Salitre 2004: El primer ejercicio aéreo multinacional de Chile

Plasmando directivas inicializadas en 2002 por el gobierno nacional, dos años más tarde la Fuerza Aérea de Chile (FACH) organizó al Norte del país su primer ejercicio aéreo multinacional. Designado “Salitre I”, consistió en un ejercicio combinado de acción simple, en el que se simuló la operación de una coalición aérea en un conflicto de baja intensidad. Su propósito era desarrollar la cooperación y las relaciones entre las fuerzas aéreas participantes, compartir experiencias en fuerzas de coalición y operar en una campaña aérea de baja intensidad con restricciones impuestas por regulaciones de tiempos de paz. Adicionalmente, buscaba entrenar a las fuerzas participantes en operaciones de defensa aérea, rescate aéreo de combate (combat search and rescue, o CSAR) y operaciones aéreas compuestas (composite air operations, o COMAO); incrementar la interoperatividad y practicar la planificación y ejecución de operaciones aéreas combinadas bajo procedimientos OTAN.

Realizado en el área comprendida entre Iquique y Antofagasta (I y II regiones) entre el 25 de septiembre y el 10 de octubre de 2004, el ejercicio contó con la participación de representantes chilenos (352 efectivos y aproximadamente 40 aeronaves), norteamericanos (127 efectivos, 8 aeronaves), brasileños (62 efectivos, 7 aviones) y argentinos (107 efectivos, 9 aviones). El ejercicio y el componente chileno fueron liderados por el general Patricio Trevigno Arco, las fuerzas argentinas fueron conducidas por el brigadier Álvaro Pérez, las brasileñas por el brigadeiro do ar Gilberto Antonio Saboya Burnier y las norteamericanas por el Major General Pete Williams.

El ejercicio se desarrolló bajo el escenario de que el gobierno de un hipotético país «Azul» denunciaba que un batallón de su vecina nación «Roja» habría cruzado la frontera iniciando una supuesta invasión militar. Para controlar la situación, las naciones participantes del ejercicio desplegaron medios aéreos al país «Azul» e iniciaron las fases de integración, entrenamiento y defensa aérea.

Coalición multinacional

Designado comandante de la Fuerza Aérea Combinada Conjunta, el general Trevigno decidió la imposición de zonas de exclusión aérea y la posterior ejecución de operaciones de ataque, escolta, defensa, reabastecimiento en vuelo, vigilancia, búsqueda y rescate de tripulaciones eyectadas para contrarrestar el accionar «rojo» y alcanzar los objetivos planeados. También se ejecutaron operaciones de defensa pasiva, prácticas de evacuación y atención de heridos. En promedio, el operativo registró 198 salidas diarias.

Las fases de Salitre 2004:

Logotipo del ejercicio
Logotipo del ejercicio

25-26 Sep: Arribo de las fuerzas.
27 Sep-01 Oct: Fase «Force Integration Training» (preparación y entrenamiento).
02 Oct: Descanso.
03 Oct: Planificación.
04-07 Oct: Operaciones, día de prensa y día VIP.
08-09 Oct: Análisis de las operaciones.
09-10 Oct: Partida de las fuerzas.

La coalición estuvo integrada por aeronaves provistas por los cuatro participantes (F-16 norteamericanos, Mirage/Finger argentinos, F-5 brasileños, F-5, Pantera y Elkan chilenos) y operó desde Iquique/Los Cóndores (“territorio azul”). Los agresores fueron representados por bombarderos livianos A-37B Dragonfly y cazas F-5E Tigre III de la FACH, estacionados en Antofagasta/Cerro Moreno (“territorio rojo”). Como sucede habitualmente en ejercicios de este tipo, la Fuerza Aérea anfitriona aportó la mayor cantidad y variedad de aeronaves participantes; involucrando a todos los modelos de aviones de dotación de sus distintas unidades de combate.

