Serie Aeronaval #41: A-4Q & E Skyhawk

Serie Aeronaval #41: McDonnell Douglas A-4Q & A-4E Skyhawk. 80 paginas, 150 imágenes. Editorial AUSTRALIS. Autor Jorge F. Núñez Padin. Bahía Blanca, Argentina. Octubre 2022​.

A mediados de marzo de 1972, comenzaron a volar los A-4Q Skyhawk en Argentina. Se trataba de un verdadero sistema de armas, que introdujo por primera cosas como el misil aire-aire, reabastecimiento, reconocimiento fotográfico, etc. Y una capacidad operativa embarcada, única en la región.

El autor Jorge Núñez Padin a partir de una exhaustiva investigación de gran cantidad de documentos estadounidenses, ingleses y obviamente argentinos, describe el proceso de selección y puesta en servicio de esta aeronave. El mismo se remonta a principios de los años sesenta, cuando la Armada Argentina mostraba su interés por el Skyhawk. La compra de cincuenta A-4B Skyhawk por parte de la Fuerza Aérea, dejó sin chances a la Aviación Naval, que como consuelo recibió una contra oferta por un lote de A-4A que fue rechazada. Como anécdota, en el ambiente naval circulaban comentarios que la aeronáutica se había “quedado” con los Skyhawk, que supuestamente eran para la marina.

La vistosa contratapa está ilustrada con una imagen a bordo del portaviones ARA «25 de Mayo».

Frustrados todos los intentos por obtener un moderno avión de ataque embarcado en la US Navy, la Armada dirigió su mirada hacia Gran Bretaña, ansiosa por recuperar a un antiguo cliente. Desafortunadamente la oferta británica si bien era amplia, en general tenían inferior prestación con respecto a los aviones equivalentes norteamericanos. De acuerdo a la copiosa base documental analizada, se sabe ahora que, de no haber habido plazos de entrega tan largos, la Aviación Naval se hubiera equipado con aviones Hawker Hunter o Hawker Siddeley Harrier. Más aún, la Armada Argentina estuvo muy cerca de ser el primer cliente de exportación del Harrier, incluso de haber comprado el portaaviones HMS “Hermes”.  Finalmente EE.UU. autorizó la venta de un lote de Skyhawk modernizados, en condiciones muy convenientes, bloqueando las propuestas británicas.

El A-4Q Skyhawk era una versión exclusiva para la Aviación Naval que combinaba entre otras cosas,  la célula del A-4B con el reactor más potente del A-4C y electrónica de A-4F. El resultado fue un Skyhawk, con una excelente relación peso/potencia. Todos los componentes de estos Skyhawk incluyendo sus motores fueron recorridos a “0 hora” y cuando no fue posible, se instalaron componentes nuevos, sin uso.

El punto de partida del adiestramiento de los aviadores navales, fue el “Curso especial de Piloto de A-4B” impartido por el Escuadrón III (Escuela) del Grupo de Operaciones 5. Entre las actividades de vuelo realizadas, se puede mencionar: 3 turnos de vuelo en MS-760 para práctica de procedimientos locales y conocimiento de zona; además de 15 turnos de vuelo con un total de 27 horas en A-4B (cubriendo temas de seguridad, acrobacia, formación y navegación. Se llevó a cabo durante los meses de febrero y marzo de 1971. Además el personal de V Brigada tenía amplia experiencia que transfirió sin ambages y con alta dedicación, muchas veces después de las actividades propias de sus cargos o a expensas de ellas.  Se obtuvo valiosa información y documentación, que evaluada e informada oportunamente sirvió para modificar y completar algunas de las previsiones propias de la Aviación Naval (Imagen Capitán de Navío Jorge Troitiño).

Para el proceso de adiestramiento de personal, se contó con una generosa cooperación por parte de la Fuerza Aérea: compartió toda su experiencia en la modernización de los A-4P y además adiestró a todos los pilotos navales en la V° Brigada (Villa Reynolds).

En EE.UU. se completó la instrucción en vuelo, que incluyó desde ejercitaciones con armas y embarque, volando aviones A-4E y A-4F Skyhawk.  A partir del momento en que la 3° Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque comenzó a volar desde la Base Aeronaval Comandante Espora, la Aviación Naval Argentina dispuso de un completo sistema de armas capacitado para el empleo de misiles aire-aire (por primera vez en el país), modernos lanzacohetes y bombas frenadas.

