Aunque parezca increíble, la identidad corporativa y los esquemas de pintura de los aviones de Aerolíneas Argentinas han sido objeto de una buena cantidad de proyectos creativos propuestos por gráficos independientes, artistas de marca y entusiastas talentosos.
Investigando sobre la identidad visual de los aviones de Aerolíneas Argentinas (código IATA: AR), me tocó pasar varias horas «limpiando la paja del trigo» para determinar los orígenes de casi media docena de proyectos independientes que circulan por Internet y que ahora estoy seguro que nunca fueron solicitados ni iniciados por la propia empresa.

Además de documentarlos para aclarar su condición de “no oficiales”, también propongo un rápido repaso de sus pros y contras porque, en mi humilde e inexperta opinión, varios de ellos proponen interesantes ideas para la futura sustitución del esquema “Nac & Pop” imperante…
¡Larga vida al cóndor!
Curiosamente, las cinco propuestas investigadas son fieles al ícono fundacional de la empresa, el cóndor, aunque pocas de ellas logran (con más o menos éxito) mantener la grandeza y la distintiva fisonomía de la cabeza y las las alas del «Vultur Gryphus» (cóndor andino).

Esta tendencia al rediseño independiente de la imagen de AR parece haberse iniciado en 2004 por un tal R. P. Abraham, cuya «fascinación de toda la vida con la industria de la aviación [lo llevó] a diseñar nuevas libreas para aerolíneas comerciales, para demostrar oportunidades de marca para estos transportistas», tal como señala en una copia sobreviviente de su sitio original, airlineimage.com.
Su cartera proponía una poderosa actualización de la identidad visual corporativa que se centraba en el esquema de pintura de los aviones y los materiales impresos, con propuestas limitadas para el rediseño de instalaciones y sin mencionar los uniformes del personal.

Las características más llamativas de su proyecto de repintado de aviones subordinaban “Aerolíneas” a “Argentinas” en los títulos de la empresa y destacaban la majestuosa envergadura del cóndor y la geometría distintiva de su plumaje; pero simplificaba en exceso y degradaba la distintiva fisonomía de la cabeza del ave y, sin querer, disminuía el impacto de un diseño que, de otro modo, hubiese sido impresionante.
En 2012, la artista digital boliviana y experta en administración de empresas, Alejandra Amusquívar Colque, publicó una propuesta de libro de marca de Aerolíneas Argentinas en su blog personal, donde esencialmente sugería un isotipo del cóndor en el que las características distintivas del ave se transformaban en un agradable (aunque no demasiado representativa) criatura emplumada genérica y de amplia envergadura.

Iniciativas argentinas
Probablemente desconociendo intervenciones extranjeras anteriores, estudiantes de diseño argentinos publicaron sus propias propuestas de cambio de marca en repositorios creativos de cierto renombre, tales como como Domestika y Behance de Adobe.
Andrés Garavaglia, entonces aspirante a licenciado en diseño y comunicación cisual de la Universidad de Lanús, publicó en 2013 una nueva propuesta de identidad visual de Aerolíneas Argentinas en el área de proyectos creativos de Domestika.

Centrado esencialmente en la papelería de la empresa (hojas carta, sobres, credenciales y tarjetas de presentación), el diseño propuesto por Andrés también sugería renovar el isotipo del cóndor y los esquemas de pintura de aeronaves, vehículos terrestres e instalaciones en un diseño que se fusionaba con el nuevo isotipo.
Un año después, Juane Ghiglia publicó un proyecto de cambio de marca de Aerolíneas Argentinas en el repositorio de creatividad Behance de Adobe mientras realizaba un curso de diseño de identidad institucional en la Universidad de Buenos Aires.

La intención del autor era reconducir y potenciar los atributos de Aerolíneas Argentinas hacia una esencia más nacional, transmitiendo dinamismo, seguridad y valores identitarios argentinos en un escenario donde la compañía se convertía en una aerolínea (solo) doméstica.
Los diseños de Ghiglia abarcaban una amplia gama de elementos de identidad, desde aeronaves hasta carteles publicitarios y etiquetas de equipaje (pero tampoco mencionaban los uniformes del personal) y reutilizaba varios de los atributos gráficos vigentes (tales como el isotipo y los colores actuales) y se destaca por eliminar por completo la palabra “Argentinas” de los títulos de la empresa.
La “ópera prima” de Amieva

A fines de 2020, el ingeniero, entusiasta de la aviación y (entonces) empleado de Aerolíneas Argentinas, Joaquín Amieva, lanzó su propuesta personal de rediseño de identidad de Aerolíneas Argentinas en la plataforma Behance de Adobe, coincidiendo con el “70 aniversario de la aerolínea y la absorción de su subsidiaria nacional más pequeña, Austral ”.
A diferencia de los ensayos estudiantiles anteriores, su proyecto demuestra un mayor conocimiento de la historia de la empresa y un grado de elegancia que bien podría competir en igualdad de condiciones con los bocetos de R. P. Abraham de 2004 y muchas propuestas de costosas firmas de consultoría de marca de todo el mundo.