Según datos oficiales y observaciones parciales, Chile participó con cinco Mirage 50CN Pantera (514 y cuatro no identificados) y un Mirage 50DC del Grupo de Aviación No.4, ocho F-5E Tigre III del Grupo de Aviación No.7, ocho Mirage V Elkan del Grupo de Aviación No.8 (704, 718 y seis no identificados) y ocho A-37B Dragonfly del Grupo de Aviación No.12. También atendieron en funciones de apoyo o realizaron misiones especiales dos C-212 Aviocar del Grupo de Aviación No.2, dos UH-1H Huey (H-83 y uno no identificado) y un S-70 Blackhawk del Grupo de Aviación No.9, el EB-707 Cóndor y el KB-707 Águila del Grupo de Aviación No.10 y dos Learjet 35A del Servicio Aerofotogramétrico.

Los brasileños contribuyeron con siete F-5 Tiger II del 1o. Grupo de Aviação de Caça, con asiento en Santa Cruz (Río de Janeiro), y veterano de la II Guerra Mundial (F-5E 4820, 4823, 4828, 4829, 4836, 4841 y 4845). Los apoyó en el despliegue un Boeing 707 KC-137 2402 del 2o. Esquadrão/2o. Grupo de Transporte. Los norteamericanos hicieron lo propio con cuatro F-16CG Fighting Falcons (87-0243, 87-0277, 87-0326 y 90-0844) y dos F-16DG del 188th Fighter Squadron «Tacos», unidad de la Guardia Aérea Nacional con asiento en Kirtland AFB (New Mexico), y veterano de la Guerra de Vietnam. Su apoyo logístico estaba compuesto por un C-5A Galaxy del 68th Airlift Squadron y un KC-135F Stratotanker.

La presencia argentina

La delegación argentina estuvo compuesta por 24 oficiales de estado mayor, 76 aviadores y especialistas del componente técnico de la VI Brigada Aérea (VI Br Aé), veterana de la Guerra de Malvinas, cuatro suboficiales paracaidistas y otros tres especialistas. Las aeronaves seleccionadas para participar del ejercicio fueron tres Finger IIIB (C-412, C-415 y C-423), dos Mirage IIIEA (I-013 y I-018) y un Mirage IIDA (I-021) de la VI Br Aé. Apoyando el despliegue en su periplo desde Tandil hasta Arica con escala en Tucumán, participaron también un F.27 Troopship (TC-74) de la II Brigada Aérea y un Boeing 707 (TC-91) de la I Brigada Aérea. En Iquique se observó también al L-100-30 Hercules (TC-100) de la I Br Aé y al Sabre 75A (T-11), que trasladó en visita al Comandante de Operaciones Aéreas, brigadier Carlos Alberto Moreno, en visita protocolar.

La Fuerza Aérea Argentina integró el Centro Combinado de Control de Operaciones Aéreas, desde donde se planificaron, programaron y dirigieron las operaciones aéreas del ejercicio, gracias a la participación del Vcom. Alejandro A. Moresi (Jefe del Departamento Personal del Comando de Operaciones Aéreas), quien se desempeñó como Combat Plans Leader. Si bien desconocemos las identidades de los demás responsables del contingente argentino, sabemos que el escalón técnico del Escuadrón Aeromóvil estuvo a cargo del suboficial mayor Carlos M. Zanuzzi (Encargado del Escuadrón Inspección y Recambio del Grupo Técnico 6 en Tandil).

Además de las operaciones aéreas propias del ejercicio, representantes argentinos tomaron parte en otros entrenamientos. Efectivos del Escuadrón Apoyo Comando de la VII Brigada Aérea realizaron el 30 de septiembre un ejercicio de rescate de combate en el mar en el que participaron fuerzas especiales de la FACH y al menos un UH-1H Huey del Grupo 9 de la fuerza anfitriona. Y Personal del Servicio de Extinción de Incendios de la VI Br Aé participó con personal de la FACH y la USAF en entrenamientos en combate de fuego y rescate de tripulantes de aeronaves siniestradas.


Bibliografía consultada: – H. Clariá et al: «Dagger & Finger en Argentina 1978-2004» (Editorial Avialatina, Argentina, 2004). Nota de la redacción: Esta historia fue publicada originalmente en Aeromilitaria Argentina. Para ser consistentes con el espíritu, estilo y oportunidad en que fue redactada, se re-edita con una fecha cercana a la de su aparición inicial.


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