Taller Armamento del Ala 15: constante evolución

30 de Noviembre de 2020, plataforma del Ala 15, Base Aérea de Zaragoza

La densa niebla se va levantando perezosamente y los débiles rayos de sol van descubriendo lentamente los perfiles de los Hornet del Ala 15 de Zaragoza, unidad de referencia en España para el sistema de armas F-18 (C-15 en la terminología del Ejército del Aire)

Cuando a final de Noviembre de 1994 el Ala 15 se desplegaba para participar en la operación “Deny Flight” (misión internacional de la OTAN en los Balcanes para asegurar el bloqueo aéreo decretado por la ONU sobre el cielo de Bosnia-Herzegovina), algunos ya intuían que el F-18 Hornet iba a marcar la diferencia. Pocas aeronaves presentaban una polivalencia equiparable a la del Hornet y eso iba a permitir al Ejército del Aire estar en primera línea en las misiones encomendadas por el mando de la operación “Deny Flight”. La capacidad multirole de este sistema de armas se basa en la versatilidad que tiene a la hora de cumplir misiones tanto aire-aire como aire-suelo (con sus múltiples variantes), esto significa que el avión está certificado para operar con una amplia panoplia de armamento. Este artículo quiere poner en valor el trabajo que desde la creación del Ala 15 ha llevado a cabo el Taller de Armamento, la sección que dentro de la Unidad es la responsable de operar e integrar todo el armamento en servicio actualmente en los F-18 Hornet de la base zaragozana.

El Taller de Armamento (TAR) depende del Grupo de Material y se encuentra físicamente ubicado junto a la línea de vuelo del Ala 15. El TAR nació con el Ala 15 y forma parte de su ADN como unidad de combate. Está estructurado en cuatro secciones con funciones diferenciadas. Gaceta Aeronáutica ha tenido el privilegio de compartir una jornada de trabajo con el equipo humano que integra el TAR.

Sección de Misiles (SMI)

La Sección de Misiles es responsable de llevar a cabo el mantenimiento preventivo y correctivo de los misiles que actualmente se encuentran operativos con los Hornet zaragozanos: Iris-T, Sidewinder, Sparrow, AMRAAM, Maverick, HARM y Taurus, entre otros.

Las operaciones de mantenimiento son diversas y, en función de la parte del misil afectada (propulsión, guiado o carga explosiva) los procedimientos están diferenciados. En una jornada estándar es habitual poder ver al personal de la Sección revisar el funcionamiento de los sistemas de guiado utilizando los comprobadores diseñados para cada misil. Este comprobador se encarga de verificar que la cabeza buscadora está interpretando y gestionando correctamente la información recibida. Este tipo de mantenimiento es de tipo preventivo y está totalmente estandarizado, realizándose en función de las horas de vuelo y/o almacenamiento.

En el mantenimiento de los propulsores se cuenta con el soporte del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), periódicamente se hacen muestreos y se evalúa el estado de los propulsores, determinando el estado de todo el stock y su vida útil.

Para asegurar una correcta conservación, los misiles se almacenan y transportan en contenedores especiales. Uno de los elementos más relevantes a la hora de hacer despliegues a otras bases o misiones es precisamente el transporte y manipulación de este tipo de equipamiento y material. El mantenimiento de las condiciones de almacenamiento, temperatura y humedad, así como la integridad mecánica de los equipos son esenciales para asegurar su funcionamiento.

Sección de Municionamiento de Línea (SMN)

Como su nombre indica esta Sección está en la línea de vuelo y se encarga de la preparación y montaje de las cargas en los aviones. En este punto es esencial distinguir entre material de prácticas o inerte y material real.

Normalmente el trabajo de esta sección se planifica semanalmente y está coordinado con los planes de vuelo que se programan en la Unidad. En función de dicha planificación la SMN monta y prepara el armamento que se requiere para la misión. Las operaciones de montaje de bombetas de prácticas, llenado de módulos con chaff y bengalas, carga y descarga de munición de cañón y un largo etcétera son el día a día del personal destinado en esta sección. En los grandes ejercicios como Sirio-Tormenta, las campañas de tiro como el Dardo o las misiones encomendadas por la OTAN el uso de munición real pone a prueba las enseñanzas y la experiencia adquirida a lo largo del año con material de entrenamiento. Una misión de combate real arranca cuando un miembro de SMN retira los seguros externos de armamento del avión antes del despegue.

Sección de Armamento Convencional (SAC)

Cuando alguien entra en el taller principal de la Sección de Armamento Convencional rápidamente se aprecia que es la Sección encargada de realizar mantenimiento de 2º Escalón. En los diversos puestos de trabajo se repite el mismo esquema de trabajo, con un elemento en revisión, ya sean lanzadores de misiles, lanzadores de bombas, etc, y el personal realizando las tareas de mantenimiento preventivo o correctivo necesarias utilizando los comprobadores y utillajes específicos.

El ritmo de trabajo es muy elevado, como no podía ser de otra forma. Cada uno de los lanzadores de la flota de Hornets del Ala 15 debe estar totalmente operativo y con las revisiones de mantenimiento actualizadas (estamos hablando de centenares de componentes). Es en este tipo de tareas y actividades donde se puede apreciar la importancia que tiene el trabajo de todo un equipo para que un sistema de armas esté totalmente operativo. De nada sirve tener un avión y un piloto valorados en decenas de millones de euros si el lanzador de misiles de la punta del plano no está testeado, verificado y plenamente operativo. La parte más visible de una fuerza aérea son los aviones y el personal de vuelo, sin embargo esas actividades no serían posibles sin la dedicación y miles de horas de trabajo realizadas por todo el personal de una organización como el Ejército del Aire.

