Tal como nuestros lectores saben desde 09/2007, cuando publicamos nuestra primera nota sobre el flanco aeronáutico de las celebraciones (ver “Fervor patriótico y elegancia marcial: Fiestas Patrias chilenas 2007”), Chile volvió a encenderse de fervor patriótico este septiembre para celebrar un nuevo y siempre interesante mes de la chilenidad.
Las celebraciones de este año conmemoraban el 209 aniversario del primer gobierno patrio y de la creación de las primeras unidades orgánicas del Ejército de Chile, ambos eventos acaecidos en 1810 al inicio de la gesta independentista del Reino de España.
La ceremonia central fue la sexta para el presidente Sebastián Piñera Echenique y la segunda tanto para el Ministro de Defensa Nacional, Alberto Espina Otero, como para el anfitrión de la ceremonia, el Comandante en Jefe del Ejército, general Ricardo Martínez Menanteau.
Las fuerzas de presentación estuvieron a cargo del general de división Esteban Guarda Barros, Comandante General de la Guarnición de Ejército de la Región Metropolitana, el contraalmirante José Luis Fernández Morales, Director de Ingeniería de Sistemas Navales de la Armada, el general de brigada aérea Jean Pierre Desgroux Ycaza, Comandante de la Guarnición General Aérea de Santiago de la Fuerza Aérea, y el general Fernando Lobos Horn, Director de Educación, Doctrina e Historia de Carabineros.
Como es usual, la ceremonia contó con una nutrida lista de invitados extranjeros, encabezados por el Jefe de Estado Mayor del Ejército Argentino, teniente general Claudio E. Pascualini, el Comandante del Exército Brasileiro, general Edson Leal Pujol, el Jefe del Estado Mayor de Planeación y Política del Ejército Nacional de Colombia, mayor general Raúl A. Rodríguez Arévalo, el Comandante General de la Fuerza Terrestre de Ecuador, general de división Javier D. Pérez Rodríguez, el delegado del Comandante del Ejército del Paraguay, general de división Bernardino González Miranda, el Comandante en Jefe del Ejército del Uruguay, general de ejército Claudio Feola Paz y el Comandante Sur del Ejército de EE.UU., general mayor Daniel R. Walrath.
Una parada militar #Integradora
La ceremonia siguió el protocolo tradicional, comenzando con la revista presidencial de las escuelas matrices, el saludo del Club de Rodeo “Gil Letelier”, la presentación de las escuelas matrices (Escuela Militar, Naval, de Aviación y de Carabineros) y el desfile de los escalones Naval, Fuerza Aérea (FACH), Carabineros y Ejército, con el sobrevuelo de aeronaves institucionales sobre las formaciones de la Escuela de Aviación, la FACH y el Ejército.
La principal novedad de la ceremonia de este año fue que, por primera vez en su historia, participó la Policía de Investigaciones (PDI), policía civil dependiente del Ministerio del Interior, que estuvo representada por la Escuela de Investigaciones Policiales de Chile (ESCIPOL) al final del segmento dedicado a las escuelas matrices.
Como siempre sucede en este evento, también hubo una limitada participación de fuerzas militares y de seguridad extranjeras: Este año tocó en suerte apreciar el paso de secciones del Colegio Militar de la Nación Argentina, de la Academia Militar del Exército Brasileiro y la Escuela Militar del Ejército del Perú delante de las escuelas matrices, de becarios extranjeros con la ESCIPOL y de oficiales policiales extranjeros adscriptos al programa de intercambio y formación internacional de los Carabineros.
A falta de otros eventos históricos temáticos que rememorar, “las fuerzas armadas y de orden” (tal como se las conoce localmente) aprovecharon para destacar los servicios que prestan a la sociedad civil chilena configurando un desfile terrestre y aéreo en el que aprovecharon para emitir mensajes promocionales destinados a sus pares civiles.
Adicionalmente, se buscó desarrollar una ceremonia de menor duración y con un despliegue de medios menos costoso que en el pasado, tanto para aplacar eventuales críticas de la oposición al gobierno (o las fuerzas vivas más reaccionarias) como para prevenir recriminaciones del propio gobierno central, que ya tuvo un entredicho con la Fuerza Aérea por lo que consideró un ostentoso desfile aéreo hace un año.
En el desfile destacaba el compromiso con la asistencia humanitaria en caso de catástrofe (la FACH mostró sus flamantes Unidad Base de Despliegue Motorizada, Sección del Sistema de Red Auto y Aerotransportada Táctica, Escuadrilla de Reacción Sanitaria Aeromóvil y Sección de Infantería de Aviación Motorizada), la potente integración de la mujer en sus filas (quienes tuvieron protagonismo central en varios momentos de la ceremonia), el atractivo de su oferta educacional para los jóvenes chilenos interesados en hacerse de una salida laboral profesional y la ya mencionada integración regional e internacional.
