Matrículas argentinas ilustradas:
LV-JTA a LV-JTZ

LV-JTN
Miami International, 1977 (foto: Eddy J. Gual).

En términos netamente administrativos, la serie de matrículas argentinas, «Julliet Tango», es una secuencia compacta cuyos integrantes se asignaron casi completamente en poco más de seis meses entre 11/1070 y 05/1971, quedando libres sólo dos de las identidades disponibles en ese rango (JTK y JTQ).

Pero esa aparente «regularidad» es engañosa, porque la serie está repleta de una diversidad de aeronaves cuyas historias no hacen más que reflejar los turbulentos tiempos que se vivieron en el país a partir de 1970.

La serie está integrada por cuatro aviones comerciales, ocho de uso ejecutivo y ocho livianos (incluyendo un solitario fumigador) y cuatro helicópteros, doce de los cuales estuvieron en algún momento de su carrera operativa en manos de organismos estatales (empresas y aerolíneas estatales, secretarías de estado, gobernaciones, policías o, incluso, las fuerzas armadas) y tres de ellas participaron en el Conflicto del Atlántico Sur de 1982.

Dos «chanchas» famosas

Dos de los aparatos comerciales son Boeing 737-200 Advanced adquiridos nuevos de fábrica por Aerolíneas Argentinas a fines de la década de 1960 para renovar su flota de vuelos de cabotaje y a destinos regionales y entrar de lleno en la «era del jet» y prestaron servicios regulares, chárter o ejecutivos a lo largo de tres décadas.

Uno de ellos (el LV-JTO) fue secuestrado por un pirata aéreo, integrante del Ejército Revolucionario del Pueblo, que lo desvió a Mendoza, Santiago de Chile y La Habana (Cuba) en 1973 y el otro (LV-JTD) fue protagonista de la Guerra de Malvinas de 1982, efectuando 89 vuelos para trasladar 6.500 pax y 270 toneladas de carga entre el continente y Puerto Argentino.

Los otros dos son exponentes marginales de la industria privada del transporte aéreo comercial argentino: Un Convair 240 (LV-JTI) de la ignota aerolínea carguera TRAFE (que terminaría sus días operando con Aerolíneas Colonia en Uruguay) y un Canadair CL-44 (LV-JTN) de TAR/Transporte Aéreo Rioplatense (cuya vida, y la de sus cuatro ocupantes, terminaría trágicamente el 18/07/1981 al ser embestido por un caza Su-15 «Flagon» soviético mientras sobrevolaba Armenia trasladando armamento israelí entre Chipre e Irán).

En el tramo ejecutivo encontramos cuatro bi-motores a pistón adquiridos por la empresa petrolera nacional YPF o los gobiernos provinciales de Chubut y Entre Ríos (tres Cessna Businessliners y un Beechcraft Baron) y otros cuatro ejemplares que se mantuvieron en manos privadas, entre los que destacan un Douglas DC-3 cedido por la Fuerza Aérea Argentina al Automóvil Club Argentino (LV-JTC) y el primer birreactor Lear del país, un Gates Learjet 24D (LV-JTZ).

Entre los ocho aviones livianos destacan un exótico fumigador Call Air A-9 Qail (LV-JTP), un C-45H Expeditor privatizado tras prestar servicio con la Aviación de Ejército (LV-JTT) y un poco común PA-24 Twin Comanche que regresaría a su país de origen tras 30 años operando en Argentina (LV-JTE).

Tres de los cuatro helicópteros llegaron al país para prestar servicio con organismos oficiales (la Secretaría de Minería o la Provincia de Santa Fé) y el cuarto desarrolló buena parte de su carrera operativa en manos privadas, pero terminó en manos de las fuerzas armadas y de seguridad tras ser incautado por orden judicial al empresario Isidoro Graiver, ejecutivo de la firma Papel Prensa S.A. que protagonizó uno de los capítulos económicos más densos en la historia del último gobierno militar (LV-JTX).

Otro de los helicópteros también fue «convocado» por la Fuerza Aérea Argentina para participar como aeronave de apoyo en el Conflicto del Atlántico Sur (LV-JTU).

Además de la trágica caída del CL-44 LV-JTN en Armenia, la serie registra otras cuatro bajas definitivas atribuibles a accidentes graves, acumulando entonces un total de 10 bajas humanas.

La «Julliet Tango» hoy

Si bien estimamos que todos los integrantes de esta serie ya han dejado de volar (la última observación activa data de 2013), por lo menos cuatro de ellos subsistían hasta hace un par de años como material didáctico en escuelas técnicas, «gate guardian» o exhibiciones de corte museológico, entre los que destaca la presencia del Boeing 737 «Veterano de la Guerra de Malvinas» de Aerolíneas Argentinas en el «aeropuerto» de la República de los Niños de Gonnet (Buenos Aires).

Complementando este relato y las galerías fotográficas que lo ilustran, compartimos con nuestros usuarios esta consulta a nuestra base de datos de historiales que sintetiza la historia de cada matrícula «Julliet Tango» en dos renglones: El primero indica su fecha de matriculación inicial en la República Argentina y el segundo da cuenta de su destino final o último estado conocido.

Como esta no es una investigación cerrada ni definitiva, invitamos a todos nuestros lectores a acercarnos sus observaciones, correcciones y agregados mediante este, nuestro formulario de observaciones spotter.

LV-JTO
Ezeiza, circa 1971 (foto vía Alejandro Drigani).

DAD/BAIRES Aviation Photography contribuyó con la selección y edición de fotografías que ilustran esta nota. Bibliografía consultada: Muñoz, J.: «Escuadrón Fénix: Malvinas 1982» (Ediciones Argentinidad, Argentina, 2012), Pavlovcic, G., Magnusson, M. y Raczynski, E.: «Catálogo Completo de Aeronaves Civiles Argentinas Registradas (1938-2016)» (edición propia, Argentina, 2016) y Potenze, P. L.: “Aviación Comercial Argentina 1945-1980” (El Cronista Comercial, Buenos Aires, 1987). Otras fuentes consultadas en Internet: Gaceta Aeronáutica, Línea Ala y Wikipedia.

Deja un comentario sobre esta nota

Descubre más desde Gaceta Aeronautica

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo