Spotting en Tierra Santa: Una recorrida por la Heyl Ha’Avir

Desfile aéreo sobre Ramat David, un Boeing 707 Re’em simula reabastecimiento a tres F-15I Ra’am (foto: Pablo Benveniste).

En jóvenes poco más de seis décadas de existencia, infinidad de literatura y numerosa fotografía aborda capítulos históricos de la Fuerzas Armadas Israelíes. Con el correr del tiempo, información de toda clase va desclasificándose y posibilita el acceso a preciados datos e imágenes. La actualidad, no obstante y por lógicas razones, sigue embebida en un contexto de estricto hermetismo. Por esta razón, la presente crónica no goza de la profundidad informativa en cuanto a estructuras y arsenales que muchos desearíamos. No obstante, confío en que las experiencias narradas a continuación resulten de sumo interés.

El Día de la Independencia del Estado de Israel, no se trata sólo del recuerdo alegórico de una fecha determinada, allí, en un pasado distante. En abril último (según el calendario hebreo) se conmemoraron recientes 65 años, por lo que los hechos de aquel 14 de mayo de 1948 se encuentran muy vigentes aún. Este aniversario y por supuesto las constantes disputas de soberanía, le dan a casi a una semana entera un profundo significado de recordación, conciencia y, finalmente, júbilo. La presencia de las Fuerzas Armadas, partícipes por excelencia en actos y celebraciones, no es menor. La semana en cuestión es quizás el único momento del año en el que el público civil puede tener acceso a instalaciones y equipamiento militar. Claro está que sólo ciertos lugares y elementos son acondicionados para tal fin y que los controles de acceso son exhaustivos.

Un AH-64 Peten muestra claramente la impresionante variedad de mejoras locales (foto: Pablo Benveniste).

En este marco, se desarrolló uno de los tantos tours, especialmente diseñados para spotters aeronáuticos, organizados por la empresa holandesa “4Aviation”. Por esas casualidades, estando por motivos laborales en el viejo continente y a sólo 3 horas de vuelo de Tel Aviv, tuve la oportunidad de integrar un grupo de un total de 34 spotters de diversas nacionalidades (aunque resultaron ser todos europeos menos quien escribe).

El pago era por anticipado y la duda y desconfianza no me resultaba menor. Fui contactando a través de portales de spotters, a quienes publicaron fotos de la Fuerza Aérea Israelí (IAF de aquí en más), en eventos de años anteriores, con lo que rápidamente gané en confianza para finalmente alistarme. La oferta era por demás tentadora, el tour contaba con los contactos apropiados y ofrecía los traslados y el armado más eficiente de la agenda. En teoría, el único riesgo era una cancelación de último momento por parte de la IAF por motivos de fuerza mayor, que felizmente no ocurrirían.

Helicópteros de la IAF. Aún rodeados de cazas supersónicos, jamás pasan desapercibidos (foto: Pablo Benveniste).

El cronograma incluyó una destacable variedad de destinos, desde el popular museo de la IAF y dos importantes bases aéreas hasta muestras en escuelas técnicas, monumentos y hasta depósitos de chatarra aeronáutica. El programa era apretado, cualquiera quisiera quedarse por días en cada uno de los lugares, pero reprimir un poco esta sensación dio lugar a una oportunidad única para tener contacto directo e inolvidable con piezas realmente únicas.

El museo de la IAF y la base de Hatzerim

La primera parada fue el día domingo 14 de abril, en el museo de la IAF en Hatzerim, próximo a la ciudad de Beer Sheva, donde comienza la región desértica denominada Negev. En esencia este museo cuenta con una vasta colección de aeronaves de todas las épocas, incluyendo prototipos y cazas extranjeros (algunos de ellos desertados de naciones vecinas). Sólo por esto, Hatzerim es un destino obligatorio para cualquier entusiasta que pueda visitar Israel, pero este museo alberga algunos otros encantos particulares.

Panorámica del museo de la IAF. A la izquierda, y justo detras del Phantom, se aprecia la deriva del Mirage IIICJ con trece victorias que fue operado por la Fuerza Aérea Argentina y retornado finalmente a Israel (foto: Pablo Benveniste).

Las instalaciones se encuentran ubicadas en el complejo de la Base Aérea homónima, que hospeda hoy en día nada menos que al Escuadrón de entrenamiento avanzado con TA-4J y A-4N “Ayit”, un Escuadrón de F-15I “Ra’am”, otro de F-16I “Sufa” y uno más de UH-60 “Yanshuf”. Es habitual ver a los mismos al momento de efectuar diversos circuitos, lo cual pudo ser aprovechado aún más en ocasión del tour, ya que los integrantes tuvimos la chance de adentrarnos en el desierto, en dirección a la cabecera misma de la pista operativa y, desde una colina, poder apreciar de manera muy cercana la aproximación final. La actividad aérea fue permanente hasta pasado el mediodía, cuando le tocó finalmente el turno a la visita del museo.