Pero en la ceremonia tampoco faltaron los destacados clásicamente militares: Además de medios aéreos de diversas aplicaciones, se presentaron tropas de elite dotadas de equipamiento moderno (el Batallón de Infantería No.21 “Miller” de la Brigada Anfibia Expedicionaria de la Armada, la Brigada de Operaciones Especiales del Ejército y el Regimiento de Artillería Antiaérea y Fuerzas Especiales de la FACH) y el Ejército exhibió vehículos Hummer artillados.
En total, la ceremonia tuvo una duración total de 2:45 horas e involucró a 7.639 efectivos (3.256 del Ejército, 1.260 de la Armada, 1.164 de la Fuerza Aérea, 1.549 de Carabineros y 426 de la PDI; 16% de los cuales eran mujeres), 28 vehículos terrestres y 56 aeronaves (43 de la FACH y 11 del Ejército desfilando, más una de la FACH y una de Carabineros estacionadas en el Parque O’Higgins para vuelos de emergencia), con un costo total estimado en aproximadamente US $ 210.000 (la mitad que en 2018).
¿Un desfile aéreo #Low-cost?
Al igual que el 19/09/1929, cuando la aviación militar chilena se presentó por primera vez en la historia de la Gran Parada Militar, la Fuerza Aérea presentó en vuelo 43 aeronaves de distintas aplicaciones y unidades distribuidas a lo largo de todo el territorio para poner de manifiesto el poder aéreo con que cuenta Chile hoy en día y hacer presente que esa capacidad se mantiene vigente desde aquella primera exhibición de 60 aeronaves hace 90 años.
En una coincidencia insoslayable, ambos eventos tuvieron también a un Arturo Merino como protagonista central: En 1929 las formaciones aéreas estuvieron lideradas por el fundador y primer Comandante en Jefe de la FACH, comodoro Arturo Merino Benítez, mientras que las de 2019 fueron supervisadas desde el palco oficial por el general Arturo Merino Núñez, actual Comandante en Jefe de la institución e hijo menor del prócer aeronáutico.
Al igual que todos los años, los pasajes en vuelo comenzaron delante del desfile terrestre de la Escuela de Aviación, momento el cual pasaron estelando humo azul, rojo y blanco los cinco Extra 300L de la escuadrilla acrobática Halcones, liderada por el capitán de bandada Francisco González, y 10 aeronaves de instrucción básica T-35 de la propia escuela, al mando del comandante de grupo Jaime Fernández.
Liderados por el comandante del sub-escalón aéreo, comandante de grupo Alan Cárcamo, y anticipando la presentación terrestre del Escalón Fuerza Aérea, sobrevolaron el Parque O’Higgins diez cazas F-16 Fighting Falcon de los Grupos 3 (de Iquique), 7 y 8 (Antofagasta).
Posteriormente, se presentaron tres C-130 Hercules del Grupo 10 (Pudahuel) escoltados por dos cazas F-5E Tigre III del Grupo 12 (Punta Arenas) y, cerrando el componente aéreo de la FACH, pasaron sobre la elipse del Parque O’Higgins seis S-70 Blackhawk y dos UH-1H Huey del Grupo 9 (Pudahuel).
Si bien no propuso grandes novedades, la presencia aérea de la FACH mostró alguno ítems dignos de destacar, comenzando con la sostenida migración del mimetizado en la flota F-16C/D del Grupo 3, que sigue incorporando el esquema de baja visibilidad a dos tonos de gris estándar de los Vipers de la OTAN y que pudimos confirmar en dos aparatos monoplazas F-16C y, por primera vez, en un biplaza F-16D.
Los seis Blackhawks de las Panteras Negras se presentaban por primera vez tras completar la recepción a fines del año pasado de seis ejemplares construidos en Polonia (ver “Llegó el segundo lote de MH-60M Blackhawk para la FACH”), mientras que los Hueys se mostraban en la configuración de lucha contra incendios (canastos externos y baldes Bambi Bucket) con la que participaron en la extinción de siniestros forestales ocurridos a comienzos de año en la zona centro-sur del país.
Media hora más tarde, prácticamente cerrando el paso del escalón terrestre, liderada por su comandante, general de brigada Jorge Jacque Falcón, se hizo presente la Brigada de Aviación de Ejército (BAVE) con una formación mixta de cuatro helicópteros de exploración MD-530 Defender artillados con coheteras, dos AS350 Ecureuil de reconocimiento y enlace y cinco AS532 Cougar de asalto, también artillados con ametralladoras laterales y dotados (en dos ejemplares del modelo más avanzado, AS532Ale) de sistemas FLIR bajo la trompa.
