A pesar de la gravísima crisis económica que atraviesa el país, algunas empresas argentinas y no pocos particulares peregrinaron hasta Los Cerrillos para mantener viva en FIDAE 2002 la tradicional participación que Argentina aporta a la feria desde su primera edición en 1980.

En el terreno industrial-comercial, nuestra principal representación ocupó un lugar muy secundario en el stand que Lockheed Martin montó en el pabellón norteamericano.
Hablamos, naturalmente, del LMAASA AT-63 Pampa, modelo que la multinacional norteamericana presentó junto a otros productos de su catálogo global (F-16, C-130J y T-50).

De cualquier modo, el modelo tuvo su momento protagónico el miércoles 3, cuando el gerente de desarrollo de negocios de LMAASA, Bernard «Bernie» Kelleher, realizó una exposición en la que, amén de indicar que el programa contempla la construcción o modernización de 24 ejemplares para la Fuerza Aérea Argentina, el ejecutivo norteamericano reveló que acaba de definirse la posibilidad de instalar radares Lockheed Martin AN/APG-67(V)4 en algunas de las variantes más avanzadas del AT-63 (lo que deja entrever que no lo llevarán los aparatos de la FAA).
El dispositivo otorgará al Pampa nuevas capacidades de detección, rastreo y ataque en sus modos aire-aire y aire-tierra: En configuración aire-aire, el radar ha sido integrado y testeado con misiles de largo alcance y en modalidad aire-tierra, el sistema es capaz de detectar e identificar hasta 10 blancos fijos o móviles y mantener el enganche en medio de maniobras de aceleraciones elevadas.

Kelleher también anunció que la integración de aviónica del AT-63 será realizada por la firma israelí Elbit Systems.
Junto con estos interesantes anuncios del mundo del marketing aeroespacial, el Pampa estuvo representado en la muestra estática por un prototipo IA-63 que mostraba una configuración artillada pretendidamente representativa del producto promocionado por LMAASA.

Se trataba del EX-01, prototipo operado por el Centro de Ensayos en Vuelo de la FAA, que se exhibía en su configuración usual junto con varios armamentos más ilustrativos de su pasado que de su futuro: coheteras Mamboretá 657, bombas BK-BR de 50 y 125 kg, pods de ametralladoras Colibrí y de cañón IAI (todos desarrollados por la FAA en décadas previas a la privatización del Área de Material Córdoba).
Otros expositores argentinos que figuraban en el catálogo de FIDAE 2002 incluían a Aeropuertos Argentina 2000, Edcadassa y Helicenter.
También fue muy grato comprobar que, a pesar del tipo de cambio desfavorable, varias escuelas técnicas aeronáuticas argentinas y una respetable cantidad de particulares estuvieron presentes durante los días públicos.

Reconocimientos: Esta nota apareció por primera vez en mayo de 2002 en nuestro predecesor, Vuelo Rasante, y se re-publicó en 2018 con mejores imágenes pero manteniendo el relato original intacto.