El Museo de la Fuerza Aérea de Israel se encuentra en la extensión abierta del desierto del Negev en la Base de la Fuerza Aérea de Hatzerim. La ciudad de Beer Sheva es un oasis en medio de la aridez y el paisaje circundante es sin dudas llamativo.
Los visitantes según se aproximan al museo a menudo pueden ver u oir el rugido de los jets militares o los turbohélices de entrenamiento que salen o regresan a la base. La variedad de aeronaves habitual por la zona incluye F-15I Ra’am, F-16I Sufa, T-6A y helicópteros UH-60 Yanshuf.
La mayor parte de la exposición del museo transcurre al aire libre y bajo un sol de justicia, aun en el mes de septiembre cuando lo visitamos. También hay algunos edificios dedicados a albergar archivos y antiguos equipos de la fuerza aérea israelí.
Debido al hecho de que el museo se encuentra principalmente al aire libre, y en el desierto, se ofrece gratuitamente agua fría en bebederos instalados estratégicamente en numerosos puntos del museo. Aparte de eso, hay baños y casi todo el museo es accesible para sillas de ruedas (excepto la exhibición de Boeing que requiere subir escaleras).
Llegamos a la visita un día jueves al mediodía y el estacionamiento estaba desierto. Tanto que no vimos otros visitantes durante el tiempo que permanecimos en las instalaciones. Cerca de la entrada hay una tienda de regalos y un pequeño café, pero estaban cerrados. Detrás de la tienda hay Boeing 707 convertido en cine donde se muestra un cortometraje de la historia y la importancia de la IAF como una parte de la Fuerza de Defensa de Israel. El documental es en hebreo, con subtítulos, y dura aproximadamente 10 minutos.
Luego un Kfir y toda su panoplia de armamento nos dan la bienvenida y comienza lo más interesante. A la izquierda, hay un pequeño edificio que analiza la historia de la IAF y señala las diversas misiones y operaciones que hacen de la fuerza una leyenda en sí misma: operaciones como la de Entebbe en 1976 y los ataques aéreos en Túnez en 1985 y la instalación nuclear de Irak en 1981. Además, los todos los jefes de estado mayor de la Heyl Ha’Avir, desde su creación a la actualidad, están todos retratados en una de las paredes de la sala, con fechas, fotos y curiosidades. Hay maquetas y diversos elementos históricos preservados, como uniformes, que cubren buena parte de la historia de la IAF.
Si el calor exterior es muy intenso, podemos refugiarnos en este edificio con aire acondicionado, ver la exposición a la vez que recuperamos el aliento y luego continuar por el exterior.
Exposición exterior
En el exterior, se pueden ver multitud de aviones, más de 150, algunos están abiertos para conocer su interior y fotografiarse en ellos.
Junto al edificio del museo, a la derecha según entramos a la zona de exposición a cielo abierto, veremos los aviones capturados de países vecinos como Siria, Egipto y Jordania. Se exponen como trofeos históricos, éxitos de una generación anterior.
Algunos de estos aviones capturados son la obra maestra de historias increíbles de valentía y golpes de suerte en los que ocurrieron acontecimientos extraordinarios: como el del piloto enemigo que confundió un aeródromo israelí con el suyo y, por lo tanto, fue capturado, es una de las historias más simpáticas.
En la zona central de exposición está la colección histórica de la IAF, comenzando con los Spitfire de la Segunda Guerra Mundial y terminando con los F-15, Kfir y F-16.
Alrededor la exposición central hay aviones y helicópteros que han estado involucrados en misiones y operaciones históricas, incluido el helicóptero que llevó al primer ministro israelí Menachem Begin y al presidente egipcio Anwar Sadat a la cercana base de la Fuerza Aérea para firmar el monumental tratado de paz entre los dos países.
También se pueden ver, en un hangar abierto, biplanos muy antiguos y los planeadores utilizados por los terroristas con base en Siria hace algunas décadas, presentados exactamente como fueron “obtenidos”, un verdadero vistazo a la historia.
Otras secciones del museo en su conjunto incluyen, comenzando por la característica más lejana, una pequeña área al aire libre dedicada al armamento antiaéreo, desde grandes baterías de misiles hasta armas más pequeñas.
Además de la colección de armas antiaéreas, hay varios grupos de aviones de combate fuera de servicio, todavía intactos pero ya no en uso. No está permitido el acceso a este área, pero se puede ver y fotografiar desde la parte superior de unas gradas que hay al norte del área de exposición.
En una zona arbolada al este del museo y detrás el PBY Catalina unos corrales albergan varios animales de granja a modo de petit zoológico.
Cómo llegar y acceder al museo
Finalmente queda por decir que aunque el museo esté literalmente en medio de la nada, y Beer Sheva no sea una ciudad especialmente turística, ésta es sin duda una visita altamente recomendable y que es posible combinar con otras actividades turísticas en Israel.
El museo es accesible en transporte público, mediante el autobús 40 que conecta al museo con el centro de Beer Sheva. Es fundamental tener en cuenta que el museo abre de domingo a jueves de 8:30 a 16:00 hs., permanece cerrado el viernes a partir de las 13:00 hs y todo el sábado.