Además de seleccionar una fuente moderna para los títulos y proponer un esquema de pintura minimalista que resalta la magnificencia del cóndor, su propuesta evoluciona el logotipo de la compañía hacia un diseño enérgico y revitalizado que presenta una cabeza distintiva (con su característica cresta en la frente) en contraforma a un ala curvada y barrida con plumas alargadas en la punta.
Aunque el proyecto sigue incompleto (el autor prometió pero nunca publicó una «parte 2»), implementa con éxito su propuesta de valor: Proporcionar una «estética renovada pero simple [isotipo]», equilibrar fielmente el uso de blanco, amarillo y cerúleo ( la variación oficial del color azul cielo en la bandera argentina) y aplicar una fuente de esquina redondeada y letras a gran escala «para aumentar la legibilidad para una amplia gama de aplicaciones».
Marcelo Morard y Javier “Javo” Ruberto contribuyeron con valiosa información, antecedentes e investigación para este artículo.
Coincido con El Uno Grande. A pesar de ser diseñador gráfico, el sólo pensar en una nueva epidermis para esa cloaca que es AA me irrita el colon. Las aerolíneas de bandera son una especie en extinción a nivel planetario. No se pudieron sostener. Pero nosotros somos unos vivos bárbaros. Unos Quijotes cargando contra molinos de viento. Pero éstos molinos están hechos de números en rojo desde hace décadas. Nos roban para mantener el cóndor volando y encima seguimos comprando (bahhh…. alquilando seguramente carísimo) aviones para cubrir rutas en las que cualquiera con sentido común se daría cuenta de que no son rentables. A Aerolíneas no
hay que cambiarle el livery. Hay que pintarle un cartel de VENTA EN POZO. Pozo negro.
Me parece totalmente inútil pensar en cambiar un diseño que no modifica en nada lo que realmente importa si queremos tener nuestra aerolínea:
Eficiencia.
Buena administración.
(Que no necesite ser subsidiada)
Excelente servicio (la impuntualidad es casi una regla)
Respeto a los pasajeros que cada dos por tres se encuentran con un paro sorpresivo.
Buen mantenimiento.
Los dibujitos no influyen en nada de ésto. Más bien sugiere un nuevo curro.
El Uno Grande, tan pequeño, y tan enorme cloaca, siempre me pregunto cómo puede vivir alguien con semejante carga de odio. Tremendo
A qué viene la discusión del branding? Hay cosas más importantes y que también nos representan…basta de fogoneros inútiles de nac &pop o de rep & lib!
Tu párrafo final es la opinion de una buen VENDE PATRIA…y ¿hasta quizá hincha de independiente?…mezclando todo.Saludos
Digamoslo fuerte y claro: El esquema «nac&pop» es el esquema KIRCHNERISTA basado en los alcahuetes que apostaron a congraciarse con su racinguista líder y su vástago.
No es casualidad que TODO haya sido pintado de celeste: carteles, trenes, buses, señalética y un amplio etcétera.
Hasta el futuro avión presidencial destila grasa y fracaso en su esquema de colores, a imagen y semejanza de la academia de Avellaneda.
Estos se creen dueños del Estado Argentino, y en caso de sonoro fracaso luego de echarle la culpa a quien sea, se lo prestan por un ratito a otro para que ordene el desastre y volver «mejores».
Buena parte de los votantes ya nos hartamos de Aerolíneas Argentinas, donde no nos alcanza el dinero para volar con sus carísimos tickets y soportar el nepotismo y militancia de su personal.
Por eso, hago votos NO para que la aerolínea de bandera sea saneada o privatizada, sino que debe ser CERRADA para siempre, igual que sus empresas satélites y sus sindicatos que por décadas han sido una sanguijuela de las arcas del Estado.
Gracias por los esquemas alternativos. No los vamos a necesitar.