LATAM sigue pasando un momento complicado y no repunta. El grupo aéreo chileno-brasileño, sufrió una importante disminución de los ingresos de pasajeros y de carga en el segundo trimestre de 2016, ya que las condiciones macroeconómicas en América del Sur siguen siendo muy complejas.
Los asientos vendidos un 14% comparándolas con el mismo período del año anterior, mientras que la carga se redujo un 22%. La pérdida neta del grupo en el trimestre casi se duplicó a US$ 92 millones.
LATAM y su diversas filiales latinoamericanas estuvieron rediseñando y ajustando su modelo de negocio de pasajeros de cabotaje, con el fin de aumentar la competitividad y asegurar la sostenibilidad de las operaciones domésticas en el largo plazo. Pero el management del grupo tuvo que salir a admitir que el resultado no había cumplido plenamente las expectativas, tras dichos esfuerzos por reestructurar, consolidar y racionalizar las operaciones de todo el grupo.
Durante el segundo trimestre LATAM recortó capacidad en las operaciones brasileñas, pero por otra parte la incrementó en Chile, Colombia, Argentina, Perú y Ecuador. Aun asi la empresa sufrió significativas caídas en los rendimientos de su operación en Sudamérica.
La empresa mostró un margen operativo de tan sólo el 0,1% a pesar de la casi un tercio reducción de su factura de combustible, y la disminución en casi todos los otros costos. Parte de la respuesta de LATAM a esta situación es adoptar medidas adicionales de reducción de costes para sus operaciones domésticas, pero el grupo también limitará su desembolso de capital mediante el aplazamiento de la llegada de 12 A320neos y dos A350, que representan una reducción total de US$ 829m en los compromisos de la flota para 2017 y 2018.
Por otra parte, se espera que la llegada de Qatar Airways al grupo refuerce la posición financiera de la empresa mediante la toma de una participación del 10% en LATAM, cosa que se espera completar antes de finales de año. Al respecto, la gerencia de LATAM, se muestra tambie optimista por el lado de la operatoria, ya que el acuerdo debería mejorar la conectividad para sus clientes en el Oriente Medio y Asia. Sinceramente, por ahora su foco debería estar más cerca de casa.
Habrá que esperar a ver los resultados del tercer trimestre y el impacto que pueda haber tenido en las operaciones el desarrollo de los juegos olímpicos. La experiencia que dejó el mundial de futbol hace dos años, no permite ser especialmente optimistas.
Fuentes consultadas: ATW y LATAM.