Un monumento al legendario Guaraní

El pasado 29 de Septiembre de 2014 se inauguró un monumento, a modo de Gate Guardian, sobre los jardines del Casino de Suboficiales de la Ira Brigada Aérea de El Palomar. Para dicha inauguración fue elegido el día en que se conmemora el Día de San Miguel Arcángel, Patrono de la Aviación de Transporte y los veintidós años de la creación de la Asociación de Tripulantes de Transporte Aéreo, fundada esta hace ya veintidós años atrás, en 1992. El acto fue presidido por el Sr. Jefe de la I Brigada Aérea Brigadier Arturo G. Moyano, quien dirigió un mensaje haciendo una breve reseña histórica del G II (ver La historia del IA-50 G-II Guaraní), destacando las mas de cuarenta generaciones de Pilotos de Transporte que se han entrenado y capacitado con el G II. Como así también recordando algunas de las mas relevantes acciones y tareas realizadas con el sistema GII; incluyendo el Curso de Vuelo de Aviones por Instrumentos, realizado en la II Brigada Aérea de Paraná y el CEPAC Curso de Estandarización de Procedimiento de Aviones de Carga, curso este del que el formara parte y realizado por primera vez en 1983 en la I Brigada Aérea de El Palomar.

El Jefe de Brigada resaltó las características del avión rememorando anécdotas que le tocó vivir a el mismo como piloto cuando participó del Primer CEPAC, es así que recordó “cuando el Instructor nos plantaba un motor en plena carrera de despegue y antes de V1 proseguíamos con esta con un solo motor; lo que demuestra las aptitudes del diseño logrado junto al rendimiento de una planta de poder muy potente. Maniobra esta que en el presente es impensable de realizar”. De esta forma, muy escuetamente el Brigadier Moyano recordó al GII. Muchos de estos pilotos fueron partícipes de jornadas históricas en 1982 durante la Batalla por Malvinas. Pilotos estos que volaron sistemas como el C-130 H y KC-130 H, Boeing 707, como así también los Fokker F-27 y F-28 de la I Brigada Aérea y Lear Jet y de la II Brigada Aérea o tripulando los mismos IA-50 en el continente, realizando patrullajes costeros.

Acto seguido pasó a celebrarse una misa de Campaña a cargo del Capellán de la Brigada, Presbítero César Daniel Tauro. Misa en la que se puso de relieve las características del Arcángel, características estas que han de asumir como ejemplo de vida y proceder los pilotos de Transporte de la FAA.

Además de las ya mencionadas autoridades presentes pudo contarse con la presencia de numerosos veteranos que volaron el GII y miembros del Escuadrón FENIX. Una vez culminada la Misa de Campaña se colocó una ofrenda floral sobre el tren de nariz del Guaraní, se realizo un Toque a Silencio Militar en memoria de los Caídos, al tiempo que un Héecules, el L-100-30, TC-100 realizó un hermoso y sorpresivo pasaje rasante utilizando un corredor poco habitual, ya que lo hizo casi sobre la vertical del monumento. Culminada esta parte de la ceremonia, los presentes se dirigieron a la entrada del ya mencionado Casino de Suboficiales, dónde quedó inaugurada también una fuente de agua que recuerda la Gesta de Malvinas.

El monumento

En Noviembre del año 2006, el Suboficial Mayor VGM Domingo G. Farías elevó una solicitud al Jefe de la I Brigada Aérea, Brigadier VGM Omar A. Pozza para que se evalúe la posibilidad de erigir a la entrada de dicha unidad, una aeronave a modo de monumento que representara el histórico accionar de la mencionada unidad a lo largo de la historia de la Aviación Militar Argentina. Esta solicitud es elevada a la Secretaría General del a FAA dando esta su aprobación.

Si bien desde un principio se evaluó como posibilidad que este monumento sea un C-130, esto fue desechado por ser totalmente inviable el traslado de un aparato de sus dimensiones hasta el solar dispuesto a tal fin. Ante esto se piensa en un G II, avión que tuvo como primer destino operativo el Escuadrón III de Transporte de esta Brigada.

Tomada la decisión, – ya habían transcurrido dos años- en 2008 se recurrió a la II Br. Aer. de Paraná, donde terminaran sus días los GII de la FAA, aquí se encontraba una célula la que perteneciera a un aparato fotográfico la CN 19, que en sus días de gloria sirvió como F-33. Esta célula carecía de planos por lo que se recurrió a los que pertenecieran al CN 22 T-129. El 2 de Junio de ese año un C-130 transporta hasta El Palomar algunas partes y componentes del F-33 para ser re ensamblado, se trataba de: estabilizadores, motores, hélices, tanques de combustible de puntera de alas, trenes de aterrizaje y ruedas. A fines de del mes de Agosto de ese mismo año se logra transportar por vía terrestre el fuselaje desde Paraná hasta El Palomar. Las tareas de reparación y armado estuvieron a cargo del Grupo Técnico 1 a cargo del Comodoro Pablo Solé y el Capitán Roger Borgoñón. Estas tareas se extendieron por varios años, las razones está demás enumerarlas, falta de presupuesto y personal. Después de siete largos años el IA-50 G-II por fin fue terminado y emplazado en los jardines del Casino de Suboficiales de la I Brigada.

Para que el monumento sea representativo de las misiones que le tocaron llevar a cabo, se eligió dotarlo de la matrícula T-122, esta matrícula fue utilizada originalmente por el CN-14 aparato destinado al transporte del JEMGFA. Este mismo aparato fue el que trasladó al Brigadier Héctor Luis Fautario hasta Port Stanley el 17 de Febrero de 1973 (Puerto Argentino desde el 2 de Abril de 1982); convirtiéndose en el primer avión de construcción nacional en hacerlo. El segundo sería el IA-58 A Pucará primer avión de fabricación nacional en entrar en combate tomando parte en el Bautismo de Fuego de la Fuerza Aérea Argentina, el 1º de Mayo de 1982.

Como se mencionara mas arriba, el IA-50 G II o Guaraní, como es llamado comúnmente, ha servido para que mas de cuarenta promociones o generaciones de pilotos de Transporte y Carga de la FAA se formaran en él. Es por eso que el G II es el que mejor representa esa nueva etapa del Transporte Aéreo comenzada a principio de los años sesenta. Como dijera después de un aterrizaje, un comandante del B-707 TC-95: “hemos aterrizado en el Santuario de la Aviación de Transporte”. Ahora el querido Guaraní es custodio de su primera casa, la I Brigada Aérea de El Palomar.


Colaboraron con la redacción de este informe el Suboficial Mayor Raúl Vicente y a Fabio Núñez.


4 comentarios sobre “Un monumento al legendario Guaraní

  1. Lo mantuve y lo vole por mas de diez años, y lo lleve en vuelo a San justo quedando alli en perfecto estado operativo.

  2. Hola buenas noches. Estoy investigando un poco soble los IA50 y me resulto interesante lo que comentan que este avion de Palomar es un rejunte de varias partes y puesto la matricula T-122 aunque su fuselaje era del F-33. Tambien comentan que esas partes estaban en Parana.
    Ahora, en el Aeroclub Argentino hubo un T-122, que no seria este mismo?. Si puede aclararme un poco les agradeceria muchisimo. Muy buena la nota de parte de nuestra historia aeronautica.
    Saludos

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