Spotters en acción

Un grupo de spotters en una colina próxima a la cabecera operativa de Hatzerim, en el desierto del Negev. Se observaron F-16I Sufa, F-15I Ra’am y A-4N/TA-4J Ayit. Nótese el pod de reconocimiento del F-16I y el Satcom del F-15I detrás de la cabina. Ambos aviones estaban armados con misiles reales (fotos: Pablo Benveniste)

Ya había tenido la chance de visitarlo allí por febrero del 2005, por entonces aún volaban los Magister (“Tzukit”, actualmente reemplazados por Texan II). Todo se encontraba más o menos igual, excepto por la incorporación reciente de un PBY Catalina y la restauración completa de otras piezas. Me aventuré a los depósitos de material desprogramado, que se encuentran justo detrás del museo. Como novedades relevantes, allí encontré a los veteranos Tzukit y las células de MD500 Defender.

Una visita en los depósitos detrás del museo de Hatzerim, allá por el 2005 y en primer plano dos A-4E/F que estuvieron cerca de integrar la Armada Argentina. Hoy ya se encuentran reducidos a escombros (foto: Pablo Benveniste).

El sector reservado para Skyhawks estaba sin embargo casi vacío, sólo unos pocos A-4N y TA-4J, pero ni un solo A-4H. Todos los restos correspondientes a este último modelo fueron utilizados en prácticas de tiro, incluso aquellos originalmente destinados al COAN que, ya con el esquema naval, dormían hasta hace poco tiempo allí.

La visita continuó por sectores algo más distantes, pero aún dentro del perímetro del museo que, literalmente, se han convertido en paraísos de la arqueología aeronáuticas, aunque el mismo Indiana Jones tendría dificultades en acceder, dada su calidad de auténticos basureros. Las imágenes de más abajo son elocuentes.

El cementerio de Hatzerim

Sección del fuselaje del primer P-51D de la IAF. Este mismo avión se acreditó los derribos de un Mosquito PR.34 de la RAF y un Macchi 205V egipcio (foto: Pablo Benveniste). Los depósitos de células obsoletas se van descomprimiendo a medida que las mismas se mandan a desguace o se usan en prácticas de tiro (foto: Pablo Benveniste).
Numerosos Dassault Ouragan, Mystere y Super Mystere son una mancha más del paisaje desértico (foto: Pablo Benveniste). En los depósitos del museo no faltan los Kfir desprogramados. Alli se almacenan diversos modelos de la portentosa versión israelí del Mirage V (foto: Pablo Benveniste).

Las bases de Sve Dov, Tel Nof y el colegio de Holz

El día lunes 15 nos encontró desde temprano en el aeródromo Sve Dov, en las cercanías de Tel Aviv. Se trata de una terminal civil para turbohélices regionales y aviones ejecutivos, compartida con Escuadrones de Beech King Air “Zufit” (transporte, patrulla, reconocimiento y control) y Bonanza “Hofit”. La actividad fue casi nula, lo cual era de esperarse debido a que se conmemoraba a nivel nacional el Día de la Recordación de las decenas de miles de caídos en conflictos y atentados.

En este contexto, nos dirigimos al Colegio Técnico de la IAF en la localidad de Holz, también en las proximidades de Tel Aviv. Allí recorrimos las instalaciones así como células didácticas de F-16, AH-1, MD500 y Cubs y plantas motrices de todo tipo. Fue entonces, que estuvimos presentes en los actos conmemorativos de la jornada que realmente merecen mención aparte. Es estremecedor escuchar a la tristemente célebre sirena de alerta, que se hace sonar en todo el territorio nacional y observar como todo se congela (incluso los autos en calles y rutas) por exactamente un minuto.

Un C-130 Karnaf encabeza la exhibición estática en Tel Nof. La IAF acostumbra realizar las muestras sobre pistas. El estacionamiento para el público se improvisa en las mismas cabeceras ya que se prohíbe la circulación por las instalaciones (foto: Pablo Benveniste).

Estos actos anteceden al inicio mismo de las celebraciones. Para comenzar con las mismas, el siguiente y último destino del día fue la Base Aérea de Tel Nof (al sur de Tel Aviv), donde pudimos visitar la muestra estática desplegada un día antes del comienzo de los eventos, que tendrían lugar oficialmente al día siguiente. Tel Nof es la base de operaciones de dos Escuadrones de F-15C/D “Baz” y dos de CH-53 “Yasur 2025”. Más recientemente, se ha incorporado la unidad de UAVs “Eitan” y “Heron”. Las muestras estáticas son tradicionalmente desplegadas en una de las pistas de la base. No se utilizan playones ni hangares, los visitantes sólo pueden ingresar con vehículos y son conducidos directamente al sitio de la muestra sin mediar paradas. Los estacionamientos se disponen en la pista misma también. Es prácticamente imposible tener contacto con hangares, shelters o barracas de ningún tipo. La muestra, incluyó prácticamente un representante de cada sistema de armas, incluyendo cazas F-15 y F-16 luciendo sus killmarks. El contacto en persona con este arsenal se convierte en una experiencia inigualable, aún cuando uno ya hubiera visto los mismos modelos de aviones y helicópteros en algún otro país. Las aeronaves de la IAF poseen incontables modificaciones y tecnología local que, sumadas a exóticos camuflajes en tonos de arena y verde que rompen con la monotonía del aburrido “gris táctico”, generan atractivo e intriga en cada instante.

