Spotting «a la cuadra» de San Carlos de Apoquindo

Veintisiete kilómetros al Este del aeropuerto internacional de la capital chilena se encuentra el barrio de San Carlos de Apoquindo, que heredó este nombre del término quechua sureño, Apu k’intu, con el cual se identifica a un “ramillete de hojas de coca selectas para el supremo”

Integrante de la municipalidad de Las Condes desde su fundación en 1932, el vecindario sirve de residencia para población mayoritariamente de altos ingresos y también es sede de dos universidades y dos clínicas privadas, varios centros comerciales y el estadio del club deportivo de la Universidad Católica (UC o “La Católica”).

Si bien no cuenta con aeropuertos o aeródromos propios, el barrio permite al spotter avezado registrar abundantes movimientos aéreos gracias a su ubicación privilegiada: Situado entre la falla geológica de San Ramón y la Cordillera de los Andes, San Carlos de Apoquindo se extiende entre los 700 y 1.000 de altitud y goza de una vista privilegiada de la cuenca de Santiago.

Spotting desde la cordillera

Su principal abastecedor de actividad aérea es el cercano aeródromo Tobalaba/Eulogio Sánchez (SCTB), situado 7,50 km. al Sud-Sudoeste en la municipalidad de La Reina y cuya aproximación a la pista 19 sobrevuela el barrio y emplea como punto de giro para entrar en final a la vertical (o “a la cuadra”) del Cerro Calán (ubicado al centro de San Carlos de Apoquindo y frente al cerro que da nombre al vecindario).

Dada su proximidad a la cordillera, San Carlos de Apoquindo también es zona de tránsito para helicópteros que despliegan sobre la “cota 1.000”, ya sea para realizar vuelos de turismo o evacuación médica para los tres centros de ski capitalinos o bien para prestar apoyo logístico a diversas faenas mineras instaladas en valles más profundos de la cadena de los Andes.

En menor medida, recibe tráfico proveniente de Lo Castillo (SCLC), aeródromo ubicado 7,50 km. al Oeste-Noroeste en la municipalidad de Vitacura donde predominan los vuelos de planeadores, aviones livianos y helicópteros privados en el que se organizan competencias de vuelo a vela cuyas rutas recorrer el borde cordillerano de San Carlos de Apoquindo.

El vecindario sí cuenta con dos helipuertos instalados en los techos de la Clínica Las Condes (SHLC, dos plataformas instaladas en distintos edificios del complejo) y en el estacionamiento de la Clínica UC Christus (SHUC), donde es usual encontrar helicópteros a la espera de una emergencia médica que justifique su costoso desplazamiento para socorrer enfermos y heridos en condiciones críticas.

Fuera de San Carlos de Apoquindo, pero cercano al aeródromo de Lo Castillo, podemos encontrar un tercer helipuerto aeromédico, el de la Clínica Alemana (SHCD), donde también operan helicópteros de rescate identificados con la marca de ese nosocomio.

A los pies de nuestro vecindario, a su vez, encontramos dos ubicaciones que vale la pena visitar en distintas circunstancias: El barrio de Quinchamalí en Las Condes Oriente y el Parque “Padre Hurtado”, en el límite entre Las Condes y La Reina.

Visitantes militares y policiales

Justo en el límite Noreste del barrio, en Quinchamalí, es factible apreciar dos aeronaves militares preservadas en la Academia de Guerra Aérea “General del Aire Diego Aracena Aguilar”: Un Mirage 5BD “Elkan” y un Hunter F.71 operados por la Fuerza Aérea de Chile (FACH) hasta las postrimerías del Siglo XX.

El Parque “Padre Hurtado”, por su parte, suele convocar exhibiciones aeronáuticas militares para eventos tales como las Fiestas Patrias chilenas (septiembre) o aniversarios institucionales de la FACH (marzo), ocasiones en que la institución dispone en exhibición estática o en vuelo aeronaves del Museo Nacional de Aeronáutica y el Espacio, la Escuela de Aviación “Capitán Manuel Ávalos Prado”, la Escuadrilla “Halcones” u otras unidades aéreas operativas.

El vecindario también suele recibir tráfico aéreo policial cuando se realizan partidos de fútbol de alto riesgo para la seguridad ciudadana en el estadio de “La Católica” y nos consta que al menos una vez fue visitada por un helicóptero de lucha contra incendios forestales (véase Bell 212 de CONAF interviene en incendio de matorrales de Los Domínicos).

Perspectiva de Santiago Oriente en la que destacamos los principales puntos de interés para el spotter que quiera operar desde San Carlos de Apoquindo: SCTB y SCLC son los aeródromos de Tobalaba y Vitacura; SHUC, SHLC y SHCD los helipuertos de las clínicas UC Christus, Las Condes y Alemana y AGA la Academia de Guerra Aérea (Carlos Ay en base a Google Earth).

Pero el atractivo aeromilitar más llamativo es, sin lugar a dudas, el sobrevuelo de aeronaves de combate que, participando en desfiles aéreos de Fiestas Patrias o aniversarios de la FACH, realizan dos o más circuitos de espera sobre la zona Oriente de la capital mientras llegan sus turnos para sobrevolar la Elipse del Parque O’Higgins (véase Fiestas Patrias) o la Base Aérea de El Bosque (véanse, como ejemplos, Pictorial: 88 aniversario de la Fuerza Aérea de Chile y Centenario de la aviación militar chilena).

Aunque ofrece varios puntos donde apostarse para capturar el tráfico (los cerros Calán, San Carlos de Apoquindo y varios en la propia cordillera, el estadio de la UC, etc.), el barrio exige que el spotter llegue pertrechado con cámara y lentes de buenas performances ya que, con la excepción del helipuerto de la Clínica UC Christus, sus tomas se realizarán indefectiblemente con las aeronaves en vuelo y rara vez a nivel del suelo.


Fuentes consultadas en Internet: DGAC Chile, ModoCharlie y Wikipedia.

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