
Con la regularidad a la que nos tienen acostumbrados hace más de diez años, Marcelo Miranda y Francisco Halbritter publicaron en la primavera de 2015 la edición número 51 de la reconocida revista Lima Víctor. Los historiadores más respetados del ambiente nos regalan en ella una nueva selección de textos en los cuales dan cuenta del presente, pasado y futuro de la aviación civil argentina.
Francisco Halbritter abre el juego con la historia de los casi seis Cessna 195 argentinos, modelo por el cual dice profesar un afecto especial («El Cessna más hermoso: Historial del modelo 195 en Argentina», 4 páginas, 7 ilustraciones).
Continúa el mismo Francisco con el relato de otro de sus famosos «viajes inolvidables», esta vez con destino a Mendoza y en el que los aviones no son más que una mera excusa para resaltar la prolongada amistad que los editores mantienen entre sí, con sus colaboradores y con el medio al cual han dedicado tantos años de su tiempo libre («Vino, aviones y canto: Un viaje a la Mendoza profunda», 9 páginas, 36 fotos).
Completando una trilogía de tres notas, nuestro corresponsal senior Pablo Potenze da cuenta de los últimos años de vida aerocomercial de Aeroposta Argentina, su transformación en empresa de capital mixto, la eventual absorción de sus servicios por Aerolíneas Argentinas y la re-orientación de sus dueños privados hacia el negocio de bienes raíces («Aeroposta Argentina: Parte 3 de 3 – Una empresa mixta argentina», 6 páginas, 5 ilustraciones).
El plato fuerte
Llegando al centro de la revista, encontramos la principal nota de esta edición, tanto en extensión como en temática. Ocupando un 30% de las 46 páginas de la revista, Francisco nos entrega una minuciosa recapitulación de los primeros productos autóctonos de uso civil desarrollados por la Fábrica Militar de Aviones (FMA) de Córdoba.
Sin pelos en la lengua, Francisco ilustra cómo dos rasgos bien argentinos, la creatividad y la volubilidad, nos embarcaron en la década de 1930 en un emprendimiento que, con todos sus defectos y falta de madurez, fue indiscutiblemente innovador… ¡pero terminó en un conflicto «cuasi ideológico» y en el primero de varios cambios de rumbo en la errática historia de la FMA! («Del Ae.C.1 a Ae.C.4: Historia de los primeros aviones civiles de la Fábrica Militar de Aviones», 16 páginas, 33 ilustraciones).

Marcelo Miranda aparece recién a un quinto del final de la revista revelando una primera versión de la biografía de Luis Horacio Fortín, contador, economista, piloto de bombarderos en las Fuerza Aéreas Libres de Francia durante la Segunda Guerra Mundial, comandante formal del primer vuelo de la Flota Aérea Mercante Argentina (FAMA) con destino a Europa y protagonista de los primeros quince años de la historia de Aerolíneas Argentinas («Luis Horacio Fortín»,6 páginas, 10 ilustraciones).
Marcelo también se encarga de cerrar la edición con un escueto noticiario de Aviación Comercial (2 páginas, sin ilustraciones) que repasa el accionar de 8 aerolíneas argentinas entre mayo y julio de 2015. La brevedad de la sección me resultó chocante: Comparada con su primera versión de hace casi 20 años (Marcelo lanzó esta sección en la mítica revista Pista 18, donde ambos compartimos cartelera como redactores especializados), equivale a sólo un 60% de aquella edición fundacional y cubre la mitad de empresas que en 1996… ¿qué pasa en el mercado aerocomercial argentino que hay tan pocas noticias?
Una mirada al futuro
Sin embargo, lo que más me llamó la atención de esta Lima Vïctor es que fue escrita por sólo tres autores: Halbritter, Miranda y Potenze.
Por eso titulé la nota con una «remake» de la comedia dirigida por Leonard Nimoy y protagonizada por Tom Selleck, Steve Guttenberg y Ted Danson («Three Men and a Baby», 1987), que relata las peripecias de tres solterones empedernidos que deben hacerse cargo de un bebé que fue abandonado en la puerta de su departamento.
Jugando con las analogías, me permito reconocer a este trío de historiadores empedernidos por demostrar a cabalidad su capacidad de hacerse cargo de «este bebé» y hacerlo crecer hasta el equivalente de la pubertad humana (la revista cumplirá 15 años en 2017).
Pero el tiempo pasa y preocupa ver quién tomará la posta para dar continuidad al proyecto cuando los editores pasen a retiro. ¿Serán colaboradores más jóvenes, tales como los mendocinos Guido Ghiretti y Gustavo Marón, por quienes Francisco Halbritter expresa un reconocimiento indiscutible en su nota del viaje a Mendoza?
¿Habrá que esperar que la generación de los Milleniums aprenda a desarrollar investigadores y redactores rigurosos y detallistas como los que publican en esta revista? ¿O terminaremos contentándonos con las micro-síntesis audiovisuales del mundo tecnológico, inmediatista y pasatista en el que vivimos?
Referencias: Wikipedia y Word Reference.