Como ocurre habitualmente para estas fechas, el clima no acompañó del todo a la ceremonia y mostró su cara más antipática durante el paso de las aeronaves de la FACH, que lo hicieron bajo un cielo bien encapotado que deslució las fotografías que tomamos tanto desde tierra como desde el aire y que, irónicamente… ¡no estuvo presente para el resto del evento!
A pesar de ello, por primera vez en los doce años que lleva cubriendo la parada militar, Gaceta Aeronáutica tuvo oportunidad de apostar cronistas y fotógrafos no solo en terreno en el Parque O’Higgins o la base aérea Pudahuel sino también a bordo del S-70i Blackhawk “Hotel Cero Tres”, lo que hoy nos permite ilustrar el despliegue aéreo también desde una plataforma en vuelo… ¡y prometer una nota minuciosa con las impresiones recogidas en esa experiencia para más adelante!
Otras manifestaciones aéreas
El resto de las manifestaciones aeronáuticas registradas hasta el cierre de esta nota estaban totalmente dentro de lo esperable según manda la tradición o las costumbres más recientes, con detalles de color que siempre aportan algún toque de distinción digno de relatar.
El domingo primero, la BAVE volvió a abrir sus puertas de 12:00 a 17:00 horas para permitir que la ciudadanía conociera sus instalaciones y aeronaves de dotación, registrándose también la presencia del planeador DG-1000S CC-ASZ y el remolque argentino Aero Boero 180 RVR CC-KWD (ambos del Club de Planeadores de Vitacura), que fueron exhibidos por reservistas de la Agrupación Aérea La Independencia, entidad que actúa coordinada con la BAVE en casos de catástrofes naturales.
Las prácticas previas y la revista preparatoria de la gran parada fueron también bastante discretas y #low-cost… si bien las ejercitaciones en la elipse del Parque O’Higgins comenzaron a inicios de mes, las actividades aéreas se activaron recién el viernes 13, se repitieron el lunes 16 y fueron desarrolladas sólo por los líderes o un par de integrantes de cada elemento de las formaciones (cuatro o cinco Halcones, dos Pillanes, dos F-16s, un Hércules, un Blackhawk, un Huey, un Defender, un Ecureuil y un Cougar).
La revista preparatoria se realizó el martes 17 bajo excelentes condiciones climáticas y en ella se presentaron con formaciones completas los Halcones (pero usando sólo humo blanco), los Hueys, Herks y Tigres de la FACH y la BAVE, mientras que el resto de la FACH lo hizo con formaciones algo más numerosas pero sólo representativas de lo que se mostraría el jueves 19 (diez Pillanes, cuatro Vipers y dos Blackhawks).

En las demás regiones de Chile, las paradas militares realizadas el miércoles 18 registraron una bajísima participación de aeronaves militares ya que sólo en Punta Arenas se pudo observar el sobrevuelo de un F-5E Tigre III del Grupo 12 y un Bell 412 y dos DHC-6 Twin Otter del Grupo 6 (todos en vistoso esquema rojo antártico) y en Iquique se apreció (pero nadie parece haber registrado en foto o video) el paso de una escuadrilla de EMB-314 Super Tucano del Grupo 1.
La XXV Semana de la Chilenidad, tradicional evento público que se realizó en el Parque San Alberto Hurtado de la municipalidad de Las Condes entre el jueves 16 y el domingo 22, contó con la habitual presencia de exposiciones de las fuerzas armadas y de orden, destacando la carpa de la FACH con un T-35B Pillán de la Escuela de Aviación y un Extra 300 y una réplica Blériot XI del Museo Nacional Aeronáutico y Espacial.
En resumen, estas fiestas patrias chilenas mostraron una vez más el estado del arte alcanzado por sus fuerzas armadas, la integración cívico-militar que promueven tanto el gobierno como las propias instituciones uniformadas y la adecuación de exhibiciones y comunicaciones a las demandas de la sociedad actual.
Reconocimientos: Camilo Benavides (Delphos Magazine), Eduardo Cancino, Claudio Monge, Luis Quintana, Álvaro Romero (ModoCharlie), Guillermo Sánchez y Rafael Shinya (FGMedia) y Jorge Tima contribuyeron en la elaboración de este informe. Fuentes consultadas en Internet: Armada de Chile, Fuerza Aérea de Chile, Policía de Investigaciones de Chile, Semana de la Chilenidad y Wikipedia.