
Cualquiera sea el modelo o la variante a considerar, la incorporación de aviones AEW&C será otro nuevo hito en la doctrina operativa de la FAA ya que nunca operó este tipo de aeronaves especializadas.
La posibilidad de contar con aviones que puedan asumir la vigilancia y el control del espacio aéreo de largo alcance permite alertar en forma temprana y con la suficiente anticipación a las fuerzas defensivas potenciando la eficacia y el alcance de cobertura de los SDA de combate a la hora de interceptar y destruir aeronaves, VANT y misiles hostiles.
Adicionalmente actúan como centro de mando y control para dirigir las operaciones aéreas, gestionando la información y la comunicación entre diferentes activos militares mediante sistemas de enlace de datos interfuerzas.
Existen otros roles que pueden beneficiarse de estas capacidades como la coordinación de misiones de búsqueda y rescate tanto en entorno marítimo como terrestre.
El mercado internacional presenta una oferta variopinta de modelos con diferentes dimensiones, grupos motrices, capacidades y prestaciones permitiendo a cada operador decidir por el más adecuado conforme a sus requerimientos tácticos y estratégicos siempre que cuente con los fondos necesarios para su adquisición.
En el caso de la FAA y dentro de la actual coyuntura no cuenta de momento ni siquiera con un mínimo margen presupuestario que le permita seleccionar el avión ideal para sus necesidades, aunque con algo de cortesía de los programas FMS/EDA es muy probable que pueda obtener algún modelo que le permita asumir los nuevos roles y crear doctrina operativa.
El primer avión que surge en el “consciente colectivo” es el Boeing E-3 Sentry, lo que implicaría reasumir los costos operativos de los Boeing 707-320B y sus sedientos motores Pratt & Whitney JT3D que son los mismos del Sentry aunque en este caso con denominación militar TF33-PW-100A; de igual modo renace la necesidad de disponer de tres o cuatro tripulantes de vuelo dependiendo de la versión y entre 13 y 21 operadores de misión por cada aeronave; todo ello sumado al mantenimiento de la aviónica y de los sistemas embarcados.
La USAF adquirió un total de 34 E-3, mientras que el consorcio de la OTAN incorporó 18 aeronaves; tras años de actualizaciones, la última versión E-3G Block 45 es la que permanece en servicio.
En la actualidad la USAF mantiene operativos 15 aviones que operan desde Base de la Fuerza Aérea Tinker, Oklahoma, mientras la OTAN opera 14 aviones con base en Geilenkirchen, Alemania.

Entre 2023 y 2024 fueron retirados de servicio 15 E-3 debido a reiterados problemas de mantenimiento, lo que sumado a la escasez de repuestos de un modelo que no se fabrica desde 1991 y al consecuente incremento de los costos operativos comprometió seriamente la disponibilidad de aviones en alerta inmediata.

Los E-3 Sentry serán reemplazados por los E-7A Wedgetail, de los que la USAF decidió adquirir 26 aviones con entregas a partir de 2028, mientras que la OTAN reemplazará su flota a partir del 2031.
Sin embargo, por estos días se ha puesto en dudas la capacidad de supervivencia del E-7 en el entorno de la guerra moderna (hecho probado recientemente por los enfrentamientos entre Ucrania vs. Rusia y Pakistán vs. India) y considerando seriamente que en un futuro muy cercano la mayor parte de los roles de vigilancia, reconocimiento e inteligencia Intelligence, Surveillance and Reconnaissance (ISR) se basarán en el espacio mediante satélites Indicadores de Objetivos Móviles Terrestres/Indicadores de Objetivos Móviles Aéreos Ground Moving Target Indicator/Air Moving Target Indicator (GMTI/AMTI); estos satélites tienen como objetivo rastrear aeronaves desde el espacio, con una constelación en órbita terrestre baja Low Earth Orbit (LEO) que ofrece la capacidad de monitorear el espacio aéreo global; el programa también considera otros sistemas no tripulados distribuidos en diversos “layers” o capas de vigilancia intermedios.

Los defensores de esta nueva matriz operativa se refieren al E-7 como una plataforma transitoria que cubre la brecha entre el retiro del E-3 y el despliegue de una futura capacidad de radar basada en el espacio actualmente en discusión.
Mientras tanto el programa Wedgetail está bastante comprometido debido a las demoras y el aumento de los costos es tan grave que nuevamente entra en consideración invertir en sistemas existentes que mantengan la capacidad tradicional de un AEW&C, junto con una inversión aún mayor en ISR espacial en el mediano plazo.

En medio de este limbo se consideran actualmente dos alternativas; la primera contempla la posibilidad de aplicar un paquete de actualización a una línea de vuelo aún más reducida de E-3 Sentry, siendo esta una medida extremadamente costo ineficiente dada la antigüedad de las aeronaves; la segunda considera la muy probable y altamente consensuada posibilidad de crear una unidad expedicionaria conjunta US Navy/USAF compuesta inicialmente por cinco E-2D Advanced Hawkeye dedicados y considerar la incorporación de unidades adicionales para cubrir el déficit de aeronaves AEW&C a corto plazo debido a la precipitada reducción de la línea de vuelo de aviones E-3 Sentry.
Hola ante todo la nota me parece muy buena sólo que te hago una aclaración la FAA tuvo equipos similares en servicio con el Boeing 707 que tenia instalado sistemas Sigint y Elint a bordo durante varios años