¿Quién era Miguel Ángel Giménez, “Negro” para sus amigos, teniente del escalafón del aire y número de serie 3224 de la Fuerza Aérea Argentina, el piloto desaparecido el 28/05/1982?
Hijo de dos maestros, Isaías Lenin Giménez y Teresita Elba Tommasino, y el mayor de dos hermanos, Miguel Ángel nació en Paraná (Entre Ríos) el 24/05/1954 y cursó sus estudios en la Escuela Juan Bautista Terán y el Colegio La Salle, logrando siempre calificaciones destacadas, según afirmaba su padre en 1987.
Desde muy pequeño desarrolló un profundo interés por la aeronáutica, el cual nutrió por cuenta propia y en visitas a la brigada aérea de su ciudad natal, y también sobresalió como deportista, compitiendo con éxito en fútbol (en Patronato de Paraná), natación (Estudiantes de Paraná) y rugby (selección del Litoral y Universitario de Córdoba).

En 1972, sus intereses, calificaciones académicas y perfil deportivo le abrieron las puertas de la Escuela de Aviación Militar (EAM), donde ingresó formando parte de la promoción 41, una de las pocas camadas de esa institución que iniciaron su instrucción de vuelo en el primer año de la carrera.
Un tropiezo académico determinó una imprevista (pero voluntaria) baja de la EAM y su ingreso a la carrera de abogacía en la Universidad del Litoral, excursión que duraría poco tiempo y lo vería reincorporarse a la EAM en 1974, esta vez integrado a la promoción 43.
Así nació el “Sombra” Giménez

De allí en adelante, su formación militar avanzó sin inconvenientes, le permitió graduarse el 12/12/1977 como alférez (orden de mérito 12 de 48 integrantes de su camada), ser premiado con el brevet honorario de la Fuerza Aérea de Chile y acceder a una vacante en la selecta Escuela de Caza de la IV Brigada Aérea (IV Br Aé) de Mendoza.
Tras completar su formación como piloto de combate en entrenadores MS-760 Paris, su primer destino operativo fue el Escuadrón A-4C de la IV Br Aé, donde perfeccionó sus conocimientos como piloto de caza y ataque hasta conseguir el ascenso al grado de teniente.
En 12/1980 recibió órdenes de mudarse a la III Brigada Aérea (III Br Aé) de Reconquista (Santa Fé) para concretar su adaptación como instructor de vuelo para pilotos destinados a realizar en esa unidad su curso de estandarización de procedimientos para aviadores de combate.
Plenamente integrado al Grupo 3 de Ataque de la III Br Aé, Giménez fue designado para integrar la primera escuadrilla de aviones Pucará que, tripulados por otros tres pilotos y cuatro mecánicos, desplegaron desde Reconquista hacia las Islas Malvinas a mediodía del 01/04/1982.
Volando vía Tandil (Buenos Aires) y Río Gallegos (Santa Cruz), los cuatro aparatos aterrizaron en Puerto Argentino a las 16:00 hs. del 02/04, concretando así el despliegue de la primera unidad aérea de combate argentina, el Escuadrón Aeromóvil Pucará Malvinas (EAPM), en el territorio recién recuperado.
Pionero malvinense

Una vez en las islas, Giménez participó en un total de siete salidas antes del inicio de las hostilidades: Cuatro misiones de reconocimiento ofensivo el 05/04 (Pucaráes A-529 y A-523), 10/04 (A-552) y 18/04 (A-523), el traslado de una máquina de refuerzo desde Río Gallegos el 27/04 (A-517) y el redespliegue del EAPM completo desde BAM Malvinas a BAM Cóndor el 29/04 (A-506).
Una vez iniciadas las hostilidades, le tocó protagonizar el frustrado redespliegue del A-517 desde BAM Cóndor a BAN Calderón el 01/05 (véase “En tierras de los hermanos Wright: ¿Un santuario para el Pucará A-517?”), tres misiones de reconocimiento ofensivo el 09/05 (Puerto Howard, A-509), 16/05 (estrecho San Carlos, A-509) y 19/05 (Puerto Howard, A-509) y otra de reconocimiento ofensivo, ataque a objetivos terrestres (Monte Kent) y repliegue a BAM Malvinas el 21/05 (A-533).
Irónicamente, su última misión tuvo lugar un día después de su vigésimo octavo y último cumpleaños dado que su regreso al continente, programado para el 26/05, se vio postergado porque el C-130 Hercules que debía trasladarlo de regreso “no había podido cruzar el Atlántico”, según relataba su padre en 1987.
Cumplido un plazo de espera razonable tras su último contacto radial cerca de mediodía del 28/05, Giménez fue declarado formalmente desaparecido en combate dado el desconocimiento de su paradero final.
Y habría pasado formalmente a la condición de muerto en combate el 15/03/1983, cuando el Presidente Reinaldo Bignone y el Ministro de Defensa Julio Martínez Vivot decretaron su condecoración con la medalla “La Nación Argentina al Muerto en Combate”.
El halcón perdido

Enterado el 29/05/1982 de la desaparición de su hijo, Isaías Giménez se embarcó en una cruzada internacional para encontrarlo con vida, ya fuese hospitalizado sin reconocer o bien retenido como prisionero de guerra (o rehén) de Gran Bretaña, rescatado por algún buque civil que operaba en el área o, incluso, secuestrado por la inteligencia soviética.
Presidiendo una comisión de familiares de combatientes desaparecidos, Giménez pasó varios años peticionando ante los gobiernos argentino y británico, la Cruz Roja Internacional, las Naciones Unidas, diversas iglesias y no pocos parlamentarios de ambas naciones por el esclarecimiento del paradero de los combatientes desaparecidos en sus registros.
Si bien no lograron su propósito más personal, sus gestiones contribuyeron a iniciar la identificación de caídos que, gradualmente, fueron retirándose de la lista de desaparecidos tras ser identificados en el cementerio argentino de Darwin y/o trasladados de regreso al continente y sus familias.
Continuará…

Imagen de Portada: Miguel Ángel Giménez, ya con el grado de teniente, posa en la cabina de un IA-58A Pucará de la III Brigada Aérea. El piloto entrerriano fue destinado a esa unidad a principios del año 1981 para convertirse en instructores de vuelo para pilotos de combate dado que la Fuerza Aérea necesitaba duplicar en Reconquista el curso de estandarización de procedimientos de la especialidad que ya existía en la tradicional Escuela de Caza de El Plumerillo, en Mendoza. Completada su conversión al modelo, Giménez rápidamente se transformó en un gran conocedor del biturbohélice cordobés e integró la primera escuadrilla de IA-58 que desplegó a Malvinas el 02/04/1982 (foto: Colección Familia Giménez, circa 1981).
Reconocimientos: G. Fioni, R. Galván, G. Pavlovcic, S. Rivas, D. Rough, L. Satini y J. Zanela colaboraron con datos y referencias que sustentan esta investigación. Bibliografía consultada: Francisconi, Mario: “Malvinas: tributo entrerriano” (Argentina, 2012). Fuerza Aérea Argentina: “Historia de la Fuerza Aérea Argentina” (tomo VI, Argentina, 1998). Giménez, Isaías: “Malvinas: El Halcón Perdido” (Editorial Neyce, Argentina, 02/1987). Fuentes en Internet: Academia Nacional de la Historia, Apostadero Malvinas, Archive.org, Associated Press, Brit Modeller, diarios Ámbito Financiero, Clarín, La Nación, La Prensa y Tiempo Argentino (Buenos Aires), El Litoral, Escuela Normal “Miguel Ángel Giménez”, Fuerza Aérea Argentina, Google Earth, Helis, Naval History, ParaData/Airborne Forces Museum, The Royal Engineers Journal, UPI Archives y Wikipedia.