Sección de Configuración (SCC)

La sección de configuración es la que durante más tiempo está en contacto con la aeronave ya que es la encargada del montaje mecánico y eléctrico de las estaciones de carga y del cañón. En condiciones normales todas estas actividades se realizan en un hangar situado al final de la línea de vuelo del Ala 15. Lógicamente su personal está capacitado para realizar sus funciones en condiciones de intemperie, tal y como se realizarían en aeródromos menos preparados, etc.

Una de las tareas de mantenimiento preventivo realizadas sobre los aviones es la verificación completa de que todas las estaciones de carga están funcionando correctamente, es decir, ejecutan la orden recibida desde la cabina del piloto. Esta verificación se realiza cada 30 días en todos los aviones de la flota.

El F-18 es un sistema de armas que sigue en servicio en España y que ha sido retirado ya de los Marines y de la Us Navy. Es en este punto donde la experiencia de todo el personal del Ala 15 está siendo puesta a prueba día a día, resolviendo eventualidades que no se habían encontrado hasta ahora en los F-18 en servicio.

Sección de Ingeniería y Calidad del Ala 15

Como integrante del Ala 15, el TAR recibe soporte técnico y documental de la Sección de Ingeniería y Calidad (SINCA) del Ala.. No puede ni debe entenderse el buen funcionamiento de una organización con profunda carga tecnológica sin un robusto y sólido sistema de control de calidad.

Hoy en día el Ejército del Aire es un miembro totalmente integrado en la OTAN y eso se traduce, entre otras, en una palabra clave: estandarización. La estandarización es el elemento imprescindible para que Fuerzas Aéreas de diferentes países puedan operar conjuntamente y actuar como un único organismo.

Prueba de la importancia que el Ala 15 otorga a éste pilar de funcionamiento es que entre su personal se encuentran Evaluadores OTAN que participan activamente tanto en los comités y grupos de normalización como en las TACEVAL (Tactical Evaluation) que se realizan en las diversas unidades de la OTAN. Las TACEVAL son básicamente evaluaciones que tienen como objetivo identificar el grado de cumplimiento de las normas OTAN, identificar deficiencias y finalmente recomendar mejoras. Para ello se somete a la unidad evaluada a un estrés de 60 horas similar al que se encontrarían en condiciones reales de conflicto. Durante estas 60 horas los equipos de evaluación determinan el cumplimiento de las misiones asignadas dentro del marco normativo OTAN.

Gaceta Aeronáutica ha tenido la oportunidad de presenciar una jornada de entrenamiento en la que se ha hecho una evaluación de los procedimientos de carga y configuración del avión para dos perfiles de misión, aire-aire y aire-suelo. Durante la evaluación se verifica que el personal de línea (mecánicos y armeros) están capacitados para configurar el avión en un límite de tiempo especificado. Todo se realiza en las condiciones más realistas posibles, siendo ésta la única forma de asegurar que en un despliegue real el personal estará entrenado correctamente en los procedimientos específicos. Durante el entrenamiento las tareas que desempeña cada uno de los miembros del equipo está perfectamente definida y limitada en tiempo. Todo engrana como una maquinaria correctamente puesta a punto y los tiempos límite se cumplen e incluso se mejoran. De nuevo la máxima “train as you fight and fight as you train” cobra la importancia que merece.

De las dos configuraciones evaluadas la que más llama la atención es la de ataque aire-suelo, con el montaje de un misil Taurus en una de las estaciones del avión. Este misil ha sido recientemente recertificado tras su MLU por el Ejército del Aire.

El TAR y los despliegues del Ala 15

Hace pocos meses el Ala 15 retornó de su despliegue en la misión Baltic Air Poicing (BAP) en Siaulai (Lituania). En este tipo de misiones el TAR, como integrante del Ala 15, despliega sus efectivos para el cumplimiento de las funciones asignadas. En un despliegue como fuerza aérea expedicionaria el centro de gravedad se desplaza a la Sección de Municionamiento de Línea, siendo la mayor parte del personal desplegado de esta sección. Por supuesto se destacan miembros de las restantes secciones pero, con menor peso específico.

Las operaciones en nuevos entornos, con infraestructuras diferentes siempre aportan “lecciones aprendidas” que de otra forma no podrían pasar a engrosar el “know-how” del TAR.

El futuro

A corto plazo el casco Scorpion y el uso de los lanzadores C-VER para lanzar dos GBU-12 son las novedades que en pocos meses formarán parte del día a día del Ala 15 y sus integrantes. Estas novedades serán multiplicadores de fuerza que vendrán a reforzar el peso específico del F-18 en el Ejército del Aire.

La capacidad de aprendizaje del personal del Ala 15 junto con la polivalencia del Hornet han sido ingredientes esenciales para que hoy en día el F-18 siga siendo un sistema de armas con plena vigencia y muchos años de vida por delante.


Agradecimientos:

Gaceta Aeronáutica quiere agradecer a la Oficina de Comunicación del Ejército del Aire y a todo el personal del Ala 15 la colaboración prestada durante la realización de este artículo.


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