Kill marks

Las célebres e infaltables kill marks, lucidas en las muestras de Tel Nof y Ramat David. Nótese en el F-16 “107” el triangulo verde correspondiente al ataque a la central nuclear iraquí el 7 de Julio de 1981 (fotos: Pablo Benveniste)

Ramat David

El día martes 16 de abril, la cita desde tempranas horas fue en la histórica Base Aérea ex RAF de Ramat David, en la zona norte del país, cercana a la ciudad de Haifa. Desde allí operan incesantemente dos escuadrones de F-16C y uno de F-16D “Barak”, además otro de helicópteros de patrulla AS-565SA “Atalef”. De forma similar a la muestra en Tel Nof, el despliegue estático de otro numeroso contingente de aviones y helicópteros, tuvo lugar en una de las pistas. Sin embargo, nos encontramos esta vez con un reducido pero no menos llamativo display aéreo que estuvo conformado inicialmente por una escuadrilla acrobática de cuatro Texan II. Minutos después el rugir de dos F-16C captó inmediatamente la atención del público. Un “Atalef” y un AB-206 de la Policía hacían de las suyas hasta que finalmente comenzó el esperado desfile aéreo compuesto de un total de casi treinta aeronaves.

Tal vez sea porque la IAF se encuentra focalizada completamente en su deberes cotidianos fundamentales, pero el componente comercial / merchandising de estos eventos brilló por su ausencia. No sólo no es posible adquirir el parche de algún escuadrón o alguna remera, sino que la oferta gastronómica se reduce sólo a simples helados de palito. Esto es una constante incluso en el museo mismo, cuyo gift shop no es más que un simple rejunte de juguetes y algunos libros.

La escuadrilla acrobática de Texan II en acción (foto: Pablo Benveniste).

Una vez culminado el desfile, la lenta retirada de la base nos hizo llegar tarde a la muestra de la Escuela Técnica de la IAF en el aeropuerto de Haifa. Los organizadores se mostraron optimistas ya que confiaban que podríamos ingresar de todos modos, gracias al personal que nos esperaba allí. Así fue como finalmente, tuvimos acceso preferencial habiendo ya terminado el evento. La Escuela posee aeronaves retiradas de todo tipo, y en diversos estados de conservación. Tal es así, que cuentan con un improvisado museo que reúne una veintena de aviones y helicópteros de todas las épocas. Esta pequeña flotilla estática, fue complementada para la ocasión por visitantes operativos tales como un F-16A “Nez”, un C-130 “Karnaf”, entre helicópteros varios y pequeños aviones de transporte y enlace.

Habiendo mediado diversos Gate Guardians y otros sitios de interés menores, el tour finalizó en el aeroclub de Habonim, localizado próximo a la costa del mediterráneo, pocos kilómetros al sur de Haifa. En los márgenes de su corta pista, se encuentran los restos de un puñado de Do-28 “Agur” y un desolado MiG-23ML Checo, recibido en un intercambio.

Casi como si se complementaran, Ra’am y Sufa siempre aparecen juntos en escena (foto: Pablo Benveniste).

Un imponente potencial militar en un territorio tan reducido, genera un inevitable contacto con fuerzas armadas casi en cada esquina. Si de aeronáutica hablamos, el estruendo de cazas supersónicos puede llegar a ser casi una constante en la vida cotidiana. Prestando sólo un poco de atención, es posible visualizar con frecuencia algún C-130, UH-60 o al menos un King Air efectuando maniobras.

Este tour fue una oportunidad única para un simple civil proveniente de tierras muy lejanas para, vivir de la forma más cercana posible, pasado y presente de una de las fuerza aéreas más activas del mundo. Fueron tres intensos días de poco dormir, pero disfrutando de un recomendable tour, organizado y comercializado, por y para spotters aeronáuticos.

Un veterano Mirage IIICJ que, con nada menos que trece victorias confirmadas en los combates de 1967 y 1973, fue operado posteriormente por la Fuerza Aérea Argentina como C-713. Retornó a Israel para descansar definitivamente bajo el mismo cielo en el que batalló (foto: Pablo Benveniste).

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