inicialmente a la X Br Aé en Río Gallegos y la IV Brigada Aérea en El Plumerillo, las aeronaves de esta generación finalmente se concentraron en Mendoza y luego se reubicaron en la VI Br Aé en Tandil antes de ser retiradas de uso a fines de la década de 1980.

A pesar de que el modelo duró poco en Argentina y su carrera local fue prácticamente intrascendente, 19 células sobrevivieron a la jubilación y no lograron encontrar un nuevo operador dispuesto a comprarlos… ¡idea en la que el autor se involucró brevemente a mediados de la década de 1980!
Una vez puestos en tierra para siempre, los ejemplares sobrevivientes se convirtieron en monumentos, piezas de museo y gate guardians en varios lugares del país, ya sea con sus esquemas de pintura originales o representando células de Mirage y Dagger perdidas durante la guerra de 1982.

Su mayor valor histórico, sin embargo, corresponde a la Fuerza Aérea de Israel, que ya echó mano de uno de ellos para su conservación en el museo institucional en Hatzerim y bien podría estar poniendo la mira en el último ejemplar de reconocimiento fotográfico sobreviviente, que actualmente se hace pasar por un IAI Dagger en un barrio de Tandil (ver “El espía israelí que se jubiló en Argentina: Mirage CJ.34”).
Poniendo los papeles en orden
Si bien la Base de Datos de Pista 18 actualmente contiene cerca de 70 registros para nuestro tema de investigación, varios en realidad corresponden a fuselajes incompletos (alas o secciones de cola) y seis son Dagas perdidos en combate sobre las Islas Malvinas en 1982.

Varias de las entradas restantes bien pueden corresponder a células repetidas que se observaron por última vez almacenadas en Tandil o Las Higueras, fueron repintadas con esquemas de color o matrículas de otras aeronaves y aún no han sido vinculados a sus identidades previas.
De hecho, la reutilización de matrículas de aviones antiguos es lugar común porque muchas de las células supervivientes han sido repintados para representar aviones (y rendir homenaje a los pilotos) perdidos durante el conflicto de 1982.

Los dos más populares son el Mirage IIIEA I-019 y el Dagger C-433, que han sido reutilizados hasta en cuatro ocasiones para honrar la memoria del mayor (post-mortem) Gustavo García Cuerva y del primer teniente (post-mortem) Juan L. Ardiles, que fueron derribados el 01/05/1982, día de inicio de las hostilidades.
Si bien los últimos miembros de la dinastía se retiraron del servicio luciendo un esquema de pintura gris de baja visibilidad de dos tonos, más de la mitad de los ejemplares sobrevivientes volvieron al cammo táctico del sudeste asiático que dominaba la flota en 1982, y otros tantos mantienen esquemas distintivos o conmemorativos especiales como el de la bandera argentina del Mirage IIIDA I-002 o el conocido como «Pepsi Cola» del Mirage IIICJ C-717.

Si puede proporcionar información para actualizar esta historia o la Base de Datos de Pista 18, no deje de contactar el autor dejando un comentario (y un correo electrónico de contacto legítimo) más abajo en esta publicación.
Bibliografía: Burden, Rodney et al: “Falklands the Air War” (BARG, Reino Unido, 1985); Clariá, Horacio et al: “Dagger & Finger en Argentina 1978-2004” (Avialatina, Argentina, 2004). Fuentes en Internet: Avialatina, ABC Hoy, Falklands Conservation, Grupo Spotter Córdoba, Mediática Digital, Pista 18, Prensa Presidencia Argentina y Scramble. Sin embargo, lo más importante es que A. Coppari, A. Drigani, A. Szejner, C. Díaz, F. Rodríguez, F. Rovira, G. Salas, I. Howat, J. Grau, L. Satini, M. Chiófalo, M. Suárez, P. Barrios, R. Domandl, R. Reca, S. Cáceres, S. Rota y V. Cettolo contribuyeron con datos útiles a este informe.
Buenas tardes
En noviembre pasado se inauguró en Rosario del Tala, ER, la plazoleta Héroes de Malvinas (en R63 y San José de Flores) que tiene en un pedestal un M5 Dagger matrícula C-436 en esquema SEA c/marcas amarillas en honor al 1er Tte. Juan Domingo Bernhardt, oriundo de dicha ciudad.
El 1er Tte. Bernhardt cayó en Malvinas el 29 de mayo.
Saludos y buen inicio 2024.
¿Porque Fadea no reconstruye Mirage con motor nuevo? Las lineas aerodinámicas son excelentes. Recuperen, no hsgan fiaca.
¡Ay! ¡A cuántos les dirá lo mismo @ElUnoGrande!
Lindo artículo. Bien escrito y ameno, como nos tiene acostumbrados Carlos Arturo Ay desde siempre.