¿Quién se va a animar a decirle que lo que él cree que luce no lo luce por lo que hizo? Yo la verdad que no me animo. Pero sí puedo comentárselos a ustedes. Lo que el Pucará luce lo muestra como uno de los prototipos que hace 25 años salieron de la Fábrica Militar de Aviones. Y lo que él cree que luce, orgulloso, es el reconocimiento de la Fuerza Aérea Argentina por su participación hace más de 25 años del primer (y único) escuadrón de ataque desplegado en forma permanente en la Patagonia Argentina.
Sí. Junto a otros nueve IA-58, es parte de la rica historia de nuestra Fuerza Aérea. Ocurre que con la Guerra de Malvinas esto pasó prácticamente inadvertido. Pero no para él: En 1982, este A-558 llegaba a Comodoro Rivadavia para formar parte del Escuadrón 4 de Ataque, los “Semper 4 Pugnans”. Permaneció en la IX Brigada Aérea más de 10 años soportando su célula tanto las inclemencias climáticas patagónicas, las reparaciones y mantenimiento de un grupo de “cabuchines” y las travesuras de jóvenes pilotos dispuestos a correr cada chulengo que se presentase en el horizonte.
No tengo dudas que lo seguirá haciendo en Reconquista hoy. Es más: Me permito imaginarlo 25 años atrás despertando la vocación en algún niño, que hoy hombre, ha hecho realidad su sueño y lo vuela o le repara sus achaques. Seguramente hoy, cuando la noche llega y el silencio que nunca es tal se apoderan del lugar, en un hangar les contarán con el 551 y el 557, a los Pucaráes más jóvenes que no lo vivieron, como fue la despedida en Comodoro Rivadavia de aquellos que cruzaron a Malvinas para no volver jamás en abril y mayo de 1982. De hecho, es posible que esas manchas en el hangar no sean una perdida, que sean otra cosa. Yo al fin y al cabo soy un mecánico retirado y no puedo dar crédito a lo que se comenta.

Bueno amigos lectores, ahora no pueden alegar desconocimiento. Ya comparten conmigo ese secreto. ¿Quieren decirle ustedes la verdad al A-558? O, mejor: ¿Me ayudan a pedir que se le restituya el escudo? Yo no sé si corresponda, pero es el escudo que él espera y que nunca deberían haberle quitado. El que lo honra como miembro fundador del primer escuadrón de combate aéreo destacado en forma permanente en la Patagonia Argentina, donde fue custodio de nuestra plataforma continental por más de 10 años.
¡Ah! Otra cosa. Si es posible, que se le permita junto al A-551 y al A-557 un rasante por la IX Brigada. No hace falta que envíen apoyo. En Comodoro cuando escuchen el rugir de sus motores Astazou sabrán de que se trata. Sólo harán falta una banda de música que entone “Alas Argentinas” y una tropa de spotters que tomen fotos para el recuerdo.
Por último, y esto sí que es importante: Cuando ya no pueda seguir volando, regrésenlo a la IX y ubíquenlo mirando al Atlántico. Así estará segura por siempre nuestra plataforma continental y el seguirá esperando a los que partieron en abril del 82 y jamás regresaron.
El historial de FMA IA-58 Pucará FAA A-558:
La célula construida bajo el númeron o59, recibió el alta de fabricación el 5 de Agosto de 1981. El Teniente R Fischer realizó el primer vuelo del avión el 14 de Octubre del mismo año. Finalmente el aparato obtuvo el alta del Centro de Ensayos en Vuelo el 19 de Enero de 1982, para ser entregado finalmente al Escuadrón IV de Ataque el 27 de Enero de 1982 por el Mayor J, C. Bonavía. Durante la Guerra de Malvinas, realizó 35 misiones de reconocimiento desde la IX Brigada Aérea.
Acerca del Autor:
Carlos Britos es, Cabo Principal, en retiro de la Fuerza Aérea Argentina, (FAA), ingresó en 1975, como aprendiz operario, en la V Brigada Aérea de Villa Reynolds, San Luis, egresando como Cabo del entonces Centro de Instrucción Profesional de la FAA, (CIPRA), en diciembre de 1978, siendo su primer destino la V Brigada Aérea. En marzo de 1982 es trasladado a la IX Brigada Aérea, con asiento en Comodoro Rivadavia Chubut, donde fue asignado para dar apoyo técnico a las aeronaves externas a la unidad, aeronaves que hicieron posible el puente aéreo a Malvinas. Terminado el conflicto paso a revistar como personal técnico. Especialista en hidráulica y montaje del Escuadrón 4 de Ataque, Semper 4 Pugnans, conformado por 10 aeronaves IA-58 Pucará. Hoy es un padre y abuelo que atesora y cuenta recuerdos de la gloriosa Fuerza Aérea Argentina.