Junto con la compra de los A-4Q Skyhawk, la Aviación Naval adquirió un set completo de armamento lanzable, en algunos casos de naturaleza innovadora para la Aviación Naval. Entre otros destacan: toda la serie de bombas Mk.80 de propósitos generales con cola cónica: Mk.81 (250 lbs), Mk.82 (500 lbs), Mk.83 (1000 lbs) y Mk.84 (2000 lbs), las primeras bombas frenada Mk.82 Snakeye(500 lbs). Los cohetes de cola plegable de 2,75 pulg y ZUNI de 5 pulgs; los misiles aire-aire AIM-9B Sidewinder( los primeros en el país). La variedad de cargas externas incluyó el pod de reabastecimiento en vuelo Sargent Fletcher 31-300, el pod fotográfico VICON 18 con 6 cámaras Vinten y la turbina para puesta en marcha aerotransportable GTC-85 (Imagen Jorge Núñez Padin).

Estaba en condiciones de realizar misiones con apoyo de reabastecimiento en vuelo, reconocimiento aerofoto gráfico, etc. A principios de los setenta, la Armada era una de las únicas cinco en el mundo con capacidad de operar modernos reactores de ala fija desde el portaaviones ARA “25 de Mayo”. Los otros países eran: EE.UU., Gran Bretaña, Francia y Australia. No se considera a la India, ya que el Hawker Sea Hawk era una aeronave antigua para la fecha; en tanto que la marina de Brasil solo operaba helicópteros.

La monografía relata con precisión la cuidadosa preparación a lo largo de 1978, dada la  controversia territorial  con Chile por las aguas  del Beagle. Destaca las experiencias para poder empeñar los Skyhawk en eventuales combates contra los Hawker Hunter de la FACH. Los pilotos navales descubrieron la forma de maniobrar adecuadamente sus A-4Q en “pelea de perros”, en las que fueron las primeras experiencias de combate aéreo disímil en el país.

Una de las páginas interiores de la obra.

Casualmente, la US Navy empleó como avión agresor al Skyhawk, confirmando su capacidad en combate aéreo a corta distancia. También se pasa revista, a las operaciones durante la guerra de Malvinas, durante la cual se hizo evidente las falencias técnicas de los Skyhawk, aunque tripulados por pilotos muy bien adiestrados y aguerridos. Cuando promediaba la guerra, la Armada Argentina encaró una controvertida compra de A-4E Skyhawk en Israel para re-equipar a la 3° de Caza y Ataque. Documentos recientemente desclasificados, revelan mucha información sobre la trastienda de este fallida operación.

Los capítulos finales están enfocados en aspectos técnica del A-4Q Skyhawk, como ser las performances,  las mejoras y modificaciones realizadas en el país. Otro punto fuerte, es la identificación e historia individual de todos los A-4Q y de los A-4E seleccionados por la Armada Argentina. La obra está ilustrada por unas 150 imágenes, con el detalle exacto de fecha y circunstancias. Los perfiles y vistas en planta (alrededor de una veintena), son obra de Javier “Javo” Ruberto. La portada es una representación artística del A-4Q Skyhawk 3-A-305 tripulado por el Teniente de Navío  ”Francés” Lecour durante el ataque a la HMS ”Ardent”. Es obra de uno de los ilustradores más renombrados a nivel mundial, Rodrigo Barraza, hecha especialmente para esta monografía.

La monografía incluye perfiles del afamado diseñador gráfico argentino Javier «Javo» Ruberto.

En síntesis se trata de una publicación que en sus ochenta páginas, ofrece no solo una enorme cantidad de información, sino que además muestra el contexto durante el cual  se desarrolló la carrera operativa del Skyhawk en la Aviación Naval. Finalmente y a pesar de las dificultades presentes, la impresión sube un escalón, logrando una presentación visual y al tacto de mejor calidad.


Los interesados en adquirir esta edición, se pueden poner en contacto directo con el autor, mediante el siguiente mail: jfnpadin@gmail.com.


 

3 comentarios sobre “Serie Aeronaval #41: A-4Q & E Skyhawk

  1. Excelente nota, felicitaciones ! Soy civil, pero por invitación de la armada (y junto a otros dos civiles), embarqué en el ARA 25 de mayo el 22 de Agosto de 1972, con los A-4Q recientemente embarcados, por lo cual, y durante cinco días disfruté a full de la actividad de los Skyhawk. En mi caso fue «el sueño del pibe», y conservo con orgullo el diploma de «Miembro Honorario de la Flota de Mar», que se otorgaba a los civiles que por diversas razones embarcaban en unidades de la flota de mar. Atentos saludos !

  2. Excelente el material de Nuñez Padín, que ya va mereciendo tapas duras o el formato de libro real y no de simple monografía. Respecto de los A4, sería magnífico que una vez que la FAA obtuviera su caza supersónico, cediera los A4 AR a la Armada, para reactivar la 3ra. de Ataque.

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